Capítulo 3: Illfang el Señor Kobold.

Ha pasado un mes desde que el juego de la muerte empezó. Hasta ahora 2000 personas ya han muerto y aún no pasamos el primer piso. Ni siquiera los beta-testers habían logrado hallar la habitación del jefe. Soujiro y yo hemos subido bastante de nivel y nos hemos convertido en dos de los jugadores más fuertes de SAO.

-Kenshi, levántate- Soujiro me llamaba desde la cima de un árbol- Ve por algo de comer, apuesto que tenemos suficiente Col (dinero) para comprar algo decente-

Me encontraba recostado en el pasto mirando el paisaje. A pesar de que Aincrad era nuestra prisión, era muy lindo ver el cielo artificial.

-Concéntrate Soujiro, no es tiempo de pensar en comida ¿sabes acaso como vamos a derrotar al primer jefe?-

Soujiro bajó del árbol y me miró alegremente. Parecía haber perdido el interés por salir de aquí.

-¡Calma hombre! Es solo cuestión de pensar, además no creo que sea tan fuerte. Después de todo, solo es el piso 1- mi amigo me levantó de un tirón. Pese a que había pasado tan solo un mes, su parámetro de STG (fuerza) había crecido mucho –Venga vamos a conseguir algo de comer.-

Nos dirigíamos a comprar comida cuando un chico nos llamó:

-¡Kenshi! ¡Soujiro!.- el chico corría hacia nosotros pero tropezó con algo y calló de cara. Cuando se hubo levantado nos contó:

-Hay una reunión dentro de 10 minutos en el coliseo. Se trata del plan para derrotar al jefe del primer piso, todos los de la línea delantera deben estar presentes.-

-Jaja, será divertido oír como planean vencer al jefe- me burlé- Ahí estaremos.-

Nos dirigimos a la entrada del coliseo y nos quedamos ahí mientras un sujeto de nombre Diabel parloteaba.

-¡Bien comencemos con esta reunión!- dijo nuestro anfitrión-Gracias por venir a petición mía, yo soy Diabel. Me gusta pensar que soy un caballero-

Todos comenzaron a reír. Era divertido que ese sujeto se considerara un caballero pues ese no era un nivel o logro dentro del juego. Sin importar esto Diabel continuó con su discurso.

-Hoy, nuestro grupo encontró la habitación del jefe en la cima de la Torre. Debemos derrotar al jefe, llegar al segundo piso y decirle a todos los que esperan en el Pueblo de los Comienzos que es posible vencer este juego. ¡Ese es el deber de todos los que estamos aquí hoy! ¡¿No lo creen?!-

Esto me aburría un poco, yo solo quería que el sujeto dejara de hablar para ir a por el jefe y, de esa manera, hacerme más fuerte. Soujiro, como adivinando lo que pensaba, me dijo:

-Ese es nuestro deber. No solo salir nosotros, sino sacar a todos los otros jugadores de esto. Es por eso que somos de la delantera ¿No es así Kenshi?-

-Discúlpame si pienso diferente de ti amigo mío- me giré para buscar a ese misterioso jugador. Allí estaba, solo como siempre.- No me fío de ese sujeto.-

-¿Del chico solitario? Es un poco extraño pero no creo que sea una mala persona-

-… primero divídanse en grupos de seis- Diabel seguía hablando de cómo enfrentar al jefe- Un solo grupo no tiene oportunidades contra el Jefe de Piso. Tenemos que hacer una incursión en un grupo compuesto por múltiples grupos.-

Esa era mi oportunidad de investigar más a fondo al chico así que llamé a Soujiro y le dije que formáramos un grupo con él. Cuando nos dirigíamos hacia donde se encontraba notamos que estaba formando un grupo con una chica encapuchada. "Otro misterio más para descifrar" pensé.

-Disculpen. A mi amigo y a mí nos faltan personas y pensamos que tal vez quisieran formar un grupo con nosotros- le dije al tiempo que veía el menú principal y buscaba en el apartado "Grupo"- Me llamo Kenshi y el es Soujiro-

-Disculpen pero no puedo. Cuidarme a mí mismo es una cosa, incluso puedo cuidar de ella- dijo el pelinegro mientras señalaba a la chica a su lado- pero cuatro son demasiados-

-Vamos sabemos cuidarnos solos además,- dijo Soujiro mientras mandaba una invitación a ambos jugadores para unirse a nuestro grupo- es solo el primer jefe, no debería ser tan complicado-

-Me parece bien, si ustedes dicen que pueden cuidarse yo les creo- el muchacho aceptó la invitación- Me llamo Kirito. Uhmm… ustedes son Soujiro y Kenshi- dijo mientras miraba nuestros "username".

