Fighting for the Malfoys

-Luchando por los Malfoys-


-2 años después-

— ¡Todos a sus lugares! ¡A sus lugares! — Kreacher corría alrededor como un elfo doméstico demente mientras ubicaba a todos en sus posiciones. Pasó junto a Teddy y arrojó un pequeño almohadón en sus manos.

Teddy frunció el ceño — ¿Por qué siempre soy el que lleva los anillos? ¿No soy suficientemente grande como para ser un padrino?

Draco rió y desordenó su cabello.

— Quizás para la próxima boda — dijo Hermione, besándolo en la frente antes de acomodar el desastre que había dejado Draco.

— No sé por qué te quejas — dijo Draco, jugando de nuevo con el cabello de Teddy, y sonriendo con burla ante la mirada amenazadora de Hermione — Pensé que querías caminar hacia el altar con tu hermano.

Ante la mención de su nombre, Caelum levantó su mirada de donde estaba enredado en la pierna de Draco y rió mientras su padre intentaba sacudirlo de allí.

— Cale, ¿no quieres llevar el almohadón? — preguntó Teddy, sosteniéndolo frente a él.

Los ojos de Caelum brillaron mientras finalmente liberaba la pierna de Draco y tomó el pequeño almohadón con los anillos de la mano de Teddy. Trató de sacarlos de allí, pero afortunadamente estaban atados con magia.

— ¡A SUS LUGARES! — exclamó Kreacher, completamente en pánico, mientras volvía a correr junto a ellos.

— Mejor van a unirse a las chicas de las flores — dijo Hermione con una sonrisa. Arregló una última vez el cabello de Teddy antes de enviarlo.

Después de compartir una mirada con Draco, Teddy rápidamente cambió su cabello a un estilo afro enorme y azul.

— Ted Remus Lupin-Malfoy, ¡cambia tu cabello en este instante! ¿Acaso quieres darle al pobre de Kreacher un ataque al corazón?

Teddy rió y regresó su cabello al castaño lacio que había elegido llevar normalmente para combinar con Caelum. Era un hermoso contraste con las dos rubias niñas de las flores, Victoire y Dominique. Por supuesto, la novia y el novio no eran particularmente cercanos a Bill, Fleur o sus hijas, pero Teddy había dejado muy en claro que si él y Caelum cargarían los anillos, las chicas Weasley simplemente debían ser sus compañeras. Era casi imposible decirle que no al persuasivo niño de seis años. Y tres cuartos.

— ¡Formen una fila! ¡Formen una fila!

Draco y Hermione giraron para ver a Kreacher empujando a Phillip, quien sostenía una niña pequeña aferrada a un conocido osito de felpa, y una muy embarazada Sophie, hacia ellos.

— ¿Por qué todavía la tienes en brazos? – exclamó Kreacher, mirando a la niña mientras tironeaba frenéticamente del pelo de sus orejas.

Sophie rió y levantó a su hija de los brazos de Phillip – Iggé a dejagg a Eveline con Ginny y Haggy.

— ¡APRESÚRATE!

Sophie miró a Hermione y rodó un poco los ojos antes de caminar hacia el pasillo.

— ¡Evie! ¡Evie! – Caelum corrió hacia Sophie y estiró sus bracitos antes de que ella y Eveline pudieran alejarse.

— Oh, ¡peggo si se tggata del futuggo maggido de mi hija! Puedes daggle a Evie un beso ahogga, Caelum, peggo luego tendggás que espeggag pagga veggla después de la ceggemonia.

Sophie se inclinó hacia abajo y permitió que Caelum le diera a su hija un beso en la mejilla. Ella era nueve meses más joven que él, y Sophie ya tenía grandes planes para su futuro.

Cuando Caelum besó a Eveline, su vestido rosa repentinamente cambió a verde. Él rió – Vedde Slyfwin mejó.

— Pogg supuesto – dijo Sophie, acariciándole el cabello mientras miraba a su alrededor, para asegurarse que nadie hubiera visto nada — No olvides pggeguntagg la pggóxima vez – Le sonrió a Draco y Hermione antes de finalmente alejarse hacia el pasillo.

— ¿Verde Slytherin, Draco? – repitió Hermione, mirándolo de reojo. Él simplemente sonrió.

— ¿Dónde está la otra dama de honor? – exclamó Kreacher, corriendo en círculos.

— ¡Justo aquí! – respondió Astoria, corriendo con Ron tomado de su mano. Ambos se veían un tanto desaliñados. Ella le dio un beso antes de enviarlo al salón a tomar su lugar.

— Ah, la dicha de los recién casados — dijo Draco mientras caminaba hacia ellos. Se estiró y quitó una ramita del cabello de ella — ¿Cuándo fue que la perdimos, querida?

Hermione lo fulminó con la mirada —Si sigues así, puedes olvidarte de esa follada pre-recepción que te prometí.

