Bueeeeeeno, ¡ya estoy aquí!, se que he tardado mucho, pero la verdad es que con los exámenes no he tenido tiempo para nada u.U . Espero que me disculpen por ello.
Hace unos días revisé el fic para un dato que necesitaba y no recordaba y vi que hay palabras incoherentes -_-'' lo que ocurre es que el corrector hace lo que le da la gana con los textos y hay veces que se cuelan palabras extrañas. solo quería avisar.
no os entretengo mas, aquí os dejo el capitulo ;D
capitulo 10
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¿Embarazada?
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Unas horas después de que le hicieran las pruebas a amu, el doctor volvió a presentarse ante la pareja, aún sin respuestas.
-sita. Hinamori, debo de informarle que aún no tenemos las respuestas de las pruebas, pero creemos que para mañana por la mañana estarán listas, hasta entonces le aconsejamos que vuelva a casa y repose.-
tras aquella información, el doctor salió de la habitación e ikuto comenzó a recoger las pertenencias de ambos.
Estaba deseando salir de allí.
15 MINUTOS DESPUÉS...
En la sala de estar, los integrantes de la familia souma junto al matrimonio tsukiyomi y su hija se encontraban dispersos por distintos sitios de la habitación en un completo silencio. Todos esperaban alguna noticia o la llegada de ikuto que les informara del estado de amu.
De vez en cuando, unkai comenzaba a dramatizar diciendo cosas como " ¡amu no me vuelvas a dejar! ¡no te mueras!" o cosas por el estilo.
tras atravesar la lujosa puerta de la entrada, y caminar hasta la sala de estar, amu e ikuto se presentaron ante todos agarrados de la mano como si al separarse, el tiempo retrocediese hasta volver a los angustiosos momentos de la mañana.
Con la excusa de "estar preocupado", el joven había convencido a amu de que se sujetara a el.
Aunque por fuera ambos no mostraran ninguna emoción con aquel contacto, en el fondo de ellos estaban a rebosar de alegría, y no solo ikuto, sino que, muy extrañamente, la chica también se encontraba en las mil maravillas con solo el roce de sus pieles.
Impresionados de encontrarse a amu ya recuperada, todos los presentes, exceptuando a souko, se acercaron a la pareja para preguntar por el estado de la chica.
Como siempre, unkai estaba pegado a amu como una lapa. El sentirla tan lejos durante casi todo el día y tener la sensación de que podría perderla, a pesar de que todos le decían lo contrario,, aquella sensación le hacía querer estar muy cerca de la chica y no separarse de ella nunca más, bueno... excepto para ir al baño.
Aunque todos no pararan de repetir que amu se encontraba bien, en el fondo sabían que algo extraño estaba pasando.
De fondo, la odiosa voz de souko se escuchó por sobre todas las voces.
-tal vez esté embarazada y lo esté intentando ocultar.-
un silencio pesado inundó el ambiente. ¿embarazada? Todos se miraban unos a otros, ¿podría ser verdad?.
Aquella pregunta rondaba los pensamientos de casi todos hasta que una fuerte risa rompió el silencio.
Todos observaron a la fuente de esa risa.
Amu no dejaba de reír a carcajadas, ¿embarazada? ¿era un chiste?
-¿yo.. embarazada?-
amu seguía riendo hasta que, al ver que el ambiente no cambiaba, paro de reír y observó los serios rostros de los presentes.
-ah, ¿lo decías en serio?, por favor, ¿por quien me toma?-
souko, con una retadora sonrisa, observó fijamente a amu.
-¿de verdad tengo que responder a eso?-
impidiendo que se comenzara una guerra entre ellas, ikuto intervino en la conversación.
-dejemos esta conversación para otro día, en estos momentos amu tiene que descansar.-
dicho aquello, ikuto empujó levemente a amu para que comenzara a andar rumbo a la habitación.
Antes de salir también de la sala, ikuto se detuvo en la puerta y observó a su madre.
-Tu y yo tenemos que hablar-
sin dejar que su madre replicase, ikuto se marchó sintiendo la mirada de todos puesta en el.
EN LA HABITACIÓN...
Ambos entraron en la habitación uno tras otro.
Ikuto, quien había sido el ultimo en entrar, cerró la puerta tras de si para después caminar hasta amu y sentarse junto a ella en el borde de la cama.
-¿te encuentras bien?-
-si, solo estoy un poco mareada, pero es por los calmantes que me dieron en el hospital.-
-será mejor que tomes una ducha caliente y descanses un poco. Te traeré la cena-
como respuesta, la chica solo atinó a asentir mientras observaba como ikuto salía de la habitación.
Tras ver como ikuto finalmente salía de la habitación y derraba la puerta, la chica, a pesar de no encontrarse del todo bien, se levantó y caminó hasta la cómoda que había justo frente a la cama.
Tras coger la ropa limpia, amu observó a través de los dos ventanales, parecía que se aproximaba una tormenta.
