Aquí está, el cuarto capítulo, primera parte del segundo episodio (O algo así).
¿Qué pasará, qué pasará? ¿Alguien quiere adivinar?
Nos vemos en la próxima }=).
Ya saben, lo pongo por si hace falta, nada me pertenece. Todo es de sus respectivos creadores.
Intercambio de fic de mi OTP.
Esto es un Jackson/Isaac, para Charlotte C. Charles y se lo cambié por un DickJay.
Unión
I
Derek había tenido que salir a causa de un mensaje que había recibido, él podría haberlo ignorado y pretender que ese mensaje nunca llegó pero si había algo que aprendió, mientras crecía, fue que ignorar a alguien de la familia Hale no era bueno para la salud, ni siquiera siendo parte de la misma familia, especialmente cuando se trataba de Peter, su "querido" tío. No sabía qué quería, no tenía ni la más mínima idea de por qué diablos había regresado y definitivamente no estaba de humor para soportar si insensatez, solo que no tenía opción en la materia y todo porque había dicho zombis, ¡Putos zombis que se suponía que no existían!
En serio, no había respeto de ningún tipo, los muertos debían de quedarse bajo tierra, en el infierno o de donde putas provinieran, pero no, todos se habían empeñado en hacerle la vida más miserable. Y tenía que dejar de hablar consigo mismo, lo dramático estaba pegado a la sangre de los Hale y algunas veces era imposible ocultarlo; por otro lado, tenía que mantener a salvo a su manada y lo mejor era ver a su tío en un lugar que estuviera lo más lejos posible de su hogar. Y si a Peter se le ocurría querer morderlo o algo así le iba a botar los dientes de un solo golpe, porque él era muy capaz de ser un zombi con mente propia, de su tío demente se podía esperar cualquier cosa ya.
Peter se veía bien, es decir, no parecía un muerto viviente andando, pero, de nuevo, con él nunca se podía estar seguro. Tenía un tono de piel saludable y tenía esa sonrisa que decía "pégame en la cara porque soy idiota" en neón.
Habían quedado de reunirse en las afueras de la ciudad, cerca de la escuela, más precisamente, cerca de la bóveda familiar, eso no era una muy buena señal, si Peter quería sacar algo de ahí significaba que cosas serias estaban pasando o quizás solo quería un poco de ese té que olía espantoso, lo que fuera, mejor estar atentos a lo que sea.
—¿Qué quieres?— Derek dijo apenas estuvo en el rango visual de Peter, a unos seis metros de él aproximadamente.
—Buenas noches a ti también, sobrino. ¿Cómo has estado? Yo no estoy tan mal, bastante saludable para haber estado a punto de ser comida de zombis— el mayor dijo con una sonrisa aún más grande, pero sin duda estaba siendo sarcástico, como siempre.
—¿Qué quieres?— volvió a repetir, no estaba de humor para sus juegos y no quería que sintiera el olor de Isaac a través de él, por eso es que estaba manteniendo una distancia más o menos prudente, si Peter no sabía que buscar en su olor entonces era posible que no se diera cuenta, al menos no tan pronto.
—¿Es que no puedo sólo pasar a saludar a mi sobrino favorito?— No le pareció extraño, en ese momento, que Derek no se le acercara más, su sobrino tenía terribles problemas de confianza y la cantidad de muertes y golpes entre ellos no ayudan precisamente, pero no importaban, el propio Peter no era una persona de abrazos ni mimos tampoco.
—Si es todo lo que tienes que decir entonces me voy— se quedaron mirando, en silencio, por un breve tiempo, dos minutos a lo más, antes de que el mayor se decidiera a hablar de nuevo. Lo que estaban por discutir no era un tema realmente serio, nada que ver con los supuestos zombis en realidad, pero tenía relevancia para Derek en una forma en la que Peter no tenía idea en ese momento.
Cuando Scott llegó al loft pensó que un tornado había pasado por ahí, no era de extrañar que Isaac hubiese salido corriendo a toda prisa, los duendecillos habían roto todo cuanto pudieron y habían lastimado a Erika, al parecer uno de ellos era capaz de paralizar a los hombres lobo, al menos por unos minutos; su "batalla" contra ellos no duró más de veinte minutos agobiantes, eso último porque esos pequeños hijos de puta eran rápidos y tratar de golpearlos era como querer matar a un mosquito cerrando el puño, es decir que funcionaba menos de dos veces por un centenar de intentos o algo así. Afortunadamente los dos betas estaba bien, si no contabas los arañazos y el dolor de cabeza por supuesto; ellos estaban más preocupados por Isaac que por sí mismo, lo cual era tierno, desde la perspectiva de Scott.
