Hiiiiiiii! ^^ bien, he vuelto. tarde pero ya estoy aqui xD siento haber tardado tanto, pero me quede estancada en un parrafo en el cual, sabia que queria que pasara, pero no sabia como T.T. bueno, lo importante es que ya traigo el nuevo capitulo y espero que os guste ^^
CAPITULO 7
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REENCUENTRO
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Lunes, 12:00 pm...
tras un fin de semana algo extraño, tanto amu como ikuto dieron gracias al cielo por la llegada de su ansiado lunes, y es que, ikuto, mantuvo a la pobre amu en una especie de cuarentena y bajo su constante vigilancia durante todo el domingo.
Tras aquel extraño dolor de cabeza lo que mas le asustaba al peliazul era que volviera, cosa que finalmente no paso.
Desde primera hora de la mañana, a ninguno de los dos se le pasaba por la mente mover ni un solo dedo.
Habían tenido el típico bajón del lunes y prefirieron quedarse un rato mas en casa hasta que finalmente dieron las 12 y desistieron de aparecer siquiera por la empresa, simplemente harian las maletas (principalmente ikuto), almorzarían fuera y, después, marcharían hacia el aeropuerto.
Unas horas después, tal y como lo planearon, ya se encontraban dentro del avión. pero no era como uno cualquiera, al ser privado, únicamente tenia dos cabinas, la del piloto y la de los pasajeros.
Amu e ikuto se habían sentado uno frente a otro en un extremo de la cabina.
Tras unos minutos, los chicos ya se encontraban en el aire.
-oye, ikuto..-
-mmm-
-supongo que, ya que voy a actuar como tu "esposa", debería saber mas cosas sobre ti, ¿no?-
-¿que quieres saber?-
-si lo supiera no te preguntaría, pedazo de memo. Supongo que seria bueno saber un poco mas de tu vida de antes.-
hubo un silencio intenso durante unos minutos. Ninguno hablo y el ambiente se notaba intenso. Amu se había echo a la idea de no obtener respuesta hasta que finalmente ikuto habló.
-antes de que naciera mi hermana, mis padres y yo eramos la familia ejemplar, y aunque mi padre trabajaba mucho, siempre sacaba tiempo para estar con nosotros. Realmente eramos una familia unida, o al menos hasta que nació utau. Cuando esa enana se coló en mi día a día, mi vida cambio mucho; mi madre dejo de prestarme atención, y mi padre, por culpa de problemas en el trabajo, se centro mas en el y ya no lo veíamos tanto. Desde ese entonces yo básicamente me crié solo.
Cuando entre en la secundaria, conocí a naghiko, y desde entonces el fue quien me apoyo y me dio ánimos en todo momento.
Unos años después, la empresa de mi padre se recupero, económicamente hablando, y tuve a alguien mas con quien estar, pero mi madre seguía sin tenerme en cuenta, ella siempre prefirió a utau antes que a mi, incluso cuando me mude a la ciudad, ella nunca me quiso ayudar económicamente. Realmente, fue mi padre quien de vez en cuando sacaba una pequeña cantidad de dinero para enviármelo, pero siempre con discreción ya que no es bueno retar a mi madre, en cambio, cuando utau comenzó con su carrera de cantante, mi madre pago mucho dinero en el comienzo para ayudar a su "ojito derecho". -
Amu estaba muy sorprendida. Nunca imagino que ikuto hubiera pasado por aquello desde tan pequeño, pero lo que mas le sorprendía era el que le hubiera confesado todo aquello.
-valla, nunca pensé que tu vida hubiese sido tan.. ¿así?, realmente no se como definirla-
-sientete alagada, esto no se lo cuento a cualquiera. Eso significa que eres alguien importante para mi-
las mejillas de amu comenzaron a teñirse de rojo, no esperaba aquellas palabras, aunque había que reconocer que la habían echo feliz.
Otro silencio profundo inundo la cabina durante unos minutos, hasta que ikuto lo interrumpió.
