vale, si, se que he tardado mucho, pero si me permitís excusarme todo ha sido culpa de las vacaciones. He estado fuera durante casi dos meses completos y he tenido que escribir el capitulo a mano y una vez en casa volver a escribirlo en el office, lo cual se me ha hecho muy pesado.
Espero que me perdonéis y que disfrutéis del capitulo.
CAPITULO 13
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¿recepción?
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parte 3
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Tras haber renovado su aspecto, amu y susui seguidos de kukai, quien se les había unido en el trayecto al baño, caminaron de regreso a la fiesta.
Kukai, nada mas haber ingresado en el sanitario junto a su hermano y su amiga, los interrogó alegando estar preocupado y sabiendo que allí nadie los escucharía.
El joven escuchó toda su versión atento y en silencio y una vez supo toda la historia desde el comienzo hasta el `ahora` se sintió demasiado perdido.
Los habían engañado a todos con su fingida relación.
Eso era malo.
Amu había encontrado a otro hombre y se había enamorado.
También era bueno.
El problema allí era que se había enamorado de alguien que no tenía sus sentimientos del todo claros. De el hombre equivocado.
Sabía que todo aquello les haría daño tanto a ikuto como a ella, pero él no podía hacer nada salvo dejar que su futuro cuñado aclarara sus sentimientos, y rezaba porque eligiese a la adecuada.
Así que allí estaban ellos tres sentados en uno de los sillones del jardín intentando hablar de temas entretenidos para intentar calmar la tensión del ambiente.
Pero, a pesar de los intentos de susui y kukai por entretener a su amiga, amu finalmente decidió que lo mejor era marcharse a dormir y cambiar de día.
"mañana será otro día" les había dicho antes de ponerse en pie y encaminarse al interior de la casa, pero parecía que el día aún le tenía preparadas más sorpresas de las que ella tenía previstas a pesar de que el día estaba a punto de terminar.
Mientras subía las enormes escaleras que la dirigían al piso superior una mano la detuvo agarrándola de la muñeca.
No le hizo falta mirar hacia atrás para saber que esa mano masculina pertenecía a quien menos deseaba ver en esos momentos, la corriente eléctrica que había sentido al ser tocada lo delataba.
Ikuto subió hasta situarse en el mismo escalón que ella y se adelantó tirando de ella hasta llegar a la habitación.
Tras haberse separado del grupo para buscar a su pelirosa acompañante, souko apareció frente a el deteniéndolo en su búsqueda.
-hijo, que bien que te encuentro. Tengo que decirte algo…
-yo también tengo que decirte algo, ¿Por qué has invitado a rika? Sabes que utau no la soporta y se supone que esta fiesta es de y para ella y kukai.
-de ella quería hablar. Ella está muy arrepentida con lo que sucedió hace unos años y se ha dado cuenta de que su vida no es nada sin ti… ¿Por qué no os dais otra oportunidad?
-a ella solo le importaba el dinero. Cuando le dije que comenzaría mi vida de cero sin vuestra ayuda dejé de importarle y pronto se olvidó de mí, ¿Por qué debería de cometer el mismo error dos veces? A demás, yo ya tengo a amu y ella es mucho mejor que cualquier otra mujer que se cruce por mi camino-
Y era cierto, desde la noche que la besó habían surgido nuevos sentimientos y, cada segundo que pasaba y/o pensaba en ella, aquellos sentimientos aumentaban y ocupaban cada vez más espacio en su interior.
-esa chica no te conviene, ikuto. Hace unos días tuvimos una discusión, ¿la recuerdas?, querías mi respeto y cariño- souko se acercó un poco más a él para poder susurrarle- si de verdad lo quieres ya sabes que es lo que tienes que hacer. Me harías muy feliz y tu conseguirías lo que has estado anhelando tantos años, piénsalo.
Antes de que ikuto alcanzase a decir algo, la chillona voz de rika se hizo sonar a pesar de la música y el ruido de la gente.
-¡souko! Te he estado buscando pero parece que tu hijo ha tenido más suerte que yo a la hora de encontrarte- la joven mostró una sonrisa falsamente amable.
-en realidad he sido yo quien lo ha encontrado a él-
Ikuto aún estaba perdido en las palabras de su madre, tenía la opción de conseguir lo que nunca había tenido a pesar de haberlo querido y necesitado tanto tiempo, pero para ello tendría que renunciar a los sentimientos que había comenzado a sentir por amu, lo que quería y necesitaba en la actualidad, y presentía que su renuncia iba a ser tan dolorosa para ella como para él.
El tiempo para pensar qué camino seguir había terminado, souko los había dejado solos a rika y a él.
Finalmente la opción que había elegido había sido la renuncia. Nadie le aseguraba que amu y el pudiesen tener un futuro juntos y si la elegía a ella antes que a su propia madre tal vez nunca más podría recuperarla. La decisión estaba tomada..