Apenas se estaban sacudiendo las ropas cuando una llamada de Stiles lo distrajo, Scott no estaba prestado atención exactamente, todo lo que había entendido era que tenía que volver de inmediato y buscar a Derek, fue un poco confuso saber que debía de hacer primero entre volver o buscar a Derek, de cualquier forma era mejor llegar a su casa antes.
Stiles se las arregló para no mentir, exactamente, sobre por qué era importante llevar a Isaac de vuelta al loft sin que nadie más pudiera saber, ya que Jackson estaba de vuelta en el pueblo y cuando le había preguntado qué relevancia tenía eso él solo se había centrado en recalcarles a todos las palabras del alfa, nadie más podía saber de la condición de Isaac, por lo que tuvo éxito en no revelar quién era el padre del bebé de Isaac durante uno de sus descarriles verbales. A medio camino de vuelta al loft habían recibido una llamada de Derek, quien les dijo que el rubio no podía volver, que se quedara con Scott y que cubrieran su olor con incienso o lo que se pudiera, en esa misma llamada les dijo a Erika y Boyd que ellos volvieran al loft y se encargaran de que el rastro de Isaac fuera cubierto, ya que Peter estaba de vuelta.
Stiles estaba manejando de vuelta a casa de Scott mientras estaba uniendo todos los puntos en su cabeza, había un par de cosas que no le gustaban, especialmente porque eran del tipo de cosas que ponían sus vidas en peligro. Hasta dónde podía recordar Isaac dijo que había oído de los zombis de Peter, de todas las personas, pero eso no era muy lógico si decía que no lo había visto desde que se fue…
Estaba a punto de preguntarle al respecto cuando algo se les atravesó en el camino, Stiles casi no tuvo tiempo de frenar y volantear para evitar a ese animal descarrilado y, al mismo tiempo, evitar que tuvieran un accidente, que seguro que a Isaac no le pasaría nada pero no podía asegurar lo mismo de su bebé. Afortunadamente no pasó del susto y del jalón de frenar bruscamente.
—¿Qué diablos pasa contigo?— resultó que no era un animal, era una persona, muy enojada ahora, a quien casi habían atropellado y el maldito idiota se estaba quejando.
—¿Qué pasa conmigo?— Stiles se quejó tallándose los ojos mientras veía la tipo acercarse, él lo conocía, estaba seguro, su voz… —Discúlpame si entré a la pista de maratón nocturno— dijo con su sarcasmo a tope, necesitaba aunque sea un par de horas de sueño ahora — ¿Qué pasa contigo? ¿Eres un imbécil o te parece muy normal estar en la calla por la madrugada?— se giró hacia Isaac el cual se había quedado completamente en silencio, lo cual sería raro ya que al rubio también le gustaba contestar solo porque sí.
—¡No creas que no voy a arrancarte la cabeza solo porque eres amigo de McCall, Stilinski!— Jackson estaba junto al jeep para ese momento, no parecía tan enojado como sonó momentos antes, a decir verdad estaba sonriendo.
—Sabía que conocía esa voz— Stiles dijo para sí mismo, como si se hubiera olvidado de que los otros tenían súper oídos —¡No sabía que estabas dando vueltas por ahí!— no era una mentira exactamente —¿Volviste recién?—
—Hace unos días— Jackson se detuvo justo del lado de Stiles, como si fueran viejos amigos —He oído que todo está bastante tranquilo por aquí — en ese momento miró al rubio, quien no había dejado de mirarlo ni por un segundo —¿Me extrañaste?— esa pregunta fue dirigida a Isaac, claramente.
—Estoy sorprendido— el rubio no estaba mintiendo, aunque no era lo único que estaba sintiendo en ese momento —¿Es todo lo que tienes que decir después de la última vez?—y no pudo evitar el reclamo, lo que quería era golpearlo en la cara. No le dolía verlo, no realmente, porque Stiles ya le había dicho que estaba de regreso, lo que sentía era una rabia profunda, amarga.
—Por eso pensé que te alegrarías de verme— estaba sonriendo como si él fuera un regalo de dios para el mundo.
Stiles cerró los ojos con fuerza por unos segundos pidió con todas sus fuerzas que Isaac no hiciera algo estúpido. Él no sabía que había pasado entre ellos, o a qué podría estarse refiriendo el rubio con eso de "La última vez", pero conocía a Jackson y sabía que era un imbécil estúpido y arrogante, por algo era que Isaac no quería que nadie supiera sobre… ¡Oh por dios, Jackson no podía enterarse del bebé tampoco! Pero si arrancaba así nada más era seguro de que ese idiota los siguiera y las cosas se complicaran innecesariamente.
