Bueno, me tomó más tiempo del esperado pero aquí está, y ya sé que no hay mucho Jackson Isaac hasta ahora, pero en el próximo capítulo comienza a moverse este barco, tampoco hay mucho Sterek, peor me gusta la construcción lenta, el baile de presentación, por decirlo así.
Esto tampoco es realmente omegaverse, porque no todos son alfa/omega/beta, pero es algo parecido, más o menos.
Por otro lado, con esto concluye la introducción, pero de hacerlo un solo capítulo hubiera quedado bastante largo, ahora vamos a los problemas y las relaciones, espero que lo disfruten.
Ya saben, lo pongo por si hace falta, nada me pertenece. Todo es de sus respectivos creadores.
Intercambio de fic de mi OTP.
Esto es un Jackson/Isaac, para Charlotte C. Charles y se lo cambié por un DickJay.
III
Por fortuna no se trataba de algo grave, sólo era Scott, quien apenas terminar su reunión había dicho que tenía algo que hacer y que necesitaba irse de inmediato, pero que los vería en un par de horas, casi a media noche, en su punto de reunión para buscar a esos "duendecillos" y ponerlos a raya antes de que hicieran algo serio.
Su plática con Derek fue bastante extraña, resultaba que había "seis tipos de lobos", Lobo Alfa, lobo beta y lobo omega y que no era lo mismo que ser macho/hembra alfa, macho/hembra omega o macho/hembra beta. Según se lo explicó Derek entendió lo siguiente.
Un macho alfa podía dejar preñadas hasta las piedras, eran brabucones y agresivos. No era sorprendente que algunos de los que conocían fueran así, como el propio Derek, Peter o Jackson. Era algo perturbador si pensaba en ello. Aunque Derek también había dicho que, en el fondo, los machos alfa eran cuidadores, proveedores y afectuosos con sus parejas.
Una hembra alfa podía preñar a otra hembra, a un omega o a una beta, pero no a personas que no sean lobos. Injusto tal vez, pero bueno, no era el punto. También eran la agresividad andando, demasiado fuerza y voluntad en un solo cuerpo y como los machos eran cuidadoras, proveedoras y afectuosas con sus parejas.
Un macho omega, por lo que pudo captar ya que la explicación fue un poco parca, eran capaces de tener hijos, realmente, pero sólo por parte de un macho/hembra alfa, lo que quería decir que un beta, otro omega o una persona normal no podía dejarlos preñados. Lo que sonaba muy loco ciertamente, por no mencionar injusto.
Una hembra omega podía ser embarazada por alfas, betas e incluso se daba el caso de las que tenían hijos de humanos comunes, claro que había diferencias de tener hijos de un/una alfa, pero Derek no le dio más detalles sobre el tema.
Un macho/hembra beta era como un ser humano normal, con la única diferencia de que podía transformarse en lobo, ahí fue claro cuando menos.
Lo que el alfa recalcó es que uno podía ser un Lobo alfa/beta/omega independiente de si era un Macho/hembra alfa/beta/omega. Bueno eso fue un poco confuso, pero el ejemplo fue claro, ya que un macho omega podía llegar a ser un lobo alfa así como una hembra alfa podía ser un lobo omega.
Derek también había dicho algo sobre la agresividad en los omega era mayor que en los alfas, pero Scott no estaba escuchando ahora ya que estaba completamente maravillado de que Isaac estuviera esperando. Preguntó por el padre del bebé, pero Derek le había dicho, rápidamente, que eso no importaba, Isaac era su beta por lo que ese bebe era el suyo. Scott le dio una mirada que claramente exigía saber más, pero se quedó callado, por el momento el rubio necesitaría descanso y no iba a comenzar una situación estresante. Por supuesto el alfa también le indicó que era muy importante que nadie más supiera porque, por lo general, los machos omega eran repudiados y maltratados por otros lobos, como Peter, por lo que era mejor que nadie se enterara.
Scott era curioso ¿Por qué si los omega eran tan repudiados Derek parecía cuidar de Isaac más de lo que procuraba cuidar a los demás?
