Advertencia: Existe la posibilidad de que en algunos capítulos contengan, palabras altisonantes y contenido sexual, si eres sensible a este tipo de lectura, por favor, abstente de leer la historia, si no, disfruta de la lectura por favor.
Nota: Quiero agradecer enormemente cada uno de sus comentarios, los cuales son muy importantes para mí y también agradezco aquellos que leen anónimamente, sin ustedes "Amantes por la eternidad", no sería posible. Desde el comienzo de esta aventura; quiero agradecer, el apoyo incondicional, la diversidad de consejos y aquellos ánimos que me ayudan a dar rienda suelta a mis historias, todo esto me ha acompañado durante esta hermosa travesía, Lady Lyuva Sol, nena, gracias por estar conmigo y por apoyarme incondicionalmente sin ti, desde el principio me hubiera desanimado, muchas gracias por ayudarme a ver mis errores, cuando no soy capaz de verlos por mí misma y por ayudarme con mí penosa ortografía jajaja.
Sin más por el momento, agradeciendo su fina atención, disfruten de la lectura. Con cariño KarlitaG.
"EL ORIGEN DE UN NUEVO CABALLERO"
No tenía ni la menor idea de cómo reaccionar, volver a sentir nuevamente ese dolor era realmente sofocante, era como si a su corazón lo exprimieran sin piedad alguna, hasta hacerle derramar la última gota de sangre, las lágrimas no se hicieron esperar resbalando sin cesar por su hermoso rostro. Y él solo se limitó a observar detenidamente a su hermosa niña; aquella hechicera que cautivaba con solo mirarla directamente hacia sus hermosas esmeraldas, si en verdad iba a morir en ese preciso momento, moriría feliz porque había podido verla una vez más y que ella se encontraba bien; el simple hecho de estar entre sus brazos aminoraba el terrible dolor que sometía completamente su cuerpo e inevitablemente, el recuerdo de su hermano Anthony invadió su mente y se preguntaba si él también había sufrido de esa misma manera, con ese último pensamiento perdió el conocimiento.
Candy no era capaz de controlar por mucho más tiempo cada una de sus emociones, con cuidado depositó el cuerpo de Stear en el suelo que continuaba inconsciente, no sin antes depositar en su mejilla un casto beso lleno de dolor. Archie logró llegar hacia ellos y el ver a su hermano en ese estado, se imaginó que lo peor había sucedido e inevitablemente rompió en llanto, todo había sucedido demasiado rápido y lo único que era capaz de recordar era que la cabaña en la que se refugiaban extrañamente comenzó a incendiarse y en medio de todo ese confuso percance, pudo apreciar que una extraña silueta caminaba entre los escombros acercándose lentamente hacia él, tal fue su impresión descubrir que se trataba de una hermosa mujer completamente idéntica a Candy; por un segundo pensó que se trataba de su misma hermana, pero al mirarla directamente a los ojos, pudo darse cuenta de que no eran las hermosas esmeraldas de su Candy, esa mujer le sonrió de una manera tan sádica que creyó que quien le sonreía era el mismísimo diablo y recordó como Annie disparaba con determinación hacia esa hermosa mujer, mientras ella lograba esquivar con una impresionante rapidez todas las balas, para su desgracia Stear se cruzó en el camino de esa mujer sin imaginar que sería el alimento más exquisito que pudiese haber encontrado Renée.
_ Cuídalo Archie _ Exclamó Candy, tratando de reprimir su ira.
_ ¡Candy! _ La llamó Archie, con preocupación
La ira comenzaba a nublar su razón, Alberth observaba con preocupación a su ama y depositó en sus manos su katana, la cual empuñó con tanta fuerza que sus nudillos resaltaban a causa de la fuerza aplicada, para Renée todo esto no era más que pura diversión, sentía un inmenso placer al poder apreciar el dolor de su propia hermana, aunque encontrarse de nuevo con ella, después de todos estos años, le causaba cierta felicidad y haría todo lo que estuviera a su alcance para llevársela y encontrar algún método que pudiese evitar que su gemela siguiera alimentándose de los suyos, a fin de encontrar el modo de someterla a su antojo. Deslizó su esbelto cuerpo lentamente hacia donde se encontraba Candy, si las miradas pudieran matar, Renée hubiera muerto desde hace mucho tiempo, las esmeraldas de Candy se tornaron completamente rojas, a la vez que sobresalían amenazadoramente sus colmillos, lo que para Renée le era totalmente indiferente. Renée detuvo su sensual andar para apreciar lascivamente a Alberth de pies a cabeza, después observó detenidamente a su hermana para sonreírle cínicamente.
