Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J. K. Rowling yo solo los ocupo para jugar con ellos un poco en mi loca cabecita.
Cap. 3 (Ataque sorpresa)
Después de la primera sacudida se comenzaron a escuchar maldiciones provenientes de todos lados en conjunto con gritos de furia y algunas exigencias más, como la orden de entregar "al traidor de Snape".
Eso fue lo único que necesito saber Hermione para saber que quienes estaban luchando eran los integrantes de la orden contra algunos mortífagos que ahora sabían que Snape estaba ahí refugiado.
- Maldición necesitamos salir de aquí - dijo Hermione en voz baja acercarse más al oscuro mago mientras empuñaba con fuerza su varita.
- No soy ningún cobarde Granger así que hable por usted misma - dijo Snape apuntado hacia la puerta con la varita.
- Joder se acercan - dijo Hermione tomando la túnica de su antiguo profesor y después de un plof ambos desaparecieron.
De pronto solo se escuchó el golpe sordo que provocó la caída de ambos lados sobre la duela de la habitación en la que estaban.
- ¿Quién demonios se cree Granger? Y quíteseme de encima - dijo en voz baja y filosa Snape.
- Tenía que ponerlo a salvo, Harry y los demás sabrán defenderse - dijo Hermione poniéndose de pie con un ligero rubor en sus mejillas.
- Y usted quién demonios se cree para sacarme de ahí como si fuera una rata que corre a esconderse - dijo Snape poniéndose de pie sintiendo una abundante humedad en su cuello.
- Solo me preocupo por su seguridad, no dudo de su capacidad para defenderse pero no está en condiciones de hacerlo en estos momentos, además le sugirió que se quede quieto mientras le curo - dijo Hermione mientras se acercaba a ella flotando un kit de primeros auxilios.
Snape no entendía la necedad de la joven en ayudarle, pero prefirió no decir nada más, realmente estaba cansado y comenzaba a ser un tanto insoportable el punzante dolor en su cuello.
Ante la muda petición de la leona Snape ser acomodo sobre el sofá dándose cuenta que estaban en la sala de una casa de aspecto muggle.
Con manos temblorosas Hermione comenzó a desabrochar algunos botones de la camisa de Snape de los cuales no se había percatado en que momento abotonó.
- No me diga Granger que es la primera vez que desnuda a un hombre - dijo Snape en tono de burla y sarcasmo logrando que la castaña temblara más y ser pusiera aún más colorada.
Snape no salía de su asombro, en verdad nunca había estado con nadie, aunque era claro que era una chica tranquila que no se dejaba llevar por sus hormonas.
Después de ese comentario ninguno de los dos dijo palabra alguna hasta que la última venda fue colocada en su lugar.
- Bueno creo que por momento ya está, tratare de ponerme en contacto con Harry para ver cómo van las cosas, mientras puede descansar en la primera habitación a mano izquierda subiendo las escaleras - dijo Hermione poniéndose de pie evitando en todo momento la mirada de Snape.
- Gracias Granger - murmuró Snape de manera apenas audible.
Con un asomo de sonrisa Hermione salió de la sala y fue a la cocina en la que conjuro un patronus que adquirió la forma de una nutria y le envió un mensaje a Harry.
Algunos minutos después llego el patronus de Harry quien le informo que todo estaba tranquilo, pero que por indicaciones de los de la orden se deberían de quedar en ese lugar por un par de días.
Temerosa sobre la reacción del pocionista fue a la habitación que le indicó esperando encontrarlo ahí. Toco ligeramente esperando su respuesta.
- Disculpe señor, ya me he puesto en contacto con la orden y todo está tranquilo... - decía Hermione en voz baja.
- Eso quiere decir que ya podemos salir de aquí - dijo Snape poniéndose de pie inmediatamente.
- Me temo que no, debemos de quedarnos aquí por algún tiempo - dijo Hermione levantando la mirada para encontrarte con la oscura del pocionista.
- Me supongo que está de más tratar de discutir con usted y que ha puesto las protecciones necesarias ¿o me equivoco? - pregunto Snape levantando una ceja.