Bueno, era algo sencillo, La familia Hale había cuidado de todos los machos omegas que habían tenido como si fueran su tesoro familiar. Scott se conformó con esas palabras. Lo que Derek no le dijo fue que en su familia todos los hombres eran crecidos como omegas, aun cuando no lo fueran, para enseñarles el respeto por ellos y porque, de cierta forma, era lógico, su familia era un matriarcado desde hacía unas ocho generaciones.
Scott sabía que no debería de decir nada sobre ello, pero sencillamente imposible no contarle a Stiles, ese chico era inquisitivo cuando quería saber algo y el que pudiera presionar en los puntos precisos era algo que hacía que su mejor amigo derramara la sopa involuntariamente, Derek iba a matarlo cuando se diera cuanta, porque estaba seguro que se daría cuanta ya que Stiles no era sutil con la información sensible y sus escapes verbales ocurrían en los peores momentos posibles.
—Entonces…Isaac es un OB— susurró Stiles, procesado la información lentamente, no importaba que aún le doliera el hecho de saber que Derek tuviera intimidad con Isaac, su curiosidad por estos detalles era grande y nunca estaba de más saber sobre el tema.
—¿OB?— Scott lo miró un momento, deteniendo su paso en su búsqueda de los duendecillos, ellos estaban pasando por uno de los parques al oriente de la ciudad.
—Omega-Beta— aclaró él, carraspeando ligeramente— OB es más discreto Scott— dijo rodando los ojos ligeramente —Ya sabes, doble A, para alfa-alfa, doble B para beta-beta y demás— agitó la mano, evitando hacer más aclaraciones —¿Y qué tipo eres tú? Considerando que Isaac es un OB tú también podrías serlo, pero eso sería un poco extraño, aunque no eres tan agresivo como un A, por lo que podrías ser un OB o un doble B, incluso un BO, no espera, ese último sería poco probable— él se quedó callado pero su mente seguía corriendo con las posibilidades, Scott sencillamente segó con la cabeza sutilmente y lo dejó seguir analizando la información.
—Mira, no lo sé, realmente no le pregunté a Derek y no creo que me hubiese dicho de todas formas— pero era una buena pregunta, ahora tenía curiosidad ¿Él también sería un omega? Porque le daba curiosidad saber lo que se sentiría tener a un bebé creciendo en su interior.
—¿Y quién es el padre?— Stiles preguntó tratando de no parecer muy afectado, Scott sabía que a él le gustaba el Alfa, no solo porque no fuera muy sutil, sino porque él mismo se lo había dicho a su mejor amigo un tiempo atrás.
—No lo sé, él no me lo dijo, de hecho dijo que era el suyo pero no me pareció que lo fuera, quiero decir…— trató de corregirse cuando se dio cuenta de que sus palabras podían lastimar los sentimientos de su mejor amigo
—Está bien, Scott, lo sé, no es importante ¿De acuerdo?— respiró profundamente y trató de no pensar en nada al respecto.
—Stiles…—
—No, lo digo en serio, no me importa, él te dijo que nadie más podía saberlo, por la seguridad de Isaac y del cachorro, bebé… ¿Cómo les llaman de todos modos?— dijo para cambiar de tema y dejarlo ahí. Scott sencillamente negó con la cabeza y lo dejó pasar, sabía que Stiles necesitaba un respiro de todo.
Isaac estaba acostado en la cama de su alfa, tratando de dormir, llevaba dando vueltas cerca de media hora sin lograr ponerse cómodo, no sabía cómo explicarlo, era como si la cama fuera muy blanda o quizás muy dura, tal estaba demasiado plana o no sabía qué demonios, pero no podía acomodarse. Respiró profundamente y trató de dormir una vez más.
No podía, simplemente era imposible. Esa noche ni Erika ni Boyd estaban ahí, ellos dos estaban durmiendo en el cuarto contiguo, que no era un cuarto realmente porque el muro seguía roto pero nadie le daba importancia a eso, tampoco estaba Derek junto a él. Eso debía de ser, en los últimos meses cuando menos uno de ellos tres dormía a su lado y ahora que estaba solo en la cama sencillamente no podía dormir. El olor del alfa no era suficiente para tranquilizarlo, necesitaba de su presencia.
