Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son J.K. Rowling y yo solo lo ocupo para jugar con ellos un poco con mi loca mente esperando que sea de su agrado.
Cap. 14 (Fiesta de despedida)
Al siguiente día por la tarde Hermione y Snape llegaron al acuerdo de que ella regresaría con sus amigos para darle la noticia de que regresaría a Hogwarts y prepararía sus cosas para volver.
- Antes de irnos te tengo un regalo de bienvenida como mi aprendiz - dijo Snape mientras se preparaban para despedirse por un par de días.
- Muchas gracias, ¿Qué es? - pregunto Hermione entusiasmada ante la idea de un obsequio de parte de Snape.
- Toma - fue todo lo que dijo Snape al entregarle el armario que había modificado.
Hermione recibió entre sus manos el pequeño armario sin saber qué hacer con él o que era exactamente, ¿acaso era un juguete? o ¿hacia algo especial?
- No te imaginas que es ¿verdad? - pregunto Snape con una mueca burlona.
- Un armario miniatura, muy mono debo aclarar pero no tengo idea de que haga o sea en realidad - admitió Hermione contemplando la figurilla entre sus manos.
- Granger, Granger que no ha aprendido a no juzgar las cosas por su tamaño - dijo Snape moviendo la cabeza negativamente.
- Por eso he admitido no saber que era con exactitud, pero asumo que me dirás - dijo Hermione.
- En efecto es un armario reducido, pero puedes volverlo a su tamaño original con un sencillo hechizo - dijo Snape colocando en armario en el centro de la sala.
- Ya cuento con un baúl pasta transportar mis cosas, pero te lo agradezco de verdad es muy bonito - dijo Hermione cuando vio que Snape lo regresaba a su tamaño original.
- Recuerdas el armario en el que trabajaba Draco - dijo Snape.
- Si, era un armario evanescente, el otro estaba en Borgin y Burkes, fue lo que ocuparon los mortífagos para entrar al colegio la noche que… - Hermione se quedó callada al darse cuenta de lo que estaba por decir.
- Cuando mate a Albus - termino Snape por ella.
- Lo siento yo…
- No podemos cambiar el pasado, mate a Albus y el negarlo no cambiara las cosas - dijo Snape con voz dura.
- No te juzgues tan duro, el profesor Dumbledore prácticamente te obligo a hacerlo y estaba por morir por el horrocrux - dijo Hermione aferrándose al pecho de su oscuro mago.
- No voy a discutir eso; regresando al armario, este que tienes delante de ti cumple con la misma función, ábrelo - ordenó Snape cambiando de tema.
Cuando Hermione lo abrió se sorprendió al ver que estaba lleno con túnicas del colegio y algunas prendas normales, como un par de jeans, suertes y blusas.
Estiró la mano para tocar las prendas, pero su mano las atravesó como si de un fantasma se tratara.
- ¿Dónde está su gemelo? - pregunto Hermione con curiosidad.
- Esta aquí - dijo Snape sacando el otro armario reducido.
- ¿Los has hecho tú? - pregunto Hermione mirando fascinada la miniatura que estaba entre las manos del pocionista.
- Una vez que estemos en el colegio Minerva va a tratar de tenerme vigilado para que no te trate mal - dijo Snape haciendo una mueca - y no creo que quieras que nos llegara a sorprender entrando o saliendo de la habitación del otro.
Hermione estaba de acuerdo con las palabras del mago, pero algo dentro de ella se disgustó ante el hecho de no poder gritar libremente que estaba con Snape.
- Tienes toda la razón, me alegro de poder aprender de ti - dijo Hermione dándole la razón a Snape.
- Creo que será mejor que regreses con Potter y Weasley - dijo Snape depositando un beso en la coronilla de Hermione.
- Está bien, creo que están un poco preocupados porque no he regresado - admitió Hermione y Snape no lo dudaba al menos no de Potter.
- Nos vemos en un par de días en el castillo - dijo Snape.
