Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J. K. Rowling yo solo juego con ellos un poco en mi loca mentecita esperando que les guste.
Cap. 9 (Una idea brillante)
Poco más de una semana había pasado ya y Hermione aun no tenía ningún indicio de como dar con su oscuro mago, ya había revisado las memorias que el mismo le había dado a Harry gracias a un pequeño pensadero que había adquirido Harry junto con un cuadro del profesor Dumbledore el cual estaba en el centro de la biblioteca por lo que había tenido un par de pláticas con el ex director.
Todo este tiempo le estaba comenzando a pesar factura al no poder pegar el ojo por más de una hora seguida cuando despertaba agitada y sudorosa producto de las pesadillas.
Durante el día trataba de disimular su creciente desesperación y sus ojeras mientras pasaba el tiempo en compañía de Harry, Ron y Ginny con alguna visita sorpresa del resto del clan Weasley y las ocurrencias de los gemelos que arrancaban una que otra sonrisa a la castaña y más de un coraje a su madre.
Las ideas y la paciencia se le estaban agotando a la castaña, se encontraba en la biblioteca de la mansión buscando algo que pudiera ayudarla en su búsqueda y encima de todo eso no estaba de buen humor por lo que un muy curioso y observador mago metiche dentro de un cuadro decidió intervenir.
- Señorita Granger, le noto un tanto pálida y ojerosa no ha estado durmiendo muy bien que digamos, ¿Me equivoco? - pregunto el profesor Dumbledore desde el cuadro.
- Hola profesor, es usted muy observador, algunos sueños no me han estado dejando descansar - admitió la castaña.
- ¿Es que acaso no cuenta con un poco de poción para dormir sin sueños? - quiso saber el hombre del cuadro.
- Lamentablemente me he quedado sin nada y no cuento con los materiales ni los ingredientes para elaborar más - dijo Hermione con voz afligida.
- Severus es muy bueno en pociones y siempre tiene un poco de esa poción lista - comentó el retrato.
En ese momento una idea le vino a la cabeza a la castaña y estaba tan desesperada que estaba dispuesta a correr el riesgo.
- Sí, me di cuenta de ello cuando estábamos encerrados en mi casa ya que se dio cuenta de mis escasas horas de sueño - comentó Hermione tratando de sonar inocente.
- Severus es un hombre muy observador, aunque puede ser un poco despistado en algunas cosas - dijo el hombre del retrato mirando por encima de sus anteojos de media luna a la joven.
- Con todo respeto profesor, pero no creo que se le vaya una al profesor Snape - dijo Hermione levantando la barbilla de manera desafiante.
- Le sorprendería mi respuesta señorita Granger - contesto Dumbledore.
- Profesor, le parecerá un poco fuera de lugar mi propuesta, pero me imagino que sabrá donde está la Hilandera - dijo Hermione estrujándose las manos con nerviosismo.
- Está en lo correcto señorita Granger - dijo Dumbledore.
- Cree que será posible que me diga donde esta para poder ir hasta ahí y pedirle al profesor Snape que me prepare un poco de poción porque le verdad es que eso de no dormir me está comenzando a pesar factura - admitió Hermione tratando de sonar lo suficientemente cansada como para convencerlo.
- Bueno podría decirle aunque no dudo que Severus se moleste aunque no podrá hacerme nada dentro de este cuadro ¿verdad? Y todos necesitamos un poquito de descanso y felicidad - dijo Dumbledore con un brillo especial en la mirada como de un secreto que el conociera y que no estaba dispuesto a compartir.
- De verdad me haría ese enorme favor - dijo muy contenta Hermione dejando de escuchar todo el discurso del retrato después de que le dijo que si le diría como llegar con su oscuro mago.
- Claro, aunque si pregunta me gustaría que negara el hecho de que yo le di la información aunque dudo que tarde mucho en darse cuenta - dijo con humor Dumbledore.
- Está bien profesor no se preocupe, yo tratare de ir a la brevedad posible - digo Hermione no queriendo delatarse sobre ir inmediatamente.
Después de eso Dumbledore le dio salto y seña de cómo llegar a su destino, ahora sólo le faltaba poder escabullirse sin que se dieran cuenta.
- Bueno eso es todo señorita Granger espero que pueda acompañarla el señor Potter o Weasley - dijo el hombre del cuadro a lo que Hermione se encogió interiormente rogando por que no se delatara en su mentira.
- Espero ponerme de acuerdo con uno de los chicos para ir, aunque no me gustaría preocuparlos por mi falta de sueño - dijo Hermione un pelín nerviosa porque se percatara de su mentira.
- Confió en su buen criterio y ahora no le quitó más el tiempo, creo que Minerva necesita que le ayude en un par de cuestiones antes de que de inicio en nuevo año escolar.
- Está bien profesor, me alegra de que ya este casi todo listo para otro año - dijo Hermione regalándole una pequeña sonrisa.
Una vez que terminaron su charla del profesor Dumbledore abandonó el cuadro y Hermione la biblioteca en busca de los chicos para ver que hacían y si podía escabullirse esa misma noche.