-¿que hay de ti? Como es tu pasado?-
-bueno, no hay mucho que decir. Mis padres trabajan juntos en una revista aunque mi padre es el fotógrafo y mi madre la editora jefe, tengo una hermana pequeña, ami, que es tres años menor que yo. Esta casada y embarazada, y bueno, no hay mucho que contar.-
-venga ya, para tener esa actitud tan seria hace falta tener un trauma infantil o algo-
amu lo miro con los ojos entrecerrados.
-¿intentas ofenderme?-
-para nada, pero quiero que seas sincera.-
la chica soltó un largo y pesado suspiro.
-desde muy pequeña, nunca he tenido facilidad para relacionarme con la gente. Realmente mis primeros amigos fue a los 6 años y porque eran los hijos de unos viejos amigos de mis padres.
Realmente solo tuve cuatro amigos prácticamente en toda mi infancia, y lo peor es que no los veía mucho ya que estaba en un colegio distinto al de ellos, pero en 3 de secundaria, me metí en problemas y me expulsaron, así que me acabaron enviando a su mismo instituto y allí fue donde conocí a rima, yaya y kairi. Esos dos hace mucho que no los veo.
Cuando termine los estudios, me dieron una beca en uno de las mejores universidades de diseño del mundo, y no dude en aceptarla y mudarme junto a rima a la ciudad, aunque realmente me costo bastante separarme de todos.-
-entonces, ¿lo de no relacionarte con gente nueva no es un trauma o algo psicológico?-
-¡pues claro que no, pedazo de idiota!-
hubo un profundo silencio. Ikuto observaba a amu la cual miraba fijamente al ventana absorta en sus pensamientos.
-¿sucede algo, amu?-
-.. eh.. oh, no, bueno... ¿puedo preguntarte algo-
-adelante-
-los dos sabemos que eres un mujeriego de primera, pero.. ¿por que eres así? Y ¿porque no te comportas de esa manera conmigo?-
ikuto comenzó a ponerse nervioso, ese tema no era algo de lo que le gustase hablar, realmente, muy poca gente sabia el porque de aquello, pero cuando se vio obligado a decirlo, la voz del piloto se hizo sonar.
-señor, ya hemos aterrizado, ya pueden bajar-
el peliazul suspiro tranquilo, ¡salvado por la campana! O mejor dicho, por el piloto, pero... ¿¡cuando habían descendido hasta aterrizar?! Ni siquiera se había dado cuenta.
-esta bien, tal vez ese sea un tema delicado, supongo.-
ninguno de los dos volvieron a hablar mas hasta que llegaron al enorme domicilio de los tsukiyomi.
Ikuto, con la intención de ser un poquito amable, se ofreció a llevar las maletas de amu a demás de las suyas propias.
Los chicos fueron recibidos por tsukiyomi aruto, padre de ikuto y señor de la casa.
-¡hola hijo, cuanto tiempo!-
aruto fue a dirigirse a su hijo para ayudarle con las maletas, pero en el camino se fijo en quien lo acompañaba, y se dirijió directamente a ella.
-¡oh, tu debes de ser amu ¿no?, encantado, yo soy aruto tsukiyomi. Eres muy mona, ¿lo sabias?!-
amu se encontraba un poco aturdida con tanto entusiasmo de parte de aruto, ahora entendía a quien había salido utau.
La pelirosa fue "arrastrada" amablemente por el señor, hacia el jardín donde, supuestamente, se encoraban los demas, seguidos por la voz de ikuto con un toque irónico.
-¡tranquilos, estoy bien llevando todas las maletas, no necesito ayuda!-
tras decir aquello, nadie de aquella inmensa casa le prestó atención, por lo que, el peliazul, subió al piso de arriba y dejó las maletas donde, supuestamente, descansarían aquella semana.
Por otra parte...
-amu, te presento a la madre de ikuto, souko tsukiyomi-
amu observó a la recién nombrada. Era un poco mas alta que ella, tenia el cabello castaño y desprendía elegancia por cada poro de su piel, pero la mirada fría y descarada que emitían sus ojos al dirigirle la mirada no le daba buena espina.