— Entonces me gustaría aprovechar este momento para ofrecerte mis más sinceras disculpas – dijo él, envolviendo su cintura con sus brazos y atrayéndola cerca. La besó en la frente, nariz y mejillas varias veces antes de que finalmente lograra hacerla ceder y sonreír. Luego pasó a sus labios.

— ¡Eww! ¡Asqueroso!

Ambos giraron la mirada para encontrar a Teddy y Caelum observándolos. Teddy tomó la mano de su hermano más chico y lo giró en la dirección opuesta.

— No mires, Cale. Están siendo asquerositos de nuevo.

— ¡Asquedozitos! – repitió Caelum, riendo.

— Amo el modo en que Teddy asumió su papel de hermano mayor con tanta seriedad – dijo Astoria, tratando de arreglar su cabello. Hermione levantó su varita y lo hizo por ella.

Sophie regresó a la habitación justo cuando la música comenzó a sonar — ¿Dónde están el novio y la novia? – preguntó mientras envolvía sus brazos alrededor de su esposo.

— Kreacher los tiene enjaulados en habitaciones separadas – dijo Hermione – Ya que van a caminar hacia el altar juntos, él no quiere que se vean hasta el último momento.

— Aw, que romántico – dijo Astoria, con brillos en sus ojos – Amo las bodas.

— Yo no. Ya tuve suficiente – dijo Draco, envolviendo sus brazos alrededor de la cintura de Hermione y dándole una leve caricia a su estómago — A cada boda que asisto termino comparándola con la mía.

Hermione sonrió y acomodó sus manos sobre las de él.

Draco miró hacia el salón — Definitivamente les ganamos en cuanto al lugar.

— Y nosotros les ganamos a ustedes en cuanto al lugar — dijo Phillip, besando la mejilla de su esposa.

Sophie asintió — La biblioteca egga heggmosa, peggo Phillip y yo teníamos un lugagg con valogg sentimental. Fue donde, pogg pggimegga vez…

— ¿Follaron? — Draco levantó una ceja.

— ¡No! Bueno… sí, peggo iba a decigg que fue donde descubggimos pogg pggimegga vez que teníamos sentimientos por el otggo.

— Creo que este lugar es perfectamente hermoso — dijo Astoria, mirando alrededor.

— Solo lo dices porque te casaste en el patio trasero de los Weasley – dijo Draco – Al igual que el resto de los miembros de esa familia.

— ¿Y qué hay de malo en eso? – preguntó ella, cruzándose de brazos – Me encanta que mi nueva familia tenga un lugar tan especial para todos ellos. No hay otro lugar en el mundo que habría preferido para casarme.

Una pausa.

— La biblioteca fue mejor.

— ¡Draco! – Hermione golpeó su brazo – A cada uno lo suyo.

— Correcto – dijo él, besándola en la mejilla – Pero el nuestro fue mejor.

— ¡Los niños ya están moviéndose! ¡Los niños están moviéndose! ¿Dónde está la primera pareja?

— ¡Oh! ¡Somos nosotggos! – exclamó Sophie, tomando la mano de Phillip y llevándolo hacia el pasillo.

Mientras ellos dos se colocaban en su posición, Draco y Hermione sacaron sus cabezas por una esquina para captar un vistazo de Teddy y Caelum caminando hacia el altar con Victoire y Dominique. Teddy se estaba esforzando mucho para mantener enfocado a Caelum, pero realmente era una causa perdida.

— Esperemos que tu padre haya recordado encender esa videocámara muggle suya – susurró Draco.

Hermione miró alrededor hasta localizarlo — Encontré al abuelo a las diez en punto. La tiene grabando.

— ¿Pero está encendida?

— Por su bien, espero que sí – dijo ella, moviendo su varita, solo para asegurarse.

— Uh, Kreacher, mi brazo está libre – dijo Astoria tan pronto Sophie y Phillip comenzaron a caminar hacia el altar — ¿Olvidaste a alguien?

El elfo comenzó a mirar a su alrededor, en pánico.

— ¡Lo siento! ¡Aquí estoy! ¡Aquí estoy! – dijo Theo, apresurándose a su lado – Tuve que pasar por el baño a último momento – sus ojos comenzaron a seguir a Kreacher en círculos – Merlín, ¿alguien podría calmar a la maldita cosa?

— Kreacher no es una cosa, Theo. Es un elfo doméstico – comenzó Hermione – Y sería bueno que recordaras…

— ¡A SUS LUGARES! —Kreacher empujó a Theo y Astoria hacia el altar antes de salir corriendo de la habitación. Apareció unos segundos después, arrastrado a Goyle junto a él, para luego alejarse hacia otro sitio.

Goyle miró a Draco y Hermione y sonrió — No tengo idea de cómo lograste convencernos de contratarlo, Hermione. El maldito elfo me pone jodidamente nervioso.