Sin pensar mas en ello, amu se encaminó hasta el baño de la habitación y cerró la puerta para mayor privacidad.
EN EL DESPACHO DE ARUTO...
-Bien, te escucho-
souko miraba a su hijo con una mirada neutral. Se imaginaba lo que diría, pero no dejaría que la intimidase.
-por que tratas a amu de la manera que la tratas?-
el tono de voz de ikuto se notaba serio y enfadado lo cual hizo que souko se sorprendiese.
El nunca le había hablado así, tan frío y sin expresión ni emoción.
-no la trato de ninguna manera, así soy yo.-
-no estoy para juegos, souko. Quiero que dejes de molestar a amu-
-¡esa chica no es para ti! ¿¡Y QUE ES ESO DE SOUKO? A MI ME LLAMAS MAMA!-
souko levantó la mano con la intención de abofetear a ikuto, pero este fue mas rápido y le sostuvo de la muñeca.
-ni se te ocurra ponerme una mano encima-
ikuto seguía igual que al comienzo de la conversación, frío y sin expresión.
En cambio, souko estaba cada vez mas alterada.
-¡SOY TU MADRE Y MEREZCO UN RESPETO!-
-¡un respeto que tu no tuviste con nadie salvo con quien realmente te interesaba, y yo no estaba entre esas personas!-
-¡¿COMO PUEDES DECIR ESO? YO SIEMPRE TE HE QUERIDO!-
-¿en que mundo?-
la cortante respuesta hizo que souko callara durante unos segundos en los cuales recobró la compostura.
-esa chica te esta cambiando, ¡por eso la odio!-
-estoy cambiando por mi mismo. Me estoy dando cuenta de que realmente nunca te importé, a pesar de que siempre te busqué, nunca estuviste allí para mi.-
-¡¿ insinúas que esto es culpa mía!?-
-no lo insinuó, lo afirmo. Deja de intervenir entre amu y yo o juro que nunca volverás a verme.-
sin decir más, ikuto salió del despacho y caminó hasta la cocina siendo observado por su padre y los demás, los cuales, habían salido para ver que eran todos aquellos gritos procedentes solamente de souko.
Unos minutos después, ikuto cruzaba la puerta de su habitación cargado con una bandeja la cual dejó sobre un baúl que había junto a los pies de la cama.
Al no ver a amu por ningún rincón de la habitación, el joven supuso que la chica seguía en el baño, y mientras que la esperaba, se situó frente a uno de los grandes ventanales a mirar como comenzaba a llover.
No sabía cuanto la había estado esperando allí, junto a la ventana, pero en cuanto amu salió del baño, la chica se dirigió a la cama y se sentó de rodillas sobre esta mientras observaba a ikuto quien aún no se daba cuenta de su presencia.
-¿Te encuentras bien?-
la dulce voz de amu hizo que ikuto saliese de sus pensamientos y voltease a verla sin decir nada.
-¿ha sucedido algo?-
ikuto seguía sin contestar y aquello a amu la estaba preocupando.
-¿que si estoy bien? Creo que eso debería preguntarlo yo-
el joven comenzó a caminar hacia amu la cual seguía con la mirada cada paso que daba.
Una vez junto a la cama, ikuto se sentó en ella y miró a amu con una sonrisa y mirada triste.
-¿como te encuentras?-
-yo bien, pero ¿y tu?-
-¿no debería estarlo?-
-no con esa cara -
-¿me estas llamando feo?-
-no, solo quiero que me digas que te ocurre.-
ikuto tardó unos segundos en responder.
-he discutido con mi madre-
-¿y? Yo también lo hacía cuando vivía con mis padres-
-nunca le he hablado como lo he hecho hoy-
se formó un pequeño silencio mientras amu buscaba las palabras adecuadas.
-se que a, pesar de que te conozco desde hace tiempo, es ahora cuando te estoy conociendo de verdad. Puede que no pueda hacer gran cosa, pero pase lo que pase, voy a estar a tu lado ayudándote y apoyándote... siempre que tu quieras-
amu le mostró su mas sincera y tranquilizadora sonrisa de la cual, ikuto no pudo resistirse y estrechó a la chica entre sus brazos.
Ambos estuvieron allí abrazados durante varios e inconscientes minutos.
Ninguno de los dos parecía estar incomodo en aquel momento. Ikuto tenía la frente apoyada sobre el hombro de amu, y esta simplemente se dejaba abrazar disfrutando así del momento, pero en el fondo del chico, la necesidad de besar a amu volvió a surgir, y esta vez lo necesitaba con urgencia.
Por mucho que lo intentara, ikuto no lograba resistirse, su cuerpo se lo impedía.
No tenía escapatoria.
-Necesito besarte-
ante aquella confesión, los ojos de amu se agrandaron a mas no poder. ¿había escuchado bien?
Poco a poco, ikuto fue levantando la cabeza quedado así con una vista perfecta de los hermosos ojos de su acompañante.
