~Love me… (SasuHina)

Género: Romance.

Categoría: M.

Universo Naruto.

Aviso: Los personajes no me pertenecen, sino a Masahi Kishimoto (Lo odio (¿?))
En este capítulo, el "poema" del principio NO es de mi autoría. Sino de Emilie Autumn.

Advertencia: Este Fic tendrá alto contenido sexual y lenguaje soez y/u obsceno. Las escenas del tipo 'Erótico' presentadas en éste FIC, no deja nada librado a la imaginación.

OoOoOoOo~…Love Me…~OoOoOoO

"…Curioso…"

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Nunca había querido a alguien.

Ahora, alguien está aquí.

Nunca había extrañado sus besos.

Ahora, los necesito cerca.

Nunca me había sentido así de feliz.

Nunca me había sentido así de extraño.

Curioso cómo las cosas cambian.

Curioso cómo las cosas cambian…

Vivía mi vida a la luz de las estrellas.

Nunca había visto el sol…

Había pensado que no tenía corazón.

Ahora, mi corazón ha sido ganado.

Había pensado que era feliz.

Había pensado que el amor era extraño.

Curioso cómo cambian las cosas.

Curioso cómo cambian las cosas…

Había caminado en el fuego.

Le había sonreído al dolor.

Después, cuando me curé.

Corrí afuera a la lluvia…

Pensé que estaba loco.

Pensé que era extraño.

Ahora sé que soy normal.

Curioso cómo cambian las cosas…

Ahora sé que soy humano.

Curioso cómo cambian las cosas…

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╰✵●๋⌇Sasuke Uchiha

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Entre tus sueños, sentías una paz que no habías sentido desde hace muchísimo tiempo. No podías abrir los ojos, hablar ni mover tu cuerpo, pero sí sentías la brisa del lugar y observabas todo tu entorno.

"¿Qué está pasando?", te preguntaste mientras fruncías tu ceño. Mirabas de izquierda a derecha y sólo notabas obscuridad…

Sasuke-kun… —Te susurraron dulcemente. Tu piel se erizó de pies a cabeza al escuchar ese sonido— Despierta, cariño.

De un momento a otro, abriste tus ojos con fuerza. Tu mirar oscuro se cegó por completo ante una luz brillante. Entrecerraste tus ojos y poco a poco te incorporaste al lugar.

Mi amor, despierta. Tienes que ir al colegio.

Aquella voz sonó de nuevo, pero está vez, sabías que provenía detrás de ti.
Tu cuerpo se tensó completamente y no sabías si voltear.

Ahh… mamá. ¿Podrías dejarme dormir cinco minutos más? —La voz de un chiquillo te inquietó. ¿Pero qué coño estaba ocurriendo ahí?

Giraste lentamente para descubrir sobre qué se trataba aquella broma. Tu corazón se detuvo un momento. Ahí, frente a ti, en esa habitación que solía ser tuya de niño, te encontrabas tú y tu madre.
Tragaste grueso, no podrías creer lo que estaba ocurriendo ahí. "¿Mamá…?", pensaste. Tú estabas completamente confundido. Intentaste dar un par de pasos para acercarte a ella mientras escuchabas cómo ese mini-tú discutía con ella.

Oye, oye. Sabes que tienes que ir. Hoy inicia tu curso. —Expresó ella con una sonrisa cálida mientras acariciaba aquellos cabellos negros. El pequeño Sasuke frotó sus ojos mientras la mayor le abrazaba por la espalda.

Ya lo sé, pero no quiero ir… esas niñas se la pasan acosándome…

La Uchiha rió divertida al ver aquel puchero. Deposito un beso en la cabeza del niño. Y tú… observabas todo a detalle; deseando saber si era un mero sueño o si era un recuerdo.

Pues cómo no, si sacaste el mal de familia. —Dijo divertida mientras se ponía de pie, jalando al pequeño niño de uno de sus brazos para que se levantase— Anda, vístete y baja a desayunar. Itachi va a llevarte al colegio.

