Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Agradezco a MeriAnne Black, Druida, kisses rain y a Nea Poulain por sus comentarios.
TODO DE MÍ.
V.
Díselo y no se lo digas.
Nick no se considera un gran consejero.
Una cosa es ayudar a los pequeños alumnos de primero cuando están perdidos en al principio del curso, e inclusive a algunos de los mayores que todavía se extravían; pero de ahí a conversar civilizadamente con el Barón existe una monumental diferencia. Nick frunce el entrecejo mientras se pregunta si esa actitud es la que ha hecho que Helena lo ignore.
No le va a sorprender si es así.
Helena es una fantasma un poco tímida.
—¿Quieres dejar de perseguirme, Nicholas?
La pregunta del Barón lo saca de su ensimismamiento. Él está mirándole fijamente con sus brazos como jarras.
Nick contiene el impulso de soltar un bufido.
La razón se debe a que el uso de su nombre de pila, Nicholas, lo repudia; le parece que es demasiado formal y a él no le gustan las formalidades. Aunque al convertirse en uno de los más respetados integrantes de la Corte del rey Enrique VII, el ser llamado «Sir Nicholas» le llenó de un orgullo que no creyó posible*. Todos lo admiraban. Y lo mejor es que nadie se burló de su apellido, a pesar de que en el fondo hasta Nick admite que «Mimsy–Porpington» realmente da para buenas bromas… que al principio las consideró divertidas pero que, pasado un tiempo, se volvió insoportable es otra historia.
Inclusive si no le dicen «Sir Nicholas», el sobrenombre «Nick» es muchísimo más pasable que «Nicholas».
—No te estaba persiguiendo. —Nick levita hasta ponerse enfrente del Barón, quien le mira como diciéndole que no le cree—. Da igual, necesito hablar contigo.
—¿Sobre qué? —El Barón pregunta un poco curioso. Nick no se le acerca más que para quejarse de que se ha vuelto insoportable con tanto alardeo que hace el Barón; además, lo ha dicho serio. Debe ser importante— Estoy esperando.
—El Fraile está preocupado por lo que ha pasado entre tú y Helena (no me mires así y no te atrevas a interrumpirme, Barón) así que estoy aquí para pedirte que hables con Helena…
—Métete en tus propios asuntos, Nicholas. Y no me digas qué hacer.
Nick piensa que el Barón tiene una actitud tan infantil. Y lo dice Nick que suele deprimirse cuando recuerda que no puede entrar a ese club que tanto le encanta. Nick se arma de paciencia, la necesitará con lo obstinado que es el Barón.
—Sé que no me incumbe, Barón, y repito que debes hablar con (¡hazte visible, Barón, que sé que sigues en este pasillo!... Bien, eso está mejor; continuo) Helena porque, según el Fraile, ustedes deben perdonarse lo que sea que se hicieron y dejarlo en el pasado; si no lo haces por el Fraile, vale, es tu decisión pero no perderás por intentarlo; no sabes de lo que puedes enterarte por escuchar por una única vez en tu vida lo que te dicen los demás.
—Te he dicho antes que no me digas que hacer, Nicholas —masculla el Barón entre dientes.
El Barón se va.
¡Hola! Al leer que Nick fue parte de la Corte del rey Enrique VII pensé que ahí comenzaron a decirle Sir Nicholas, ya que cuando Percy dijo que Nick pedía cada año que le dijeran Sir Nicholas me pareció interesante. Además, Nick no parece ser altanero.
El Barón, bueno, ha sido fácil pensar en cómo actuaría (lo que dijo Helena sobre él ayuda mucho) y obviamente no iba a facilitarle nada ni a Nick ni al Fraile.