Isaac suspiró y cerró los ojos, no podía dormir solo desde que había estado durmiendo con Jackson, no se suponía que debiera de estar pensando en él ahora pero…
Aún recordaba la primera vez que había estado con él, las manos de Jackson bajando por su torso, lentamente, los besos húmedos que había dejado sobre su cuello, mientras lo sujetaba de las caderas con fuerza. Su respiración agitada sobre su oreja mientras lo embestía con fuerza.
Las palabras que le había dicho la última vez que lo vio… Dolía, seguía sintiendo como si un cuchillo se hubiese clavado en su pecho, quedándose ahí, mientras una mano, que no podía ver, lo retorcía en la herida, haciéndole sangran más justo antes de que la herida pudiera curarse. Comenzó a llorar antes de que se diera cuenta de ello, cruzando sus brazos, abrazándose a sí mismo con fuerza; se giró para ver el reloj que yacía en la mesita de noche, estaban por dar las tres de la mañana.
El grito de Erika lo puso en alerta enseguida, escuchó entonces el rugido de Boyd. Algo estaba pasando en el Loft y Derek no se encontraba en ese momento, para variar, por lo que eran ellos tres contra la amenaza, sea cual fuera que esta fuese.
Después de estar buscando por todo el pueblo y sin haber logrado encontrar nada tuvieron que retirarse, Lidya y Alison ya debían de estar en sus casas, Scott y Stiles habían buscado un poco más de camino a las propias. Lo más extraño que habían visto fue a un perro que iba corriendo frenético calles arriba, pero su dueño no tardó en aparecer y Scott lo había ayudado a recuperar al can. El hombre, que no tenía más de cuarenta años al parecer, había salido a ver a su compañero porque estaba muy inquieto, por un gato según dijo, y en un descuido dejó la puerta abierta y el perro salió corriendo. El hombre les dio las gracias y volvió a su casa, o eso suponían ellos.
Vaya noche la que estaban teniendo. Por supuesto eso no podía quedarse de esa manera, ¡Claro que no! Justo cuando estaba por meterse a la cama para dormir un par de horas su teléfono sonó, ¡Maravilloso!, era Scott.
—¡Stiles!— Scott estaba casi gritando, había ruido de fondo pero no era algo entendible, parecía que había alguien más con él —¡Ven a mi casa pronto! ¡Y trae unas mantas o algo!—
—¿Scott? ¿Para qué son las mantas? ¿Qué sucede?— él estaba muy cansado y no quería pensar en nada ahora, pero si su hermano lo necesitaba y eso significaba que no iba a dormir que así sea.
—Solo tráelo ¿Sí?— y con eso colgó el teléfono, increíble —Lo único bueno es que no tendré que ver a Harris mañana— murmuró para sí mismo, sacando sábanas y un par de cobertores de su armario, penándolo bien también agarró su almohada, solo por si se daba el caso de que se quedara a dormir en casa de Scott; aunque todo lo que quería era quedarse en su cama y ahogarse en su miseria, no sería algo nuevo, la verdad, ya estaba acostumbrado a tener amores correspondidos e imposibles y no importaba lo bien planificado que estuviera su plan para conquistar a Lydia, en el pasado, o a Derek, en el presente, en el fondo y en la parte de más sincera consigo mismo él sabía que no tenía oportunidad, aceptarlo era el primer pasó, pero él era tenaz, el miedo al fracaso no lo detendría, solo lo mantendría con los pies en la tierra para cuando estuviera listo para aceptar su derrota por completo.
En casa de Scott las cosas no estaban bien, quizás no lo estaría en un tiempo, el joven lobo ni tiempo tuvo de subir las escaleras cuando había escuchado ruidos que provenían de fuera, eran gruñidos agudos, más como quejidos y… Apenas abrir la puerta se encontró con Isaac, quien apenas iba vestido con una camisa de algodón y unos viejos pantalones de dormir, parecía que estaba saliendo de la cama, incluso estaba descalzo.
Por lo que le rubio había dicho al parecer esos duendecillos decidieron que el loft era un buen lugar para pasar el rato fastidiando y no eran para anda tan inofensivos como les habían dicho, vamos que habían mordido las orejas de Boyd y casi le arrancaban la cara a Erika, ¡Inofensivos los calzones de la abuela! Stiles había llegado justo a tiempo para oír la mitad de la historia y reírse un poco al oír a Isaac insultando a los duendecillos.