— Sí, bueno, tendrás que aguantarlo. Kreacher es el mejor en lo que hace, así que si quieres la boda perfecta, tendrás que lidiar con este loco. Es el primer elfo doméstico que comienza su propio negocio, ¿lo sabes? Es un ícono entre los no-humanos en el mundo mágico y…

— Sí, Mione. Todos leímos el folleto – dijo Draco, rodando los ojos.

— ¡No, tú no lo hiciste! Está en tu escritorio, juntando tierra.

— Lo hojeé.

— ¿POR QUÉ NO ESTÁN CAMINANDO HACIA EL ALTAR?

Tanto Draco como Hermione saltaron cuando Kreacher agarró sus muñecas y los empujó hacia el salón de la ceremonia. Apenas lograron echarle un vistazo a Goyle cuando Pansy se acercó a él, notando sus ojos iluminándose inmediatamente.

Ambos caminaron por el pasillo con facilidad. Habían tenido mucha práctica últimamente, dado que Astoria y Ron apenas se habían casado un mes atrás, y Theo y Katie tres meses antes que eso. Neville y Hannah, por supuesto, también se habían casado el año anterior, e incluso los padres de Draco habían renovado sus votos matrimoniales en una pequeña ceremonia en la recientemente reconstruida Mansión Malfoy.

Esa fue la boda más emocionante de todas, dado que también marcó el día en que se mudaron de la casa de Draco y Hermione. Aunque había sido lindo recibir ayuda con su inesperado recién nacido – especialmente después de haber decidido adoptar oficialmente a Teddy – estaban felices de recuperar su privacidad. Especialmente dado que Lucius y Narcissa podían llegar a ser demasiado intensos algunas veces. O todas las veces.

Hablando de ellos, Caelum había encontrado el modo de llegar al regazo de Narcissa, que le daba un trozo de dulce a escondidas. Hermione frunció el ceño. Con eso y el pastel de después, no había forma de que ella y Draco lograran algo de tiempo privado esa noche. Pero supuso que eso venía con el paquete de padres. Al menos tenían programada la follada pre-recepción.

Ambos llegaron al final del pasillo y se separaron. Todos voltearon a ver a Goyle y Pansy caminar juntos hacia el altar. Hubo un gran debate antes de que decidieran eso. Ambos habían perdido a sus padres durante la guerra – Pansy con un poco de pena, Goyle con ninguna – y la madre de Goyle no quería saber nada de él cuando todo terminó.

La madre de Pansy estaba, por supuesto, en contacto todavía, pero no había sido la misma después de haber matado a su propio esposo. Pansy trató de explicarle que el fuego que Rita había causado lo habría asesinado igual, pero eso no cambió el hecho de que sentía que ella fue la única en conjurar el hechizo que acabo con su vida. Estaba sentada en la primera fila, manteniéndose retraída de todos y apenas sonriendo al ver a su hija caminar felizmente hacia el altar.

Hermione rio entre dientes cuando su propia madre pasó junto a Mila para tomar unas cuantas fotos de la pareja en marcha. Ella y Wesley se aseguraron de estar muy presentes durante los pasados dos años, y habían formado un vínculo muy importante con Pansy y Goyle, considerándolos casi huérfanos. Pansy prácticamente pasaba por alto el hecho de que fueran muggles. Le agradaban los Grangers, por mucho que le doliera admitirlo.

Pansy y Goyle se acomodaron frente a frente y sonrieron ampliamente cuando llegaron al altar. No estuvieron juntos inmediatamente después de la guerra, como lo esperaba todo el mundo, y apenas comenzaron a salir casi un año después. Aunque ella intentó ocultarlo, Pansy estaba terriblemente dañada por todo lo que le había ocurrido mientras estuvo prisionera en el sótano.

Solo después de escuchar las historias de terror de Pansy, Astoria fue finalmente capaz de hablar con Ron sobre lo que le ocurrió, y comenzó a sanar y salir adelante consigo misma. Ambas se unieron para sobrellevarlo, y Astoria todavía consideraba a Goyle un hermano.

Sophie y Phillip, por otro lado, demoraron más en entablar una relación con ellos, pero su amistad se consolidó oficialmente cuando Goyle dejó el Ministerio y comenzó a trabajar en Thinx. Pansy lo visitaba muy seguido, y el resto fluyó. Eventualmente, el enojo que sentían hacia Pansy por haber estado presente cuando Sophie fue torturada se volvió gratitud, una vez que se dieron cuenta que si no hubiera estado allí, los otros no se habrían detenido hasta matar a Sophie. Quizás les llevó un tiempo, pero lo lograron.