_ Creo que ese insignificante humano significaba mucho para ti ¿No es así, hermanita? Jajajaja déjame decirte que su sangre mmmm es sumamente exquisita deberías probarla _ Exclamó Renée, al mismo tiempo que se relamía la sangre de sus carnosos y sensuales labios.
_ ¡Cállate! ¡No te atrevas a pronunciar ni una palabra más!
_ ¡Ups, pero que delicada jajaja!
_ ¡Te lo advertí, maldita!
Y con determinación, se lanzó sobre Renée, tomándola completamente por sorpresa, ya que no se esperaba esa repentina reacción por parte de Candy. Con mucho esfuerzo, logró esquivar el ataque, por lo cual comenzó a preocuparse ya que no tenía mucho de haber despertado y aun no contaba con la fuerza suficiente para poder sostener una breve batalla con su gemela, lo único que podría hacer era maldecir profundamente la ineptitud de sus caballeros, quienes fueron incapaces de someter a su hermana.
A Alberth, la reacción de Candy lo tomó por sorpresa, cuando menos se había dado cuenta, ella atacaba a Renée sin contemplación alguna, pudo percatarse que el precioso rostro de Candy era completamente inexpresivo, carente de emoción alguna e inevitablemente sintió un mal presentimiento, por alguna extraña razón sentía que debía de detenerla cuanto antes, sabía a la perfección que la causa de su actuar se debía a que Renée había lastimado a Stear, pero tenía miedo de que la rabia provocara que ella perdiera toda capacidad de razonamiento, como había sucedido en Vietnam, estaba a punto de intervenir en medio de la pelea cuando para su sorpresa pudo escuchar como el corazón de Stear comenzaba a estabilizar su ritmo.
Ese pequeño pero apenas audible latido, invadió completamente los sentidos adormecidos de una abrumada Candy cuya ira comenzaba aminorar al escuchar los pequeños latidos de tan gran corazón que poseía su hermano, olvidando completamente la presencia de una agotada Renée, Para Candy significaba que existía la posibilidad de poder salvarle la vida a Stear.
_ ¡Vaya! al parecer, aún sigue con vida, deberías de estar agradecida conmigo, ¿No lo crees, hermanita?, creo que después de todo no pude terminar de beber de él una vez que aparecieras y me amargaras la cena ¿Esta es tu manera de recibirme? después de no habernos visto durante muchos años! _ Exclamó Renée con burla y cierta arrogancia.
Candy, con sus fríos y cautivadores ojos, los cuales poco a poco perdían ese color rojo carmesí que los adornaban, observó detenidamente a la mujer que alardeaba ser su hermana y pudo recordar lo que Neal le había confesado antes de matarlo: Terry y Renée eran madre e hijo; aun no era capaz de digerir tan perturbador secreto que le fuese revelado, preguntándose así misma porque su familia y principalmente Alberth, no habían sido capaces de contarle esa confusa verdad. Ahora que observaba detenidamente a Renée, el parecido con Terry era sorprendente, los mismos ojos azul zafiro, desbordando la misma arrogancia y prepotencia tan característicos de los dos e inmediatamente la duda invadió a su agotada mentalidad ¿Cómo fue que Renée había logrado concebir? sus caballeros no eran capaces de lograrlo, al menos que la víctima haya sido un humano. Zafiros contra esmeraldas se debatían en una lucha interna, al mismo tiempo que se desafiaban mutuamente con la mirada.
Renée observo con lástima tan conmovedora escena familiar, donde William había logrado llegar con cierta dificultad hasta donde se encontraban sus hijos, Candy pudo percatarse que su padre se encontraba severamente lastimado, y con ayuda de Annie lograba incorporarse, Alberth trató de acercarse nuevamente a Candy, pero ella detuvo abruptamente su andar.