—Erika y Boyd van a tener un humor de perros— Stiles se rio de su propio chiste de perros, esos nunca pasaban de moda con los hombres lobo, aunque ellos no apreciaban su buen sentido del humor jamás en la vida, bueno a veces Scott, pero sólo a veces.
—¿En serio?— Scott le preguntó mientras lo miraba con ese toque de "Cállate ahora para que podamos solucionar esto", pero su amigo no se daba por enterado.
—Tú sabes que cualquiera de ellos puede romperte los huesos como si fueran ramas ¿Verdad?— Isaac dijo con una mueca de superioridad que pretendía ser una sonrisa, pero se notaba que estaba bastante incómodo.
—Muchos ladridos no me asustan— contestó con su propia sonrisa, agitando la mano para indicarle a Scott que lo dejará ser y ya — De cualquier forma lo único que importa es que ya sabemos en dónde están los duendecillos— al menos por ahora pero eso no lo dijo —Y que estas bien— agregó como si se le acabara de acordar —¿Por qué estás bien, verdad? ¿También el bebé? ¿Cachorro? ¿Cría?— tal vez no era un buen momento para esclarecerlo, pero tenía que saberlo —¿Cómo lo llaman de todos modos? ¿Hay alguna manera en la que los hombres lobo prefieren llamar a sus futuros hijos?—
—Sí— dijo Isaac —Los llamamos bebés— con ganas de estrangular al chico, en serio, no tenía ni idea de porqué tenía que hablar con él, a veces era aún más imbécil que Jackson y eso ya era decir mucho.
—Stiles— Scott susurró con cierto disgusto —No es un buen momento— especialmente porque su plan requería de ellos dos llevándose lo mejor que podían.
—Oye, en algún momento tenía que preguntar, que tal que yo me refiriera al cachorrito de manera equivocada y Erika me saca los ojos— escuchó que alguno de los otros dos le corrigió cachorrito por la palabra bebé, pero lo ignoró por completo —¿Eso quieres Scott? Porque estoy seguro de que puedo pensar en mejores maneras de morir mientras me sacan los órganos cuando aún estoy con vida ¿Sabes?—
—Como ser devorado por zombis— dijo Isaac como si tal cosa pudiera ocurrir en un día cotidiano.
—Eso no va a pasar mientras no los molestes— Scott le contestó a su mejor amigo —Y los zombis no existen— le dijo al rubio, muy seguro de ello.
—Peter dijo algo hace unas semanas sobre huir de unos zombis— Isaac se encogió de hombros mientras respondía, Scott se le quedó mirando, muy sorprendido y con la boca entreabierta.
—¿Los zombis son reales?— ¡No! ¡Derek le había dicho que eso de los zombis eran puras mentiras! Iba a tener que hablar seriamente con él después, pero mucho después.
—¡Oh, genial! Ahora no solo tengo que preocuparme por las pulgas y la rabia, también voy a tener que preocuparme porque unos sacos de carne podrida andantes no me coman mientras estoy vivo ¡Gracias por eso!— ni estando cansado podía dejar el sarcasmo de lado, Scott se le quedó mirando por unos segundos antes de sacudir la cabeza ligeramente.
—Como sea, necesito que te quedes aquí mientras voy a encargarme de los duendecillos— y de paso averiguar cómo estaban los otros dos betas.
—¿Qué? ¿Vas a dejarme aquí, con él?— Stiles no estaba feliz ante la perspectiva, la herida en su corazón no necesitaba que le echaran sal, pero, con su suerte, era lógico que tuviera que permanecer un par de horas cerca del chico que se acostaba con el tipo que le gustaba y que, además, pasaba a ser un omega que podía darle hijos y que, para coronar, estaba esperando un hijo que podría ser del hombre del que estaba enamorado, perfecto, sencillamente perfecto…
—Alguien tiene que quedarse con él, por si sucede algo y hay que deshacerse de esos duendecillos, no podemos dejarlo solo— implícito estaba que si se les ocurría semejante estupidez tendrían a un alfa muy enojado y era bien sabido que Derek era fácil de cabrear, agreguen un chico en cinta a la ecuación y esperen a ver el sangriento resultado — Mira, yo sé que no es fácil para ti, pero no podemos dejarlo solo— susurró eso último, no para que Isaac no lo oyera, era su manera de hacer énfasis en la importancia de cuidar al rubio.
