¿FUE TODO UNA PERDIDA DE TIEMPO?


Pasaron varias semanas desde que había entrado por primera vez al instituto Akatsuka y más importante, desde que había conocido al que ahora sabía su nombre completo. Matsuno Karamatsu, de la clase dos.

"- ¿Un brabucón? ¿Es enserio?

Fue lo que exclamé cuando de la boca de un par de chicos escuché todos los rumores que circulaban con tu nombre por todo el instituto.

Aun así, en ese momento no logré sentir miedo debido a la inexplicable terquedad que me atacaba cuando escuchaba algo malo de ti. No lo creía. Me negaba a hacerlo

Y yo no tenía idea de por qué no podía llegar a temerte al igual que los demás. De todas formas, intenté dejar de fijarme en ti, e incluso de evitar cruzar en tu camino

Somos desconocidos después de todo ¿No? Ninguno de los dos se verá afectado si no ve al otro en todo el año escolar.

Suena más fácil de lo que realmente es y más cuando de un momento a otro termino mirándote embobado desde lo lejos mientras tú realizas una de tus tantas actividades esperando desde lo más profundo de mi ser que vuelvas a compartir contacto visual conmigo como en la cafetería del instituto hace días.

Totty, Choromatsu, perdónenme, soy demasiado débil."


Mierda. Había llegado tan cansado de su trabajo nocturno que pasó de largo con la hora y cuando despertó se llevó la nada agradable sorpresa de que sus dos compañeros ya no estaban y solo le habían dejado una nota diciéndole que no habían querido despertarlo para que descansara de una maldita vez.

— ¡Agh! ¡Y se supone que son mis amigos! ¡TENGO EXAMEN HOY! — Se quejó maldiciendo por lo bajo su mala suerte mientras corría a gran velocidad hacia el instituto cuya reja encontró cerrada impidiendo la entrada de cualquier persona no autorizada dentro del horario de clases.

Pateó la reja con saña aferrándose a la tonta esperanza de que la abriera con algo tan simple como eso, pero no.

— ¡Hey! — Gritó aferrándose a las rejas intentando moverlas con las manos pero estas eran demasiado firmes. Casi tanto como las que abrían en una prisión. — ¡Hey, déjenme entrar! — Insistió, gritando con todo lo que le permitían sus pulmones hasta que naturalmente, se cansó. — ¡Agh! No puede estarme pasando esto en mi primer examen...— Se lamentó encabronado mientras revisaba la hora en su celular. — ¡Maldición! Ya van a ver esos dos idiotas, ¡Con lo difícil que se me era estudiar en el trabajo!

Una hora, ese era el tiempo que disponía para poder encontrar la manera de violar las leyes de seguridad del establecimiento y llegar a tiempo para su examen, ahora la pregunta era. ¿Cómo lo haría?

Cualquiera pensaría que Ichimatsu aprovecharía el tiempo para observar los alrededores, analizar su situación y planificar como lograría semejante hazaña, digna de ver en un personaje principal de anime...

Lástima, que el moreno no fuera como ellos.

— Tsk.

Se remangó las mangas admirando a su rival hecho de barras gruesas de metal, de unos aproximadamente dos metros y medio de alto.

—Bien, que conste que lo hago porque no tengo más opción. — Se excusó al aire, antes de aferrarse de los barrotes e intentar escalarlos con el objetivo de brincar hacia el otro lado.

Hubiese sido un buen plan, de no ser porque los barrotes no tenían un diseño más que el de simples conos largos que terminan en punto al final, y por ende, no tenía de dónde encontrar un buen soporte que le permitiera subir sin resbalar a cada momento desesperándolo.

— ¡Agh, por favor!

Enojado, después de su tercer intento fallido, dejó caer la mochila en el suelo sintiéndola un estorbo en ese momento al tiempo que fruncía los labios formando un puchero y fulminaba con la mirada el cerco de metal.

— La vida es injusta mierda.

— O tú eres demasiado desafortunado.

"Volteé, incrédulo. Ahí estas, mirándome con diversión, ¿Qué haces aquí?¿En qué momento llegaste?

Mi corazón se para. Tu mirada sobre la mía tiene el efecto similar a que me

inyectasen paralizante. Muerete...

Me sonríes, y yo como idiota no lo hago con nerviosismo evidente.

Me pregunto por unos segundos si esperas a que yo responda a tu comentario por el silencio incomodo que se instaló entre ambos... no puedo. No ahora, teniéndote delante mío.

Sin embargo lo intento, abro la boca para hablar pero las palabras mueren. Tus labios se habían movido también, pero el silencio vuelve a aparecer.

Y yo, no puedo dejar de preguntarme…

¿Qué es lo que querías decirme?

Supongo que nunca lo sabré".

