Sí que he tardado esta vez. Gracias por los comentarios y a los que no comentan pero siguen esta historia de todos modos. La lectura silenciosa también se valora jaja.
Espero que este capítulo sea de su agrado y a leer!
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Hay eventos específicos que marcan diferencias y establecen nuevas reglas. De alguna manera año nuevo había sido así. Dicen que como comienzas año nuevo es como será el resto del año. Y, de cierta forma, así estaba siendo.
Los cafés de la mañana, las reuniones, las conversaciones sobre las decisiones dentro de la división. A veces salir con los chicos a almorzar, a veces almorzar en la oficina adelantando trabajo. La última persona a quien veía en el cuartel…
-¿Qué vas a hacer más tarde? -le preguntó Shuuhei arreglando los papeles dentro de una carpeta terminando una reunión.
-Tengo otra odiosa cena familiar. Mi prima va a comunicar que está embarazada…
-¿Aimi-san? -Rukia asintió -Es una buena noticia. Un nuevo heredero para el gran clan Kuchiki -dijo con tono solemne, a la capitana le hizo gracia.
-Técnicamente no es una Kuchiki, pero supongo que podría ser heredero, ¿no? Nii-sama es la línea directa.
-Y luego vienes tú.
-No creo que el clan apruebe eso alguna vez -dijo con tono casual -No quiero imaginar qué sucederá el día que Nii-sama ya no esté. Ese día se armará la batalla entre los clanes menores.
Hisagi asintió. Eso de la nobleza no era un tema que manejara particularmente, aunque algo había aprendido a partir de las conversaciones que sostenía con Rukia.
De alguna manera haberle plantado la cara en año nuevo sirvió para que ella entendiera la importancia de mantener las cosas de manera amistosa, pero teniendo ciertas distancias. Finalmente podrían decir ambos que estaban en términos completamente asexuados. Bueno, siempre y cuando Rukia no se estirara mientras trabajaba… eso tenía un efecto extraño… le recordaba cuando se estiraba en las mañanas en su futón. Era uno de los pocos momentos que se permitía verla como mujer y no como camarada.
-Como sea, si te aburres estaremos en el bar con Sentaro y los demás.
-Lo pensaré.
Él asintió y tomando la carpeta se puso de pie.
-Nos vemos, entonces -se despidió antes de salir de la oficina.
Rukia guardó lo que quedaba sobre el escritorio. Había pasado bastante desde año nuevo y le gustaba como llevaban las cosas. Antes de ello no se había puedo a pensar en la buena relación que efectivamente tenían. Él siempre le decía "le das mucha importancia a las cosas". Y quizás era cierto. Se culpaba por cómo había sido con él, se culpaba de quizás estar logrando que él confundiera las cosas.
Pero día a día le demostraba que no. Era muy respetuoso, jamás mencionaba nada de lo ocurrido ni le sacaba en cara algo. Ni siquiera se quejaba cuando Nii-sama la agarraba con él por lo que fuera. Debería hablar con su hermano para que se moderara.
Hisagi era un buen hombre y esperaba de todo corazón que alguna vez encontrara una chica que pudiese corresponderlo. Era del tipo que haría muy feliz a una muchacha melosita y cariñosa. A veces se pillaba en eso, pensando en las boberías que hacía Shuuhei y le sacaban sonrisas.
Se acordaba de aquella vez que, en aquel hostal del rukongai, encontraron un manga y comenzaron a leerlo. El muy tonto le ponía voces a los personajes mientras leía en voz alta. Se pasaron gran parte de la tarde eligiendo la mejor voz para cada uno de los protagonistas. Ella también tuvo que participar muy a su pesar en un comienzo. Luego le agarró el gusto… era un manga muy malo, pero se divirtieron. De hecho compró la continuación solo para volver a jugar a eso.