- Esta en lo correcto señor, la casa es irrastreable y solo yo me puedo aparecer aquí - dijo Hermione escondiendo una mueca de satisfacción al ver la resignación en el rostro de su antiguo profesor.
- Qué más da, solo espero que pueda encontrar algo de ropa y un par de libros - dijo Snape con fastidio y resignación.
- Veré que puedo hacer al respecto - dijo Hermione saliendo de la habitación.
Una vez que atravesó la puerta se dirigió a la recámara principal donde abrió el armario rebuscado hasta que encontró lo que buscaba… un conjunto de pijama de hombre.
Después fue a la recámara de al lado y tomo algunos libros sobre encantamientos y pociones.
- Espero que esto le sirva - dijo Hermione regresando a la habitación donde se encontraba Snape.
- Yo espero lo mismo - fue toda su respuesta.
- Bueno creo que ha sido un día muy largo y si no se le ofrece nada más, yo me retiro a descansar - dijo Hermione dirigiéndose a la salida.
Snape no contesto nada más, solo se quedó observando el paquete que la castaña le había dejado, era un conjunto de pijama azul marino aparentemente de su talla y un par de libros avanzados de hechizos y pociones.
Al día siguiente Snape salió de la habitación en busca de la cocina esperando encontrar un poco de café, pero grande fue su sorpresa al encontrarse con la castaña de espaldas en jeans y suéter cocinando al estilo muggle.
- Buenos días señorita Granger - dijo Snape disfrutando enormemente el hecho de haberla sobresaltado.
- Buenos días profesor Snape - dijo Hermione cuando el latido de su corazón regreso a la normalidad - si gusta puede sentarse ya casi está listo el desayuno.
- ¿Porque se toma tantas molestias Granger? - quiso saber Snape.
- ¿Porque no hacerlo? - pregunto a su vez Hermione poniendo dos platos sobre la mesa con huevos, tocino y pan francés mientras que con magia dos trazas humeantes de café se colocaban también sobre la mesa.
Ninguno de los dos hizo comentario alguno y no sentían la necesidad de llenar ese silencio.
- Y a todo esto ¿Puedo saber en dónde nos encontramos? - pregunto Snape cuando estaba por terminar su desayuno.
- En el Londres muggle, en la casa de mis padres - dijo Hermione tratando de no darle importancia.
- ¿Y puedo saber dónde se encuentran ellos ahora? - pregunto Snape entendiendo la familiaridad con la que la castaña se movía por la casa.
- Están muertos, me supongo que mis esfuerzos por protegerlos fueron en vano - dijo Hermione encogiéndose de hombros mientras la voz de le quebraba al final.
Snape no encontró ninguna respuesta que darle así que una vez terminaron con un movimiento de varita limpio la cocina.
Buenas noches ya ando por acá dándoleslata con la actualizaciónde esta historia que esta comenzando a tomar forma, esperando que sea de su agrado.
Ahora a contestar sus rr.
*YazminSnape: de verdad que siento dejarlo así, pero ahora ya sabes el porque lo hice, sabemos que Hermione suele tener a su leona dormida, pero cuando saca las garras es de temer y si Snape no fuera borde como dices simplemente no seria Snape... yo tambiénespero que Hermione dure poco con Ron, aunque no odio esa pareja no les veo futuro son como agua y aceite... are lo que se pueda por hacerlos mas largos solo hay que tenerme mas paciencia, normalmente la longitud a la que estoy acostumbrada a hacer los capítulosson de mínimodiez paginas y máximoveinte pero necesito agarrarritmo.
*Yetsave: muchas gracias, que bueno que te guste. Sabemos que Snape es un poco cabezota, pero sabrárecapacitar ;)
*KiaraMichelle: que bueno que te guste, espero que asísea hasta su fin. Yo diríanuestro Sev y claro que es un necio, como que es parte de su encanto jajaja.
* : que bueno que te ha gustado, que te parece la rapidez de la actualizaciónjajajaja.
Bueno pues nos espero que nos estemos leyendo la próximasemana.
Besos Ana Lau