Los ojos del morocho brillaron con ilusión— ¡Está bien, ahora bajo! —Gritó emocionado, parándose rápidamente como un rayo y corriendo hacia el baño de la habitación para comenzar su día.
Mientras tanto, la Uchiha miró hacia tu dirección y te sonrió. Un escalofrío recorrió tu columna. ¿Qué rayos fue eso?

La oscuridad llegó de nuevo a la habitación por unos cortos segundos, después, se iluminó.
Nuevamente tu mirar trató de enfocarse a su alrededor. El aroma a flores y hierba recién cortada llegó a tu nariz. La brisa del aire pasó entre tu cabello mientras que el sonido de un sollozo infantil llamó tu atención. Buscaste con atención el lugar de dónde provenía aquel sonido y, al ver una pequeña niña con cabellera azul y piel blanca, la reconociste.

Y por segunda vez en el día, tu piel se erizó.
Era una pequeña Hinata de cuatro años, la cual estaba sentada y abrazando sus rodillas bajo un árbol frondoso mientras lloraba en silencio.

¡Oye, podrías callarte! ¡No me dejas dormir! —La voz del pequeño Sasuke de la misma edad llamó tu atención. Se encontraba arriba en una de las ramas de aquel árbol.

Hinata alzó su mirar y le observó sorprendida y sonrojada por la vergüenza— Yo… yo no sabía que estabas ahí… —La pequeña frotó sus ojos para limpiarse las lágrimas y comenzó a ponerse de pie— Perdóname…

Y supiste, en ese momento que todo esto se trataba de un recuerdo… de uno que habías olvidado que viviste hace años. Miraste al pequeño Uchiha y supiste lo que haría. Observaste cuando él se incorporó sentándose en la rama mientras entrecerraba sus ojos— ¡Espera! —La chica se detuvo y volteó lentamente a verle— ¿Por qué lloras? —Cuestionó curioso. La niña agachó su cabeza y negó un par de veces mientras retomaba su paso.
Por tu parte, sólo te arrinconaste en un árbol y miraste al niño: "¡No la dejes ir, estúpido!"; gritaste mentalmente sin querer.
—¡Oye! ¿No te han dicho que es de mala educación ignorar a las personas? —Ves cómo el mocoso bajó del árbol con un hábil salto. Cayendo sobre sus pies y casi justo al frente de aquella niña— ¿Por qué lloras? —Repitió sin miramientos, cruzando sus brazos sobre su pequeño pecho.

Hinata, por su parte, soltó un pequeño sollozo de nueva cuenta, llevando sus pequeños puños hacia el rostro— Mi-mi pa-padre… no-no… me quiere… —Hipó su llanto— Me odia…

¿Por qué? —Cuestionó bruscamente. Tú apretaste tus puños y frunciste el sueño: "¡Sé más delicado con ella, idiota!", volviste a pensar.

—Porque él cree… que soy débil e insignificante… —La niña volvió a agachar su mirada, llevando sus brazos hacia su pecho— Y creo que tiene razón… ¡Itai! —Tú cerraste los ojos al ver que ese mocoso golpeaba su frente con dos dedos. Idiota, ¿te has dado cuenta de que ese eras tú, Uchiha?

¿Acaso eres un bicho al que se puede aplastar? —Hinata miró al moreno con confusión. Aunque después, fue retrocediendo poco a poco cuando el pequeño Uchiha intimidante se le acercaba paso a paso— ¿Eres una araña, una hormiga, una cucaracha? —La niña negó lentamente— Entonces, no eres insignificante y débil. Quítate eso de la cabeza. Tu papá no te debe conocer como para decir esas cosas de ti. ¿De acuerdo? —El niño volvió a cruzarse de brazos.

Ves cómo Hinata asintió un par de veces, mirándole un poco extrañada— ¿Tú-tú… crees qué podré ser una niña de verdad… algún día? —Le preguntó al pequeño moreno. Éste le miró un poco indiferente y asintió seguro.