O esa vez que ella quiso cocinar… cuando le pidió ir a revisar la olla y sabía pésimo. Recordaba que cuando probó la sopa estaba muy buena. Un par de días después confesó que había arreglado la sopa para que ella no se avergonzara. Claro que de todos modos se avergonzó, pero que la ayudara la hizo sentir menos mal.
Se preguntaba si, en algún lugar, habría una chica que sí apreciara esas cosas de él… que las valorara. Eran cosas sencillas. No era de las grandes y elegantes cenas, ni de los paseos al atardecer ni los regalos caros… no. Él entregaba momentos… de esos que no importaba cuanto tiempo pasara aun la hacían reír o sentir que… alguna vez… alguien la quiso mucho.
No, ella no quería que todo eso se perdiera. No quería que Shuuhei volviera a pasar por lo mismo que con ella. No lo merecía.
Salió de la oficina y ver que su teniente charlaba amenamente con Hibiki… esa asquerosa zorra que lo veía como a un pedazo de carne. Estaba toda vuelta sonrisas y le tocaba el brazo con descaro.
Rukia sintió que le hervía la sangre. No, ella no dejaría que nadie le hiciera daño, no era un juguete, era un chico estupendo. Antes que Hibiki cualquiera, pensó. Una sonrisa maquiavélica se dibujó en sus labios. Si esa zorra iba a jugar sucio se iba a enterar que ella también podía hacerlo.
Le encontraría a Shuuhei la novia perfecta.
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Si había un buen lugar para pasar una tarde de verano era la mansión Kuchiki. Renji observaba a Rukia escribir en su block de dibujo. Parecía hacer una lista. Ichigo se alzó de hombros cuando Renji lo miró intrigado.
-¿Qué haces, enana? -preguntó el pelinaranja asomando la cabeza por sobre el hombro de Rukia, ella tapó su lista tirándose sobre ella.
-Nada que te interese -respondió.
Renji se sonrió malicioso.
-¿Aún sigues con esa estúpida idea? -la interrogó y ella frunció el ceño.
-¿Qué idea? -preguntó Ichigo.
-Quiere encontrarle una novia a Hisagi -respondió el pelirrojo.
-¿Y eso? -Ichigo estaba sorprendido -Yo pensaba que te gustaba…
Rukia de volteó para verlos.
-¡No me gusta Shuuhei! -exclamó -¡Odiosos!
-Bueno, si tú lo dices -suspiró Ichigo -Yo decía nada más… como te lo pasas hablando de él.
-Claro que no hablo de él.
Renji se rio.
-Oh, sí lo haces -dijo su viejo amigo -Y si no hablas de él, estás con él.
-Trabajo con él -puso sus manos en las caderas -¿Cuál es su afán por ver cosas donde no las hay?
Ichigo asintió suave.
-Bueno, ¿y a quién tienes en tu lista?
Rukia miró sus anotaciones algo reticente. Pero tal vez no era mala idea compartirlo con sus amigos. Eran hombres y, además, Renji conocía el otro lado de Hisagi.
-A Momo…
-Olvídalo, Kira lo mata -dijo el pelirrojo -Además a ella no le gusta. Aunque coincido que es una buena chica… ella está algo traumada.
Rukia se llevó un dedo a los labios pensativa.
-Tienes razón… Había considerado a Isane.
-¡No por Dios! -exclamó Ichigo -No me malentiendas, pero agrada, pero no es para nada una chica que andaría con él…
-¿Por qué? -preguntó Rukia con gesto inocente.
-Enana… a Isane no le gustan los chicos. Y eso se nota a simple vista.
-Vaya… no lo sabía… -bajó la vista a su lista -Chizue Hashida… -ellos la miraron sin saber a quien se refería -Es una shinigami sin rango que trabaja en la cocina. Se nota a leguas que le gusta Shuuhei, siempre le va a dejar algo para que desayune.
-Ehm, ya sé a quién te refieres -Renji miró a su amiga con ternura -Hashida no es del gusto de Hisagi…
-¿Por qué no?