-lo necesito cada vez mas-
el joven se fue acercando lentamente al rostro de amu.
-y dudo que pueda resistirme-
ambos se encontraban a milímetros de distancia, sus labios llegaban casi a rozarse, pero, inexplicablemente, ikuto se detuvo haciendo que esta vez fuese amu la que no pudiese resistirse ni un segundo mas.
Cansada de la espera, amu terminó con la poca distancia que les quedaba.
Con aquel deseado contacto, ikuto quedó bastante sorprendido. ¿lo estaba besando?
El joven dejó las dudas para otro momento y se centró en el beso que los estaba uniendo. ¿significaba esto algo? ¿una nueva oportunidad?
Por cada instante que pasaba, el beso se iba intensificando cada vez mas hasta que comenzó a hacerles falta el oxigeno, pero a pesar de aquella necesidad, ninguno mostró interés en romper la unión de sus labios Y no fue, hasta que sintieron que la puerta estaba siendo golpeada desde fuera.
En un rápido movimiento, amu, a duras penas, separó sus labios de los de ikuto, pero no hubo tiempo de hablar ya que inmediatamente unkai atravesó la puerta con su inagotable energía de siempre.
Aún un poco desorientado, ikuto se puso en pie y caminó hasta la puerta pasando por el lado de unkai no sin antes informar que bajaría a cenar.
Tras haberse cerrado la puerta, unkai caminó hasta amu la cual no sabia que hacer. No entendía por que había hecho eso, se sentía avergonzada y momentos solo quería hacer como las avestruces y meter la cabeza en el suelo para que unkai dejara de mirarla.
-¿que le sucede a ikuto? Estaba muy extraño cuando se ha marchado. ¿he interrumpido algo?-
-no, unkai. Has llegado en el momento perfecto-
"si no hubieses llegado ha saber que locura estaría cometiendo en esos instantes" era lo que estaba pasando por su mente. ¿de verdad sentía tales cosas por ikuto?
-¿ocurre algo, amu? Estas muy distraída. ¿de verdad te encuentras bien?-
-si, tranquilo. Mañana me darán los resultados de las pruebas, ya veras como todo esta bien.-
-pero se pueden equivocar, amu-
-no lo creo, es uno de los mejores hospitales-
-me tenias muy preocupado, boba-
unkai abrazó fuertemente a la chica la cual solo le acariciaba el cabello mientras le volvía a decir que todo estaba bien. Era la típica escena de las películas, la cual, el niño pequeño abrazaba a su madre aterrorizado después de una pesadilla.
Poco después, el joven cogió a amu en brazos y, tras apartar las sabanas, la depositó en la cama para después arroparla.
-unkai, ¿se puede saber que haces?-
-tienes que descansar-
una vez sentado de vuelta en el borde de la cama, unkai observó la bandeja que había a los pies de esta.
-¿aún no has cenado?-
-no, pero tampoco es que tenga mucha hambre-
-tienes que comer, necesitas reponer fuerzas.-
-pero..-
no le dio tiempo a terminar ya que, con cuidado, unkai había colocado sobre sus piernas cubiertas la bandeja la cual solo contenía una servilleta y una taza de caldo el cual en su momento estuvo caliente.
Cuando hubo terminado de beber el contenido de la taza, unkai se retiró de la habitación con la intención de dejar descansar a amu para que pudiese sentirse recuperada a la mañana siguiente.
Cuando por fin se encontró sola en aquella habitación, la joven deslizó su mano hasta la mesilla de noche para poder alcanzar su teléfono móvil el cual había olvidado cogerlo aquella mañana.
Al desbloquearlo pudo observar que había recibido 3 llamadas perdidas y un nuevo mensaje.
¿desde cuando era tan requerida?
Tras ir al registro de llamadas pudo observar que había recibido tres llamadas perdidas de su madre. Definitivamente se iba a acabar el mundo.
Por otra parte, al parecer había recibido una respuesta de rima respecto al mensaje que la noche anterior le había mandado.
En el mensaje le decía que se tranquilizase, que todo saldría bien y que intentara disfrutar el viaje lo máximo posible, pero por otra parte le volvía a repetir que tuviese cuidado, que no cayese en las redes de ikuto y que todo lo que comenzaba siendo un juego finalmente acababa mal de una forma u otra, pero ya era demasiado tarde.
Se había enamorado de tsukiyomi ikuto.
Tantos cambios emocionales la estaban agotando, por lo que optó por relajarse y dormir hasta mas no poder.
Parece que la historia va avanzando ¿no?
espero que os haya gustado el nuevo capitulo y ya sabéis que espero vuestros comentarios y opiniones.
gracias a maru-chan, koko chan, barby 24119, amutolove, ShyrASh0oshy, daniela, y a kanon. de verdad me encantaron sus comentarios, me dan muchos ánimos para continuar y a kanon, me alegra que el fic te produzca esas emociones ^^
no tengo nada mas que decir, así que..
BYEEE!