_ Por favor, no te acerques, te prometo que trataré de controlarme, solo no te alejes de mi familia, por favor_ Exclamó Candy observando con súplica a su amado caballero.
_ ¡Candy! _ Exclamó Alberth.
_ Al parecer William, tú no entiendes ¿Verdad? Acaso ¿No tuviste ya suficiente con la muerte de tu mujer y la de tu propio hijo?_ Intervino Renée observando detenidamente a William.
Candy, dejándose llevar por el odio tan inmenso que sentía hacia Renée, apuntó con el filo de su katana el delicado y elegante cuello de su hermana, a quien observaba nuevamente con sus ojos color rojo carmesí.
_ ¡Con mi padre no te metas, desgraciada! ¡Mucho menos te atrevas a volver a mencionar a Anthony y a su madre! _ Externó Candy con mucha rabia contenida, al mismo tiempo que deslizaba su delicada mano en el filo de su temible katana.
Una vez que la katana fuera bañada completamente con la sangre de Candy, con mucha maestría y elegancia deslizo su arma por los aires, con la finalidad de clavársela a Renée; pero, de manera sorpresiva un quiróptero la protegió contra su ataque, al mismo tiempo que Fumito y Terry aparecían a su lado. Para sorpresa de Candy, el quiróptero que protegía de frente a su gemela, hacía demasiada presión en su katana con sus asquerosas manos deformes, causando que la filosa arma se partiera en dos, para después recibir un fuerte puñetazo en el abdomen que terminó por sofocarla a causa del dolor provocado por el mismo. A punto de perder el equilibrio, Alberth logró sostenerla entre sus brazos, para que no cayera al suelo.
_ ¡Jajajaja ya te habías tardado demasiado en aparecer, mi querido Solomon! Mmm sabía que tú me serías de mucha más utilidad, por un instante llegué a pensar que Rosaly acabaría conmigo, pero mira nada más ¡has logrado enfurecer a Alberth por haber lastimado a su dueña jajaja!
_ Es mejor que nos marchemos ahora Renée, no tenemos mucha ventaja contra ellos. Por si no te has dado cuenta, Neal ya fue eliminado de la faz de la Tierra _ Pronuncio Fumito en un pequeño pero audible murmullo para Rene.
_ Tienes toda la razón Fumito, al fin y al cabo estamos a mano ¿No es así, hermanita?, tú acabaste con la vida de uno de mis caballeros y yo lastimé a una de las personas más importantes de tu vida _ Pronunció Rene con cierta malicia.
Cuando menos se habían dado cuenta, Renée y sus mascotas se habían esfumado en el viento. Con cierta dificultad, Candy logró incorporarse, al mismo tiempo que Alberth la observaba con suma preocupación; todo había sucedido demasiado rápido y no pudo evitar molestarse consigo mismo por no haber reaccionado a tiempo. Candy sabía a la perfección lo culpable que se sentía su caballero; acarició su varonil rostro con mucha ternura para poder reconfortarlo y demostrarle que se sentía un poco mejor.
_ Tranquilo, Alberth, ese golpe no me afectó tanto, es solo que me tomó por sorpresa _ Exclamó Candy con cierto cansancio, al mismo tiempo que observaba con melancolía su katana partida en dos y que yacía inservible en el suelo.
_ ¡Stear, Dios mío, Stear! _ Gritaba William completamente sumergido en la desesperación.
Con ayuda de su caballero, Candy trató de acercarse lo más rápido posible a su hermano, en ese preciso instante le importaba un bledo que Renée se hubiera esfumado; lo más importante en ese momento era poder auxiliar en la medida de lo posible. Todos los que se encontraban alrededor de Stear observaban con mucha impotencia y tristeza, cómo agonizaba a causa del dolor y por la enorme herida que cruzaba su cuello, el cual o dejaba de sangrar, Archie observó con tanta desesperación a su Candy, quien totalmente abatida tomó a Stear nuevamente entre sus brazos.
Annie se sentía completamente inútil, todos se encontraban lastimados y completamente agotados, los Goldsmith fueron informados por alguien que tomó la estúpida decisión de traicionarlos, pero estaba completamente decidida a dar con el maldito traidor. Con desesperación tomo su radio del bolsillo de su pantalón, dispuesta a dar con el paradero de Tom.
