¡Hola a todxs!

Aquí estoy, con el último capítulo de esta colección. Yo sé que, según mi promesa inicial, debí publicar esto hace unos días, pero pensé que no había mejor momento para hacerlo que durante la celebración del día del IchiRuki.

Así que aquí lo dejo, dedicado con mucho cariño para todos ustedes que me leen y para todas las personas que, sin importar su idioma, edad, sexo o lugar de residencia, confían en que hay lazos que nunca se rompen.

Disfruten la lectura y feliz día.

Disclaimer: los personajes de Bleach son propiedad intelectual de Tite Kubo, y emocional de todos los fans.


#8. Sabían con certeza que el cielo los reuniría de nuevo, ¿por qué habrían de preocuparse? #WeAreIchiRuki

—¡Me marcho ya!- anunció la niña, corriendo hacia la puerta con una enorme sonrisa en el rostro. Estaba tan emocionada porque su padre por fin se tomaría el día para ayudarla a entrenar, que no notó lo que había dejado caer en su camino.

Su madre soltó un suspiro y luego una risita, mientras se acercaba al objeto. Ichika tenía, sin lugar a dudas, la misma energía imparable de Renji.

—¿Hm? —su gesto se transformó en sorpresa al alcanzar el objeto caído.

Recogió el viejo pastillero de Chappy para almas Mod que solía utilizar en el mundo humano, y lo miró con cariño.

Ichigo.

—Parece que encontró esa vieja caja—la voz llegó desde su espalda. Rukia se puso de pie y giró hacia él.

—Nii-sama

—Parece que llegué tarde— dijo él, con cierta desilusión en la voz. Desde el nacimiento de Ichika, visitaba más frecuentemente a la nueva familia; le gustaba jugar con la niña y contarle viejas historias, mientras le contaba la importancia de mantener en alto su orgullo como shinigami. Además, le daba un respiro a Rukia, que tenía muchas tareas por hacer cada día.

—Traeré un poco de té—le propuso la menor, como forma de consolación

El té humeaba desde el interior de los vasos cilíndricos, mientras los dos capitanes observaban los pétalos del cerezo caer.

—Las cosas han estado bastante tranquilas por aquí—dijo Byakuya, luego de beber un sorbo

Rukia asintió. Él la miró de soslayo antes de soltar la siguiente frase

—Incluso entre los humanos

Ella apretó suavemente el vaso entre sus manos. Luego, levantó la vista hacia el radiante sol.

—Lo sé. Ichika espera con ansias la oportunidad de conocerlo.

El mayor de los Kuchiki atrapó un pétalo rosado en la palma de la mano y miró de nuevo a su hermana.

—Tal vez no sea una mala idea.

La morena abrió los ojos con sorpresa. Byakuya se aclaró la garganta antes de continuar.

—Será una buena forma de que entienda la importancia de su labor como shinigami— hizo una pausa, como meditando si era prudente revelar la siguiente parte—. Además, hace ya mucho tiempo que se despidieron.

No tuvo que explicar nada más. Rukia sabía perfectamente que se preocupaba por ella y por Ichigo, pues estaba consciente de que había un vínculo especial entre ambos; como si se tratara de una película, por su mente corrieron las imágenes de su historia con Kurosaki, desde el día en que se enfrentó a Byakuya para salvarla hasta el último día, cuando él regresó a su vida humana con los demás.

—Está bien— dijo, finalmente, mirando a su hermano con una sonrisa.

Él entrecerró un poco los ojos, tratando de entender.

—Porque no importa cuántas veces digamos adiós—explicó ella—, nunca habrá una última.


¿Qué les pareció? La verdad es que pude haber continuado la historia, pero me parece que no hay mejor cierre que una de las frases del IchiRuki más significativas a mi parecer: porque no importa que se digan adiós, si sabemos que nunca será la última porque siempre estarán juntos de una u otra manera. No se trata de infidelidades o de negar el final del manga, sino de entender que hay un lazo entre ellos que no puede romperse.

Por último, tengo que decir esto: no sé por qué Tite Kubo hizo lo que hizo, y la verdad es que cada vez me importa menos. Solamente espero que valiera la pena para él porque, aunque yo no soy famosa y profesional (y claro que no me le comparo), creo que cualquiera que traicione así su propia obra debe sentir un remordimiento imparable.

En fin, muchas gracias por acompañarme en este proceso de sanación. Gracias a este hermoso fandom he podido entender que hay cosas indestructibles, como la fuerza de todos los fans y el cariño que hemos construido por nuestros personajes e historias.

El IchiRuki siempre va a ser nuestro, recuérdenlo.

Besos y abrazos apapachadores para todxs.