Lo lograrás. Y podrás casarte con alguien importante para que tu padre se enorgullezca de ti.

Las mejillas de Hinata se sonrojaron cual tomates. Comenzó a jugar nerviosamente con sus dedos índices— ¿Ca-casarme con alguien…? ¿Cómo Naruto-kun…?

Al escuchar ese nombre, sentiste hervir tu sangre de celos. Apretaste tus puños y te prometiste que más tarde le darías una buena follada para que se olvidase de una buena vez de ese imbécil.

¡Puag, qué asco! —Gritó el niño, logrando que la peliazul se encogiera más en su lugar— No. Me refiero a alguien importante. No una sabandija como él.

La niña tragó grueso y siguió jugando con sus dedos, mirando fijamente sus pies— E-entonces… sería… ¿alguien cómo tú? —Al susurrar esa última frase, ella se sonrojó. Y estuviste tentado a carcajearte al ver que el pequeño Sasuke también.

Aquel moreno se puso nervioso al oír aquellas palabras— C-claro. Alguien como yo será el hombre más fuerte del mundo ninja. Y podrás casarte conmigo cuando eso suceda. —Explicó, rascándose la nuca, apenado.

La niña le vio con una cálida sonrisa— Entonces, esperaré ese día para casarme con alguien cómo tú. Así haré feliz a mi padre. —Hinata soltó una pequeña risa y le extendió su pequeña mano. El mini Sasuke, miró la mano de la chica y la tomó, estrechando ese "acuerdo" para sellarlo como un pacto. Miraste con una sonrisa ladina como aquel chico jalaba de más a la pequeña Hinata para plantarle un inocente beso en sus labios.

Oye, que no se te olvide hacer feliz al marido también. —Dijo el moreno con una sonrisa en los labios. La niña asintió emocionada. Y, después de unos momentos, sacó un pequeño anillo plateado de su bolsillo, dándoselo a él.
El chico estiró su mano y lo aceptó— Entonces, es una promesa. —Exclamó la pequeña peliazul.
Después, la imagen del recuerdo se esfumó, dejándote a oscuras.

Pasaron una par de segundo para que otra luz volviera a cegarte, pero esta vez no era tan intensa como las anteriores; ya que, se trataba de un atardecer.
Miraste con cautela el lugar en el que te encontrabas ahora, cayendo en cuenta que era uno de los pasillos de tu casa.

Caminaste con cuidado del lugar, aunque, no tardaron en hacerse notar unos pequeños pasos apresurados, resonando por todo el pasillo de madera. Miraste hacia la dirección en la que se iba aquel niño y te quedaste frío. Ahí, frente a ti, se encontraba tu padre e Itachi.

—¡Otosan, Aniki! —Gritó el mismo Sasuke de cuatro años completamente emocionado, pero esta vez, llevando entre sus cortos brazos unos pergaminos en blanco, tinta y pinceles.

—Sasuke-kun, deja de correr por los pasillos. —Regañó Mikoto Uchiha, llevando una bandeja de té entre sus manos.

El pequeño Sasuke dejó los pergaminos frente a su padre y hermano. Su madre, se incorporó con ellos al cabo de unos segundos cortos; dándole un vaso de té al Uchiha mayor— Madre, padre, Aniki… voy a casarme. —Comentó emocionado.

Fugaku Uchiha ante la impresión, logró desviar su mirada para escupir su té. Miró a su hijo como si tuviera dos cabezas y preguntó extrañado— ¿Me puedes explicar qué tontería acabas de decir?

Por otro lado, Mikoto e Itachi comenzaron reír ante la ocurrencia del niño. Éste, tiernamente infló sus mejillas y miró con un pequeño puchero— No es una tontería, Otosan… —Sasuke sacó el anillo plateado que Hinata le había dado del bolsillo de su pantalón— Conocí a una chica. Una que no es tan molesta como las otras y me prometió que se casaría conmigo. —Fugaku tomó el anillo del chiquillo para mirarle con detalle— Ella me dio esto como prueba de esa promesa.