-Sé que tienes muy en alto a tu teniente… pero es un hombre como yo o Ichigo… y Hashida es… bastante fea.
-Pero es muy linda persona… -Renji negó suave -De acuerdo, no.
Con ese comentario sacó inmediatamente a un par más. Una suboficial de comunicaciones que era muy dulce y responsable, pero que era… que le gustaba mucho comer… demasiado quizás. Y a otra que tenía los dientes muy feos.
-¿Y Akabashi? -preguntó Renji al ver que Rukia se quedaba sin opciones que realmente funcionaran.
-¿Yumeko? -preguntó Rukia extrañada.
-Claro. Trabajan juntos, es la encargada de los shinigami de la zona norte. Está viuda… es muy agradable.
-Y guapa -agregó Ichigo.
-¿La conoces? -aun más sorprendida.
-Soy un sustituto, a veces hablo con los oficiales de zona… es entendible.
Rukia estaba pensativa. ¿Sería Yumeko una buena opción para Shuuhei? Sintieron unos pasos acercarse. Kuchiki alzó la mirada para ver a su hermano tras de ellos.
-Renji -dijo Byakuya mirando al grupo de amigos sin mayor interés.
-Sí, capitán Kuchiki -se puso de pie rápidamente.
-A mi despacho.
El pelirrojo salió disparado tras de Byakuya. Rukia se lo quedó mirando y luego a Ichigo. Habían pasado tantas cosas desde la última vez que se vieron… desde año nuevo. Reconocía que no debió haber reaccionado como lo hizo… en ningún sentido, aunque ya estaba en paz con ello.
-¿Cómo está Tatsuki? -preguntó Rukia mirando a su amigo de reojo mientras terminaba de valorar algunas de sus candidatas.
-Bien, estamos bien.
-Me alegro.
Estaban en la sala de los Kurosaki cuando Ichigo le habló sobre Tatsuki y cómo habían cambiado las cosas entre ellos. Honestamente se alegró y mucho. Había pedido porque su amigo lograra vivir una vida plenamente. Aun cuando eso significara un sacrificio de su parte… algo que llevaba tiempo digiriendo.
-¿Alguna vez pensaste en no regresar del otro lado? -preguntó Rukia mirándolo a los ojos.
-Nunca me lo planteé como posibilidad -reflexionó algo intrigado por la pregunta -Tengo todo del otro lado… Mi familia, mis amigos… todo lo que conozco -la miró ladeando la cabeza -Aunque… sí quise que tú fueras del otro lado conmigo.
Rukia se sorprendió y no lo disimuló. Ichigo se sonrió algo avergonzado.
-No puedo creer que no lo notaras… que yo...
-No, nunca… -murmuró -¿Cómo? ¿Por qué?
-Un adolescente hormonal conoce a una chica de otra dimensión que le muestra un mundo completamente nuevo y le da el poder para proteger lo que quiere… suena bastante lógico de confundir las cosas.
Ella soltó una carcajada suave.
-Tiene sentido.
-Eres una de las personas más importantes en mi vida, Rukia. Te debo mucho. Siempre estás cuando más te necesito… Cambiaste mi vida.
-Y tú la mía… -miró a su taza de té -He recuperado a Renji. Tengo a Nii-sama. Tengo amigos… -negó divertida y lo miró -¿Escuchaste lo que acabo de decir? -él asintió -Tengo amigos…
-Tienes a Hisagi.
-Tengo a Hi… ¡Déjalo! -gruñó e Ichigo se rio fuerte -Tengo toda una vida, pero me haces falta… mucha falta.
-Y tú a mí… Pero, a pesar de la distancia y de nuestras respectivas responsabilidades, quiero que sepas que siempre estaré a tu lado -Rukia le sonrió -Quizás no de este mismo lado… pero quizás algún día coincidamos en el mismo lugar. Tal vez en ese momento las cosas podrían ser diferentes…
-O tal vez no -murmuró Rukia -Solo esperar que, en ese momento sintamos, que en otro tiempo y espacio, fuimos importantes el uno para el otro.
