Disclaimer: ninguno de los personajes de Free! Así como Zess, me pertenecen son obra de sus respectivos autores porque si fueran míos el Soumako sería CANON.
Advertencias: ninguna.
Notas: al final.
Con ese pequeño remordimiento de conciencia llego al que era ahora su nuevo hogar y lo primero que hizo fue poner a cargar su móvil, para así poderle marcar a su nuevo ammmmm ¿Amigo?
En cuanto encendió su celular entro una llamada, lo cual asusto un poco al ojiverde, ya que lo tomo de sorpresa y aunque fuera ya todo un universitario, eso no evitaba que aún fuera un gatito miedoso.
- Hola - Se apresuro a contestar.
- Hasta que me contestas, llegué a pensar que me habías dado mal tu número - Soltó un suspiro que hasta Makoto logró escuchar.
- Lo siento mucho, es que el día del examen estuve algo ocupado, me olvide de todo y hoy me quedé dormido, así que se me hizo muy tarde, por lo cual no cargue el celular y cuando iba contestarte la llamada me quede sin batería, en si estos días han sido un total desastre, realmente lo siento - hablo tan rápido que se quedo sin aire.
- No te preocupes - soltó una risa divertida - pero para compensarme tengamos una cita mañana ya que es sábado.
- ¿Qué? ¿Una cita? - Mako se sobresalto al escuchar la palabra "cita".
- Si, así como lo oyes y no aceptaré un no como respuesta.
- Pero…
- Así que te veo mañana al medio día en el parque que está cerca de la universidad - volvió a sonreír - Por cierto, ponte guapo - Rápidamente colgó sin dar oportunidad de replicar algo al ojiverde.
Makoto quedo un poco desconcertado con eso, pero no tenía nada que perder, además era el primer amigo que había hecho desde su llegada a Tokio.
A la mañana siguiente se levanto, tomo una ducha, preparo su desayuno el cual consistía en cereal puesto que nunca ha sido muy bueno en lo que a cocinar respecta. Cuando se disponía a arreglarse se detuvo a pensar "que quiso decir con que me ponga guapo", además ¿Una cita? El nunca antes había tenido una ¿Qué se supone que debería hacer? ¿Cómo debería actuar? ¿Acaso no son hombres los dos? Y por ultimo pero no menos importante ¿Qué debería ponerse?
El estilo de Makoto era casual-deportivo, pero obviamente no iría a una cita con unos pants o ropa deportiva así que escogió unos jeans negros ajustados, una playera amarilla que se pegaba a su bien trabajado pecho, una chamarra de piel negra, tenis que hacían juego con su playera y un cinturón negro con estampados en amarillo. Uso la secadora para peinarse, cosa que últimamente no hacía, de hecho había pasado tiempo desde que no se arreglaba, pero la verdad estaba nervioso y quería dar una buena impresión, ¿Pero por que se estaba esforzando tanto? Si se detenía a pensar como era el chico con quien tenía una cita realmente no era su tipo. Pero él no tenía un tipo, de hecho a Makoto Tachibana solo le gustaba una persona, Haru, su Haru…. Se entristeció un poco al recordarlo y como le había rechazado cruelmente. "Basta de eso, debo enfocarme" se regaño mentalmente. Luka en si es muy guapo, su nuevo amigo era inclusive más guapo que el chico al cual le profesaba amor eterno, tenía que ser realista, era alto, inclusive más alto que el, más o menos 1.90m, de piel blanca como la porcelana, un cabello negro muy oscuro que contrastaba con su piel, unos ojos plateados, muy hermosos, su mirada era seductora y sus labios tenían una sonrisa coqueta, en si una muy linda cara; además de que era delgado, pero no un delgado escueto, su cuerpo se veía marcado, en si Zess era un chico muy sexy ¿Qué? ¿Realmente estaba pensando en el cuerpo de otro chico? La verdad era que ese nuevo amigo suyo era un ángel caído que incitaba a pecar inclusive a los ángeles más puros como Makoto.
Cuando se dio cuenta de la hora ya era muy tarde, tan tarde que si no se apresuraba simplemente no podría llegar a su cita, así que no lo pensó más y se apresuro a irse.
- Ya paso media hora y aún no llega, tsk - Chasqueó la lengua.
Por su parte Luka era del tipo que hacia esperar por él, nunca esperaba a nadie; pero extrañamente hoy había llegado 15 minutos antes, así que a estas alturas ya estaba muy impaciente, "debe ser el karma" pensó que estaba pagando todas esas veces en las que él había sido impuntual por hacerse el interesante.
Pasaron aproximadamente 15 minutos más cuando de pronto apareció ese ángel tan bello con su sonrisa encantadora, entonces supo que había valido la pena tanta espera.
- Hola, lamento la demora - Sonrió para intentar suavizar la situación.
- No te preocupes, yo igual acabo de llegar - Dijo desviando la mirada, obviamente no iba a aceptar que llevaba un buen rato esperándolo - bien, entonces vayamos a comer algo - era su turno de sonreír y así lo hizo mientras tomaba de la mano a Makoto, quien sólo alcanzo a ruborizarse y seguirlo.
Fueron a una cafetería, Zess pidió un café negro y Makoto una malteada de fresa, con un pastel de chocolate como acompañamiento.
- Pareces un niño consumiendo tanto azúcar - comento el pelinegro tratando de romper el silencio.