—Piensas mucho— el rubio contestó secamente, tratando de mantener su respiración normal, si Jackson estuviera de su lado del vehículo ya le habría rasgado la garganta con sus garras o le habría sacado los ojos.
—Puedo ver que has estado bien ¿Cómo fue que ganaste diez kilos? Eres un hombre lobo, no deberías de engordar— dijo como si fuera una broma, realmente extrañado de ver al rubio bastante pasado de peso, al menos para lo delgado que él recordaba, y muy bien, que era.
—¿No tienes nada mejor que decir? ¿Algo como "hola como están"?— Stiles intervino antes de que las cosas se pusieran sangrientas —Eres un imbécil, Jackson y yo que había pensado que habías mejorado— sin decir más arrancó el jeep, ahora tenía excusa, y pisó el pedal hasta le fondo.
Jackson se quedó en medio de la calle, gruñendo por lo bajo, sin embargo no los siguió, él estaba yendo a un lugar e iba a perder tiempo siguiendo a esos dos cuando tenía que verse con alguien.
Cuando Derek llegó al loft no tuvo casi tiempo de hacer nada, minutos después llegó Jackson, quien quería unirse a la manada de nuevo, ya que había regresado para quedarse, permanentemente. Erika y Boyd le sonrieron por compromiso, a ninguno de ellos le caía particular mente bien ese muchacho, pero si su alfa lo incluía en la manada no tendrían más opción que tratar con él. Derek sonrió mostrando los dientes, no estaba muy feliz por tener a Jackson de vuelta, tampoco podría negarse porque eso sería dejar al chico solo y nunca sería capaz de hacerle eso a uno de sus betas. Tendría que pensar en un plan para mantener a Isaac a salvo y posiblemente no sería algo agradable.
—Bienvenido a la manada, de nuevo—Derek se acercó a Jackson, pasando uno de sus brazos por encima de los hombros del adolecente —Y ya que estas de vuelta tengo que decirte algo importante, es algo que no puedes decirle a nadie, ni siquiera a Peter— sabía que su tío presionaría para averiguar si tenía la más leve sospecha, pero por ahora eso funcionaría —¿Entiendes? Es algo muy importante—
—Claro ¿De qué se trata?— Jackson sonrió de vuelta, se sentía muy bien sentir los lazos de la manada en si interior, le daba seguridad, esa sensación de estar en una familia a la que pertenecía.
—Voy a ser padre— dijo sin ninguna advertencia, observado la sorpresa reflejada en el rostro de su beta, el chico dejó escapar una baja y corta risa incrédula.
—¿Vas a ser padre?— no podía creerlo, su alfa siempre se veía triste, enojado, infeliz. Que fuera a ser padre estaba cambiando eso, lo notaba mucho más relajado que la última vez que lo vio, más feliz —¿Y quién es la chica?— tenía que saber, si esa chica lo hacía feliz debía de ser algo poco común, aunque… Jackson recordaba que a Derek parecía gustarle el hijo del sheriff ¿Qué había pasado en esos pocos meses que no estuvo en el pueblo?
—Hablaremos de eso más tarde, sólo recuerda que no puedes comentarle a nadie al respecto— sus ojos brillaron en rojo aun cuando su voz no estaba siendo amenazante. El adolecente asintió, como si lo estuviera jurando por su propia vida.
Pasaron un par de días, todo parecía apuntar a que Peter había salido del pueblo, por razones que Derek no compartió con nadie, así que los adolescentes estaban más relajados, habían estado bastante tensos al tener que mirar a todos lados a cada paso que daban, para Erika y Boyd el no poder ver a Isaac los ponía ansiosos, preocupados; Derek había visto al rubio cada día por unos minutos, para asegurarse de que estaba bien y para indicarle que, para todos, ese niño era suyo.
Isaac tuvo que decirle que le había dicho a Stiles la verdad, porque no se sentía bien mintiéndole; Derek no lo regañó pero sin duda estaba molesto, sabía que Isaac no lo hizo por idiota, en el fondo el chico solo quería ser de ayuda, aunque se estaba exponiendo al peligro innecesariamente, después de todo no importaba que Stiles supiera o no la verdad, que hubiese creído que el alfa era el padre del bebé hubiera sido lo mejor. El rubio insistió en que si le decía eso entonces Derek nunca podría tener una verdadera oportunidad con el hijo del sheriff.