-Así es- sonrió Soujiro- Usted que dice señorita, ¿aceptará?-

-De acuerdo- la chica no se veía muy contenta- Mi nombre es Asuna-

Por alguna razón ahora desconfiaba más de la chica que del chico.

-¡Muy bien! ¡¿Ya están en grupos todos?!- Diabel continuaba pero de pronto alguien lo interrumpió.

-¡Esperen un momento!- un sujeto bajó saltando desde la cima del coliseo hasta el escenario- Mi nombre es Kibaou. Tengo algo que decirles antes de que vayamos donde el jefe. ¡Algunos de los que están aquí deben disculparse con las dos mil personas que han muerto!- y señaló a un jugador, no sé si al azar o con algún objetivo.

-Kibaou- lo llamó Diabel- ¿Con "algunos de los que están aquí" te refieres a los Beta-testers?-

-¡Obviamente!- respondió- ¡Los del beta nos abandonaron a nosotros, los principiantes, y desaparecieron el día que este estúpido juego comenzó! Ellos tomaron todos los buenos lugares para cazar y las misiones fáciles, para que así solo ellos pudieran volverse fuertes. Ellos no pudieron preocuparse menos por el resto de nosotros. ¡Estoy muy seguro de que alguno de ustedes estuvo en el beta! ¡Ellos deberán ponerse de rodillas, disculparse y dar todos los ítems y dinero que hayan acumulado! ¡De otra manera, no podremos confiar nuestras vidas a estos miembros de grupo, y ellos no podrán confiar en nosotros!-

Noté que Kirito empezaba a preocuparse y ponerse muy incomodo. "Tenía razón. El es un Beta-tester" me dije a mí mismo.

-¿Puedo hablar?- lo interrumpió un tipo calvo- Mi nombre es Agil. Kibaou permíteme ser directo contigo…-

-¡Valla! Que infantil es esto- dije- Me voy a comer algo. Kirito, Asuna, nos vemos mañana-

De inmediato salí del coliseo y me dirigí al mercado más próximo a comprar algo de comer. Soujiro no me acompañó pues se quedó mirando el espectáculo.

Ya eran cerca de las 9 P.M. y Soujiro aún no aparecía. Me encontraba recostado bajo un árbol cuando una chica se me acercó. No parecía estar en la delantera pues no la había visto jamás.

-¡Hola! ¿Podría sentarme aquí?- dijo ella.

No la conocía, pero nunca he sido grosero con una chica, así que le dije que sí. Ella se sentó a mi lado, sacó un panecillo y empezó a comer mientras yo solo pensaba en la batalla de mañana. De pronto me habló:

-¿Entonces te llamas Kenshi?-

-Es solo mi "username" no mi nombre real-

-Yo me llamo Rika- me sonrió. Era increíble ver su rostro. Su cabello negro y largo caía sobre sus hombros. Sus mejillas rosadas hacían contraste con su piel blanca y ver sus ojos negros era como ver la noche más hermosa.

Me sentí sonrojar por un momento y me puse un poco nervioso. Ella simplemente rió.

-Ten, toma esto- me dijo mientras sacaba algo de su bolsa- Es un panecillo. Lo he hecho yo misma.-

-Gracias- dije mientras lo tomaba. Lo comí.- ¡Es delicioso! ¿Cómo has hecho esto?-

-He mejorado un poco en cuanto a cocina-

Seguimos comiendo y charlando hasta cerca de la medianoche, comiendo los panecillos que ella había hecho. Me parecía increíble que una chica como ella jugara un VRMMORPG o, más increíble aún, que se hubiera acercado a hablarme.

-Disculpa pero me tengo que ir- me dijo Rika mientras se levantaba- Mañana es un día muy importante para mí-

-Lo sé, para mí también- bajé la vista- tal vez nos veamos en otra ocasión-

-Si… tal vez- Rika se agachó y me besó- Gracias por todo-

Me quedé sorprendido pues no esperaba que aquella chica tan linda me besara de pronto, en una noche como esa pero, que habría querido decir con "Tal vez", ¿sería que ya nunca nos volveríamos a ver? Cuando quise preguntarle ella ya se había marchado. Esa noche no pude dejar de pensar en la misteriosa chica que me había besado tan repentinamente.