Cuando llego a la sala encontró a Harry y Ron en una partida de ajedrez mágico muy concentrados en su juego como para percatarse de su presencia.
- ¿Chicos donde esta Ginny? - pregunto Hermione para asegurarse de que podía salir.
- Se ha regresado a la madriguera con mamá, tiene que empezar a organizar sus cosas para regresar a su último año en Hogwarts - dijo Ron sin levantar apenas la mirada del tablero.
- Oh, bueno entonces yo me retiro a mi habitación tengo un libro muy interesante por la mitad y estoy un poco cansada no he dormido muy bien últimamente - dijo Hermione evaluando el nivel de concentración en el juego y la respuesta no la defraudó.
- Está bien Mione descansa y nos vemos mañana - dijo Harry regalándole una sonrisa pero sin perder de vista el tablero.
- Hasta mañana chicos - dijo Hermione muy feliz dándose media vuelta.
Cuando llego a las escaleras prácticamente corrió al piso de arriba para llegar a la habitación de Harry y tomar prestada su capa de invisibilidad y escabullirse sin problemas.
Una vez capa en mano y ella bien abrigada y nerviosa salió discretamente de la casa cubierta con la capa y desapareció después de un suave plop.
Cuando el mareo pasó pudo apreciar con claridad en lugar en el que estaba.
Era un barrio pobre con pocas casas a la vista un tanto descuidadas y solo una que otra emitía algún tipo de luz a través de sus ventanas e inmediatamente relacionó lo que veía con los recuerdos que se había aprendido de memoria.
Se acercó sigilosamente a una de las casitas más alejadas y oscuras del lugar despojándose de la capa para guardarla entre los pliegues de su abrigo.
- Esta debe ser - se dijo así misma Hermione sintiendo un nudo en el estómago y los nervios a flor de piel.
Con paso firme y decidido se acercó a la puerta levantando la mano derecha en un puño para tocar.
Severus Snape era un hombre fuerte, un mago poderoso que no se dejaba vencer a la primera de cambios y sin embargo se sentía perdido y dolorido como hacía mucho tiempo no se sentía y todo por culpa de un par de ojos castaños y una melena indomable como la de un león… una leona… una Gryffindor.
No podía entender su mala suerte por enamorarse de mujeres de esa casa y lo peor del caso, entregadas a otro hombre, aunque debía de admitir la satisfacción que le causó saberse el hombre que hizo mujer a Hermione.
Durante las noches despertaba jadeando, empapado en sudor y con una erección descomunal al revivir los momentos de su primera vez juntos.
Estaba hasta el gorro de las duchas matinales de agua fría por lo que inmediatamente trataba de despejar su mente y enfocarse en la elaboración y diseño de pociones durante todo el día.
Aun no tomaba una decisión sobre regresar a Hogwarts y tratar de enseñar un poco a una bola de niños hormonales, pero tenía tanto tiempo en esa escuela que se sentía raro no estando en ella, pero al mismo tiempo quería hacer algo diferente fuera de un entorno que le recordara a su insufrible sabelotodo, bueno ni siquiera era suya.
Ese día en especial estaba un poco melancólico y desde que había llegado a su casa de nuevo esta era la segunda ocasión en la estaba de esa manera, la primera vez fue cuando llego.
Ya era un poco tarde y no le apetecía hacer nada más que estar sentado en su sofá frente la chimenea con un vaso de whisky de fuego y perderse en el ardor del líquido y el baile de las llamas.
Estaba a punto de perderse en la inconciencia producto del hipnotizante movimiento de las llamas y del whisky aunque no estaba ebrio pero si adormecido cuando unos ligeros golpes en la puerta principal lo sacaron de su sopor.
Le sorprendió el sonido del llamado ya que además de las protecciones correspondientes había hechizado su casa para que se viera vacía.
Sólo alguien del mundo mágico podría ir a buscarlo en ese lugar, pero además tenía que ser alguien que tuviera el conocimiento de que estaba en su casa.
Con fastidio y un poco de curiosidad se acercó a la puerta para ver de quien se trataba, pero grande fue su sorpresa al ver una pequeña figura de alborotados rizos tocando en su puerta.
Definitivamente tenía que estar dormido y su inconsciente jugándole una mala pasada.
Bueno lo que tenía que hacer era ignorar el golpeteo ya se casaría y se iría o mejor dicho despertaría del sueño.
- Profesor sé que está ahí y no me iré hasta que logre hablar con usted - dijo la voz de la castaña que lo atormentaba.
Escuchaba su determinación en su voz y supo que no estaba en un sueño y lo mejor sería despacharla lo más pronto para que regresara a lado del zanahorio.
Por otro lado le era tentador dejarla ahí hasta que se cansara y se fuera, pero tampoco podía dejarla a la intemperie desprotegida de un posible ataque.
Pasaron algunos minutos antes de que Snape tomara la decisión de abrir.
- ¿Qué quiere Granger?, ¿Y cómo demonios llego hasta aquí? - pregunto Snape con todo el odio posible.