Llegó el momento en el que Pansy y Goyle intercambiaron anillos. Teddy tuvo que levantarse a buscar a Caelum y al almohadón. Caelum corrió rápidamente con su hermano y Draco tomó los anillos, pasándole el de la novia a Hermione. Después de eso, Teddy intentó volver a llevar a Caelum a su asiento, pero él estaba más interesado en volver a aferrarse a la pierna de Draco. Draco fijó su mirada en Goyle, quien rio y asintió, dándole a entender que no le molestaba.

Caelum permaneció allí el resto de la ceremonia, eventualmente dejando a Papi para moverse hacia Mami. Hermione lo levantó en brazos y lo sostuvo mientras Pansy y Goyle recitaban sus votos. Él la ayudó a limpiar sus lágrimas mientras ella sollozaba durante el discurso que Pansy había escrito, agradeciendo a Goyle todo lo que había hecho por ella. Por ayudarla a salir adelante.

—.. y los declaro unidos de por vida.

Todos festejaron mientras Goyle y Pansy compartían su primer beso como marido y mujer, ninguno aplaudiendo más entusiastamente que Caelum en brazos de Hermione. De hecho, aplaudió tan fuerte que chispas salieron de sus manos y llovieron sobre todos como si fuera brillo. Astoria fue rápida al sacar su varita y moverla como si ella las hubiera conjurado.

Hermione se giró y discretamente le susurró — Gracias.

Mientras regresaban por el pasillo, Draco tomó a Caelum de los brazos de Hermione y lo acomodó sobre sus hombros. Hermione le hizo señas a Teddy y lo sostuvo de una mano mientras Draco le tomaba la otra. Era difícil saber a quién le tomaban más fotos en ese momento: a los recién casados, o a la pequeña familia caminando justo detrás de ellos, pero de cualquier modo, no había nada más que felicidad reflejada en esas fotografías.

XXX

Después de tomar todas las fotos de rigor, Draco y Hermione se escabulleron para un poco de tiempo a solas. Los abuelos estaban a cargo de los niños y ambos estaban desesperados por tener algo de privacidad.

Se movieron a través de los pasillos del edificio, encaminándose a propósito lo más lejos posible de la zona del banquete, hasta que encontraron una esquina oscura. Draco estampó a Hermione contra la pared e inmediatamente comenzó a besarla con ferocidad.

—Merlín, te ves hermosa hoy – le dijo mientras dejaba vagar sus manos desde sus caderas a sus pechos.

—Y aun así no puedes esperar a quitarme el vestido – le respondió ella con una risita. Los labios de él pasaron a su cuello — Um, Draco… quizás deberíamos encontrar una verdadera habitación para esto.

— ¿Por qué? Yo estoy bien aquí – dijo él, dándole a sus senos un fuerte apretón, antes de mover sus labios hacia la línea de su clavícula — Vamos, Mione. Sé espontánea conmigo.

Hermione se mordió el labio para contener un gemido —Bueno… pero tenemos que ser silenciosos.

Draco sonrió ante la dulce victoria. Movió sus labios más allá de su clavícula y hacia el canalillo entre sus pechos. Siguió bajando, dejando besos suaves sobre su piel hasta que estuvo de rodillas, deteniéndose frente a su estómago. Lo acarició con sus manos antes de levantar la mirada. Se sonrieron el uno al otro. Él la besó allí rápidamente antes de volver a incorporarse y unir sus labios una vez más a los de ella.

—Te amo – le susurró, usando sus manos para subir la falda de su largo vestido.

—También te amo – le susurró ella en respuesta.

Las manos de Hermione acababan de encontrar el botón de sus pantalones cuando ambos escucharon una pequeña risita aguda. Sus labios se congelaron mientras miraban lentamente de reojo. Caelum sonreía ampliamente mientras los miraba con los enormes ojos grises heredados de su padre. Levantó sus bracitos.

— ¡Mami!

Draco dejó caer el vestido de Hermione mientras ella rápidamente alejaba sus manos de los pantalones de él.

— ¡Caelum! ¿Dónde están tus abuelos? – preguntó ella, levantándolo en brazos.

— ¡Escapé! – dijo él, con alegría.

Draco dejó escapar un profundo quejido — Algunas veces, lamento que sea tan parecido a mí – tomó la mano libre de Hermione y los tres se encaminaron de regreso hacia el salón del banquete — ¿Cuántos años más faltan hasta que nos odie?

— Creo que nos faltan al menos diez. Quizás un poco menos si tenemos suerte.

Draco gimió de nuevo — Perfecto.

XXX

— ¿Pogg qué no estás bebiendo champagne, Heggmione? – preguntó Sophie cuando estuvieron sentadas en la mesa, viendo como Goyle y Pansy compartían su primer baile como marido y mujer.

— Sophie, sabes que no soporto esa cosa – respondió Hermione, prestándole poca atención a su amiga.

— ¿Y qué me dices de algo de vino? – Sophie sostuvo una botella de vino, ofreciéndosela, y elevó una ceja.

— No, realmente estoy bien sin alcohol.

