Aquí seguimos y nada me pertenece, ya saben.
Bueno éste es el capítulo final, a menos que, ya saben, ustedes digan que no quieren que lo sea.
No les voy a decir que "20 peticiones y lo continúo". No, no se trata de la cantidad, sencillamente es la forma de demostrarlo, de decirlo. Es completamente decisión de ustedes si quieren saber lo que pasará después de esto. (sí, estoy consciente de que soy malvada y cruel, pero ¡Hey! En algo tengo que entretenerme ¿No creen?)
XII
"Inconcluso"
Los labios de John habían sido tan suaves, tan gentiles, sus movimientos fueron pausados, dándole tiempo para sentirlos, para saborearlos. Sherlock se había agarrado de la camisa del doctor, las manos del Rubio estaban en su rostro, acariciando sus mejillas con sus pulgares, sin dejar de hacerlo en todo el tiempo que estuvieron besándose.
John se apartó de él muy lentamente, sin dejar de mirarlo, con aquella sonrisa pequeña y bonita, con sus ojos azules brillantes, Sherlock no era un poeta pero estaba seguro de que podría escribir un ensayo completo de todos los tonos de azul que estaba viendo en los ojos del doctor.
—No tienes que responder ahora, Sherlock— él pasó uno de sus pulgares sobre el labio inferior del castaño —Vamos a ir despacio, hasta que tengas claro tus sentimientos por mí, pero sin importar qué somos amigos, eso no va a cambiar jamás ¿De acuerdo?—
—Vas a ser mi amigo sin importar lo que pase— susurró, pretendiendo hacer una pregunta, pero sonó como una afirmación.
—Sí, me preocupo por ti, mucho. Quiero que seas feliz— le dio un beso en la comisura de sus labios, sin dejar de sonreírle—Ahora es bastante tarde, tenemos que descansar— el rostro de Sherlock seguía tranquilo, en apariencia, pero John podía apostar a que sus pensamientos estaban girando de ida y vuelta a gran velocidad.
—No estoy cansado, no necesito dormir— él contestó casi de forma automática, aún un poco aturdido, incluso las voces en su cabeza habían quedado casi silenciadas.
—No, pero no todos podemos prescindir del sueño, después de todo sólo hay un Sherlock Holmes— eso hizo sonreír al castaño y John lo contó como una victoria personal, era muy difícil hacerlo sonreír con unas pocas palabras.
—Descansa John— él lo dejó ir, aun cuando quería retenerlo un poco más, porque era necesario, tenía que arreglar el escándalo de su cabeza ahora que todos sus sentidos estaba entumidos, ahora que las voces no lo perturbaban. Pero cuando visitó su palacio mental todo estaba en calma, todo parecía estar en su lugar y el John P estaba en su propia habitación, descansando, pero dispuesto a escucharlo al parecer.
—Parece que hemos estado bastante bien ¿No, Sherlock?— el rubio de su palacio estaba sentado, tomando una taza de té; el cuarto había vuelto a la forma que tenía antes de que todo eso comenzara.
—Tenemos un asunto pendiente— los recuerdos que había borrado de su memoria, ahora sabía que se trataba de eso.
—Bien, entonces asumo que estás listo para responderme— él se puso de pie, dejando la taza olvidada en algún lado, ahora existían ellos dos en esa habitación, era el momento para su confrontación —¿Qué es el amor?—
—Tú, siempre has sido tú, todo lo que he sentido por John es lo que tú estás representando— la proyección de John sonrió, aunque no parecía muy feliz —Cada vez que borraba los recuerdos de mi mente tú los retenías, los mantienes en cada una de las proyecciones que retienes contigo— esa era la conclusión lógica, no había otro motivo por el cual hubiese pasado todo eso o es lo que él quería creer —¿Por qué?— quería saber, necesitaba saber, no era lógico que su cerebro estuviera programado para hacer algo que él no quería, eso implicaba muchas cosas.