Pero Sasuke… —Habló Itachi, colocando su mano sobre la cabeza del pequeño— ¿Sabes su nombre? ¿De dónde proviene? Una chica no acepta a un chico así como si nada… —Trató de explicarle razonablemente— Además, es el hombre que pide la mano de la chica, no al revés.

Mikoto por su parte, soltó unas risas divertidas. El pequeño, volvió a inflar las mejillas y apoyó sus manos sobre la mesa y se paró bruscamente— ¡Eso ya lo sé! Por eso quiero que Otosan escriba en un pergamino, indicando que ella es mi prometida y que cuando seamos mayores nos vamos a casar. —Sasuke se acercó al pincel y la tinta y desplegó el pergamino— ¡Hazlo, Otosan!

Fugaku, no estando muy seguro, tomó el pincel y mojó la punta en la tinta para empezar a escribir ante la insistencia del chiquillo. Pensando quizá que era una tontería de niños.
Y tú, mirabas la escena completamente divertido. A tu mente llegaba el recuerdo de aquella terquedad tuya. Tanto que el mismísimo Hiashi Hyuuga y su hija Hinata firmaron aquel oficio. Y que sobre todo, lograste que tu hermano guardara ese pergamino junto con el anillo de la Hyuuga en aquel lugar secreto en el clan Uchiha: El Santuario Nakano.

En medio de la noche, abriste tus ojos y a duras penas lograste divisar tu actual habitación entre la penumbra. Tragaste grueso y palpaste tu cama con una mano. ¿Estás en un sueño de nuevo?

Y caíste en cuenta de que no era así. Estabas en tu cama, sudando frío y estabas completamente rígido. ¿Qué coño fue eso? ¿No bebiste algo extraño antes de dormir? ¿O será que los besos de la Hyuuga son una nueva droga alucinógena?

Poco a poco te sentaste en tu cama mientras jalabas las sábanas para hacerlas a un lado.
—Ese… pergamino… —Susurraste roncamente.
A paso lento, caminaste hacia la salida de tu cuarto, después, por el pasillo hasta la salida de tu casa; como si fueses un muerto viviente. Pero estabas consiente hacia dónde querías dirigirte.

Mirabas el pueblo Uchiha a detalle. Tu camino era alumbrado por la luz de la luna mientras que sólo se escuchaba el cantar del búho y las ramas de los árboles al agitarse.

Intentaste no estremecerte y sumergirte a los recuerdos amargos de aquellas muertes que presenciaste en tu infancia.
Trataste de seguir tu camino constante y seguro. Tenías como objetivo encontrar ese documento. Que si bien, era algo que ocurrió cuando eran niños, podría ser completamente válido. Y si no lo era, harías que lo sea.

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"Horas después"

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La gente cuchicheaba a tu alrededor. Algo normal, algo que vivías antes en tu día a día. Pero, en esta ocasión, sabías que era muy diferente.
Estabas vestido con un elegante Kimono negro, de gala y con bordados del escudo de tu familia en tu espalda y en las mangas.

Caminabas orgulloso e ignorando el murmullo ajeno. Entre tus manos, cargabas aquel pergamino viejo y empolvado. Ibas constante en tu paso, firme y tratando de no distraerte.

A lo lejos, divisaste la mansión Hyuuga, junto con aquellas decoraciones de boda. Frunciste el ceño y apretaste tus puños. Pensando que no dejarías que el maldito de Hiashi Hyuuga lograra separarte de Hinata.

Después de unos segundos, al detenerte frente a la mansión, alzaste tu mirar obscuro hacia la ventana de la chica. A duras penas, lograbas divisar su silueta, pero podrías adivinar que la estaban arreglando.