- Si, eso mismo dicen mis amigos - de pronto su sonrisa se vio apagada al recordar que sus preciados kohais se encontraban aun en Iwatobi y su Haru se encontraba en Australia con Rin.
- Vamos, no te pongas así - agarro un pedazo de pastel con el tenedor - a ver di "aaa" - Makoto se sonrojo nuevamente, pero acepto ser alimentado por su nuevo amigo arrancando varios suspiros de las chicas que estaban ahí presentes.
- Esto es un poco vergonzoso - replico.
- ¿Por qué? Además nadie nos conoce y si así fuera creo que no habría ningún problema - dirigió su mano lentamente al rostro del castaño - mira, tienes un poco de chocolate aquí - con su pulgar acaricio esos tiernos labios limpiándole la mancha de chocolate, acto seguido llevo su propio dedo a su boca para limpiar el chocolate con su lengua en una mueca por demás sexy.
Así siguieron un rato hasta que terminaron con lo que habían pedido. Se levantaron de ahí dejando una buena propina a la mesera y se dirigieron hacía su nuevo destino, el parque de diversiones.
- ¿A cuál te quieres subir primero? - pregunto el pelinegro, Makoto solo se quedo observando, puesto que no era muy amante de los juegos mecánicos - bien, entonces decidiré yo - tomo de la mano al castaño y se dirigieron a la montaña rusa. Makoto se maldijo mentalmente, tal vez debió haber escogido él el juego, ya que no le emocionaba mucho subirse a ese enorme juego.
Zess gritaba emocionado y Makoto gritaba aterrado. Al final bajaron, uno feliz y el otro mareado.
- Lo siguiente será casa embrujada - sonrió el pelinegro.
- ¿Qué? La ca.. casa embrujada - su voz temblaba, su acompañante se dio cuenta de ello.
- No te preocupes, yo estaré a tu lado - dijo mientras lo agarraba de la mano para entrar juntos.
Justo como lo había pensado Makoto, no había sido buena idea. Ahora estaba gritando y temblando mientras se aferraba al brazo de Zess. De repente una mano salió del piso y le jalo un pie al castaño, obteniendo un grito muy fuerte. Zess le ayudo a soltarse y lo abrazo tiernamente.
- Yo estoy contigo, no temas - acerco la cabeza de Makoto a su pecho y lo acaricio tiernamente. Finalmente salieron de la casa embrujada y se sentaron en una banca para que el castaño se recuperara un poco - ¿Qué tal si ahora vamos a alimentar a los animales? - pregunto con una sonrisa en la boca mientras señalaba una pequeña granja.
- Si, vamos - acepto demasiado rápido, al fin algo que realmente le gustaba.
Compraron comida para los animales en un puesto y se dirigieron a la pequeña granja.
- Mira es muy lindo - Makoto estaba alimentando a un conejito blanco que se había acercado a él. Zess solo observaba lo lindo que se miraba Makoto ahí. Se agacho y lo imito alimentando otro conejo. Pasó un poco de tiempo y subieron a otras atracciones mecánicas.
Zess jugó tiro al blanco en uno de los puestos ganando un peluche de tiburón ballena, el cual se lo obsequio al castaño. Después fueron a ver un show al aire libre en un pequeño teatro que se encontraba dentro del mismo parque de diversiones, era un show bastante cómico y familiar. Para esto ya había atardecido, por lo cual decidieron que la última parada sería en la noria.
- Vaya, si que ha sido un día un poco cansado - comento Zess.
- La verdad sí, pero debo aceptar que hace mucho no me divertía tanto - se le escapo un linda sonrisa.
- Sabes Makoto - hizo una pausa - llevo mucho tiempo observándote y la verdad siempre había tenido ganas de acercarme a ti, pero no sabía cómo - Makoto iba a decir algo, pero Zess fue más rápido, puso su dedo índice en los labios del castaño para que no dijera nada y poder seguir con lo que quería decir - déjame terminar - el sol estaba por ocultarse en el horizonte regalándoles una hermosa vista desde la cima de la noria - quiero que nos tratemos más, que cuando necesites de alguien no dudes en pedirme ayuda - se acerco un poco más a su acompañante - eres muy lindo como para que estés todo el tiempo solo - acorto más la distancia uniendo lentamente sus labios con los de Makoto en un dulce y calmado beso.
Makoto no dijo nada, cerró los ojos y se dejo llevar. Su forma de besar era muy torpe por lo que solo intentaba seguirle el ritmo a Zess. Ese era su primer beso, siempre había pensado que su primer beso sería con su mejor amigo, esa persona que conocía desde que eran niños, esa persona que lo había rechazado de la peor manera, esa persona que seguramente ahora se encontraba besándose con Rin o con alguien más. Sin querer unas cuantas lágrimas escaparon de sus ojos, pero no los abrió, por una vez se dejaría llevar.
Notas:
Bueno aquí está la continuación, la iba a subir antes porque según yo ya la tenía lista, bueno según yo solo faltaban unos pequeños detalles; pero cuando abrí el documento me di cuenta de que estaba a medias y pues tuve que escribirlo, por eso la tardanza.
Sé que dije que sería un soumako, pero será algo lento, aun falta algo para que aparezca sousuke :v
Cualquier duda, critica o comentario es aceptado... todo sea para mejorar :D