-Eso va a ser así, te lo aseguro.
Con que Ichigo pasó exactamente por lo mismo… Pero pareciera que mucho antes, antes que siquiera ella aceptara de manera correcta los sentimientos que tenía por él. Nunca se le había dado la sensiblería. Ella estaba sobre eso… o eso creía. Y cuando había caído en lo que sentía por él, ya era demasiado tarde… o demasiado temprano… o demasiado a destiempo…
-¿En qué piensas? -preguntó Ichigo curioso.
-¿En qué momento te volviste tan maduro? -lo miraba investigativa -¿Quién eres y qué has hecho con Ichigo?
Él se rio suave.
-El tiempo no pasa en vano, Rukia. Ya no soy ningún crío, si tuviera un discurso diferente sería lamentable.
-Tienes razón…
Ichigo bajó la vista a la lista.
-Eres una buena amiga, Rukia -le dijo serio -Lo que haces… eso -indicó la lista -Habla de lo mucho que te preocupas por tu teniente. Aunque no entiendo muy bien porqué lo haces.
-Y yo no entiendo porqué no entiendes… Creo que merece tener una buena chica. Es un buen tipo. Es divertido, inteligente… algo vago y disperso, pero nada que un buen sermón no cure… tiene detalles muy tiernos.
-¡Me cago en Yhwach! ¡Te liaste con él! -exclamó indicándola con el dedo -¡Lo sabía!
-¡Que no me he liado con él!
-Claro que no… si es muy tierno -se rio -No puedo creerlo… o sea sí puedo -tomó la lista -No necesitas esto.
-Que sí -le arrebató la lista -Lo voy a hacer…
-Te vas a arrepentir… -canturreó divertido y ella bufó -No sé qué sucedió entre ustedes, pero tengo la intuición que no se terminó por él. Es como un cachorro abandonado… de esos que te siguen por todos lados moviendo la cola.
-No te refieras a él así. No me he liado con Shuuhei y no lo haría en un millón de años. No es mi tipo.
Una carraspera tras ellos los hizo voltearse.
-Lamento interrumpir su charla que parece… muy interesante -dijo Hisagi -Pero te necesitamos en el cuartel, Rukia. Hay una emergencia en el sector norte y debo salir enseguida -miró a Ichigo -Si quieres te sumas para que no te oxides.
-Voy enseguida -respondió Rukia.
El teniente asintió y salió del lugar. Ichigo se golpeó la frente con la palma mientras Rukia seguía mirando al corredor.
-No se niega a los exnovios, eso es muy feo -chasqueó la lengua.
-Púdrete, Kurosaki.
Se puso de pie y salió rumbo al cuartel. Ichigo vio la lista detenidamente. Tomó el lápiz y sobre la primera opción escribió: Rukia Kuchiki. Se rio malicioso. Cerró el block y se dirigió a la salida. No se perdería una masacre de hollows por nada del mundo.
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Claramente Shuuhei había sido muy prudente en darle la información y no sembrar el pánico. Pero la verdad era que el cuartel completo estaba vuelto un desastre. Kiyone daba órdenes de establecer contacto con la zona conectándose a través de la división doce. Eiji junto con otros suboficiales parecían tragados por las pantallas de conexión. Hibiki había ido a la novena división a solicitar mayor cobertura, mientras que Yumeko ordenaba el envío de oficiales de la cuarta división a asistir a los shinigami de zona.
-Es un desmadre… -murmuró Rukia junto a Ichigo.
-Voy al senkaimon -le puso una mano en el hombro -Todo saldrá bien… ¿es tu primera emergencia?
-La primera así de grave…
-Tranquila… -Rukia asintió.
Uno de los oficiales alzó la voz.