— Yo tomaré un poco, Soph – dijo Draco, quitándole la botella de las manos y sirviéndose una gran copa – Voy a necesitar mucho de esto si tengo que quedarme aquí sentado escuchando más sobre los disparates de la Comadreja.

— ¿Qué? – dijo Ron, encogiéndose de hombros con inocencia – Todo lo que digo es que sería increíble usar un Giratiempos para regresar cuatro o cinco años, encontrar a Hermione y decirle que en el futuro estará casada con Draco Malfoy y será dama de honor en la boda de Pansy Parkinson. ¡A quién no le parece gracioso!

— Sí, y mientras estamos ahí, podemos decirle a tu yo del pasado que sigues siendo el mismo idiota molesto que está…

— ¡Draco!

—…¡Casado con una Slytherin! Eso era todo lo que iba a decir, querida. Lo juro – terminó Draco, inclinándose hacia Hermione para darle un beso.

— Uh huh – no la engañó – Para ser justa, estoy segura que si alguien regresara y me dijera eso, habría pensado que está loco.

Draco comenzó a hacer una mueca.

— ¡No te atrevas a decirme que no pensarías lo mismo!

Y rápidamente la contuvo — Touché.

— ¿Segugga que no quiegges nadade vino, Heggmione? Como sabes, yo no puedo tomagg nada pogg el pequeño Seth aquí adentggo – Sophie señaló su barriga.

— A los novios les gustaría invitar a todos a unírseles en la pista de baile – anunció el director de la banda de música desde el escenario.

— Esa es nuestra señal – dijo Draco, tomando la mano de Hermione y llevándola hacia la pista de baile. Cuando llegaron, envolvió sus brazos alrededor de su cintura y la atrajo hacia él — Creo que Sophie sospecha algo.

— Sí, supongo que sí – dijo Hermione, mirando de reojo a Sophie y Phillip, en la pista de baile. Sonrió.

— Quizás deberíamos sacarla de su miseria y solo decírselo – dijo Draco.

— Todavía no – dijo Hermione, envolviendo con más fuerza sus brazos alrededor del cuello de él y pegando su frente a la suya – Al menos no esta noche. Dejemos que la noticia sea solo nuestra.

— ¿Y los niños?

Hermione se alejó un poco y escaneó el salón hasta encontrar a Teddy bailando unos metros más allá con Victoire, mientras Fleur y Emily tomaban fotos. Luego siguió buscando y, esta vez, encontró a Narcissa sosteniendo a Caelum y meciéndolo alrededor de toda la pista de baile, mientras él reía con alegría.

—Si tenemos suerte, ellos dos podrán mantener sus boquitas cerradas.

Draco rio —No contaría con ello – miró a Teddy y frunció el ceño — Me gustaría que todo el mundo dejara de intentar casarlos. Al menos un niño en esta familia tiene que mantener la tradición mujeriega Malfoy.

— Por Merlín, espero que no.

— Será difícil que lo hagan con todas estas personas planificando sus bodas incluso antes de que alcanzaran la pubertad – dijo Draco, eligiendo no escucharla.

Hermione rodó sus ojos.

Justo entonces, Ginny pasó junto a ellos sosteniendo a Eveline, mientras Harry caminaba tras ella con su hijo James en brazos. Caelum chilló al verla, retorciéndose para que Narcissa lo bajara. Escapó corriendo y tironeó del vestido de Ginny hasta que ella dejó a Eveline en el suelo, sacándole la lengua a James mientras hacía que la pequeña niña y su osito de felpa bailara con él.

— Y la rivalidad Malfoy-Potter vivirá por siempre – dijo Draco, con orgullo.

—Di lo que quieras, es claro que nuestros dos niños ya tienen su corazón ganado.

Draco y Hermione continuaron bailando hasta tarde en la noche, tomándose todo el tiempo que pudieran obtener a solas mientras sus padres intentaban entretener a los niños. En cierto momento, Goyle y Pansy caminaron hacia ellos.

—Creo que deben saber que su hijo acaba de intentar hacer que nuestro pastel saliera volando por la ventana cuando descubrió que no era de chocolate – dijo Goyle.

— ¿Qué? – espetó Hermione, mirando a su alrededor hasta localizar a Caelum haciendo un puchero mientras Wesley lo regañaba. Era el único dispuesto a hacerlo, ya que los otros tres abuelos claramente pensaban que su acto de maldad era adorable.

—No hay problema. Lucius lo atrapó y lo acomodó en su sitio antes de que nadie lo note – sonrió Pansy – Ustedes dos sí que reciben mucha ayuda.

—Seh – concordó Goyle – Creo que él será incluso peor que tú cuando crezca, amigo, y al menos tres veces más poderoso.

Draco y Hermione se miraron y gimieron.

Justo entonces, alguien aferró el hombro de Hermione y la usó como escudo. Ella miró hacia atrás para ver de quién se trataba — Abuela, ¿qué haces?

