Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J. K. Rowling yo solo juego con ellos un poco en mi loca mentecita esperando que les guste.
Cap.6 (Deseos ocultos)
Siempre se ha dicho que las cosas con la luz del día toman otro matiz y ese era el caso de la castaña quien se estiraba como su gato sobre la cama después de un sueño reparador dándose cuenta de que llevaba mucho tiempo castigándose por algo que no era su culpa o al menos no totalmente.
También se sorprendía de las palabras que le había dicho su antiguo profesor, ella que paso toda su etapa estudiantil en busca del reconocimiento de todos sus profesores siendo él el único que siempre se lo negó y ahora le decía que tenía un futuro prometedor.
Podría pensar que lo que le dijo había sido solo por decir algo que le levantara el ánimo, pero ella sabía que Severus Snape no era esa clase de persona por lo que sus palabras no carecían de significado.
Después de reflexionar un poco más se levantó de la cama y se dirigió al baño para tomar una ducha, sentía que en ese momento estaba naciendo o mejor dicho renaciendo una nueva Hermione como el ave fénix.
No era como que todo hubiera quedado en el pasado olvidado, sabía que le costaría salir adelante pero al menos ya no sentía ese peso aplastante que la sofocaba de culpa, ahora sólo estaba el dolor de la pérdida de los seres más importantes de su vida y el tratar de conservar solo los buenos momentos a su lado.
Cuando termino, salió del baño seco su cuerpo y se vistió con ropa cómoda para dirigirse a la cocina y cuando llego se encontró con el desayuno listo en la mesa esperando a por ella.
- Buenos días y muchas gracias - dijo Hermione tomando asiento en la mesa.
- Buenos días señorita Granger - dijo Snape dejando en la mesa su traza de café - veo que le ha servido el tiempo de descanso.
- La verdad es que si, además de que le agradezco todo lo que me dijo ayer y debo reconocer que tiene razón - dijo Hermione sonrojándose ligeramente.
- No tiene nada que agradecer, ahora siga con su desayuno en silencio - dijo Snape concentrándose de nuevo en su café.
De esta manera siguieron los días donde casualmente Hermione buscaba la compañía del pocionista ya que junto a él se sentía tranquila y en paz, en problema llegaba por las noches en la soledad de su habitación donde no había vuelto a poner un pie Snape después de su plática.
Snape por su parte cada vez estaba más cómodo y de una extraña manera necesitado de la presencia de la castaña ya que no se veía en la necesidad de entablar una absurda conversación.
Ya había pasado poco más de un mes y aún no tenían noticias sobre cuándo podrían salir por fin de su encierro, aunque para ser sinceros ninguno de los dos magos sentían la necesidad ni de salir, ni de estar con compañía diferente.
Tanto así era su comodidad que sin decir una sola palabra para llegar a un acuerdo estaba más que bien establecida la rutina sobre sus horarios de comida, quien preparaba los alimentos, quien limpiaba y tal vez lo más importante… los momentos de lectura en la biblioteca para después de un tiempo de silenciosa lectura entrar a un debate sobre sus puntos de vista sobre lo que leían, donde la mayor parte de las veces Hermione se sentía que estaba recibiendo cátedra de su antiguo profesor, pero había opciones en la que ambos discutían fervientemente por defender su punto de vista llegando en alguna ocasión a levantar la voz.
El par de brujos de encontraba plácidamente acomodados en la sala, cuando una duda asalto a la castaña por lo que se levantó de su asiento y se dirigió a uno de los estantes para buscar aquel libro que la sacaría de dudas.
Hermione se puso de pie delante del estante pensando en donde estaba aquel libro que quería, cuando recordó el lugar… en la parte superior del mueble a donde por desgracia no llegaba, pero bien podría coger el pequeño banco que estaba cerca de ella.
Se subió al banco y aun así se estiro para poder tomar el tomo que buscaba, solo que nunca se dio cuenta de que estaba demasiada próxima a la orilla del banco por lo que ante el constante movimiento el banco termino cediendo provocando la caída de la chica solo que nunca llego a tocar el piso ya que el oscuro mago se apresuró rápidamente para sostener a la chica mientras que mediante de un hechizo hizo levitar el pesado tomo que de igual manera se precipitaba hacia el suelo.
Ninguno de los dos supo el momento exacto en el que con un giro ambos magos terminaron en el suelo, siendo que el que se llevará la peor parte fuera Snape al amortiguar la caída con su espalda mientras Hermione caída de frente sobre el mago quedando sus rostros a escasos centímetros uno del otro.