-Los tenientes Hisagi, Matsumoto, Kira y Hinamori están en el lugar -anunció y todos soltaron un respiro. El mismo oficial frunció el ceño -Tanaka -llamó a otro -Ve a la división doce… estamos perdiendo la conexión.
-Esa es mi llamada -dijo Ichigo de buen humor -Nos vemos más tarde.
-Ichigo… -lo llamó Rukia antes que se marchara.
-Yo lo cubro -le guiñó un ojo.
Salió fuera del cuartel. Rukia se acercó a Kiyone para coordinar la actividad en la zona. Poco a poco las pantallas indicaban el número de actividad enemiga que era diezmada, pero nuevas alertas surgían desde otras zonas. Podían verse los registros de los oficiales en actividad.
-Los están cercando -murmuró Kiyone y miró a su capitana -Rukia-chan…
-Supongo que es mi turno.
La rubia asintió.
-Buena suerte.
Rukia salió del cuartel rápidamente para encontrarse con su hermano inmediatamente fuera de él. Sin decir palabra la secundó hasta el senkaimon y ambos cruzaron hasta el otro lado.
-Qué rayos es esto… -dijo la capitana en cuanto pisaron el campo de batalla.
-Una invasión -contestó su hermano calmadamente -Ve donde Kurosaki.
-Sí, Nii-sama.
Buscó a su amigo entre todos. Dio antes con Rangiku quien se daba un respiro visiblemente herida.
-Aparecen de la nada… -dijo la rubia con un jadeo -Momo y Kira tienen controlado ese sector -indicó a lo lejos -Renji y Kurosaki están del otro lado -llevó su dedo hacia el otro extremo.
-¿Y Shuuhei?
Sintió un acercamiento tras su espalda, se volteó en guardia para ver por un segundo un enorme hollow ser arrastrado lejos de ella por la cadena de la zanpakuto de su teniente. Lo buscó con la mirada, al menos se veía bien… mejor que Rangiku al menos.
-Ve donde los oficiales de la cuarta división -le indicó Rukia a la rubia -Yo me encargo.
De un shunpo y aprovechando que el hollow se encontraba atrapado por su colega, alzó su katana para cortarlo por la cabeza logrando quebrar parcialmente su máscara. Saltó lejos para volver a tomar impulso.
-¡Tras de ti, Rukia! -le gritó Shuuhei.
La capitana se volteó para ver como otro hollow, pequeño, se le lanzaba encima. Trató de atacarlo, pero despareció sin más.
-Que mierda… -gruñó mientras veía que Hisagi le daba el último golpe al primer hollow y se desvanecía en el aire. Vio una sombra formarse tras el teniente -¡Abajo! -le gritó.
Pero el pequeño hollow tomó a Hisagi de la cabeza con una fuerza monumental que parecía traspasarle el cráneo con los dedos. Rukia liberó la primera danza logrando que el hollow soltara a su teniente. Ella se acercó.
-¿Estás bien?
-Congelado nada más -bromeó y se llevó una mano a la cabeza, la retiró y miró la sangre entre sus dedos -Me las va a pagar el muy maldito.
De pronto una lluvia de hielos afilados los alcanzaron, Rukia conjuró una especie de escudo. Shuuhei la miró frunciendo el ceño, ella leyó en él.
-Imita mi ataque -desvió la mirada hacia el bicharraco que seguía despareciendo y atacando por diversos flancos.
-Vuelve a atacarlo.
Vio a Shuuhei partir de su lado, seguro buscaría la manera de enfrentarlo y sorprenderlo por detrás. Rukia deshizo el escudo y alzó su zanpakuto. El hollow se quedó muy quieto y desapareció justo cuando Rukia liberaba la segunda danza.
-¿Dónde está? -murmuró.
El pequeño hollow se apareció tras ella y la tomó por la cabeza clavando sus dedos con fuerza. Rukia sintió que comenzaba a congelarle el cráneo, de pronto el hollow la soltó y supo que su teniente había contra atacado cortando al bicharraco por la mitad.