—Maldita sea… —Murmuraste mientras apretabas tu quijada.

Una mano sobre tu hombro intentó calmar tu furia. Miraste de reojo hacia Naruto y quitaste su mano, diciéndole sin palabras de que estabas bien.

—Cálmate, Sasuke. Tienes que tener la cabeza fría para que el viejo acepte por las buenas. Además, Tsunade-obachan dijo que te esperaría adentro.

Chasqueaste la lengua con fastidio y seguiste tu camino hacia dónde estaba el Hyuuga. Una de las ciervas Hyuuga, al verte, hizo una reverencia— ¿Qué es lo que desea, señor Uchiha?

Por tu parte, mantuviste tu postura, aunque algo intimidante— Quiero hablar con Hiashi Hyuuga.

—Lo siento, pero ahora el señor está ocupa-…

—No te pregunté. —Apartaste bruscamente a la mujer y te abriste paso para adentrarte al lugar. La chica, por su parte, trató de detenerte, pero, sus intentos fueron en vano. Más sin embargo, logró causar un pequeño alboroto en la planta de abajo.

—¡¿Qué es lo que sucede aquí?! —Exclamó una voz grave y severa. Giraste tu rostro hacia la derecha para encararle.
El Hyuuga, al ver tu presencia, estrechó sus ojos blancos con odio. Si las miradas mataran, tú estarías seis metros bajo tierra y él en diez. ¿No, Uchiha? — ¡¿Qué haces aquí, bastardo?! ¡¿Qué acaso no te quedó claro la última vez?! ¡Aléjate de mi hija, infeliz!

Por tu parte, trataste con todas tus fuerzas no saltar y partirle su cara, guardaste calma. Los golpes vendrían después— Vengo a hablar con usted. Y tendrá que escucharme porque esto le involucra a usted y a Hinata.

Ves cómo el Hyuuga da unos pasos hacia a ti, dispuesto a abofetearte. Más sin embargo, fuiste más rápido y le lanzaste a la cara el pergamino— ¿Recuerda eso? Su firma y las huellas dactilares de Hinata están ahí. Sin olvidar, que las mías y la firma de mi padre están ahí también.

El Hyuuga, dubitativo, abrió el pergamino y comenzó a leer. Pasando los segundos, notas cómo su ceño fruncirse cada vez más— ¡¿Qué clase de insolencia es ésta?! ¡Esto es algo estúpido, algo que hicieron de niños! —El castaño agitó el papel repetidas veces, antes de lanzarlo al suelo con odio— Esta porquería no es válida. No puedes hacerme cumplir esto.

—Puedo hacerlo. Y lo haré. —Con el ceño fruncido, te acercaste a levantar el pergamino— La Hokague lo aprobó. No puede casar a Hinata en contra de su voluntad porque ella es MÍ prometida. Y ni usted ni nadie me va a separar de ella. —Lanzaste distraídamente el pergamino viejo hacia atrás, dejando que Naruto lo agarrase— Además, ¿con qué derecho usted viene a controlar la vida de su hija? Usted siempre ha renegado de ella, la ha llamado, inútil, insignificante, escoria, siempre la ha tratado de menos. —El Hyuuga apretó su quijada, quedándose mudo ante tus palabras— ¿Y ahora quiere tratar de aparentar ser un padre que se preocupa por ella? ¡Por favor, no sea ridículo!

El puño del Patriarca se estampó en su mejilla y, cuando intentaste devolvérselo, Naruto te lo impidió. El alboroto entre ustedes dos llamó la atención de más sirvientes, pero sobre todo, de Neji, Hanabi y Hinata Hyuuga— Sasuke, contrólate. —Ves de reojo al rubio, apartando bruscamente tu mano— Con todo respeto, señor Hyuuga, pero lo que Sasuke dice es verdad. Ese "trato" o lo que sea, es válido. La Hokague lo ha valorado y dijo que era legítimo. El propio Fugaku Uchiha lo dejó firmado y enrollaron éste pergamino con el anillo que Hinata le dio a Sasuke cuando eran niños… el anillo de su difunta esposa… —Tú, evitabas ver la reacción del viejo. Estabas fastidiado por toda esta reacción, pero, al escuchar la voz de Hinata llamando a su padre, la miraste sorprendido de que se encontrara ahí.

