bueno bueno. siento haber tardado tanto en actualizar pero es que me fuí a las fiestas de mi pueblo y alli no hay internet u,u

gracias a barby 24119, koko, sabii y a maru por los comentarios, de verdad que me anima mucho que os guste mi fic ^^.


capitulo 4

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jueves noche

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La mañana siguiente en la oficina...

una chica de cabellos castaños con aspecto un poco aniñada se acercó a amu con intención de avisarla.

-amu, amu! El jefe te espera en su despacho desde hace mas de una hora. Seguramente te quiere reñir por llegar tarde, mas te vale que te apures. Suerte-

-esta bien, yaya, respira un poco, te vas a ahogar de hablar tan rápido-

-¿no estas nerviosa?-

-no debería, dudo mucho que me valla a pasar algo malo-

-eres muy confiada, amu. Solo ten cuidado.-

-bien, lo tendré en cuenta-

la chica se despidió de amu con la mano y volvió a su puesto mientras que la pelirosa se encaminaba al ascensor.

Unos minutos después, amu ya se encontraba en el despacho de ikuto quien no parecía muy molesto por su retraso.

-te dije que si veía la película no llegaría a tiempo por la mañana-

-y yo te dije que no me iba a molestar, asi que deja de hablar y sientaté-

la chica le hizo caso y se sentó en uno de los asientos de cuero que había frente al escritorio del joven.

-¿y? ¿que querías?-

-esta noche no hagas planes-

-explicaté-

-esta noche vendrás conmigo y un amigo a dar una vuelta-

-ni hablar ¿por que siempre decides por mi?-

-venga amu, lo pasaremos bien-

-te pareces a los macarras que acorralan a alguna chica con intenciones de violarla en las películas-

-si, bueno, mas de una vez lo he intentado, pero me daban pena asi que siempre las dejaba irse-

-¿HABLAS EN SERIO? ¡ERES UN ACOSADOR REPUGNANTE!-

-estoy de broma. Por dios amu, ¿como has podido creer que mancharía mi nombre asi como asi?-

amu suspiro tranquila al escuchar aquello.

-bueno, de ti me puedo esperar muchas cosas-

-muchas gracias..-

la voz de ikuto se mostraba con un deje de ironía. ¿esa era la imagen que tenia de el? Encima que quería ser buena persona y llevarla a conocer gente...

-bueno, que?, vendrás o no-

-no-

-si-

-no-

-¡si!-

-¡NO!, a demás, no conozco a tu amigo y seguramente me aburriría-

-¿y si te digo que rima también va?-

-eso es imposible-

-si quieres llama y pregunta, he hablado esta mañana con ella y al final ha aceptado-

-¿como has conseguido su numero?.. espera, no me lo digas. Ayer también cogiste mi teléfono y apuntaste tu numero ¿me equivoco?-

-para nada, parece que ya me vas conociendo-

-no habrás cogido las llaves ¿no?-

la chica lo miraba amenazadormente.

-no tranquila, no se donde las pusiste y no tenia tiempo de ponerme a buscarlas.-

-¡entonces lo pensaste! no cambiaras nunca, ¿cierto?-

-Cierto-

hubo un breve silencio hasta que amu lo interrumpió.

-¿por que haces esto?-

-¿el que?-

-el intentar sacarme de casa continuamente o no alejarte de mi ni un solo instante-

-bueno, en principio era por molestar, luego me caíste verdaderamente bien, lo cual es estaño-

a amu aquello ultimo lo hizo volver a mirarlo con los ojos entrecerrados.

-y bueno, también tengo que conocerte mejor antes de ir a la boda, y cuando ayer me dijiste aquello de que en esta ciudad solo nos tenias a mi, a rima y al trabajo, me hizo pensar que tal vez conociendo a mas gente, podrías disfrutar un poco mas de la ciudad y sus sitios-

con aquellas palabras, el corazón de amu se encogió, al menos tenia a alguien mas que se preocupara por ella. El haberse separado de sus raíces, su hogar y su familia para venir a estudiar aquí y conseguir un buen trabajo en algo que realmente le gustara, hizo que aveces se sintiera un poco desanimada.

Se había perdido innumerables fiestas, navidades en familia, cumpleaños de sus amigos y seres queridos e incluso la boda de su hermana.