— ¡SHH! ¡No dejes que me encuentre! – susurró Regina.

— ¡Regina, vieja bruja! ¡Estoy tan contenta de verte aquí! ¡Estaba casi segura que era demasiado tarde y que ya estarías durmiendo! – dijo Pansy, sonriendo maliciosamente.

— ¡Cierra el pico, bruja! – le respondió Regina, con otra sonrisa - ¡Mierda! ¡Aquí viene! ¡Rápido, disimulen!

Todos pusieron sus mejores caras de póker cuando Rosmerta y su padre pasaron junto a ellos. Él miró a la anciana y le dedicó un breve asentimiento – Regina.

—Sup – dijo ella, devolviendo el saludo de la misma manera.

Él y Rosmerta siguieron su camino.

— ¡Incómodo! – dijo, tan pronto se alejaron - ¿Por qué demonios lo invitaste, inservible niña?

—Por la misma razón por la que te invité a ti, cuerpo en descomposición. Estaba siendo educada.

Regina y Pansy se dedicaron miradas furiosas por un largo tiempo antes de que finalmente rompieran en sonrisas.

— Te extrañé, pequeña descarada. Ahora que ya pasó esta maldita boda, tienes que venir a cenar más seguido. Todos en mi familia son tan aburridos.

— ¡Abuela! – exclamó Hermione.

Ella se inclinó hacia Pansy, sostuvo su mano en alto dramáticamente y susurró — ¿Ves a lo que me refiero? Todos son un puñado de llorones. Bueno, excepto por el pequeñín.

Justo a tiempo, Caelum pasó corriendo con Emily persiguiéndolo por detrás. Draco corrió hasta interceptarlo y agarró a Caelum por la cintura, arrojándolo al aire antes de atraparlo de nuevo y besarlo en la mejilla. El niño rió, deleitado.

— Pensé que tu madre te dijo que seas un niño bueno hoy.

— ¡Lo soy! – dijo él, con el rostro brillante.

— ¿Es por eso que te pusieron en tiempo-fuera hace un rato? – preguntó Hermione, cruzándose de brazos.

Caelum hizo un puchero — Abelo malo.

— Oh, eso dolió – dijo Wesley, acercándose junto a Lucius – Ahora, Caelum, sabes que Abelo no quería castigarte, pero no puedes ir por ahí haciendo volar pasteles solo porque no te gusta el sabor.

— ¿Por qué no?

—No te preocupes, no te preocupes – dijo Narcissa, acercándose — Ya arreglé todo. Los elfos domésticos en la cocina están preparando un pastel de chocolate solo para mi pequeño orgullo y alegría – le hizo cosquillas en la barriga.

— ¡Yay! – Caelum levantó sus bracitos y la abrazó.

—Realmente creo que el sabor del pastel no es lo importante ahora mismo – dijo Hermione, pero nadie la escuchó. Todos estaban demasiado contentos de ver la felicidad en el tierno rostro de su hijo, y como se iluminaba al obtener lo que quería.

— ¿Te impoggtaggía compaggtigg tu pastel con Eveline, Caelum? – preguntó Sophie, caminando hacia él con su hija en brazos — El chocolate es su favoggito.

—¡Yo compartir con Evie! – dijo él, con alegría.

— ¿Dónde está Phillip? – preguntó Hermione, acariciando el cabello de la pequeña niña mientras ambos pares de abuelos se alejaban a la pista a bailar.

—Hablando de negocios con George – respondió Sophie, rodando los ojos — Desde que Soggtilegios Weasley se conviggtió en la pggimegga tienda en comenzagg su página en el integgnet mágico de Thinx, ambos no pueden dejagg de hablagg.

—Caelum, ¿le regalarías un baile a la novia? – preguntó Pansy, sosteniendo sus brazos hacia él, quien saltó felizmente a ellos y la dejó balancearlo alrededor de la pista de baile.

Tan pronto se alejaron, Eveline se estiró hacia Goyle. Él sonrió y miró a Sophie — ¿Puedo?

Ella le pasó a su hija con gusto — Oh, estoy tan contenta de que hayamos teggminado con las bodas pogg ahogga – dijo, tan pronto se fueron.

—Yo no estaría tan segura – dijo Hermione — Rolf y Luna regresaron a la ciudad la semana pasada, y él y Draco fueron a hacer unas cosas juntos, de las que ninguno me quiso comentar – miró de reojo a su esposo.

Draco sonrió con burla — Mis labios están sellados.

— ¿Y después de ellos, ya teggminaggíamos, veggdad?

Draco levantó una ceja — ¿Qué me dicen de Caroline y…?

— ¡No lo digas! – exclamó Sophie, levantando sus manos para silenciarlo — Todavía no puedo cggeegg que esté saliendo con ese… ese…

— ¿Zandicus? – terminó Draco, por ella.