-encantada señora tsukiyomi-
-no me llames señora, con souko me basta. El decir señora me hace parecer vieja-
su tono de voz fue tan frío y cortante que a amu le dio escalofriaos, pero lo que mas le sorprendió fue lo engreída que estaba siendo. ¿el decir señora te hace aparentar mayor? Yo diría que el cumplir años si te envejece, tal vez la crema anti-arrugas que usa no surja mucho efecto a pesar de ser cara.
Se formo una atmósfera muy tensa y desagradable que, gracias a dios, ikuto interrumpió con su llegada. Amu nunca había estado tan agradecida de ver la cara del idiota de su jefe aparecer por la puerta.
Ikuto, al salir al jardín, muestra una sonrisa a los presentes, pero algo inesperado hace que aquella sonrisa desaparezca y sus ojos se abrían enormemente.
souko, su madre, lo estaba abrazando fuertemente diciendo "bienvenido a casa" con una gran sonrisa mientras que, de reojo, miraba con odio a amu, acción que ni a amu ni a aruto se les pasó por alto.
Cuando liberó a ikuto y este salio del repentino sock, los presente se sentaron en unos sillones de terraza al rededor de una mesita de café, y ahí comenzaba el interrogatorio.
-Bueno hijo, ¿y como os conocisteis?-
amu cada vez estaba mas nerviosa y había llegado al punto de no poder hablar con normalidad. A ella nunca se le había dado bien mentir. tal vez la cosa se pusiera fea, aunque, gracias al cielo, ikuto se dio cuenta de esto y se encargo de hablar por los dos.
-nos conocimos en unas vacaciones. Cada uno fue con su respectivo grupo y, en una de las salidas nocturnas que hicimos con nuestros amigos, nos conocimos, aunque...-
lo que venia a a continuacion le resultaba muy difícil de decir a ikuto ya que, supuestamente, dañaba su dignidad.
-aunque, realmente la que el buscaba era yo. Sentí curiosidad y todas las noches del viaje la buscaba por todos los lugares de ocio cercanos de la isla.-
realmente, aquello estaba haciendo que amu tuviese ganas de reír a carcajadas, nunca creyó que ikuto fuese capaz de decir aquello.
Al terminar de contar su "romántica historia" se formo un intenso silencio el cual acabó interrumpido por amu.
-señores tsukiyomi, me preguntaba.. ¿que día se celebrara la boda de su hija?-
la boca de aruto se abrió con la intención de hablar, pero la voz que respondió no le pertenecía a el.
-sera el jueves de esta semana-
Todos voltearon a ver de quien era aquella voz masculina. Al girarse, amu diviso a una pareja la cual, por culpa del sol, no pudo divisar bien hasta que se cubrió un poco con las manos.
Seguramente aquella chica rubia y sonriente era utau, y al parecer, el chico del cual utau estaba agarrando del brazo era kukai... un momento.. ¿¡ kukai?! ¡¿QUE NARICES HACIA EL AQUI!?
amu no era la unica que estaba enormemente sorprendida, el chico castaño y de ojos verdes, también llamado kukai souma, lo estaba igualmente. Nunca espero encontrara a aquella chica alli.
Los presentes se pusieron en pie para recibir correctamente a la pareja.
Tras kukai y utau venían los padres de kukai y dos de sus hermanos, shusui y unkai, los cuales también se sorprendieron, al igual que sus padres y kukai, de ver a la pequeña amu, que claramente, ya no era tan pequeña.
Los señores tsukiyomi, ikuto y amu se encaminaron a recibir a los recién llegados, pero antes de que alguno de los presentes hablara, unkai se abalanzó sobre amu.
-¡amuuu! te hemos echado de menos, ¿que es de tu vida? ¿como estas? Has crecido ¿verdad? ¡estas genial! ¿por que no nos has llamado durante estos años?..-
shusui, cansado de el estúpido de su hermano, lo arrastró fuera del alcance de amu para luego volver al lado de esta.
De entre todos los tsukiyomi, el mas sorprendido por la escena era el celoso de ikuto, pero.. realmente estaba celoso? Fuera lo que fuera, queria una explicación, y la quería en ese mismo momento.
