Capitulo 3

CAPÍTULO 03 - Inquietud


MAGNUS

Día 1. Más tarde esa noche.

"No, no, no, no es real, solo es un sueño, ¿Por qué?" siguió hablando entre dientes, abrazándose a sí mismo cuando sintió que su corazón se partió de nuevo pensando en el horrible sueño, al ver que se repetía. "Fue solo un sueño...Basta con leer y verlo..." dijo una voz en su cabeza, pero él tembló con demasiado miedo de que si lo hacía, sus peores temores realmente se harían realidad.

Presidente, todavía acurrucado contra su pecho, dirigió su mirada hacia él, preocupado mientras las lágrimas caían sin parar de los ojos del brujo. Preocupado.

Pero sobre todo molesto. "Estúpidos humanos...' pensó y subiendo más, aruño la cara de Magnus, maullando en voz alta. " ¡Sólo léelo!' Quería transmitir, pero Magnus no entendía.

Se quedó sin aliento, con la sangre cayendo de su mejilla, "¿Ahora tú me odias?" Susurró con la voz quebrada.

El gatito lo miró con aire de culpabilidad y le lamió la cara ronroneando para demostrar que no era así, entonces empujó la mano que sostenía el teléfono para dejar claro su punto. "Oh... sólo te molestaba...", dijo, sintiéndose un poco mejor por un segundo, al ver que no estaba completamente solo.

Pero entonces sus ojos se posaron en su teléfono de nuevo, y se dio cuenta de cuán solo y asustado estaba.

"No puedo... Si... Si él realmente escribió esas cosas, voy a morir... yo... no puedo manejarlo...", dijo hundiendo la cara entre las manos, dejando caer el teléfono, que sonó una vez más, cuando un segundo mensaje entro. "MEOWR!" gritó Presidente.

Con una respiración profunda, y orando por estar mal alcanzó el teléfono.

Sus manos temblaban de nuevo, mientras abría los últimos sms y empezó a leer.

"Sé que probablemente no leerás esto último, hasta el final por lo menos. Voy a ir tan lejos como para molestarte una última vez. Lo siento. Una vez más. Siempre lo hare. Sé que no tengo derecho. Sé que me dijiste que no querías volver a verme o escuchar de mí o los demás de nuevo, pero este es el último acto de egoísmo de mi parte, no es algo a lo que te vas a oponer, por lo que me atrevo a pedírtelo. Por favor, si mi hermana llama o te envía un mensaje ignórala. (Aunque probablemente lo vas a hacer de todos modos.) Voy a decirlo una vez más. Nunca será suficiente. Lo siento. En verdad lo siento. Y gracias por todo. "

"¿Qué he hecho?" susurró abandonándose a la desesperación, olvidándose de leer el otro mensaje que llegó antes.

Se sintió aliviado infinitamente de que su pesadilla no se hizo realidad, pero nada estaba bien aún... Ni lo estaría pronto. Sin embargo, algo más le molestaba... ¿Cuál fue el acuerdo con Isabelle? ¿Qué estaba haciendo Alec?

"Soy yo el que no tiene derecho..." comenzó, pero una voz en su cabeza le grité '¡Y eso que! ¡¿A quién le importa?! Si algo le sucede…' "Pero no puedo retroceder ahora... Nosotros... nosotros no podemos estar juntos, solo le causo dolor... "le confió al gatito en su regazo. "Pero lo necesito tanto..." gimió, llorando.

Aun así, incluso por encima de su dolor, él estaba mortalmente preocupado por el Nephilim... Por lo tanto, lo decidió. Se iría, como dijo que lo haría, y si al final de la mañana, Alec no había venido a... *Otro sollozo llego a través de su pecho al recordar * dejar su llave, iba a ir a verlo. Sólo para asegurarse de que estaba a salvo...

'Si tenía la intención de hacer algo drástico, él no le preguntaría lo que hizo, ¿verdad?' Pensó, tratando de aliviar la preocupación que corroía su corazón roto. 'Tonterías.' Una voz cruel susurró en su cabeza 'Mo hay necesidad de que te preocupes. Él está bien. No le importas lo suficiente como para hacer algo. En realidad, el nunca te quiso... 'se tragó un sollozo y se limpió las lágrimas, que fueron inmediatamente sustituidos por otras nuevas "Tengo que irme..."