—Nunca borraste esos recuerdos, escogiste no recordarlos porque John no correspondería a ellos— Ya no se trataba de la proyección de John, ahora Sherlock se veía frente a sí mismo, analizándose a detalle —La primera vez fue en la piscina, eso es lo que crees, pero no es así, la verdadera primera vez fue en el taxi, cuando él estaba haciendo las preguntas correctas. Así hubo varias antes de la piscina, pero John siempre estaba con alguna mujer y pensaste que era mejor no recordar, para que no se fuera lejos de ti—
—No apareciste hasta hace poco ¿Por qué no antes?— Sherlock sospechaba que ya conocía la respuesta pero de cualquier forma lo preguntó.
—Aparecí antes, justo antes de que "moriste"— sí, sobre ese edificio, cuando estaba hablando con John, estuvo detrás de Sherlock todo el tiempo, no había dicho nada, él se mantuvo de pie, observando —Me ignoraste en aquella ocasión y durante todo el tiempo de tu ausencia, pero tú no querías pensar en mí, en lo que represento. Nunca pensante que ese fallo, el ser humano, sería lo que jugaría en tu contra, eso es de lo que me aproveché—
—Ya contesté tu pegunta, ahora vete, déjame en paz—
—Oh no, Sherlock— ahora volvía a tener la forma de John —Por el contrario, sólo me has reconocido, pero no me iré, seguiré aquí, siempre que el John real sea parte de tu vida yo seguiré aquí—
Sherlock abrió los ojos y miró hacia el frente, seguía en el sofá, ya habían pasado al menos un par de horas. Lo único que había ganado saber era que… no tenía nada de sentido, él se comportaba como su propio enemigo, fuera de la lógica por completo, pero no del todo imposible ¿Sería acaso que ya había perdido su mente por completo? Eso no importaba, él podía seguir con su trabajo, que era lo verdaderamente importante aquí, y todas las voces guardarían silencio.
Hizo una lista rápida de lo que tenía pendiente y sobresalía el hecho de que no había encontrado a ese doctor para la mujer, tampoco sabía del paradero de la hijastra y madrastra que habían huido juntas. Eso debería de estar conectado, tendría que ir la casa de La Mujer para realizar una nueva investigación.
Se estaba volviendo descuidado, todo ese asunto con John, el John P, los acertijos que su mente realizaba y su trabajo, lo estaban distrayendo lo suficiente como para ser descuidado. Tenía que volver al principio y repasar todo.
Después de unos minutos supo aquello de lo que debió darse cuenta antes, La Mujer le había mentido, ella no necesitaba encontrar a nadie, el hombre del que estaba hablando estaba muerto, lo habían matado su esposa y sobrina justo antes de huir, con cualquier cosa que ella les había dicho que se llevaran… Eso era fantástico, Mycroft seguramente estaba riéndose de su estupidez, en algún lugar de su agenda entre una comida y otra. Eso lo hizo enojar bastante, la Mujer no tenía ningún motivo para hacerle eso.
No, ni siquiera iba a tomarse la molestia de buscarla para preguntarle por qué, ahora que estaba seguro que le había mentido podía dejar ese caso como cerrado y seguir adelante. Se dirigió a la cocina para verificar sus experimentos, debía de haber alguno que estuviera listo, alguno que fuera salvable o, incluso, podría iniciar un experimento nuevo con lo que estuviera echado a perder.
Durante el desayuno las cosas fueron con sonrisas tímidas, algo de incomodidad y silenciosas. Sherlock no entendía de dónde venían tantos "nervios", se suponía que se habían dicho lo que sentían, o algo así, estaban de acuerdo en eso y las cosas deberían ser más naturales, pero todo estaba más… revuelto, sí, algo así como revuelto ¿No debería ser todo más fácil? ¿Qué es lo que se supone que hace la gente "normal" en estos casos? Tendría que preguntarle a John, en algún punto de la tarde, porque ahora no le parecía un buen momento… Espera, eso no tenía sentido, ahora era el mejor momento.