—¿Matsuno Karamatsu? — Cuestiona cohibido, encogiéndose sobre sí mismo. Las advertencias de sus compañeros de cuarto sonando en su cabeza en recordatorio de que no debía estar interactuando con el chico.

El joven, arqueó una de sus cejas percibiendo algo extraño en el otro. — Yes. Sabía que mi popularidad fuera tan grande, pero no como para que el chico nuevo ya supiera mi nombre, woah.

— ¿Eh?

Karamatsu se ríe suavemente por la cara de desorientado que tiene el otro, y simplemente niega con la cabeza dejándolo pasar.

—Tú, eres Ichimatsu ¿Verdad? ¿O prefieres que te diga "my little kitten"? A mi opinión personal me gusta más el segundo.

Ichimatsu, se sonroja al escuchar ese sobrenombre que inicialmente le había puesto un chico de su clase que se le declaró a tan solo tres días desde que llegó al instituto por su amor desmedido a los gatos. Nunca hubiese imaginado que el ese apodo del cual no sabía si estar orgulloso se había propagado a tal punto que varios estudiantes lo llamaban de esa forma.

— ¿Qué dices?, ¿Porque me tratas con tanta familiaridad?, apenas nos conocemos…

— ¿Ah, sí? Me pregunto porque. You know...Eso lo podemos arreglar, my love.

Sus ojos se abrieron sorprendidos por ese comentario. ¿Acaso le estaba coqueteando? — ¿Que rayos? — Preguntó,

sonrojándose levemente.

— My honey, tengo el sueño de ser la sangre que recorre all your body para llegar a lo más profundo de tu heart y conquistarlo.

La forma en la que Karamatsu hablaba le hacía sentir extrañamente a gusto, y al mismo tiempo molesto, y avergonzado. Su sonrojo creció exponencialmente.

—¿Estas siendo idiota a propósito o siempre eres así?

—¿Así como? — Cuestionó este sin borrar la atractiva sonrisa de sus labios. — ¿Increíblemente sexy o especialmente carismático? Porque mh, si lo pienso bien creo que nací siendo perfect, spark of my life.

E Ichimatsu vuelve a reírse, pero esta vez más fuerte, haciendo que sus mejillas se tornaran rosácea. Karamatsu, sin que el otro se diera cuenta, borró su sonrisa una fracción de segundos, debido al impacto que le causó lo que estaba apreciando...

— Tsk idiota, egocéntrico!

— No, no. ¿Egocéntrico dices? — Cuestionó Karamatsu, atreviéndose a dar un paso más entre ambos, acercándose. — Je. Que sólo sea consciente de mi increíble atractivo físico no me transforma en alguien egocéntrico. Yo me considero una persona más bien "Realista" My little Ichimatsu.

— ¿Y si tú eres realista entonces yo que soy?

Lo había preguntado sin ningún propósito en especial. Solo por seguirle el juego deseando no cortar el ambiente agradable que se había formado extrañamente entre ambos.

Esperó alguna respuesta inmediata de Karamatsu, pero...

"Ahí estás, quieto

Mirándome seriamente ¿Dónde dejaste tu sonrisa? Regrésala a tu rostro..

¿Dije algo malo para que te hayas entrado en ese silencio tan repentino?

Oh, quizás mi pregunta sonó con intenciones ocultas."

— Ichimatsu...

"Voz grave, atractiva que con confianza pronuncia mi nombre a pesar de que es la primera vez que compartimos palabras.

Dime, ¿Qué quieres decirme?

Por segunda vez, me dejas esperando. ¿Lo haces a propósito?, Maldito. Te odio...

Abres la boca, me miras atento y dejas salir una risita mientras de tus labios aflora una sonrisa que deja al descubierto tus dientes blancos, perfectos, como si de un molde hubieses sido hecho. "

— My little kitten de la clase Nueve.


— Entonces... ¿No pediste ayuda?

— ...No.

— ¿De verdad saltaste el portón?

— Pues... si

— ¡AH! ¡ESO FUE ALGO MUY REBELDE! ¡PUDIERON HABERTE VISTO!

Totty bebió de su de su frappe a medio terminar.

— ¿Rebelde? — Cuestionó Totty formando una muy tenue sonrisa . — Si, Ichimatsu luce como todo un rebelde.

— Aun asi...— Interrumpio Choromatsu.— Es difícil de creer que un recién llegado haya logrado entrar fuera de la hora de entrada antes del almuerzo. ¿Cómo lo hiciste?

— Problematicos, ¿Por qué se les hace tan sorprendente? — Preguntó, dándoles la espalda, entreteniéndose con guardar las muchas cosas que compraron en el supermercado de regreso de la escuela.

— Porque nadie ha sido capaz de hacerlo antes ¿Verdad? — Choromatsu asintió con la cabeza en respuesta. — ¡Es increíble!

— Solo fue suerte.

