ADVERTENCIA: habrá capítulos que contendrán palabras altisonantes y otros que posiblemente tengan contenido sexual si eres de las personas que te incomoda lo antes mencionado por favor abstente de leer la historia.

EL ORIGEN DEL CABALLERO

Parte 2

(Candy)

CONTINUACIÓN DEL FLASHBACK.

Había transcurrido ya un mes desde la llegada de Alberth a nuestro hogar, todo ese tiempo intente acercarme a él pero siempre encontraba la manera de evadirme, nunca me dirige la palabra y trata de no estar en lugares en los que suelo estar con frecuencia, por alguna extraña razón su indiferencia me lastima demasiado, solo con Joel entabla conversación y sin embargo no podía evitar pensar que me hacían a un lado; sin tan solo me permitiera ser su amiga le demostraría que no todas las personas somos iguales, le demostraría que mis intenciones son buenas y que no le pediría nada a cambio por ganarme su amistad ¿De qué otra manera podría intentar acercarme a él? Si tan solo conociera sus gustos o lo que le puede desagradar o molestar. Me encontraba sentada en la rama más alta del árbol que siempre me fascina trepar aunque al final mis vestidos terminan siendo un desastre y perdida en mis pensamientos me sobresalte del susto cuando me di cuenta de que Alberth me observaba desde abajo ¿Cuánto tiempo llevara observándome, que ni cuenta me había dado? No sé por qué pero por alguna extraña razón nos sosteníamos la mirada firmemente y el silencio que nos acompañaba no era para nada incomodo, después de un rato Alberth rompió el silencio que reinaba sobre los dos.

_ Eres extraña. Qué clase de señorita que ha sido educada por una de las más prestigiosas y distinguidas familias de Londres y América termina siempre trepando los árboles que se encuentra en su camino, sabes, tienes los modales de un mono ¿Acaso no te importa estropear tus hermosos vestidos?

_ ¡Eres un insolente! A ti que te importa si ando o no trepando árboles tal vez suene algo raro pero me fascina apreciar la naturaleza desde estas alturas, sentir como el aire acaricia mi rostro y despeina juguetonamente mi cabellera y ver como las hojas de todos los árboles se sacuden lentamente a causa de ese viento, pero de que me sirve desgastar mi saliva con alguien quien ni siquiera puede entender lo que le estoy diciendo y si el precio que he de pagar por apreciar todo aquello es arruinando mis vestidos ¡No me importa tener los modales de un mono!

Me pude dar cuenta de que su semblante había cambiado, ya no me miraba con indiferencia y desagrado sus hermosas lagunas brillaban después de eso su mirar se volvió melancólico y lleno de tristeza no sé por qué pero sentí la necesidad de abrazarlo de ayudarlo con aquel dolor que sometía a su corazón sentí la repentina necesidad de preguntarle directamente si en verdad yo no era de su agrado y este era el momento perfecto para saberlo de una vez por todas.

_ Alberth, ¿Tú me odias?

Mi pregunta pareció tomarlo por sorpresa, volvió a posar su mirada en mí y me dedico la sonrisa más hermosa que pudiera apreciar.

_ ¿Qué es lo que te hace pensar que yo te odio?

_ Desde que nos conocimos sentí que yo no era de tu agrado me dijiste palabras muy dolorosas y mi intención nunca fue incomodarte tal vez yo no sé nada de tu vida y sé que también no tengo derecho alguno de intervenir en ella a mí lo único que me interesa es tener tu amistad se supone que somos familia ¿No es así? Y yo pienso que las familias deben de ser unidas y cálidas y sobre todo sé que desconozco tus miedos, tu sufrir y tu dolor pero al menos quiero ayudarte a cargar con esa carga tan pesada para ti y Joel también quiere ayudarte.

No apartaba su mirada de la mía me escucho sin interrumpirme en ningún momento para así después dirigir su mirada hacia el atardecer que se presentaba ante nosotros en todo su esplendor perdido en sus pensamientos libero un gran suspiro y volvió a dirigirse a mí.

_ Rosaly, ¿Puedo ver el atardecer a tu lado? Claro está si no te incómodo.

_ ¡Por supuesto que puedes acompañarme! Y claro que no me incomodas ¡Ven sube!

Pude notar que trepaba con agilidad y destreza no pude evitar sentir envidia alguna, ese día cambiaron muchas cosas entre nosotros no se por cuánto tiempo duramos trepados en ese árbol conversando era como si el tiempo se hubiera detenido solo para nosotros, cuando repentinamente de la nada comenzó a llover bajamos rápidamente del árbol para emprender carrera hacía la mansión mientras corríamos no pude evitar tropezarme y caer al suelo, no podía levantarme me dolía mucho mi rodilla así que Alberth me cargo sobre su espalda y nos refugiamos en las caballerizas de la propiedad, una vez adentro me senté en el suelo para revisar mi rodilla y tal fue nuestra sorpresa ver como la gravedad de mi herida comenzaba a sanar por si sola Alberth se quedó atónito a lo que se revelaba ante sus ojos a mí no me sorprendió del todo ya que no era la primera vez que me sucedía algo similar, aún sorprendido por lo que acababa de suceder fijo toda su atención en mí.