Al día siguiente, tan pronto despertamos, nos dirigimos al bosque que rodeaba la mazmorra del jefe. Nos reunimos con Kirito y Asuna y comenzamos a planear el modo de proceder.

-Volvamos a repasar. Como no pudimos crear un equipo completo nuestro trabajo es buscar a los Centinelas Ruin Kobold- dijo Kirito

-Lo sé- la voz de Asuna no tenía ninguna clase de emoción por lo que no pude deducir si estaba nerviosa o asustada.

-Kenshi- Kirito me miró muy serio- Tu y yo usaremos habilidades de espada para alejar sus armas, cuando lo hagamos Asuna y Soujiro harán el cambio-

-Sí, seguro- dije con un tono desinteresado. No sabía muy bien que era un Centinela Ruin Kobold y tampoco me interesaba mucho. Mi deseo de ser el más fuerte había desaparecido y ahora solo quería saber más de Rika.

-¿Qué es un cambio?- cuestionó Asuna

-¿Es la primera vez que estás en un grupo?- Kirito se oía preocupado

-Si-

Kirito suspiró. Reí para mis adentros esperando a ver cómo le explicaba un cambio la chica encapuchada.

-Tranquilo Kirito, yo le explicaré todo- se ofreció Soujiro, arruinando así toda la diversión

-Está bien, continuemos-

Nos encontrábamos ya afuera de la mazmorra del jefe, todos se veían nerviosos.

-¡Escuchen todos! Solo quiero decir una cosa- Diabel se puso al frente como si estuviera señalando que él era el líder- ¡Ganemos esto! ¡Vamos!-

Abrió la puerta y todos entramos después de él, eso me molestaba un poco.

La sala del Jefe era un corredor bastante grande. Desde el inicio hasta el fondo había antorchas por todos lados. El piso y las paredes estaban cubiertos por grietas y, en lo más profundo, había un trono donde descansaba el jefe. Tan pronto entramos la sala se iluminó completamente y el jefe saltó hacia nosotros. Tenía más de dos metros de altura, un cuerpo regordete pero musculoso y tanto su piel como su cuerpo eran de un tono rojizo. Su nombre era Illfang el señor Kobold. Cuando rugió por primera vez aparecieron 3 pequeños reptiles humanoides que vestían una armadura de metal y empuñaban una alabarda.

-¡Comiencen el ataque!- gritó Diabel. Todos los jugadores corrieron a atacar a los centinelas mientras que estos arremetían contra nosotros.

La batalla comenzó. Diabel solo daba órdenes y se mantenía alejado de la batalla. Por nuestra parte Kirito y yo usábamos habilidades de espada para aturdir a los centinelas mientras que Asuna y Soujiro golpeaban con estocadas y cortes horizontales respectivamente.

- Parece que esa chica es muy buena ¿no?- le comenté a Kirito pero él no me respondió. De esta manera continuamos golpeando a los enemigos uno tras otro mientras los demás golpeaban al jefe. Noté que la última de las 4 barras de HP de Illfang llegaba a rojo así que decidí atacarlo pero, para mi sorpresa, Diabel quería hacer lo mismo.

- ¡Retrocede! ¡Yo acabaré con él!- me gritó. Pero no lo iba a permitir.

El monstruo arrojó su espada y su escudo y desenfundó una espada Nodachi. Después de eso saltó por toda la habitación hasta que le dio un golpe letal a Diabel, que salió disparado en dirección al resto de los jugadores. Luego de esto se giró para atacarme a mí también pero…

-¡Cuidado!- dijo una voz extrañamente dulce y familiar a mi lado. Era Rika. La chica me dio un empujón que me sacó del rango de daño de la espada recibiendo ella todo el ataque. Fui rápidamente hacía donde había salido proyectada por el impacto de la espada olvidándome de todo.

-¿Qué haces aquí?- atiné a preguntar- Tú no estás en la delantera-

Me miró, se veía alegre pero, al mismo tiempo, lloraba.

-No lo estoy. Llevo un rato mirándote, la manera en la que solo te preocupas por ser más fuerte sin pensar en ningún momento en tu vida. Sabía que si seguías así no ibas a sobrevivir así que por eso decidí venir hoy a la batalla, para protegerte. Tú no me conoces ni yo a ti pero, esa noche sentí como si fuéramos amigos de toda la vida. Prométeme que siempre pensarás en mí así como yo siempre pensaba en ti-

Al terminar de decir esto desapareció. La persona más especial que había conocido, lo único bueno dentro de ese juego de la muerte ya estaba muerta.