—Papá… ya basta… —Sentiste una gran impotencia al ver sus ojos llorosos, odiabas verla de esa manera— Esto no es justo… porque Sasuke tiene razón… nunca te he importado, siempre me has dejado de lado. Y siempre me has dicho que soy lo peor de esta familia… ¿Por qué ha de importarte que me case con alguien de tu elección…? ¿Para que yo te sirva de algo al fin…? —Al ver que ella se acercaba a su padre, estuviste tentado a detenerla, temiendo que el viejo volviese a pegarle— ¿O lo haces para que yo no esté con él? Con el Uchiha que traicionó a Konoha, ¿verdad?
Ves como el Hyuuga, sin decir palabra alguna, prestaba atención a cada palabra de la chica. Mientras tanto, ella tomó un respiro y apretó sus puños, como si con eso se armara de valor— Te recuerdo que los crímenes de Sasuke fueron perdonados. Te recuerdo que él es un aliado de la Hoja y que él ha cambiado mucho… Es un hombre que cualquier chica quisiera a su lado… Y yo lo amo, y él me ama a mí. —Las lágrimas de Hinata comenzaron a caer de sus ojos como cascadas— ¿Crees que estaría aquí, haciendo todo ese alboroto de ser lo contrario?

El silencio se hizo sepulcral y casi inaguantable en aquella habitación. La gente que estaba de metiche, poco a poco fueron desalojando el lugar mientras que el Patriarca Hyuuga se quedaba mirando hacia su hija. Por su parte, miras cómo Hinata dejaba que su hermana la consolara en su hombro.

—Creo… —Dijo Hiashi— Que es hora de que hablemos tú y yo seriamente. —Entrecierras los ojos al ver que te mira de reojo— A solas. Así que ven…

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"Meses después"

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Ves cómo la espalda de Hinata baja hacia el colchón, mientras que su rostro se quedaba pegado a este. Tú aprovechas a tomarla de la cadera con ambas manos mientras que comenzabas a embestirla con más fuerza; logrando que se escucharan los choques entre sus glúteos y tu abdomen.

—¡Ahh, Sasuke-kun! —Exclamó entre gemidos, mirándote de reojo. Por tu parte, sonreíste de medio lado por unos segundos antes de bajar tu rostro hacia su espalda.
Repartiste unos cuantos besos, mordiendo su blanca piel para dejarle unas cuantas marcas— ¿Ha-hacer esto… durante la boda de Ino… está mal…?

Su pregunta te causó gracia, te encogiste de hombros— Quién sabe… Ahh… —Gemiste por un instante al sentir que su intimidad te apretaba el miembro con fuerza y excitación.

De un instante a otro, ella te detuvo y te empujó hacia el colchón de aquella cama. Al ver lo que iba a hacer, tú sonreíste complacido, pícaramente mientras te acomodabas— ¿Desde cuándo te volviste tan atrevida?

Y, oh, joder… Observas cómo sonríe con aquella silueta traviesa plasmada en sus labios— ¿De qué te sorprendes? Ya me acostumbré a tus perversiones… —Escuchas su encantadora sonrisa entre dientes mientras ella sola tomaba tu miembro y se auto penetrara. Ambos gimieron largamente, disfrutando enteramente de aquella sensación.

Ves complacido de cómo Hinata acomodaba sus pies sobre el colchón y comenzaba a saltar de arriba hacia abajo, constantemente, chocando sus glúteos con sus muslos.

Tú deslizas tus manos con lentitud y suavidad desde sus caderas, pasando por su cintura hasta sus costillas; aprovechando que la parte de arriba de su vestido se encontraba arremangada en su cintura.