-¿se conocen?-
-¡pues claro se conocen! Y además desde pequeñitos-
la señora souma se mostraba muy feliz, y no era para menos, amu había sido como su hija, incluso hubo un momento en el que casi lo fue.
por muy bien que souko disimulara y fingiera, en su mirada se notaba que estaba feliz. Tal vez pensara que esto traería problemas a la pareja amuto, mientras que por la mente de amu solo estaba la frase "¡señora! Tranquila que no le voy a quitar a su hijo". Claramente, amu y souko no congeniaban muy bien y aruto lo sabia bien.
El ambiente se sentía tenso, amu y souko no hacían mas que mirarse con odio y los hermanos souma e ikuto se amenazaban mutuamente con la mirada. Como hombre de la casa, necesitaba hacer algo antes de que realmente se mataran a golpes sin saber por que.
Sin saber de donde, uno de los sirvientes de aquella casa se presentó ante todos e informó de que la cena estaba lista. ¡AL FIN UNA SALVACION!
Los presentes se encaminaron al gran y hermoso comedor.
El señor tsukiyomi y souma gobernaban la mesa sentados cada uno en los extremos de la mesa.
A su izquierda, cada uno tenia a su respectiva esposa. Utau se colocó frente a souko y kukai a su lado quedando justo frente a ikuto quien también estaba sentado junto a su madre a su derecha. A su izquierda estaba sentada amu, frente a ella estaba sentado unkai junto a su madre y shusui se sentó entre amu y su padre.
Al comienzo de la cena todo estaba tranquilo. Todos conversaban de cosas triviales entre ellos, de vez en cuando, shusui y unkai distraian a amu de su conversación con ikuto y este se molestaba y volvía a intervenir y devolver a amu a su conversación anterior, mientras tanto, los señores souma hablaban entre ellos y de vez en cuando con sus hijos, todo parecía estar en calma y en un hambiente tranquilo hasta que cierto tema salió a la luz por parte de la señora souma.
-quien me iba a decir a mi que tendría a kukai y a amu sentados en la misma mesa y con parejas distintas-
todos los presentes callaron de repente mientras que los recién mencionados comenzaban a ponerse nerviosos.
Souko, que había entendido a la perfección lo que acababa de decir aquella mujer, prefirió pedirle que se explicara claramente para causar mas problemas a amu.
-¿a que se refiere señora souma?-
-oh, ¿no lo saben? Hace unos años antes de que amu se mudara a la ciudad, kukai y amu mantenían una relación bastante estable.-
y ahí se les calló el cielo encima, y por si era poco, el idiota de unkai empeoró la situación.
-Es cierto. Eran tan empalagosos que te subía el azúcar de solo mirarlos-
A utau parecía que le iba a dar un infarto mientras que ikuto se mantenía en un estado de sock y souko tenia una sonrisa arrogante en la cara.
La tensión se sentía muy tensa. En la mente de amu solo estaba la opción de salir de allí lo antes posible, así que, sin pensarlo mas, se levantó de su asiento con intención de marcharse.
-Me duele un poco la cabeza, sera mejor que valla a descansar-
-pero, amu, no has comido nada.-
-es igual, se me ha quitado el apetito-
amu salio del comedor y dejó que la puerta se cerrara sola. Entre aquel trayecto se escuchó como la palabra "cobarde" era pronunciada por la repugnante voz de la señora tsukiyomi, y tenia razón, estaba siendo una estúpida cobarde.
continuara...
Buenooooo, que os ha parecidooooo?.
como ya os dije antes, me ha costado mucho escribir este capitulo, asique el aberlo terminado para mi es un gran logro xD
"el gran logro de la sem.." bueno.. "el gran logro del meees!"
gracias a maru-chan, koko-chan, daniela, sabi y amutolove por sus comentarios.
De verdad me hacen muy muy muy feliz que os guste, bueno, a vosotras y a los lectores que desgraciadamente no comentan u,u.
En fin, espero recibir muchos reviews vuestros.
¡Nos leemooos! (^-^)