_ ¿Rosaly, cómo es posible que tu herida haya sanado por si sola?

_ No te sabría decir el por qué, pero no es la primera vez que me sucede, Joel dice que soy especial y que solamente Dios sabe por qué sufre esos cambios mí cuerpo.

_ Es que jamás había visto algo similar, en verdad estoy sorprendido pero dices que no es la primera vez que te sucede ¿Verdad?

_ No, hace 17 años caí mientras cabalgaba al intentar hacer una acrobacia me rompí el pie pero lo más extraño fue que al día siguiente mi pie había sanado en su totalidad.

_ ¿Hace 17 años? Pero, ¿Rosaly cuántos años tienes?

_ ¡Tengo 32 años de edad! ¡Pero que grosero eres, a una dama nunca se le pregunta cuál es su edad eres un insolente Alberth!

_ ¡32 años, pero por Dios Rosaly llegue a creer que tú y yo éramos de misma edad!

Me resulto demasiado extraño lo pálido que se veía su rostro, ¿Por qué se sorprende de esa manera? Me miraba como si yo no formara de alguna manera parte de su realidad era la primera vez que me sentía como un fenómeno, me sentí incomoda y algo avergonzada, afuera la tormenta se tornaba más fuerte y los truenos no se hicieron esperar los dos estábamos empapados mi vestido comencé a sentirlo pesado así que opte por quitármelo si no me daría pulmonía, Alberth seguía perdido en sus propios pensamientos y al percatarse de lo que yo estaba haciendo se sonrojo y poso su vista a otro lado ¿Pero qué diablos le sucedía?

_ ¡Por Dios Rosaly! ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Por qué diablos te estas desnudando?

_ Tranquilízate Alberth solo me quite el vestido estaba todo mojado además si no lo hacía podría pescar algún resfriado, tú también deberías hacer lo mismo si no te vas a enfermar.

_ ¡Que no te das cuenta de que estas a solas con un hombre si fuera un maldito pervertido ya me hubiera lanzado encima de ti sin siquiera pensarlo!

_ jajajajaja si como no Alberth, como si un niño de 15 años pudiera someterme por si no lo sabias yo soy más alta y mucho más fuerte que tu engreído.

_ ¡No tientes a tu suerte Rosaly porque si me sacas de mis casillas, si lo haces, soy capaz de demostrarte con hechos que este niño de 15 años es capaz de dejarte en cinta!

Por alguna extraña razón su enojo me causaba gracia no lo creía capaz de hacerme daño alguno, mientras seguía regañándome por mi atrevimiento me lancé sobre él sorpresivamente y comencé a tratar de quitarle su camisa de seda blanca completamente mojada entre risas y juegos logre quitársela pero deje de sonreír en el momento que me percate que en su espalda y pecho tenía muchas cicatrices y uno que otro moretón pero ¿Quién se atrevería a lastimarlo de esa manera? De tan solo imaginar por el dolor que tuvo que pasar repentinamente sentí como las lágrimas resbalaban sobre mi rostro.

_ ¿Quién se atrevió a lastimarte de esa manera, Alberth?

_ No es de tu incumbencia Rosaly, así que no andes preguntando lo que no debes, no eres más que una imprudente.

_ Perdóname si por mi culpa tuviste que recordar algo doloroso, sabes es extraño, pero mi corazón me duele de tan solo imaginar cuantas lagrimas derramaste del dolor que debiste de haber sentido en ese momento.

_ ¡Come te atreves a decir que eres capaz de imaginar por el dolor que tuve que sufrir! ¡Tú no sabes nada, tú no sabes el dolor que se siente ser rechazo por las personas que te hicieron creer que te querían, tú no tienes ni la menor idea de lo que es pasar hambre y sin tener un techo donde dormir! ¡Y mucho menos tienes la menor idea del dolor que sentí que mis padres me vendieran a unos malvivientes por un maldito pedazo de pan!

Intente tocar sus cicatrices con mi mano pero de un manotazo me alejo su pacifico rostro se había transformado, emanaba una ira y un odio tan irracional y aun así me lancé sobre él y lo abrace con todas mis fuerzas y comencé a llorar a mares yo con ese abrazo quería demostrarle que yo también estaba dispuesta a cargar con el peso de ese dolor, su respiración era agitada al parecer le estaba costando trabajo tranquilizarse, levante temerosa mi rostro para enfrentar el suyo y así poder decirle tantas cosas.