— ¡Te dije que no lo menciones!

Draco rio — Vamos, Soph, él no es tan malo. Recuerda, tenía todo el derecho a llevarse el nombre de la compañía después de la guerra, y no lo hizo.

—Poggque sentía culpa.

— ¡Exacto! – exclamó Hermione — Porque es humano después de todo. Y ella es mucho más feliz con él de lo que fue con Jack.

Sophie gimió. Giró el rostro para ver a Caroline hablando animadamente con Phillip y George. Era cierto. No había sido la misma desde que Seth murió, y solo después de comenzar a salir con Zandicus, unos meses atrás, esa chispa característica suya comenzó a reaparecer. Ninguno de ellos notó jamás la extensión del amor que había sentido por Seth. Ni siquiera Sophie. Todos sospechaban que algo de atracción había, ¿pero amor? Lo había escondido bien.

— Como sea. Al menos él no pudo venigg.

—¿Sabías que Neville me contó, que Zandicus y Caroline van a visitar a la madre de Seth, juntos? – dijo Hermione.

Sophie volvió a gemir — Deja de intentagg humanizagglo, Heggmione, ¡o voy a exponegg tu secggeto fggente a todos!

— ¿Qué secreto? – preguntó Draco, tratando de atraer la atención de Sophie hacia él, para que no notara el sonrojo de Hermione.

— ¡Sabes de lo que hablo, Dggaco Malfoy! ¡Los estoy vigilando! – dijo ella, mirando ligeramente el estómago de Hermione – Peggo cuando decidan hacegglo público, ¡espeggo segg la pggimegga en enteggaggme!

Hermione sonrió con burla — Si hay algo que decidamos compartir, Sophie, te aseguro que estarás allí cuando suceda.

Sophie sonrió – Bien. Iggé a buscagg a mi esposo. ¡Deséenme sueggte! – se alejó.

Al momento en que se fué, la canción que sonaba terminó y una nueva, muy conocida, comenzó.

— ¡Nueta canción! ¡Nueta canción! – escucharon gritar a Caelum a pocos metros. Se bajó de los brazos de Pansy y corrió a sus padres, levantando sus manitos hacia ellos para que alguno lo levantara. Hermione lo tomó en brazos.

¿Estás durmiendo bajo el sauce? — canturreó él.

Las estrellas titilan mientras lo más profundo de tu corazón sangra — se le unió Hermione.

Draco miró a su alrededor hasta localizar a Teddy. Caminó hacia él y lo alejó de los brazos de Regina, quien lo obligaba a bailar con ella, y lo llevó junto a Hermione y Caelum.

Cuando la mañana llegue lo encontrarás allí —los cuatro cantaron juntos, mientras se movían alrededor de la pista de baile —Esperando por ti mientras lo más profundo de su corazón sangra. El amor puede ser verdadero pero no siempre es justo. Mientras las visiones del verdadero amor entran a tu mente.

Caelum sonrió mientras se aferraba con fuerza al cuello de su madre, con los ojitos lentamente comenzando a cerrarse. Puede que pasaran un par de años, pero esta canción seguía siendo lo único que lograba apaciguarlo. Draco acarició su cabecita y la de Teddy, antes de inclinarse y besar a su esposa. Quizás no lograban tener sexo tan seguido como les gustará, pero seguían siendo más felices que nunca.

XXX

Después de la boda, Draco y Hermione se encaminaron a casa con sus hijos en brazos. Los llevaron a sus habitaciones donde los ayudaron a cambiarse de ropa a sus pijamas antes de retirarse a hacer lo mismo.

Draco apenas se había acercado a Hermione, atrayéndola por un beso, cuando su puerta se abrió de un golpe y ambos niños entraron corriendo. Caelum movía un libro en su manito.

— ¡Mami! ¡Papi! ¿Leer?

—Quiere que le lean El Hobbit – dijo Teddy, tomando el libro de las manos de Caelum y dándole en su lugar a LD. El niño abrazó al Pygmy Puff contra su rostro – Le dije que es muy joven para entenderlo pero no quiso escucharme.

—Sí, casi nunca lo hace – dijo Draco, con orgullo – Muy bien, Cale. Ve a tu habitación y…

— ¡No! ¡Cama gande! ¡Cama gande! – chilló Caelum mientras bailoteaba alrededor con LD, para luego treparse a la cama de sus padres.

Draco y Hermione se miraron uno al otro y sonrieron – Oh, muy bien – cedió ella. Fue hacia los niños y se les unió. Teddy se acercó de inmediato – Si lo pides amablemente, quizás tu padre baje a prepararnos algo de chocolate caliente.

Los ojos de ambos niños brillaron de emoción.

— ¡Yey, Papi!

— Sí, papi, ¿por fa? – preguntó Teddy.