—Está bien, pero me debes por esto, Scott, real, realmente, me lo debes esta vez— después de todo sobreviviría a rasgar su corazón un poco más, no era como que fuera la primera vez que ignoraba sus sentimientos por ayudar a alguien más.
—Gracias— Scott salió corriendo del lugar, más le valía darse prisa si quería encontrar a esos pequeños hijos de puta antes de que se fueran a otro lado, si no es que ya lo habían hecho.
Isaac y Stiles se quedaron en silencio por casi diez minutos, el rubio no tenía problema con quedarse callado, es decir, Boyd y Derek no eran precisamente los mejores conversadores, pero quedarse con un Stiles callado era como una tortura, especialmente porque el castaño despedía ese olor, normalmente eso no lo molestaría en lo absoluto, pero en su estado actual era incómodo, lo hacía sentir culpable, quizás porque de alguna manera indirecta era su culpa y, otra vez, no quería ser la causa de que alguien más se sintiera triste, Stiles olía como a lágrimas frescas, le recordaba la herida que aún no sanada en su propio corazón.
—No es de Derek— dijo el rubio repentinamente, envuelto en tres o cuatro mantas ahora, no estaba seguro de cuantas capas le había puesto Scott, pero era agradable estar rodeado de tanta calidez, aunque las sábanas y cobijas no tuvieran el olor de su alfa.
—¿Qué?— el castaño pareció despertar de su trance voluntario al oír las palabras.
—No es de Derek y, a decir verdad, Derek y yo nunca podríamos tener un hijo, Stiles— el rubio se rio suavemente, porque esa idea era hilarante —Él no es un Alfa—
—Espera, Scott apenas me explicó un poco de eso— tenía que poner en orden sus ideas un momento porque quería escuchar y entender todo eso perfectamente —¿Cómo que no es un alfa? ¿Cómo lo sabes?—
—Porque los alfas huelen diferente, no sé cómo explicarlo— ahora se estaba sonriendo porque era el único que sabía ciertas cosas y ahora apreciaba lo entretenido que era mantener en la oscuridad a otros — Pero Derek no es un alfa— no iba a decirle que los alfa tenían una esencia más "especiada", era como el cosquilleo que causa la pimienta en la nariz justo antes de hacerte estornudar, al menos así es como se sentía la esencia de Jackson. A él le habían dicho que olía un poco más… Terroso, según su alfa, los omegas tendían a tener un olor más parecido a la hierba o tierra mojada, aunque algunos los describían como dulce, mientras que los alfas tendían a tener un olor "picante" o a pimienta, aunque era algo que por lo general no era muy distinguible a menos que estuvieras olfateando en el momento adecuado.
¿Y cuando era ese momento adecuado? Bueno, Derek nunca contestó la pregunta pero se había hecho su propia conjetura, Jackson olía de esa forma durante el sexo. Ahora, no podía explicarle eso a Stiles porque entonces tendría que decirle cómo es que sabía que Derek no era un alfa y eso, sin duda, era algo que no quería tener que decirle.
—Ok, si no es un alfa ¿Qué es entonces? ¿Cómo estas tan seguro?— no iba a reconocerlo pero saber que el niño no era de Derek lo había hecho sentir mejor, no cambiaba en nada que tuviera cero posibilidades con el mayor pero lo hacía sentir mejor —Y si no es Derek ¿Quién es el padre?— además de que ahora tenía curiosidad, no sería Boyd, seguro que no, porque él estaba con Erika, o algo así así que no, o esperaba que no, a menos que los hombres lobo estuvieran en el espectro de las orgias románticas o el poliamor, que estaba casi seguro que no era el caso pero nunca se puede estar ciento por ciento seguro de los aspectos culturales de otras razas, porque seguro que los hombres lobo contaban como otra raza y pensando en eso tendría que discutirlo con Scott, especialmente ciertos detalles inquietantes, porque nada sería peor que insultar a un hombre lobo por accidente, lo de los chistes de perros no contaba porque eso era totalmente apropósito pero...