_ Alberth tú ya no estás solo nos tienes a Joel y a mí nosotros somos tu verdadera familia si tan solo yo pudiera aminorar tu dolor con gusto lo haría, por favor no me alejes de tu lado te juro por mi vida que jamás te hare daño ¡Te lo juro!

No sé en qué momento Alberth también lloraba conmigo, de sus hermosas lagunas tan azules como el cielo no dejaba de brotar las lágrimas, me estrecho con fuerza a su cuerpo y ambos desahogamos a llanto todo ese sufrimiento reprimido, me confeso que sus padres lo golpeaban cuando no llegaba a casa con algo de dinero y que Joel lo salvo de aquellas malas personas que lo habían comprado, en ese momento me di cuenta que Joel y Alberth son todo mi mundo y por ellos daría mi vida sin pensarlo ni una sola vez. En medio de la tormenta y refugiados en las caballerizas, aun abrazados nos dejamos llevar por los brazos de Morfeo ese día las cosas habían cambiado de ahora en adelante para nosotros dos...

10 AÑOS DESPUES

(Alberth)

Deslizaba sus finos y delicados dedos sobre las teclas del impresionante piano que adornaba la majestuosa sala de la mansión Andrew´s no solo era poseedora de una belleza inigualable que resaltaba sobre las demás incluyendo su impresionante talento para tocar las melodías más hermosas y destacables de la época respaldada por el piano y el violonchelo, solo me detenía a observarla detenidamente no podía evitar sentirme cautivado por ella, su belleza física y la belleza de su hermosa persona me tenían hechizado sus grandes y hermosos ojos tan verdes como la esmeralda siempre reflejaban sus sentimientos en pocas palabras sus ojos eran capaces de desnudarte el alma, su vestido blanco ceñido perfectamente a su hermoso cuerpo me tenían fascinado junto con su hermosa y larga cabellera rubia que brillaba intensamente con la luz del sol perdida en su propio mundo tocaba la melodía que hace poco tiempo había terminado de componer; en verdad Rosaly Andrew había sido lo mejor que me ha sucedido en todo mi existir fue por ella que volví a creer en el amor que me pueden brindar las personas a las que de verdad les importo, nunca sabría deducir en que momento de todos estos diez años que hemos convivido termine por enamorarme perdidamente de ella tengo el temor de que el día en que yo me atreva a confesarle mi amor, ella llegue a rechazarme y aun así tengo la esperanza de que este sentimiento que me quema por dentro y acelera descaradamente a mi corazón en realidad podría ser un sentimiento compartido, todas la veces que he tratado de contenerme y no terminar de estrecharla fuertemente entre mis brazos y saborear sin pudor alguno sus rosados y carnosos labios ¡Por Dios! Si tan solo tuviera el valor de no solo amarla en silencio las cosas podrían ser realmente distintas, mientras seguía debatiéndome mentalmente con mis sentimientos, su hermosa y aterciopelada voz me saco de mi propio mundo y con su angelical sonrisa que provocaba que sus pecas resaltaran aún más me dirigió la palabra.

_ Alberth, es tu turno quiero escucharte tocar el violonchelo espero y logres tocar por esta vez mi melodía favorita.

_ Bueno he de confesarle mi hermosa dama que aún he de aprender mucho de usted, como mi profesora no quiero que la aburra un principiante como yo.

_ jajajaja permítame decirle caballero que los buenos modales entre usted y yo dejan mucho que desear, ¿No le parece?

Con una gran sonrisa en los labios me prepare para tomar asiento a su lado mientras ella sacaba de un gran estuche el hermoso violonchelo el cual he aprendido a tocar por sus enseñanzas. Todo lo que he logrado aprender en estos últimos diez años fue gracias a la paciencia de Joel y Rosaly, el día que Joel me revelo la verdadera identidad de Rosaly fui capaz de comprender todos los misterios que rondaban siempre a su alrededor y pude darme a la idea de que en realidad ella no es un ser humano pero su capacidad de amar y de apreciar la vida la hace mucho más humana que aquellas personas que solo dicen serlo por fuera y por dentro no están más que podridas, una vez que ella depositara el violonchelo en mis manos comencé a tocar su canción favorita y en el momento en el que estaba por terminar de tocar se levantó se su asiento repentinamente y me percate que lucía bastante molesta, con su naricita respingada me planto cara.

_ ¡Cómo te atreves a tocar mucho mejor que yo, perdonaras mi arrebato pero ya no lo soporto más, en las clases de historia y matemáticas avanzadas tienes mejores calificaciones que yo y por si no fuera suficiente para ti has tenido la desfachatez de derrotarme tres veces consecutivas en el esgrima cuando yo soy mucho mejor que tu desenvainado un sable!