La respuesta de John había sido un parpadeo confuso y una sonrisa sin humor ¿Qué había dicho ahora?
—No somos lo que llamaría personas normales, Sherlock, así que supongo que está bien— John no podía creer que en serio estuviera en esa situación —Además no eres del tipo de persona a la que le gusta abrazar o quedarse quieto en un solo lugar, hacer lo que siempre hacemos está bien—
—…¿Y qué diferencia hay entonces? Pensé que las personas "normales" se la pasaban pegados como una sola entidad, intercambiando fluidos a cada oportunidad— eso había sido en realidad una pregunta, aunque el tono sarcástico le dio un matiz diferente.
—No todas las personas— ¿Intercambiando fluidos? ¿En serio? ¿Qué edad tenía el detective, doce? Oh claro, era Sherlock —Lo que hagamos estará bien mientras estemos de acuerdo en ello ¿Ok?— tenía la impresión de que, muy por el contrario a lo que quería, el detective iba a complicar y a torcer todo lo que le dijera.
—¿Quiere decir que puedo usarte para un experimento?— porque tenía muchas ganas de utilizar una de esas plantas venenosas que tenía, por supuesto que no en John sino en Mycroft, pero su hermano nunca le dejaría acercarse con uno de esos venenos.
—Creo que sería mejor si vamos despacio con eso— bueno, eso era algo nuevo, Sherlock por lo general no le preguntaría, simplemente lo utilizaría como conejillo de indias a la menor oportunidad —¿Qué te parce si pasamos a comer algo con Angelo? Esta vez podrías dejarlo poner la vela en la mesa sin actuar como si no te importara— porque era increíble la forma indiferente con la el castaño podía actuar a veces, por supuesto que no era una actuación, las cosas le daban igual, John solo quería saber si actuaría un poco diferente esta vez… Oh Dios, se dio cuenta de que acaba de sonar un poquito como Sherlock.
—No me importa la vela en la mesa— respondió de inmediato, un poco brusco esta vez y al ver la expresión de John pareció comprender algo de súbito — A ti sí te importa— frunció el ceño ligeramente —Es por… por…— oh maldición, estaba tartamudeando de nuevo, sus mejillas se sentían calientes y no entendía por qué tenía que comprarse de esa manera tan estúpida, su cuerpo lo traicionaba en los peores momentos, su cerebro también, esto es lo que seguramente llamaban "auto sabotaje"
—Creo que iremos a Angelo, se me antoja algo italiano— John sonrió, no estaba listo para decírselo a la cara por ahora, pero le gustaba cunado tartamudeaba, era lindo, por no mencionar el suave tinte de sus mejillas, no sabía cómo pero Sherlock se las arreglaba para lucir como si tuviera catorce años.
—¡Sherlock!— la señora Hudson entró en ese preciso momento, con una canasta —Les traje un poco de pan, además de que el inspector está abajo, dijo que no tardaba en subir y, oh por dios —ella recién se daba cuenta de los frascos en el piso que tenían cosas que prefería no averiguar y que se veían muy asquerosas —¿No volviste a meter partes de cadáveres, verdad?— le preguntó al castaño directamente, notando en ese momento que se veía un poco distinto, principalmente porque estaba mirando al otro lado de la cocina —¿Le pasa algo?— ella le preguntó a John en ese momento.
—No señora Hudson, solo está pensando, ya sabe cómo es él— el doctor sonrió, tranquilizándola, por muy buena que fuera la oportunidad él no quería avergonzar a Sherlock más de lo que ya estaba.
—Oh bueno, en tanto esté mejor— ella dejó la cesta de pan en la mesa sin prestarle más atención al moreno —Los veré más tarde— y salió justo cuando Lestrade estaba entrando.