El alfa quería reírse y golpearlo, a todos. ¿Por qué seguían insistiendo en eso? Él estaba consciente de que el chico de lunares se sentía atraído por él, es decir, lo hallaba sexualmente atractivo, lo sabía por su conducta y por su olor al estar cerca, pero eso no significaba nada en particular, era simple química.
Stiles estaba enamorado de Lydia.
El sexo y el amor no van siempre de la mano y no se necesita que haya ambas cosas para sentirse atraído por alguien más, además sospechaba que Stiles era más hetero que bisexual, era mejor dejar esa puerta cerrada, además, con su mala suerte capaz que si comenzaban a salir alguien saldría herido o muerto, no gracias.
Finalmente era fin de semana y organizaron una reunión para todos, sería el momento de anunciar oficialmente que Isaac estaba esperando un hijo y que todos debían ayudar a cuidarlo. Era mejor así, prevenir que a alguno se le fuera la lengua y los demás investigaran, ya que eso solo los llevaría a un desastre mayor.
Pidieron pizza para la cena y tenían una dotación de refrescos que parecía inagotable. Todos notaron que Isaac estaba un poco más "rellenito", Lydia incluso comentó que podía sugerirle una dieta que funciona de maravillas, Allison le sonrió y le dijo que no escuchara a la pelirroja, aunque calló el hecho de que ayudaría a vigilar que no siguiera consumiendo comidas dañinas para su salud.
Así que los hombres lobo sí podían engordar, eso era una revelación, pero nadie se atrevió a decirlo en voz alta, excepto Stiles, quien se lo preguntó a Derek directamente.
—Por supuesto que podemos engordar— fue la respuesta, un tanto tensa, del alfa —Somos como cualquier otra persona, necesitamos comer y dormir ¿Por qué razón no podríamos engordar?— las cosas que se le ocurrían a ese chico eran de verdad increíbles, estúpidamente increíbles.
—Bueno, esperaba que tener esos poderes lobezcos— sí, había dicho "lobezcos" —Sirvieran para algo más que oler la ropa sucia desde que entras a la casa de alguien o escuchar los chismes de la gente— Stiles respondió como si fuera lo obvio, Derek no le respondió, en su lugar solo le lanzó una de esas sonrisas que decían "no seas idiota". Nadie más hizo comentario al respecto.
Después de que todos hubieran comido y bebido el alfa se puso delante de todos, no hubo necesidad de que pidiera su atención, todos estaban expectantes a lo que tuviera que decir, ya que era la primera reunión en meses en donde todos estaban presentes.
—Bueno, lo primero ya lo saben— la verdad es que los discursos no se le daban bien, tenía que hacer un esfuerzo —Jackson volvió a la manada, esta vez de forma permanente— fue desconcertante ver la confusión en el rostro de la mitad de su manada, al perecer ninguno de ellos sabía eso, Lydia especialmente parecía muy afectada, ya lidiaría con eso después —Lo que les quiero informar ahora es algo delicado y requiere de mucha discreción, nadie más fuera de nosotros— y la señora McCall y Deaton y alguna otra excepción que se le estaba escapando ahora —Puede saber sobre esto, especialmente no Peter — él le hizo una seña a Isaac para que se le acercara y el rubio obedeció con una tímida sonrisa, eso desconcertó a la mayoría ¿Qué tenía que ver el chico alto con lo que Derek estaba informándoles? —Vamos a tener a una nueva persona en la manada, espero que todos lo cuiden y lo traten como parte de su propia familia— bueno, ellos eran una familia ahora, pero todo eso les sonaba muy sospechoso —En unos pocos meses nacerá mi hijo —ahí casi todos hicieron una exclamación de sorpresa, excepto los tres que ya lo sabían —Y antes de que lo pregunten, es hijo mío y de Isaac— si antes parecían sorprendidos ahora parecía que estaban inmovilizados, para ellos eso no tenía sentido.
Jackson frunció el ceño ¡No podía ser cierto! ¿Él e Isaac? ¿Por qué? ¿Cuándo? Dejando de lado la imposibilidad de lo que estaba escuchando, porque en su interior sus instintos le decían que era verdad, no podía aceptar que el rubio de rizos estuviera involucrado con otro que no fuera él mismo.
¡No! ¡No lo aceptaba! Fue entonces cuando sus instintos de macho alfa salieron salvajemente, gruñendo violentamente en contra de su Alfa.