_ ¡Maldita, sea Tom, ¿Dónde diablos estás?! ¡Se supone que debiste mandarnos refuerzos maldito desgraciado! ¡Stear se encuentra grave!_ Exclamaba con todas sus fuerzas una colérica Annie fuera de sí, en ese mismo instante pudo percatarse que Dorothy estaba ausente.
_ ¿Y, Dorothy? _ Preguntó una confusa Annie, al mismo tiempo que dejaba de gritar a la radio que tenía entre sus tensas manos, observando a todos lados en medio de la oscuridad, donde la única luz que se podía apreciar en medio de todo el caos, era la del mismo incendio que consumía fervientemente la cabaña.
_ Annie, Annie, vamos en camino, los llevaremos a una de las bases secretas donde ya les informe que tengan completamente preparados a los mejores médicos, confírmame su ubicación por favor _ Se escuchó que la voz de Tom atravesó la radio de Annie, quien completamente confusa se encontró con la fría mirada de Alberth, quien al parecer tenía la misma sospecha, Annie pudo entender lo que la mirada de Alberth le quería decir y, para su total asombro, la voz de Alberth invadió a su cansada mente.
_ Los demás aún no se han dado cuenta, es mejor que lo discutamos más adelante y que por el momento seamos discretos, por ahora lo único importante es salvar a Stear, Annie_ Explicó Alberth.
Completamente de acuerdo con Alberth, empuñó con fuerza su radio para dar la ubicación a Tom, por ahora tenía que lograr sacarlos a todos de ese maldito lugar.
_ En la que fuese la cabaña familiar de los Andrew, podrás encontrarnos por medio del incendio que consume la cabaña, cambio y fuera_ Informó una atormentada Annie quien no pudo evitar empañar de lágrimas sus hermosos ojos al ver como Archie se derrumbaba nuevamente.
_ Candy, sabes que tu sangre puede ser capaz de salvarle la vida a tu hermano _ Soltó sorpresivamente un atormentado William, provocando que todos los presentes agrandaran los ojos como platos a tan perturbadoras palabras.
_ Candy ¿Eso es verdad? Por favor, dime que es verdad_ Preguntaba Archie con la voz quebrada.
_ Pero, pensé que eso no sería posible, un quiróptero se alimentó de Stear, la teoría es que él se convertiría en un quiróptero sin la capacidad del razonamiento como si se tratase de un animal salvaje, tal y como se pensó que sucedería con Anthony ya que Candy evitó que su difunto hermano experimentara esa transformación _ Pronunció Annie completamente confundida.
_ Y tienes toda la razón la Annie, pero esta vez la situación es un poco diferente, ya que el quiróptero que atacó a Anthony era un quiróptero hematófago de tercer nivel y Renée, una reina de primer nivel, fue la que ataco a Stear, así que después de que una Reina ataca a un humano, este simplemente muere por que la sangre le fue drenada, pero en el caso de Stear la sangre no le fue consumida del todo. Solo podrá salvarse si Candy le da a beber su sangre _ Explicó William, mientras observaba a una confundida Candy cuyas esmeraldas dejaban de brillar al ser absorbidas por una arrasadora tristeza.
_ Pero si lo hago, papá, Stear no volverá a ser el mismo de antes, ¿Quién mierda creen que soy, para arrebatarle su humanidad? ¡Yo no tengo ese derecho! ¡Suficiente he tenido con haberle hecho daño a Alberth!_ Explotó Candy fuera de sí, mientras quebraba en llanto.
_ Tú nunca me has hecho daño Candy ¿De dónde sacaste esa estúpida idea? ¡Tú me salvaste la vida! Y me diste una nueva razón para seguir existiendo, aunque físicamente mi cuerpo y habilidades no sean a las de un humano, mi corazón sigue siendo el de un ser humano, si no lo fuera de ese modo yo no sería capaz de sentir este amor que te he profesado por mucho tiempo. Sabes perfectamente que tú eres lo que más amo y te puedo asegurar que Stear pensaría lo mismo que yo, ¡Candy su corazón aun es capaz de latir y con cada latido que puedo escuchar presiento que desea fervientemente seguir amando a su familia y sobre todo seguir a su lado! _ Externó Alberth con toda sinceridad.