Jalas de forma sutil el torso de la chica hacia ti y aprovechas a atrapar y jugar con sus pezones con tu lengua, dándote el tiempo de saborearlos cuantas veces quisieras, mordiendo y tirando de ellos como si se tratasen de unos dulces.

Hinata, por su parte, escuchabas cómo gemía gustosa. Tus manos pasaron por su espalda, acariciándola hasta que llegaste a sus glúteos. Los amasaste a tu antojo, provocando de igual manera que sus caderas hicieran una penetración constate y profunda.

La boca de la chica buscó la tuya con desespero, intentando repartirte unos besos. Entreabriste tus labios, empezando a enredar tu lengua con la suya. Abrazaste su fina cintura y sin miramientos, apoyaste tus talones en el colchón para alzar tus caderas.

La embestiste una y otra vez, de arriba hacia abajo, duro y profundo sin detener su beso en ningún instante. Ella soltaba gemidos entre el mismo, pero evitando de hacer ruido alguno, puesto sabía que alguien podría atraparlos en plena acción.

Le diste una última embestida profunda, dejando que la humedad de su intimidad te ayudase a resbalarte dentro de ella— Joder, Hinata… —Susurraste sobre sus labios, ella por su parte, cerró los ojos y escondió su rostro en tu hombro derecho, mordiendo éste con fuerza para acallar sus gemidos.

Apretaste sus glúteos con fuerza y la penetraste duramente, expulsando toda tu esencia dentro de ella; tal cual como le gustaba y como te gustaba.
Con la respiración entrecortada y bastante agitada, soltaste su trasero y repartiste caricias sobre su espalda para calmarla a ella.

Gemiste por lo bajo al sentir que tu miembro salía de ella, cayendo flácido y satisfecho. Tomaste las sábanas de la cama y la cubriste; arropándolos a ambos— Qué caballeroso, señor Uchiha… —Te susurró en broma sobre tu oreja, atreviéndose a repartir unos besos sobre tu mejilla hasta llegar a tus labios.

Por tu parte, correspondiste a su beso gustoso, sin dejar de repartir caricias. Ella, acarició tu pecho mientras se acurrucaba sobre ti— Tengo que mantener a mi esposa segura. No quiero que enferme. —Le seguiste en su pequeña broma, no logrando evitar sonreír de medio lado, detallando su rostro.
Ella, te miraba de igual manera a los ojos, acariciando tu rostro. Eso te extrañó de alguna manera— ¿Qué? ¿Pasa algo?

Los labios de la chica se entreabrieron constantemente por unos segundos, después, se bajó de ti y se sentó sobre la cama— Es que… tengo ganas de decirte algo. —Te miró con una sonrisa cálida, aunque tú no comprendías a qué se refería.

—¿Y qué es? —Cuestionaste, imitándola al sentarte sobre la cama, apoyándote en la cabecera de esta.

Ella se acercó a ti, sentándose frente a frente mientras tomaba tus manos, sin dejar de sonreírte— Tengo tres meses de embarazo…
Aquello te descolocó un poco. ¿Un bebé? ¿Ahora que apenas empieza tu matrimonio con ella?

Empezaste a balbucear de forma estúpida, no hallando las palabras para sacar el habla y contestarle como se debe.
Apretaste las manos de la chica y sin pensarlo dos veces, acercaste tus labios para besarle, deslizando las mismas lentamente por su torso y cintura para apegarla a ti y abrazarla— Gracias, Hime… —Le susurraste mientras dejabas tu frente pegada a la de ella, tomando sus mejillas para besar sus labios de nuevo.

Y quién diría que la vida daría muchas vueltas…

Tú, un hombre que renegó la vida, le dio la espalda a las oportunidades de mejorar, el hombre que traicionó a su pueblo y lo salvó en su debido tiempo… iba a llegar a ser feliz.