Esperaba hacer lo correcto.
-ikuto, yo.. Solo quería disculparme por todo el daño que he causado… tal vez ya no sientas nada por mi pero quiero que sepas que aún no te he conseguido olvidar y que fui una tonta por dejarte ir- Cualquiera externo a aquella conversación podría observar como rika se aprovechaba del estado de confusión del joven para su propio beneficio.
Ikuto no entendía por que estaba aceptando la propuesta de souko sin ningún "pero" ni condición. No entendía como se habían alejado tanto de los demás invitados…
No entendía por qué estaba besando a la que consideraba una arpía horas antes.
Se encontraba exento de todo lo que sucedía a su alrededor, En sus pensamientos solo estaban las palabras de su madre mezcladas con los remordimientos y gritos de su conciencia diciéndole que se estaba equivocando mientras que sus sentidos solo detectaban los labios de rika, los falsos "te quiero" que susurraba cada vez que cogían aire y las caricias que le proporcionaban las hojas de los setos y las manos de la chica.
Tras varios minutos alejados de la multitud decidieron volver a la fiesta antes de que los echaran en falta.
Al llegar, cada uno fue por su lado aunque de vez en cuando compartían miradas furtivas discretamente. A pesar de no estar realmente comprometido la gente no lo sabía y no serían bien vistos si los descubriesen.
En una de aquellas tantas miradas, kukai los descubrió y los miró despectivamente, no iba a permitir que hicieran daño a su mejor amiga y se lo haría saber de todas las maneras posibles.
Cuando tuvo oportunidad lo arrastró hasta el interior de la casa. No tenía cara de muchos amigos pero no se dejaría intimidar por nadie.
-¿¡Me puedes explicar que está pasando ahí fuera!?-
-No tengo por qué darte explicaciones-
El tono neutral de ikuto hizo enfurecer más al joven
-Tal vez tengas razón, y la verdad es que me da igual lo que hagas con tu vida, pero resulta que, en esta ocasión, tus decisiones también afectan a amu-
Ikuto se mantenía callado y serio, sabía que lo que iba a hacer traería consecuencias, pero, a pesar de no estar muy seguro todavía, las afrontaría sin poner queja.
Al ver que el joven no decía nada kukai siguió hablando.
-puede que yo no sea el más indicado para decirte esto, soy consciente de que he hecho llorar a amu en incontables veces, pero no voy a permitir que vuelva a sufrir, y menos si se trata de ti y tus prontos de estupidez. Si la haces sufrir te juro que te buscaré y haré que te arrepientas.
Como si hubiesen sido invocados, amu y shusui pasaron con prisa por el vestíbulo. En uno de los movimientos de amu, kukai pudo apreciar como el maquillaje de amu se había estropeado. No era buena señal.
-Es por tu culpa, ¿cierto?-
No contestó.
-¿no piensas ir a arreglarlo?-
Esta vez siquiera lo miro, sino que giró a ver a otro lado.
-Te golpearía hasta cansarme, pero prefiero que te ahogues en tu propia miseria antes que perder mi tiempo con un gilipollas como tú.
Sin decir más, kukai siguió el camino que anteriormente habían seguido los jóvenes.
Entraron en la habitación cerrando la puerta para más privacidad.
Amu caminaba por la habitación con cautela preparándose mentalmente para la cruda realidad.
Sabía por que ikuto estaba tan serio. Era la misma cara que utilizaba cuando daba malas noticias. Un intento de no mostrar lo que realmente estaba sintiendo en su interior.
Es hora de decir adiós.
Tras un largo y pesado suspiro, amu se situó frente a ikuto a una distancia un tanto alejada, tenía la sensación de que podría oler su miedo si se acercaba un paso más.
-Te escucho.
Ikuto aún no estaba seguro de lo que iba a hacer. Tenía una lucha interna entre su cerebro y su corazón, pero tenía que dar fin a aquella lucha y hacer lo que creía correcto. Amu merecía algo mejor que él.
-mañana por la mañana, en el desayuno, destaparemos la verdad. Dirémos que todo esto ha sido una mentira y después..-
El joven observó por breves instantes la vista en los ojos tristes de amu.
-después de ello te marcharás. No es una sugerencia ni una petición, es una orden como jefe-
Comenzó a merodear por la habitación signo de nerviosismo.
-El vuelo saldrá a las diez y media, te llevará a tu ciudad natal. Todos los gastos están pagados, tómate tus merecidas vacaciones-
Caminó hasta la puerta, pero antes de marcharse observó como la chica asentía sin fuerzas como para poner alguna objeción.
Siento decir esto pero voy con prisas y no me da tiempo a los agradecimientos, pero muchísimas gracias a tod s por vuestros comentarios, de verdad que me animan mucho a seguir a adelante.
Decidme todo lo que se os pasa por la cabeza en cada cosa que ocurre en esta historia y estaré esperando vuestros comentarios.
Hasta la próxima!