- Yo… necesito… hablar con usted - balbuceó Hermione asustada por no saber cómo actuar o que decir, tanto tiempo invertido en dar con su oscuro mago para que cuando lo tuviera de frente se quedara muda.
- De que quiere hablar, yo no tengo nada que hablar con usted así como no pienso perder mi tiempo en su presencia - escupió con veneno Snape aunque esas palabras le dolían a él también.
- Puedo pasar por favor - pidió la castaña buscando ganar un poco más de tiempo.
- Le estoy diciendo que no tengo ganas de hablar con usted y quiere pasar y ponerse cómoda, ¿es que no le llego el mensaje? - dijo Snape bloqueando la puerta con su cuerpo.
- Por favor - volvió a pedir de manera suplicante la castaña y Snape solo se hizo a un lado después de soltar un bufido.
Hermione contenta con su logró se adentró en la casa de aspecto lúgubre y deteriorado pero con muchos libros y pergaminos esparcidos por doquier así como un cálido fuego que la invitaba a acercarse y calentarse un poco.
- ¿Ya ha terminado de inspeccionar el lugar? - pregunto con sarcasmo Snape.
- Lo siento yo solo tenía un poco de curiosidad - dijo Hermione sintiendo el rubor subir a sus mejillas.
- Siempre siente curiosidad - dijo Snape cruzándose de brazos - diga a que ha venido y retírese.
- Quiero hablar de lo que paso cuando regresamos a la mansión Black - dijo Hermione bajando la voz.
- No hay nada que discutir al respecto, usted estaba contenta de regresar con sus amigos y novio y yo por regresar a mi casa - dijo Snape acercándose a la castaña sin darse cuenta.
- Ron no es mi novio, fue un mal entendido que ya he arreglado… - decía Hermione hasta que se vio interrumpida.
- Su vida personal no me interesa, ¿Qué le hace pensar lo contrario? - pregunto Snape siseando.
- Yo… yo pensé… - dijo Hermione sintiendo la humedad acumularse en sus ojos.
Snape sintió un dolor agudo en el pecho al ver a Hermione comenzado a acumular lágrimas en sus ojos que trataba de no dejar resbalar y el temblor en sus labios.
La estaba lastimado y eso le partía el alma a él también y sin ser consciente de sus actos levantó su mano y la poso sobre la mejilla de su leona.
- No me aleje por favor - pidió Hermione aferrándose al pecho de su oscuro mago mientras inclinaba su rostro contra la áspera mano de Snape en busca de más caricias.
- ¿Por qué esta aquí? - pregunto Snape tratando de no dejarse llevar.
- Porque le necesito y quería explicarle lo sucedido con Ron, yo no me lo esperaba y no pude esquivarlo a tiempo, es solo mi amigo casi un hermano para mí - dijo de manera atropellada Hermione buscando que le entendiera.
- ¿Por qué me dice todo eso? - pregunto Snape un tanto aturdido.
- Porque estoy sintiendo cosas por usted que no había sentido por nadie - admitió Hermione ruborizándose.
- ¿Repulsión acaso, asco, ganas de divertirse a mi costa? - pregunto Snape.
- Todo lo contrario - dijo Hermione antes de estampar con desesperación sus labios sobre los finos y rígidos labios de Snape.
Hola buenas noches ya ando de nuevo por estos lares dándoleslata y suplicando su perdón, creo que he hecho méritos para que dejen de enviarme maldiciones, pero es que ¿que seria de la vida, sin un poco de drama? y lo que nos falta jajajaja.
Espero que haya sido de su grado y como siempre agradezco en el alma sus rr, alertas y favoritos que me alegran el día.
Ahora a responder sus rr:
503: te imaginas como de mas mal hubiera terminado Ron si se hubiera visto sometido a una tortura al estilo Belatrix creo que no la contaría, ya sabemos que la ardilla no le funciona muy bien que digamos jajajaja.
* Yetsave: cabezota es poco, yo nunca entendí como fue que J.K. decidió que eran una buena pareja para eso Ron necesitaba madurar en demasía, en dado caso hubiera quedado mejor con Harry pero en fin. Como ves ya encontró a Snape solo falta ver como terminan las cosas.
* YazminSnape: sabemos que no podemos pedir mucho de Ron, y al final de cuentas ese es el ejemplo con el que creció y pues ni modo. Espero que hayas superado tus ansias asesinas si aun quieres matar a alguien que sea a Ron porque si me matas a mi, ¿quien continuara con la historia? y para que veas que tengo ganas de que le mandes un par de maldiciones a Ron aun no ha terminado de hacer estupideces, eso es todo lo que te puedo adelantar.
* Mama Shmi: si a Ron le cuenta un pelín que le entre la letra en el idioma que sea, por otro lado creo que le resulto mejor un cuadro metiche a un navegador de Internet que tampoco tenia a la mano jajajaja.
* SamanthaBlack30: espero que ya me hayas perdonado, están juntos y sabemos que Hermione no le iba a dejar así como así, ¿donde quedaría su coraje Gryffindor?
Bueno pues muchas gracias y nos estamos leyendo la próxima semana.
Besos Ana Lau