Sus miradas quedaron conectadas por un instante que se hizo eterno, mezclando el oscuro con el ámbar perdiéndose el uno en la mirada del otro.
Snape estaba estupefacto, no sabía qué hacer, pero por su mente solo rondaba una pregunta… ¿sus labios serán tan suaves y dulces como se ven?
Sabía que tenía que quitarla de encima y las palabras estaban en la punta de su lengua, pero no salían de sus labios, la única parte de su cuerpo que parecía responder eran sus ojos que buscaban ansiosamente en los ojos ambarinos de la joven.
Hermione estaba fascinada con las orbes oscuras que parecían traspasar su alma estrujando su cuerpo y su mente sintiéndose perdida, pero al mismo tiempo en su hogar, segura, protegida y alejada de los fantasmas que tanto la atormentaban, anclada al hombre que la miraba fijamente.
Hermione estaba más que consiente de lo que podría pasar si seguía sus instintos pero por primera vez en la vida nada de eso le importaba, se sentía libre de hacer lo que quisiera y al mismo tiempo prisionera de sus deseos…
Poniendo en alto todo su valor Gryffindor la leona que habitaba dentro de ella despertó con gran ímpetu buscando saciar sus ansias de pertenecerle a aquel mago que aun la sostenía entre sus brazos, por lo que acortando la escasa distancia pero sin perder el contacto visual Hermione estampo sus labios inexpertos sobre los entreabiertos labios de su antiguo profesor.
Snape por su parte quería, no, mejor dicho, necesitaba quitarse de encima a la joven pero su cuerpo seguía sin obedecer a su mente o tal vez no obedecía a la parte racional ya que su lado irracional quería dejarse llevar por el momento y disfrutar de las bondades que la joven le ofrecía con sus dulces labios comprobando que estaba en lo cierto.
Sus manos apretaron más fuerte contra su cuerpo el delgado y bien formado cuerpo de la joven mientras sus labios buscaban con ansias en los labios de ella, encontrando como respuesta una efusividad y disposición que nunca había encontrado en nadie más.
El beso que comenzó temeroso y torpe poco a poco comenzó a volverse pasional y entregado mientras ambos pares de manos trataban de encontrar el camino al placer debajo de todas las prendas que estaban de más en esos momentos.
Snape se percató de la torpeza de la joven delatando su poca experiencia en el tema por lo que sabía que tenía que ir más lento y buscar un lugar más apropiado para la situación por lo que se levantó.
- No – fue todo lo que susurro Hermione aferrándose al cuerpo delgado pero fibroso de su amante cuando noto que se ponía de pie.
Snape no respondió solo dejo que la castaña se aferrara bien a su cuerpo y ya de pie se dirigió torpemente hacia la habitación de ella que era la más cercana.
Con mucha delicadeza la dejo caer sobre la cama cayendo él también en el proceso buscando de nuevo sus labios mordiendo delicadamente el inferior arrancando un dulce y erótico gemido de la chica el cual Snape aprovecho para introducir su lengua explorando el interior de su boca.
Poco a poco las prendas fueron saliendo de sus cuerpos yendo a parar lejos de ellos mientras sus manos avariciosas exploraban la superficie del otro deteniéndose de vez en cuando sobre algún relieve que no debería de estar ahí, pero que hablaba del tormento que habían pasado durante la guerra y antes de ella también.
Cuando por fin se encontraron desnudos uno sobre el otro, Snape dejo los ahora rojos e hinchados labios de Hermione para comenzar a recorrer con sus labios parte de la piel expuesta a sus ojos, comenzando por su cuello y bajando hacia su clavícula donde dio un suave mordisco arrancando un gemido de los labios de su acompañante, después dejo un camino de besos húmedos hasta los perfectos, redondos y blancos pechos de la joven donde se deleitó chupando y mordiendo uno de ellos mientras aprisionaba el otro en sus manos hasta lograr que sus pezones endurecieran hasta el punto de producir el dolor más placentero que hasta el momento había conocido.
- Por favor – suplico Hermione sin saber que estaba pidiendo, solo sabía que había algo que el hombre que la estaba torturando debía de hacer para aplacar el fuego que le corría por las venas volviéndola loca.
- ¿Por favor, que? – pregunto Snape separando delicadamente las piernas de Hermione.
- No lo sé, solo ah… - dijo Hermione arqueándose hacia Snape en una clara invitación de que la tomara.