Mitad de la cual ahora surgieron dos.
-Genial -bufó Shuuhei mirando su zanpakuto.
Rukia llegó a su lado mientras los bicharracos comenzaban a multiplicarse.
-Cortarlos no es opción -reflexionó la capitana.
-Muy observadora, guapa -estudiaba a los hollows, mantenían su tamaño… ¿mantendrían la fuerza? -Hay que dar justo en la cabeza… como nos dijeron toda la vida en la academia. Seguro el maestro conocía a este hollow.
-Trataré con el shikai nuevamente… eso los pulverizará.
-Vale… los cercaré con kidou.
-Bien pensado -lo miró un segundo -Vamos.
Desde abajo varios seguían la lucha, muchos de la décimo tercera división que estaban siendo curados. No se veía sencillo. Solo unos pocos quedaron atrapados dentro del ataque del teniente y congelados por la capitana. Ahora los hollow contratacaban.
Ichigo llegó atraído por la repetición del shikai de Rukia. Iba a sumarse cuando se vio detenido por el hombro. Se volteó.
-Si intervienes vas a destruir todo el respeto que la división les tiene -dijo Byakuya viendo combatir a su hermana.
-Pero son muchos -exclamó al ver a ambos shinigami cercados -Por qué no los cortar y ya… -vio como Hisagi intentaba darle a uno en la cabeza sin éxito y terminaba cortándolo por el brazo. Acto seguido, el hollow se multiplicó.
Rukia volvió a alzar su zanpakuto.
-Some no mai -comenzó, pero todos los hollow desaparecieron -¿Qué?
Ichigo desde abajo observó como poco a poco los espíritus iban apareciendo y funcionándose entre sí. La capitana y su teniente solo podían ver la escena tratando de encontrar una manera de detener al, ahora, enorme hollow.
-Mis ataques no parecen funcionar…
-Mientras quede una sola fracción de él, cualquier ataque será un fracaso.
Byakuya miraba la escena con su habitual inexpresividad, parecía que esperaba algo. Ichigo, por su parte, comenzaba a inquietarse. El hollow seguía creciendo. Rukia preparó su último ataque. Intentaría nuevamente la segunda danza…
-¿Por qué no utiliza su bankai? -exclamó el sustituto.
-Un bankai de largo alcance como el de Rukia en una zona poblada es imposible. Aun no tiene la capacidad de manejo para no dañar a quienes no tienen suficiente presión espiritual.
Ichigo volvió a mirar a su amiga, su ataque volvía a fallar. Mientras que Hisagi eliminaba a algunos, pero volvían a surgir. Eran como la peste. Ambos estaban cansados, las pequeñas fracciones les enterraban los dedos en el cuerpo y se aferraban como si fuesen garrapatas. Ichigo vio como una enorme masa de ellos se abalanzaban finalmente sobre ambos shinigami y los cubría como una gran masa.
Fue suficiente para el pelinaranja, quien se lanzó hacia el hollow listo para atacar cuando escuchó "bankai"… y no fue Rukia. Se detuvo en seco.
Byakuya vio como la masa de hollows desapareció volviéndose ceniza. Y se sonrió agradado. Rangiku desde su posición se volteó hacia el lugar de la batalla al sentir alzar la presión espiritual de su amigo.
-Vaya… al fin.
Poco a poco los últimos hollows iban siendo vencidos y las fuerzas de la cuarta división rescataban a los más graves y otros curaban en el lugar a los en mejores condiciones. Ya había también contingente de la séptima división restaurando los daños.
La capitana y el teniente de la décimo tercera división pasaban revisando el sector cuidando de llamar a los oficiales de la cuarta en caso d encontrar heridos.
-Está limpia -Rukia se refería al área -¿Estás bien? -le preguntó a Shuuhei al verlo algo pensativo.