Las palabras de Alberth parecieron surgir efecto en Candy, no sin antes observar a todos y cada uno de sus seres queridos, quienes estaban dispuestos apoyarla en esta difícil situación. ¿Cómo no amar a Alberth después de todo lo que han compartido? desde que ambos se conocieron, sin darse cuenta en ese preciso instante, los dos estaban destinados a estar juntos una vez que entrelazaran sus dedos para emprender juntos aquel camino cuyas adversidades deseaba romper ese sentimiento compartido. Observó con decisión el cuerpo lastimado de Stear, lo estrechó con fuerza en un cálido y fraternal abrazo mientras escuchaba el hermoso compás que ejercían los pequeños latidos del corazón de su hermano, aunque deseaba en el fondo de su corazón, que Anthony hubiese tenido también la misma oportunidad, para poder haberlo salvado de la misma manera, y llena de convicción decidió poner en marcha la acción que le salvaría la vida a Stear.
_ Alberth, por favor, necesito que una vez que termine de darle a beber mi sangre, lo sujetes con mucha fuerza, sabes que el proceso es muy doloroso al principio_ Exclamo Candy mientras su amado caballero asentía afirmativamente ante la petición de su amada.
Albert tomó una de sus dagas para poder hacer un corte en la muñeca de Candy, pero para su sorpresa, Candy tomo por sí sola la daga, empuñándola con fuerza mientras lo miraba fijamente en aquellas deslumbrantes lagunas.
_ Lo haré yo sola _ Exclamó Candy, completamente decidida.
Sin siquiera dudarlo, Candy logró hacer un corte significativo a la altura de su muñeca y se detuvo una vez que su sangre comenzara a brotar sutilmente y después, depositar en la boca de Stear toda la sangre que le fuera posible consumir, antes de que su herida comenzara a sanar. Con Stear en su regazo, observó por última vez a una ansiosa Annie, a un preocupado Archie y a un esperanzado William para así después, con sus delicadas manos, entreabrió los labios de Stear para poder posar los suyos y que de esa manera su sangre lograra entrar en la garganta de Stear…
….
_ Anthony, Anthony, hermano por favor espera ¡llévame contigo! _ Gritaba Stear a la silueta de su hermano Anthony, en medio de una densa y blanquecina niebla.
Anthony giró lentamente su cuerpo para poder encarar a su hermano y con una hermosa sonrisa se dirigió a él.
_ Tú no tienes por qué seguirme, aun no es tu hora, Papá, Candy y Archie te están esperando, por favor, confío en que tú cuidarás bien de ellos _ Exclamo Anthony.
_ Pero Antho…Antho…ny _ Pronunciaba Stear con mucha dificultad mientras sentía que algo quemaba todo su cuerpo y el ardor era mucho más intenso en su garganta, para después sentir su cabeza martillada por un terrible dolor, su visión era cada vez más borrosa hasta que terminó por derrumbarse, hecho un ovillo en el suelo y la silueta de Anthony desaparecía lentamente en medio de la fría niebla no sin antes pronunciar sus últimas palabras.
_ Solo sopórtalo un poco más, el dolor no tardará en cesar, sé fuerte Stear, ¡sé fuerte!
…
El cuerpo de Stear se sacudía bruscamente mientras su piel se tornaba mucho más pálida y fría, a la vez que sus labios se tornaban ligeramente rojizos como la cereza; sus huesos tronaban estrepitosamente al mismo tiempo que unos sublimes colmillos sobresalían de su perfecta dentadura.
Todos observaban con preocupación la perturbadora y desgastante escena, Alberth lo sujetaba con mucha fuerza, el proceso de la transformación estaba por terminar. Cuando abruptamente abrió sus ojos, permitiendo observar como sus ojos color chocolate se tornaban completamente a un color intensamente rojo, mientras pronunciaba el nombre de su hermosa niña…
_ ¡Candy, Candy!_ Pronunció Stear con dulzura, para después perder el conocimiento, no sin antes apreciar detenidamente, por solo un instante, el hermoso y bien cincelado rostro de su pecosa hermana.
Continuará…
Hasta la próxima, no olviden comentar por favor y cuídense mucho.