Snape no la hizo suplicar por mas, siguió su camino de besos llegando hasta sus caderas donde también mordió y succiono hasta que sintió los dedos de la joven bruja enredarse en sus cabellos tirando de él.
Acepto encantado la muda invitación y sin pensarlo dos veces poso sus labios en la parte más íntima y tierna de la joven saboreando con gran deleite y glotonería el líquido que comenzaba a bajar entre sus muslos, indicativo de la gran excitación de la joven.
Hermione estaba absorta en las sensaciones que le provocaba la maravillosa lengua de su ex profesor la cual recorría sin pudor alguno sus pliegues deteniéndose sobre su más que hinchado clítoris para succionar suavemente y seguir con su camino hacia su entrada donde se introducía tan profundamente como le era posible.
Hermione no sabía que podía sentir tanto placer con un beso como esos, se sentía fuera de este mundo, como que flotaba, tanto así que con ambas manos se aferró a las sabanas haciéndolas un puño al tiempo que su cuerpo se arqueaba y ondas de placer le azotaban el cuerpo completo quedando su mente en blanco.
Snape estaba más que orgulloso con su trabajo al ver la expresión del más puro placer y lujuria en los rasgos suaves de Hermione al experimentar su primer orgasmo de la noche, sabía que no tenía tiempo que perder por lo que se incorporó posicionándose sobre ella tomando con una mano su más que erecto y dispuesto miembro pasándolo por la sensible piel de la entrepierna de la castaña mojándolo su sus jugos.
Sin más dilación se colocó en su entrada y de una sola y certera embestida se enterró hasta la empuñadura dentro del cuerpo de la joven quedándose de piedra al sentir la frágil barrera ceder ante su empuje.
De los labios de Hermione un fuerte grito abandono sus labios, pero no era del todo un grito de dolor, más bien era una mezcla de dolor, sorpresa y placer al sentirse tan llena, tan… completa quedándose al borde del abismo una vez más.
- No te detengas – pidió Hermione moviendo las caderas al sentir que Snape comenzaba a salir de ella.
- Pero… - estaba por protestar Snape mientras salía de su cuerpo al darse cuenta de que le había arrebatado su virginidad.
- Shhh, continua por favor – pidió Hermione buscando sus labios mientras sus piernas aprisionaban las caderas de su amante.
Snape solo se dejó llevar comenzando un lento vaivén de caderas volviéndose estas cada vez más rápidas y potentes aunque se lo dificultaran las paredes de la vagina de Hermione que apretaba de una manera tan deliciosa su miembro casi inmovilizándolo.
Siguieron algunos minutos más con este antiguo baile mientras sentían como crecía la burbuja que amenazaba con explotar muy pronto disparándolos al infinito mundo del placer.
Cuando Hermione sintió tocar el cielo con las manos sabía que no quería llegar sola esta vez por lo que sin saber de bien a bien lo que hacía comenzó a apretar más sus paredes vaginales mientras que sus manos bajaron hacia los glúteos de Severus ejerciendo una deliciosa presión invitándolo a obtener más profundidad.
Algunas estocadas más tarde Hermione se sentía perdida de nuevo y necesitaba aferrarse a algo para no terminar a la deriva por lo que se anclo fuertemente a la espalda cubierta de una capa de sudor de su profesor mientras reprimía un fuerte grito mordiendo el hombro de Snape quien solo fue capaz de emitir un sonoro gemido mientras los espasmos en su bajo vientre le indicaban que dejaba su cálida semilla dentro del cuerpo de la joven.
Buenas noches, antes que nada no me maten por dejarlo hasta ahí, pero asítiene que ser, creo que fue un poco calientito ¿no? siento si aun tiene algunos errocillos pero lo acabo de terminar y no queríadejarlos en espera.
Antes que nada muchas gracias por sus alertas, rr y favoritos no saben como me hacen el díay como ven este fue un capitulo un poco mas largo.
Bueno ahora a responder a sus rr.
* 503: claro que Snape es un caballero pero tenia que obligarla a beber. Y si se lo que es ser el bicho raro, yo hasta la fecha lo soy, así que de plano me he declarado loca y ahora solo me dedico a disfrutar de mi locura jajajaja. Espero que te siga gustando.
*Megumisakura: que bueno que es de tu agrado y hago un esfuerzo por no faltaresen la actualizaciónsemanal y espero que asísiga.
Muchas gracias y nos leemos la siguiente semana.
Besos Ana Lau