- Está bien, creo que se hará largo el tiempo de espera - dijo Hermione tratando de no sonar demasiado cursi.
Sin decir nada más Hermione desapareció con un plop y apareció en el pequeño jardín de la mansión Black.
- ¿Chicos? - llamo Hermione entrando al pequeño recibidor para después ir a la cocina en su búsqueda encontrándoles ahí en medio de lo que asumió eran los platos del desayuno a medio terminar concentrados en un juego de ajedrez mágico.
- Harry, Ron he vuelto - dijo Hermione regalándoles una sonrisa radiante.
- Oh Hermione has vuelto - exclamó Harry feliz poniéndose de pie para ir a abrazar a su amiga.
- Hermione que bueno que has vuelto, yo… siento mucho lo que paso la última vez - dijo Ron adquiriendo la misma tonalidad de su cabello en su rostro.
- Está bien Ron, ya ni me acuerdo - dijo Hermione sonriéndole y es que estar al lado de su oscuro mago le hacía olvidarse de todo.
- Ya que hablas de olvidar, antes de que eso pase ayer llego esto para ti - dijo Harry entregándole una carta con el sello de Hogwarts.
- Oh debe de ser la respuesta a mi petición - dijo Hermione emocionada aunque ya conocía la respuesta.
- ¿Has pedido regresar a Hogwarts? - pregunto Ron tratando de que eso no le molestara.
- Si y me han aceptado - concluyó en un grito Hermione mientras brincaba de alegría.
- Muchas felicidades Hermione tú mejor que nadie se lo merece y dime ¿quién será tu tutor? - pregunto Harry aunque ya intuía la respuesta.
- El profesor Snape ha aceptado que seré su aprendiz en pociones - dijo Hermione feliz - debo de preparar tantas cosas, libros, mi ropa, pergaminos, plumas, tinta, calderos, algunos ingredientes.
- Tienes solo un par de días, ¿gustas que acompañemos al callejón diagon? - ofreció Harry.
- Claro que si chicos ya tenía tiempo que no pasábamos los tres sin tener que andar corriendo por salvar el pellejo - dijo Hermione.
- Bueno hay que recordar que aún hay mortífagos sueltos - dijo Ron.
- Tienes razón Ron, pero podemos pasar un rato agradable - dijo Hermione.
Los tres chicos se alistaron para salir y haciendo uso de la chimenea llegaron al callejón diagon donde disfrutaron de sus compras.
Pasaron toda la tarde de tienda en tienda ya que los dos magos aprovecharon para adquirir algunas cosas que les faltaban también para iniciar su capacitación como aurores.
Cuando ya solo les faltaba la librería pasaron por un helado disfrutando como hacía tiempo no lo hacían y Harry noto el entusiasmo de su amiga por regresar al castillo y estar con Snape.
Harry intuía que si Snape acepto a Hermione fue por McGonagall que seguramente intervino por ella alegando que le salvó la vida, además tenían que tomar en cuenta el tiempo que tuvieron que pasar juntos después del ataque de los mortífagos, cosa que también le extrañaba porque nada más volver de la casa de Hermione a Snape le faltó tiempo para irse, solo esperaba que Hermione no sufriera con las lecciones que le impartiría Snape ya que el sabia de primera mano como de cansadas y frustrantes podían llegar a ser.
Cuando llegaron de nuevo a su casa se encontraron con la grata sorpresa de tener a Ginny esperándoles.
- Hermione ya has vuelto, no sabes cómo me alegra - grito efusivamente la pelirroja mientas corría a abrazar a su amiga y le regalaba una mirada asesina a su hermano.
- Ginny yo también te eché mucho de menos - dijo Hermione respondiendo el abrazo de su amiga.
- Lo bueno es que ambas se van a acompañar en Hogwarts - comentó Ron.
- ¿Cómo nos vamos a acompañar? - pregunto curiosa Ginny y Hermione hasta ese momento no había caído en cuenta de que estaría Ginny en el castillo también.
- Pues Hermione va a ser aprendiz de Snape - dijo Harry acercándose a su novia.