Bueno, ¿cómo podía negarse a eso? — Más les vale no comenzar sin mí – dijo Draco con severidad, antes de encaminarse al piso inferior.

Draco entró a la cocina e inmediatamente comenzó a preparar las tazas de chocolate caliente. Mientras usaba su varita para mezclarlas, notó un feo escarabajo verde trepando por su pared. Caminó hacia él y lo miró por un largo rato, antes de agarrar una maceta y aplastarlo con ella. No le gustaban los escarabajos en esta casa, y tampoco usaba magia para aplastarlos. Habían aprendido su lección la primera vez.

Una vez que estuvo listo el chocolate, acomodó las cuatro tazas en una bandeja y la levitó hacia el tercer piso. Cuando llegó allí, Hermione, Teddy y Caelum estaban tomados de las manos saltando salvajemente en la cama, mientras el pobre LD rebotaba en el hombro de Caelum y Crookshanks permanecía recostado cómodamente, higienizándose, en una almohada. Draco usó su varita para colocar la bandeja en la cómoda antes de trepar a la cama y unirse a los otros.

Cuando los niños finalmente se cansaron, tomaron una taza cada uno y se acomodaron en la cama. Teddy comenzó a leer con Caelum y LD entre sus piernas y el libro, mientras Hermione se acomodaba contra Draco a su lado. Crookshanks trotó hacia ellos y se recostó a un costado.

Hermione tomó el libro cuando Teddy comenzó a cabecear de sueño y, cuando ella misma comenzó a caer dormida, Draco tomó su turno.

Para cuando él terminó el capítulo en el que estaban, Draco levantó la mirada para encontrarse a todos dormidos. Besó la sien de Hermione antes de cerrar el libro y cuidadosamente salir de la cama. Tomó las cuatro tazas vacías y volvió a acomodarlas en la bandeja, planeando bajarlas a la cocina por la mañana.

Draco fue hacia Caelum, quien estaba acostado sobre Teddy, y arrojó una manta sobre ambos, inclinándose y dándoles un beso a cada uno. Él y Hermione no tenían idea de lo que le depararía el futuro a Caelum, pero si sabían que estarían allí para él a cada paso de su camino. Estaba destinado a hacer grandes cosas, pero por ahora, solo querían que viviera una vida normal y feliz. Nadie podía negar que eso era justo lo que tenía, a pesar del ocasional pastel volador.

Cuando Draco giró, Polly ululó desde su posición encima del armario, manteniendo un ojo sobre la familia bajo ella.

Él sonrió y dijo — Buena chica – antes de recostarse nuevamente junto a su esposa, pasando sus manos alrededor de ella y acariciando suavemente su barriga. Apenas se habían enterado ayer que estaban esperando otro bebé. Una niña, a la que llamarían Andrómeda. O Andy, como Caelum había decidido apodarla.

Cuando el Sanador les contó la noticia, Draco no pudo recordar otro día en su vida en que se sintiera más feliz. Quería estar allí para todo. Se había perdido de tanto antes, y no podía esperar para compartir y disfrutar este embarazo con su familia. Esta vez, no se perdería ni un momento.

Antes de usar su varita para apagar las luces, Draco miró el reloj encima de la cómoda. Hermione ni se inmutó al sentir el sonido, con los cuatro nombres en las manecillas apuntando ahora mismo a HOGAR. Él sonrió y movió su varita, sumiendo la habitación en la oscuridad. El sonido del tic tac no había molestado a Hermione durante casi dos años.

Y todo estaba bien.

-El fin-


Nota de la traductora: Aquí estamos. Llegamos al final. Obviamente, sentimientos encontradísimos. Contenta de que hayan disfrutado de la historia, triste por haberla terminado ya.. pero bueno, siempre se la puede releer, cierto?

No me queda más que decirles lo mucho que agradezco el apoyo recibido a lo largo de estos dos años de traducción. Valió la pena el esfuerzo, totalmente!

GRACIAS, UNA Y MIL VECES, a quienes se tomaron el tiempo de dejar un comentario, una frase de aliento, y hasta cualquier crítica constructiva. VALEN ORO!

Decidí editar uno a uno los capítulos, e iré borrando quizás las notas de traductor, porque me doy cuenta que muchas veces me pierdo hablando de tonteras jajaja dejaré solo el contenido de los capítulos disponibles.. les parece?

Esta historia, y El Verano del Dragón, estarán disponibles como archivos para quien quiera conservarlas en poco tiempo. Estoy preparando el PDF, y quien lo quiera, contácteme por mi Facebook Pekis Fletcher.. calculo tenerlo disponible en un mes, si es que a Lena no le molesta.. Por favor, no se tomen el trabajo de hacerlo ustedes, es una cuestion de respeto.. si? Gracias!

En fin, ahora me despido, pero nos volveremos a leer en alguna otra traducción.. Muchos saludos!

Pekis :)