—Tengo algo que podría interesarte— él sacó una carpeta para mostrarles unas fotografías, cuando se percató de que el detective seguía mirando a una pared —¿Todo bien?— él sabía que Sherlock solía portarse como si nada fuera digno de su atención, no obstante estaba seguro que no era el caso, estaba seguro de que eso en su rostro era —¿Su cara esta roja?— bueno, no era rojo, más bien era un tono rosado bastante pálido, que apenas fue mencionado se tornó un tono más oscuro —¿Interrumpo algo?—porque si era el caso tendría que disculparse y cobrarle al mayor de los Holmes su apuesta pendiente.
—No, no te preocupes Greg, solo estábamos desayunando, ya sabes cómo se pone cuando está pensando— por supuesto que muy en su interior el doctor estaba disfrutando de esto.
—Está bien, yo eh…— pensó que sería mejor dejarlo de lado por ahora —Tengo un caso urgente de cualquier forma— esperó un comentario sarcástico que no llegó y siguió hablando —Tenemos el reporte de un robo en un domicilio particular, hay tres muertos en la familia y otros cuatro de sus empleados— dejó al carpeta en la mesa, mirando que el detective comenzó a hojearla desinteresadamente, su rostro ya había recuperado su color normal —Se hallaron huellas y bastante evidencia sobre el culpable— se recordó que ese hombre por muy brillante que fuera era un antipático mocoso, ese gesto que hacía al momento de rodar los ojos realmente le era chocante.
—¿Entonces para que me necesitas si ya sabes quién lo hizo?—
—Porque este crimen se cometió ayer por la madrugada y las huellas ubican a Daniel Haley como el culpable, el cual está en el cementerio, murió hace siete meses, intentando detener un robo en su tienda— bueno, un muerto realizando un crimen, eso no era nuevo, tampoco se debería a algo sobrenatural pero nadie tenía una buena explicación para lo que había ocurrido.
—¿Hermanos gemelos?— preguntó el doctor, ya habían tenido mucho de gemelos, trillizos y demás partos múltiples, se estaba haciendo repetitivo.
—No, Daniel Haley no tiene hermanos, solo un par de hermanas que ni siquiera viven en el país— era la primera teoría que habían desechado.
—Y de cualquier reforma, aún entre hermanos gemelos las huellas digitales no son realmente idénticas— Sherlock comentó, leyendo el archivo a conciencia. La altura y peso estimado coincidían con las del muerto, además de que no habían grabaciones nítidas en dónde identificarlo —Ya deberías saber eso, John—
—Oh, ya volvió, no sé qué hiciste, John, pero al menos tenemos a nuestro "agradable" detective de vuelta— Lestrade estaba sonriendo ante la mirada de Sherlock, quien tenía entrecerrados los ojos.
—No me fui a ningún lado— comentó entre dientes para seguir leyendo el archivo justo después —Iremos a la escena del crimen antes de que ustedes tengan tiempo de destruirla— le devolvió al carpeta, ya había almacenado toda la información que necesitaba.
—Bueno, háblame sin encuentras algo, te dejarán pasar cuando llegues, tengo algo que atender ahora— él salió en ese momento, ya podría preguntarle al rubio por lo que estaba pasando más tarde, cuando salieran a tomar un trago o algo así.
—¿Por qué piensa que me fui a algún lado?— claro que había estado ausente cuando fue llevado por su hermano mayor, pero él consideraba que no era eso a lo que Lestrade se refería.
—¿Importa?— John preguntó, acercándose al detective lentamente, quien seguía sentado frente a su desayuno del cual apenas había probado un par de bocados —Solo se trata de que has actuado un poco más extraño de lo normal últimamente—él acarició la mejilla del castaño con suavidad, dándole tiempo para apartarse si lo deseaba.
Salieron hacia el lugar del crimen poco después, el juego estaba en marcha después de todo.
Gracias por leer.
Y como aclaración. Sherlock tiene todas esas visiones y voces en su cabeza, al único que llegó a ver como si fuera una persona real, interactuando con él como si fuera de carne y hueso, fue a John Proyección.
Nos veremos pronto, en otros fics o tal vez en este mismo. }=)