Ellas siempre habían sido como uña y carne, la poco diferencia de edad también ayudaba y el haberse perdido el día mas importante para ami la hacia pensar que estaba perdiéndose todo lo importante.

El sentir unos brazos rodeando su cintura la hizo volver a la realidad.

-¿por que me abrazas?-

-no se, has estado tanto tiempo callada y con un semblante tan serio que he creído que necesitabas un abrazo y un poco de apoyo-

-gracias-

-es raro que me las des, lo norma habría sido un "¡SUELTAME PEDAZO DE IDIOTA, LOS CARIÑITOS PARA LA BODA!" o algo por el estilo.-

-Parece que tu también me vas conociendo, por cierto... ¡SUELTAME PEDAZO IDIOTA!-

ikuto la soltó y se alejo unos pocos pasos rápidamente con una media sonrisa en el rostro.

-esta es la amu que yo conozco-

el teléfono del despacho comenzó a sonar haciendo que las ganas de amu de gritarle al joven, se esfumasen.

Ikuto contestó al teléfono, al parecer la conversación seria larga, asi que el peliazul se disculpo por unos segundos para poder despedirse de amu.

-sera mejor que vuelvas a tu mesa. Pasare a las ocho a por ti-

amu fue a negarse y quejarse pero al ver que ikuto ya había vuelto a la conversación por teléfono no le quedo de otra que rendirse. Si iba a ir rima tal vez no lo pasaría tan mal.

Ni amu ni ikuto se volvieron a ver las caras hasta la hora del almuerzo, cuando ikuto salio de su despacho para dirigirse a la mesa de amu.

-bueno, que. ¿donde comeremos hoy?-

-tu no lo se, yo pediré comida rápida y terminare unos proyectos, vendrá bien adelantar trabajo para cuando estemos fuera. Por cierto, ¿has empezado ya con las carpetas que te di el otro día?-

-no,aun no-

-pues deberías, hay que entregarlas mañana si no quieres trabajar en fin de semana-

ante aquel recado, ikuto empezó a murmurar cosas no muy conforme con la situación.

-estupendo, mi empleada dándome ordenes-

-¿has dicho algo ikuto?-

amu claramente había escuchado todo, lo tenia delante, ¿como no escucharlo?, pero quería ver si tenia el suficiente valor como para decírselo a la cara, alto y fuerte.

-que.. encargues comida también para mi-

la chica suspiro pero sonrió de medio lado, en el fondo la temía, y eso le daba las de ganar mas de una vez.

Tras pasar horas sin descanso terminando y adelantando trabajo, rima, que apareció de "imprevisto" (ya que la había llamado ikuto), se llevó a amu de tiendas con la escusa de que no tenían nada para esa noche, aunque rima era de esas a las que les encanta ir de compras.

Aunque amu se negaba a ir a la fiesta y a probarse los vestidos y zapatos que su amiga le daba, acabo comprando un vestido blanco el cual la falda tenia unos cuantos flecos por encima y unos zapatos junto a un bolso todo color turquesa, y como era de esperarse acabo aceptando a el ir a la fiesta.

Rima en cambio se compro un vestido rosa palo con la falda de volantes y unos zapatos dorados.

Al cabo de unas horas, las dos estaban listas para que ikuto y su querido amigo las recogieran.

Los chicos no se hicieron de esperar. Alli estaban, frente a la puerta, como siempre lo habían sido, puntuales.

Al abrir la puerta, ikuto se giró con intención de presentarlos a todos, y en principio asi fue.

-chicas, este es naghiko, naghiko, estas son rima y... ¡wow amu! Estas buenis.. quiero decir, guapísima-

la pelirosa entrecerró los ojos de modo amenazante, pero no tenia ganas de discutir.

Quince minutos mas tarde, los chicos se encontraban frente al local del cual se escuchaba la fuerte musica desde fuera.

-Un pub? ¡tanta insistencia por un miserable garito de pijos y niñatas bobas con copas de mas?-

todos los presentes en esa queja sintieron la necesidad de hacer como si no la conocieran.

-venga amiga, ¡vive la vida y deja las moderaciones por un dia!-

la menuda chica arrastró a amu hasta estar dentro del lugar, y aunque le costara admitirlo, con ese ambiente realmente le daban ganas de ir a la pista y bailar.

Y al parecer a ikuto le pasaba igual porque sin previo aviso, agarró la mano de amu y la llevo a bailar junto a el.