-Sí… todo está bien -respondió mirándola de lado, Rukia se sentó apegada a un muro y palmoteó a su lado, Shuuhei se sentó junto a ella -Solo que es… como si hubiese hecho algo realmente malo… -ella lo iba a interrumpir -Sé que no es malo. De hecho, es lo que se espera, ¿verdad?
-Sé que admirabas al Capitán Tousen… pero te lavó el cerebro… Lo normal y esperable es que adquieras y utilices tu bankai. Y lo uses sin miedo. Tienes un shikai muy bien trabajado y un bankai inmaduro que hoy dio un excelente resultado. Fue controlado e impecable. Ni siquiera derrochaste reiatsu, impresionante -él se rascó la nuca nervioso -Oye… hiciste lo que debías y nos salvaste a los dos.
-Mugumura solía decirme lo mismo… que no debía tenerle miedo -murmuró –Pero el capitán Tousen…
-Tousen solo quería mantenerte controlado. Piensa dónde estarías si no te hubiese reprimido -exclamó con entusiasmo.
-¿En una silla como el capitán Aizen, pero por ser un sádico segador de almas? -no era tan en broma. Suspiró -Pero es un bankai bastante cool, ¿cierto? -agregó con orgullo.
-Lo es, muy cool -le sonrió.
-Alguien debió grabarlo para enrostrárselo a Mashiro.
-Se lo dirán, descuida. Y estará muy molesta… seguro se aparecerá por el cuartel canturreando esa canción que te escribió. Esa que dice pequeño pequeño Shuuhei, por qué de la división te vas…
-No, tú no -masculló -Es muy pegajosa… hasta yo la he tarareado en mi cabeza -se rio -A veces extraño no discutir con ella.
-¡Es por eso que lo haces conmigo!
-Puede ser…
Rukia se acercó a él y lo besó en la mejilla.
-Mi héroe -le dijo con voz agudizada con tono bromista.
-Cursi…
Unos pasos les dieron alcance.
-Hisagi -la voz de Byakuya Kuchiki los hizo mirar hacia atrás -Procura que mi hermana llegue bien a casa.
-Sí, señor.
Rukia se quedó mirando a su teniente.
-Creo que te has ganado el respeto de Nii-sama.
-Por ahora...
-Por ahora -le sonrió.
Se pusieron de pie para retornar a los puestos de la cuarta división y constatar que todos regresaran cuanto antes al Gotei.
Rukia podía tener a su hermano, el gran capitán Kuchiki, que si no estuviese Kyoraku, él sería comandante. Tenía a Renji, entrenado en el mismo palacio del rey… y a Kurosaki que era uno de los shinigami más poderosos de la historia. Los tres para protegerla… pero ese día él, Shuuhei Hisagi, un simple teniente era su héroe. Y ante ese pensamiento no podía sino sonreír con cara de idiota y repetir esas palabras en su mente una y otra vez.
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Al fin se aclaró todo entre Ichigo y Rukia. Ya sabemos el porqué ella regresó antes de año nuevo. ¡A que no se imaginaban que fuera Tatsuki! Bueno, yo tampoco. No pensaba poner las razones del regreso de Rukia a la SS, ni volver a poner a Ichigo, pero era necesario para dejar cerrado el tema y dejar libre el corazoncito de Rukia.
Vimos que, a pesar de todo lo que ha ocurrido entre los protagonistas, llevan una amistosa relación… Vamos que trabajan juntos, tienen historia… se tienen afecto. Vemos también una Rukia un poco OoC, pero como nunca la hemos visto en plan amoroso tampoco podemos decir cómo sería su comportamiento.
Simplemente adoro como Renji e Ichigo la pican con Hisagi. Es tan de amigos eso. Pero aún no sabemos cómo reaccionará Renji cuando asuma que sus bromas no son tan alejadas de la realidad. Pensaba ponerlo en este capi, pero lo dejaré para más adelante.
Nos leemos pronto.