Ahora, tienes a una mujer que te ama, tu casa reconstruida, amigos que aprecias, un hogar… y por si fuera poco, tu primer heredero venía en camino.

Ni el destino, el pasado, el presente, las adversidades y las personas podrán evitar que la noche y la luna estén separados.

Aquella mujer te cautivó con su inocencia y sensualidad. Su amor hizo que tú amaras y eso era algo que te sorprendía hasta a ti.

Curioso cómo cambian las cosas… ¿no, Uchiha?

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FIN CHAPTER 16

Notas de Aika:

¡HOLIIIIII! C: -Inserte corazón (¿?)-

Ya sé, me merezco un castigo por ser una perra desgraciada por dejarles sin fic durante muuuuuuucho tiempo ;-;
Les juro que el tiempo se me pasó volando, ni cuenta me había dado de cuándo fue la última vez que hice un capi de este fic. '3

En fin, espero que les haya gustado el capi. Es el último de este fic ;_; lo cual me hace dar nostalgia porque me acuerdo cuando publicaba los primeros capis. Y después, tardé miles de años en acabarlo. Así que no sé cuánto tiempo me tarde en terminar los otros. :C

Peeeeeeroooo, no hablemos de cosas tristes c:
Muchísimas gracias a todos y a todas por el apoyo que le dieron a este Fic durante estos años.
Ha sido muy difícil para mí debido a mis ocupaciones terminarlo, pero como se los prometí, no me olvidé de él ni me olvidé de ustedes c:
Ya saben, éste tipo de cosas no lo hago a propósito. Soy una humana normal con ocupaciones normales de una universitaria :s

Agradecimientos a: Lauren Li, danu22, Lyvitto, mina-san, Dark Amy-chan (amiga, no me he olvidado de ti ;_; aún sigo haciendo tu fic, eh), Nekiri-chan, JenSchiffer (ya hice un fic UlquiHime/GrimmNel, está en proceso c: ), Guest 1 (Tu rv me hizo feliz, porque me alegra saber que pese a que eres NH, has estado leyendo mi fic y te guste. ¡Muchas gracias! C: ), .1, Guest 2, uchihinata-20, nn, MichiShisui, holis, Nana-chan53, ciin Uchiha, Marso-Hyuga Uchiha, daniellehime, Adhara Malfoy Zabini, AMALIA, Lola, NaNa, josephineeee, toy, roxy chan, KattytoNebel, Guest 3, naomi aki, x.x, hinatacris, uchiha-hyuga love, AmourL'Obscurite, Annima, Guest 4,Guest 5, emi, cherrymarce, Mei Tachibana, NicaRaa, UmeFuyu, Camila Gonzalias, Mei tachibana, Suky Hyuga, Amalia Anguiano, sangito15, kamy Uchiha, , Maria Del Carmen, naomi aki, LemonChan, Jackie Sly, Blobastins, shanti, dark mermaid-sama, Jokerumi, N09, yukiatsu.

Hay unos reviews que me preguntaban si voy a seguir continuando mis fics. Y la respuesta es: Si, los seguiré. Pero a mi ritmo. Estoy a ocho meses de terminar mi carrera en la uni y por eso tengo más cosas qué hacer. Escribo cuando puedo, lamentablemente :c
¡Por cierto! Como ya es el último capi, no podré responder estos reviews (si es que llegan) pero por si al caso, pueden mandarme sus dudas en twitter o en mi Tumblr. Ahí trato de responder lo que puedo c:

También, quiero aclarar que el poema del inicio NO ES MÍO, es de una cantante que admiro mucho sentí que le caía como anillo al dedo a este capi, así que no me resistí en ponerlo. El link del video se los dejaré en mi biografía c:

Muchas gracias por el apoyo. Los amo, y no se preocupen por mi o mis fics, nunca los dejaría. A menos que me muera, literal :v ¡Qué viva el SasuHina! –Inserte corazón(¿?)-

Aika-chan.