El mencionado chasqueo la lengua producto de las palabra de Totty

Ni siquiera les estaba poniendo real atención a sus amigos. Su cabeza aún revivía el momento en que estuvo afuera del instituto cuyas rejas cerradas le impedían el paso, a todos, menos a Karamatsu Matsuno.

" —¿Quieres entrar?

Me preguntaste momentos después del silencio que se formó entre nosotros. Tus palabras resonando en mi cabeza una y otra vez: Eres my little kitten de la clase nueve.

Lo siento, ¿Esperabas que yo dijera algo al respecto?, Mierda. No pude, simplemente no pude.

Asentí lentamente con la cabeza, como si tu presencia me incomodara. Pero en realidad es todo lo contrario.

Te acercaste aún más a mí. Tus ojos fijos en los míos me erizaron la piel mientras no podía dejar de preguntarme, ¿Cómo puede existir alguien como tú? Creo que te odio. duele mirarte.

Supongo que debería ayudarte. Solo no podrás escalar...

Extendiste la mano hacia mí con una sonrisa amable en el rostro, y yo dudo.

Dudo por temor a que después, no quiera soltarte.

¿No es raro tomar de la mano a otro chico?

¿Lo es for you?

"Aléjate" Debí haber respondido aprovechando la clara oportunidad que me ofrecías. Pude fácilmente aparentar homofobia para apartarte. Para no romper la promesa que le hice a Totty y Choromatsu que se preocupan tanto por mi...

Karamatsu, me dijeron que no me acercara a ti, que no eres un buen tipo. ¿Es verdad?

Anda, ¿Quieres llegar a tiempo a tu examen o qué? "


— ¡Ichimatsu, ya van a ser las diez!

La escandalosa voz de Choromatsu lo trajo a la realidad como si le hubiesen golpeado en la cabeza. Sin embargo, pestañeó un par de veces concentrado en el hervidor de agua delante suyo como si fuera el objeto más interesante del mundo.

— ¿Ichimatsu?

Totty se le acerca, desde atrás pasándole un brazo por los hombros. Los ojos del muchacho se abren enormemente cuando por fin pudo verle el rostro a su amigo.

— ¡Dios, estas tan rojo! — Gritó sorprendido llevándose una mano a la boca. Choromatsu apareció por el otro lado para verlo también. — Je. ¿En qué estás pensando Ichimatsu? Con razón luces tan distraigo desde hace rato.

La voz picara de su amigo le hizo ser consciente del estado de ensoñación que desde quién sabe hace cuanto rato traía consigo. ¡Qué vergüenza! — ¡AGH! ¡NO, NO ES NADA! — Apesadumbrado, con las palabras temblorosas se apartó volviendo a darles la espalda mientras usaba sus dos manos para ocultar su rostro y con este, su evidente sonrojo.

— ¿Nada? — Escucha a Choromatsu hablar y estaba casi seguro de que se había llevado las manos a los bolsillos. — Cualquiera diría que estabas soñando despierto con, no sé, ¿Porno quizás? no paras de sorprenderme.

—¡QUE NO! — Volvió a contradecirle dirigiéndose al baño para lavarse la cara dejando la puerta abierta. — ¡Solo... solo me dio calor!

— ¿Por pensar en porno? — Ese fue Totty, la diversión en su voz era más que evidente.

— ¡AGH! ¡¿QUIEREN MORIR?!

— Dudo que nos mates, se te hace tarde para el trabajo.

— Cierto.

— ¡AGH! ¡LOS ODIO! — "No es cierto".

Comprobó la hora solo para ser consciente de qué tan atrasado estaba, llevándose una grata sorpresa.

Bendito Choromatsu.

Aún no eran las diez como su amigo le había dicho, faltaban aproximadamente unos veinte minutos para eso. Sonrió en dirección a su amigo que alzó la lata de refresco diciendo un "No hay de qué" antes de darle un sorbo.

— Me voy. — Avisó yendo a su habitación en busca de su chaqueta y la mochila con su uniforme de trabajo.

El frio helado le golpeaba el rostro en cada paso que daba, y sus manos a pesar de estar resguardadas en sus bolsillos dolían.

"Si tan solo, tu mano volviese a tocar la mía...

Hace frío y está oscuro. Hey, idiota, ¿Estarás durmiendo en este momento? Me gustaría tener la oportunidad dar una vuelta de noche uno de estos días.

Pero es imposible, ¿Verdad?

Sabes, han pasado horas pero, mi mano sigue sintiendo la calidez de la tuya apretando con suavidad mientras me guías por el enorme muro de concreto detrás del Instituto que escalamos juntos a pesar de que tú no venías con la intención de entrar a clases este día. Tu tacto era suave y tibio, me encontré estrechando tu mano más de lo normal.

¿Tendría que volver a darte las gracias cuando te vuelva a ver? Sé que no es necesario, pero quiero hacerlo …

Quiero una excusa para volver a acercarme a ti. "

Continuara...