Me levanté y miré al jefe entre lágrimas. Estaba atacando a mis 3 compañeros y ya había roto la capucha de Asuna que dejaba ver una hermosa joven casi de mi edad. En ese momento solo pensaba en venganza así que corrí hacia él mientras preparaba una habilidad de espada. El se percató de mi acción e intentó atacarme pero fui más rápido.

Cuando hube realizado mi ataque no solo había disminuido su HP sino que también lo había desarmado completamente.

-¡Kirito!- grité- ¡Cambio!-

Kirito atacó encajando su espada en el cuerpo de la bestia y haciendo un corte diagonal. La barra de HP de Illfang llegó a cero y desapareció dejando atrás un ítem. La sala se oscureció de nuevo, mientras todos festejaban y nos llamaban héroes, pero yo solo me sentía devastado por la muerte de Rika. Sin embargo los festejos fueron interrumpidos.

-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué dejaste morir a Diabel?!- Kibaou se encontraba de rodillas. No miraba a nadie pero sabíamos que se refería a Kirito

-¿Dejarlo morir?- respondió el chico

-Así es. ¡Tú conocías las técnicas que usaba el jefe! ¡Si nos hubiese dado esa información desde el comienzo Diabel no hubiese muerto!-

En ese momento me sentí traicionado. No me importaba Diabel pero, si hubiéramos tenido la información, Rika tampoco hubiera muerto. No supe cómo reaccionar así que me quedé estático mirando al que, hasta hace unos minutos, era mi nuevo amigo.

-¡Debe ser un beta-tester! ¡Es por eso que sabía los movimientos del jefe! ¡Lo sabía pero no nos dijo! ¡Aquí también hay otros beta-testers! ¡Muéstrense!- dijo un sujeto cuya cara no alcancé a notar.

Todos se miraron esperando que alguien admitiera su participación en la prueba beta. Todo eran murmullos hasta que una risa burlona se sobrepuso a todos los demás sonido. Era Kirito.

-¿Un beta-tester dices? Preferiría que no me compares con esos novatos- Kirito se levantó y encaró a Kibaou

-¡¿Cómo dices?!- Kibaou se oía nervioso

-La mayoría de los beta-testers de SAO fueron principiantes que ni siquiera sabían cómo subir de nivel. Ustedes son mejores que ellos. Pero yo no soy como ellos. Yo llegué más lejos que cualquier otro durante el beta. Solo supe las habilidades de katana del jefe debido a que me enfrenté a monstruos que llevaban katanas en pisos más arriba de este.- la expresión de Kirito se tornó burlona- Sé mucho más que eso. Mucho más que cualquier guía de información.-

-¿Qué? Eso es mucho peor que un beta-tester. Estás haciendo trampa. Eres un cheater.-

-¡Sí! ¡Un cheater! ¡Beta-tester y cheater! ¡Es un beater!- era el grito de la multitud

-¡Beater! Me gusta cómo suena eso. Correcto soy un beater- dijo Kirito mientras abría el menú principal y se equipaba el objeto dropeado por el jefe: el abrigo de medianoche- De ahora en adelante no me pongan con esos otros testers-

Kirito se dirigió a la puerta que conducía al siguiente piso ante la mirada atónita de todos

-¡Espera!- le gritó Asuna- ¿Qué harás tú?

-Pronto te volverás muy poderosa así que si alguien en quien confías te invita a una hermandad, no rechaces su invitación- Kirito disolvió nuestro grupo y continuó hacia la puerta que daba al Piso 2.

-¡Kirito!- grité- Por retener información hoy murió una persona muy especial para mí. Me quitaste lo único bueno que tenía dentro de este maldito juego así que, aunque sea lo último que haga, te causaré el mismo dolor. Tómalo como un juramento en nombre de Rika.

Kirito no se giró a darme la cara, simplemente continuó con su camino. Desde ese momento abandonar el juego dejó de ser mi prioridad, ahora si me preocupaba mi vida pero solo porque si la perdía no podría vengarme. Tan pronto se desbloqueó la puerta de tele transportación al Piso 2 me dirigí hacia allá, dispuesto a entrenar más arduamente que nunca.