- De verdad Hermione, sí que deben de gustarte las emociones fuertes para tratar de sobrevivir al carácter explosivo del profesor Snape - comentó Ginny sonriéndole abiertamente.
- No creo que sea tan malo como dicen - le defendió Hermione.
- Yo sé de primera mano como de explosivo puede llegar a ser - dijo Harry fingiendo que un escalofrío le recorría la espina dorsal.
- Bueno ya veremos cómo me va - dijo Hermione tratando de no enfadarse ya que hasta hace un par de meses atrás ella compartía la misma opinión que sus amigos.
- Tienes toda la razón, pero que les parece hacer una fiesta de despedida antes de regresar al castillo y que ustedes inicien su curso en el ministro - ofreció Ginny entusiasmada.
- Sería una buena idea, podríamos reunir a toda la orden - dijo Harry contagiado de la buena actitud de su novia.
- Tenemos que decirle a mamá - dijo Ginny a Ron.
- Sería lo mejor, también a Fred y a George para que nos echen una mano para acomodar las cosas - dijo Ron.
Entre los cuatro se pusieron a organizar su reunión muy emocionados y mandaron los avisos a todos los de la orden.
El tiempo pasa volando cuando se tienen cosas que hacer como organizar una reunión, aunque eso no era un impedimento para que Hermione le dedicara un tiempo a pensar en su oscuro mago que ya tenía que haber regresado al castillo lo que complicaba que fuera a verlo.
Tampoco quería escribirle para no agobiarlo, ni levantar sospechas sobre con quien intercambiaba correspondencia.
Ya por fin era el último fin de semana lejos de Snape donde para su fortuna no había vuelto a tener pesadillas y faltaban algunas horas para que llegaran los de la orden así que Hermione tenía solo que verificar que tuviera todo listo para su regreso antes de ir a ayudarle a Molly en la cocina.
Cuando termino bajo y se dio cuenta de que los chicos ya se encontraban arreglando la enorme mesa y las sillas para que todos estuvieran a gusto.
También Ginny ya estaba ayudándole a su mamá con la comida o mejor dicho el banquete que estaba preparando, inmediatamente se puso manos a la obra ayudándole a Ginny que estaba peleando y picando verdura para la ensalada y el puré de papas.
Después de un par de horas ya todo estaba listo y solo quedaba esperar a que llegaran.
Los primeros en llegar fueron Remus y Tonks con el pequeño Ted, inquieto que en cuanto se vio libre de los brazos de su madre emprendió su exploración por la sala.
Al poco tiempo llegaron Arthur y el nuevo ministro Kingsley uniéndose a la reunión.
- Que bueno que podamos volver a reunirnos para convivir después de todo lo que hemos tenido que pasar - dijo Kingsley después de saludar a todos los presentes.
Los gemelos estaban entretenidos con Ted a quien le mostraban algunos de sus más inocentes trucos.
Hermione disfrutaba de la reunión tratando de decidir quién de los tres era el pequeño.
Tenía una enorme sonrisa plasmada en el rostro dándose cuenta que de verdad le gustaban las reuniones con toda esa gente a la que consideraba su familia y una duda le asalto, ¿Cuántos de los ahí presentes estarían en contra de su relación con Snape?, no tenía una certeza pero sabía que serían muchos, posiblemente todos.
Y con eso otra duda le vino a la mente ¿Dejaría a todos los que consideraba su familia por Severus?, a eso aún no tenía respuesta y no quería pensar en eso en ese momento y para su fortuna sus plegarias fueron escuchadas ya que el hilo de sus pensamientos se vieron interrumpidos por la llegada de alguien más.
Hermione levantó la vista para ver entrar a la profesora McGonagall acompañada por nadie más y nadie menos que Snape, el corazón de Hermione le dio un vuelco al verlo tan frio e indiferente a todos, hasta que por una fracción de segundo sus miradas se cruzaron y su indiferencia y frialdad desaparecieron el tiempo suficiente para que solo Hermione se percatara de ello.