Aunque a amu no le hiciese mucha gracia el bailar con ikuto, principalmente, porque no bailaba muy bien, reconocía que tantas bromas y alguna que otra queja por parte suya, la hizo disfrutar de aquel rato.

Pero todo lo bueno se acaba, y tras un par de copas, para ikuto, mas de un par, hicieron que sin saber como, ella se hubiese quedado sola.

Miraba a su alrededor y veía a naghiko y rima bailando y al parecer habían congeniado muy bien, pero en otra dirección vio a ikuto conversando muy animadamente y MUY juntito a una rubia que, a decir verdad, tenia buen cuerpo.

Rendida, agarró la copa que le acababan de servir en la barra y subió al piso de arriba del local donde simplemente había un largo y bastante ancho pasillo que rodeaba toda la pista y permitía visualizar todo lo que ocurría en ella.

Tras pasar un largo rato que podría apostar que habían sido horas, un chico realmente guapo se acerco a ella desde atrás para, sin que se diese cuenta, rodear su cintura con sus brazos lo que hizo que la pelirosa se sobresaltara y girara a ver quien la había atrapado.

-¡¿se puede saber quien eres para tomarte tantas libertades?!-

y es que a la pelirosa le sonaba la cara del chico, pero no sabia exactamente de que.

-soy el chico que los atendió en la joyería-

y aí fue cuando recordó todo, pero seguía sin entender por que la trataba asi.

-he visto que tu novio estaba con esa rubia de bote y te había dejado sol aquí, asi que decidí venir a saludarte y hacerte compañía... soy Eliot-

el chico le tendió su mano en modo de presentación.

tras pensárselo unos segundos, la chica decidió no poner queja y y estrecharle la mano.

Tras un laargo tiempo del cual podría jurar que habrían sido horas, amu volvió a fijar la vista donde supuestamente debía estar ikuto, pero lo sorprendente es que no estaba alli.

Su mente imaginada lo peor, como que estaría haciendo con esa chica, pero todas esas ideas se marcharon al escuchar su voz tras ella.

-¡¿se puede saber que haces con mi chica?!-

los dos chicos se volvieron para ver al dueño de aquella voz.

-sera tu chica, pero bien que la has dejado sola mientras ligabas con esa rubia-

-ah, conque si estoy con otra chica ya tienes permiso para irte con amu ¿no?-

la sangre de ikuto estaba empezando a hervir. No quería que nadie se acercara a sus pertenencias, y amu se encontraba entre ellas.

-yo solo te digo que si realmente quieres a tu amu, no deberías hacerle lo que le has hecho esta noche. Ella no se lo merece-

sin dejar que ikuto respondiese, eliot miro a amu y le mostró una sonrisa tierna.

-espero verte otro día y ya sabes, para lo que necesites solo llámame-

sin mas, el castaño se marchó dejando a un muy enfadado ikuto atrás.

-se acabó, nos vamos a casa-

sin dejar que amu dijera lo contrario, el peliazul la agarro de la muñeca y la arrastro fuera del local para después llevarla al coche y conducir hasta el departamento de amu.

Como hombre "cortes" que era, acompañó a amu hasta la puerta del departamento de esta, y sin saber por que ni tener control sobre sus actos, la acorraló contra la puerta.

Ya que amu no puso resistencia ante esta acción, ikuto se fue acercando cada vez mas hasta que sus labios y los de amu se rozaron, pero lo sorprendente de aquel momento fue que, no fue ikuto quien termino de acortar la distancia, sino que fue amu quien lo hizo fundiéndose en un beso torpe.

No sabían si aquella acción había sido obra de si mismos o de las copas de mas que llevaban encima, pero lo único que sabían con certeza era que aquel beso les estaba gustando.

Pero amu, cociente de lo que acababa de hacer, decidió separarse de ikuto rompiendo asi el beso.

-s-sera mejor que te marches-

sin dejar que dijera nada, la chica abrió la puerta de su departamento entrando en el y cerrando la puerta delante de las narices del chico.

No podía permitir que lo que acababa de pasar pudiese hacer que se acabara arrepintiendo aun mas de lo que ya estaba.

Continuara...


espero que os haya gustado, y prometo actualizar antes ^^

el principio del proximo capitulo lo tengo comenzado pero no se cuando lo terminare, hasta entonces, esperare sus reviews ^^

¡hasta prontooo!