—Si quieres saberlo vas a tener que preguntarle— hubiera sonreído de no ser por esa última pregunta —Y no importa quién es el padre, el bebé es mío y de nadie más— se agarró de las mantas con más fuerza, como si con eso pudiera hacer valer sus palabras —Mío de Derek, porque él es mi alfa, será el primer bebé de nuestra manada— aclaró, por si hacía falta.
—Espera…— Stiles entrecerró los ojos ligeramente, uniendo ciertos puntos en su cabeza, Isaac no diría eso si el alfa que lo preñó estuviera con él, en caso de que alguien lo hubiese obligado seguramente los demás habrían hecho un gran escándalo proclamando venganza por lo que seguro que no fue el caso y tampoco habían muchos hombres lobo por ahí, así que la conclusión era lógica —Es Jackson… ¿Verdad?— la forma lenta y dolorosa en la que le rubio estaba respirando, la forma en la que sus ojos se humedecieron y su silencio lo confirmaron.
—No se lo puedes decir a nadie más— Isaac le dijo con reproche, no es que no fuera obvio pero la mayoría de ellos no eran tan listos como el castaño —Especialmente no a Lydia, es mejor que todos crean que es de Derek, no quiero que Jackson se entere, de ninguna manera— no quería hacerle daño a nadie más y, especialmente, no quería que Jackson supiera nada al respecto porque no lo merecía, lo había dejado sin mirar atrás y nunca consideró tener una relación en serio con él, no, no merecía saberlo.
—¡Puto carajo!— Stiles dijo entre dientes, tallándose el rostro —Tenemos que llamar a Derek entonces y tienes que quedarte en algún lado en donde nadie pueda verte —las cosas nunca eran fáciles, ya debería estar acostumbrado a los altibajos —Como si no fuera suficiente con que Peter no deba saberlo— eso último lo murmuró para sí mismo.
—¿Qué pasa?— esas no iban a ser buenas noticias ¿Cómo esperaban que se quedara tranquilo si a cada rato saltaban con malas noticias?
—Jackson regresó a Beacon Hills hace un par de días, yo los vi, a él y a sus padres, cuando estaba dando una vuelta por ahí y no sé si se van a quedar mucho tiempo o no — y no le estaba diciendo lo más inquietante de todas las cosas, porque él se había acercado a Jackson para saludar, el tipo no le caía precisamente bien, pero en los últimos días en que se quedó se había portado amable y más "humano", por irónico que fuera —¿Él sabe? Sobre esto de los omegas y los alfas, quiero decir— en caso de que no supiera sería más fácil, pero si sí estaba enterado las cosas iban a ponerse feas y considerando su suerte…
—No lo sé…— Isaac cerró los ojos, todo ese tiempo tratando de olvidarse de él y todo para nada, saber que estaban en el mismo pueblo, de nuevo, era difícil. Quería ir a verlo para gritarle, para reclamar, para golpearlo, para besarlo, para llorar sobre su hombre y gritarle más, para decirle que lo odiaba, para decirle que lo quería. No sabía que haría cuando lo viera.
—Vamos— se puso de pie, ayudando al rubio a levantarse, por cortesía no porque Isaac lo necesitara— Será mejor que le marquemos a Scott y a Derek ahora, entre más pronto le pongamos solución a esto mejor — especialmente porque en el momento en que había saludado a Jackson él le había dicho que Peter, el tío loco resucitado, había ido a verlo a Londres, no sabía que le había dicho a Jackson para convencerlo de volver pero seguro que sus motivos no eran buenos y ahora que Isaac estaba esperando un bebé sería más peligroso para él que para los demás.
Y maldito fuera por siempre si permitía que alguien lastimara a un pequeño inocente que ni siquiera había llegado a este mundo, justo como su padre decía, ¡No en mi jodido turno!
Con esto termino y el capítulo 4 ya veremos a Jackson y a Peter.
Derek no es un Alfa, por lo que Stiles querrá saber qué clase de macho es mientras trata de ser discreto al respecto.
Y Scott, el mundo se caerá a pedazos pero Scott siempre va tratar de ser positivo.
Espero que les haya gustado y nos vemos pronto