_ Es por ello que has tenido un humor de perros últimamente ¿Verdad? Pero que infantil eres.

_ ¡Insolente! ¡Te odio!

_ Eso no es verdad, tú y yo sabemos que eso no es verdad porque tus esmeraldas te delatan Rosaly.

_ ¡No te atrevas a dar un paso más! ¡No te quiero cerca! ¡Solo han pasado diez años y resulta que en ese poco tiempo terminaste por ser más alto y mucho más fuerte que yo, si te atreviste a cambiar demasiado físicamente por que no pensar que algún día tus sentimientos por mi cambiaran y terminaras por abandonarme!

Pero que ocurrencias abrumaban a su cabecita esa imagen tan tierna de ella demostrando uno de sus tantos miedos hacen que mi corazón salten de alegría como podría no amarla cuando con lágrimas en los ojos me confiesa que tiene miedo que yo deje de quererle algún día, me sobresalte al darme cuenta que Joel había intervenido en medio de nuestra discusión, a simple vista cualquiera se daría cuenta que su juventud se marchito precipitadamente últimamente su rostro reflejaba mucha tristeza y dolor y yo sabía el porqué de su tristeza y preocupaciones ya que no nos quedaba mucho tiempo paro lo que teníamos que enfrentar la traición no solo se conforma con querer llenar a nuestros corazones de ira y odio si no también la traición nos duele y no mata lentamente por dentro cuando te apuñalan por la espalda las personas que menos te imaginas, con un frustrado suspiro trato de ponernos en nuestro lugar.

_ ¿Se puede saber ahora por que discuten? En las paredes resuenan los gritos de Rosaly.

_ Tranquilo Joel no sucede nada grave es solo que Rosaly está un poco estresada solo ignórala.

_ ¡Eres un idiota, Alberth!

_ ¡Rosaly Andrew, cuida tu vocabulario!

_ ¡Perdóname, Joel!

Y con la furia contenida se marchó hacia el jardín, y si mis cálculos no me fallaban terminaría por ir a trepar su árbol favorito en lo más alto de la colina así que decidí ir tras ella dispuesto hacerle ver toda la verdad de una vez por todas cuando ya estaba cerca escuche en lo más alto de las ramas un ligero sollozo y me percate que era Rosaly aferrándose con fuerza a una de las ramas del árbol que colgaba en dirección a lo más alto del precipicio, estaba asustada y pálida al mismo tiempo ¿Pero qué era lo que tenía pensado hacer? ¿Acaso pensaba arrojarse? Pero que infantil resulto ser por llamar la atención esta vez sí que me moleste de verdad pero una vez que lograra tenerla con los pies sobre la tierra le haría ver las consecuencias de sus actos por las buenas o por las malas.

_ ¿Se puede saber qué demonios piensas hacer? ¡Bájate ahora mismo de ese árbol Rosaly! ¡Porque si no lo haces por ti misma te bajare yo mismo para darte la paliza de tu vida!

_ ¡No… no pue…do Alberth tengo miedo! ¡Cuando menos me había dado cuenta la rama comenzó a crujir ciento que si me muevo tan siquiera un poco la rama no soportara por mucho tiempo mi peso!

_ ¡No te atrevas a burlarte mi Rosaly! ¡Cuántas veces no has trepado ese árbol y siempre terminas sentándote en la misma rama! ¡Así que no quieras verme la cara de idiota por que no la tengo!

Sentía que en cualquier momento explotaría del coraje así que comencé a trepar con rapidez y poder bajarla lo más pronto posible de ahí y castigarla por su insensatez hasta que me ardieran las palmas de mis manos, me encontraba a unos cuantos centímetros cerca de ella cuando de repente soltó un gemido del susto y era verdad la rama no soportaría por mucho tiempo.

_ ¡Dios mío, Alberth por favor no sigas acercándote la rama no soportara por mucho tiempo!

Para mi sorpresa ya era demasiado tarde todo sucedió demasiado rápido sentí como me aferre con fuerza a su hermoso cuerpo mientras caímos hacia el precipicio jamás me perdonaría si algo le sucedía a ella y lo último que vi fue que no tardábamos en estrellarnos contra la firmeza del suelo, cerré con fuerza mis ojos y la estreche entre mis brazos como nunca antes lo había hecho lo último que pude escuchar fue como nuestros cuerpos impactaban en el suelo y un dolor agudo en todo mi cuerpo y cabeza se hicieron presentes para así después perder toda la noción del tiempo y la de la realidad.

CONTINUARA…

Disculpen la demora chicas aquí les dejo el siguiente capitulo y recuerden cualquier comentario o sugerencia es bien recibida no olviden comentar hasta la próxima.

Con cariño y afecto Karlita G.