- Profesora, profesor que gusto nos da que hayan podido venir - dijo Harry dándoles la bienvenida como el buen anfitrión que era.
- Siempre es un gusto señor Potter - dijo la profesora McGonagall amablemente.
- Adelante póngase cómodos - dijo Harry nervioso sin saber que más decir.
- ¿A qué se debe esta reunión Potter? - pregunto Snape haciendo una mueca.
- Pues… para disfrutar que podemos seguir con vida y que comencemos nuevas cosas, Ron y yo vamos a comenzar con los cursos para ser aurores y Hermione regresa a Hogwarts como su aprendiz - digo Harry temblando por dentro ante la mirada penetrante del pocionista.
- Sigo sin entender el motivo de su reunión - dijo Snape con su usual tono de fastidio mientras elevaba una de sus cejas.
- Severus no te pongas pesado si quiere véalo como una simple reunión más - dijo McGonagall en defensa de Harry.
- Sabias Minerva que no quería estar aquí, tenía que preparar el plan de estudios que me impusiste - dijo Snape, aunque todo lo que acababa de decir era mentira, quería estar ahí viendo a su castaña y su plan de trabajo lo habían hecho entre los dos, pero era algo que no podía decir.
Después de decir eso Snape se alejó a la parte más alejada de la reunión mirando en intervalos a Hermione quien platicaba a gusto con McGonagall mientras era consciente de las miradas de su oscuro mago que la ponían un tanto nerviosa.
Momentos después Molly Weasley anunció que podían pasar al comedor y todos encantados se dirigieron a la mesa para degustar de las delicias que solo la matriarca de los Weasley sabia preparar, todos menos Snape y Hermione que se quedó rezagado al igual que Harry.
- Profesor - le llamo Hermione consiente de la presencia de Harry y la atención de McGonagall.
- ¿Se ha perdido Granger? - pregunto con sarcasmo Snape.
- No, solo quería saber si nos iba a acompañar a comer - dijo Hermione tratando de no tomarse enserio las palabras de su oscuro mago, pero era tan bueno que ahora entendía como pudo engañar incluso al propio Voldemort.
- Si ya estoy aquí, creo que es lo mínimo que puedo hacer ¿no cree? - dijo Snape como si fuera lo más obvio.
Hermione solo asintió con la cabeza y dio media vuelta llegando al lado de Harry.
- ¿Estas segura de que quieres continuar con tu plan de ser aprendiz de Snape? - le pregunto en voz baja Harry, siendo esa la misma pregunta que se hacía McGonagall.
- Solo será cosa de que ambos nos acostumbremos, además dudo que haya aceptado de buen modo la noticia de tener que enseñarme y aún debe de estar molesto, espero que se le pase rápido - dijo Hermione.
- Yo espero lo mismo Herms y si en algún momento desistes sabes que cuentas con mi apoyo - dijo Harry abrazando fraternalmente a Hermione para enojo de Snape quien los seguía algunos pasos atrás.
Una vez que terminaron de comer contando con las bromas de los gemelos para diversión de todos, menos de Snape y de Molly regresaron a la sala donde les esperaban algunas galletas así como café y té.
Snape regreso a su lugar alejado del grupo de personas que hablaban animadamente, entre ellos Hermione quien en un descuido se tiró la taza que tenía entre sus manos manchado su ropa y el suelo el cual limpio con magia, pero en cuanto a su vestimenta decidió cambiarla y cuando levantó la vista hacia donde estaba Snape se sorprendió de no verlo ahí y sin ser consciente del todo hablo en voz alta.
- ¿Y el profesor Snape? - logró corregir a tiempo cuando escucho el sonido de su propia voz.
- No se preocupe señorita Granger ya regresara - dijo McGonagall esperando que no la hubiera dejado ahí sin comunicarle que regresaba al castillo.
Sin darle mayor importancia Hermione subió hacia su habitación donde nada más abrir la puerta se vio sorprendida por unos fuertes brazos y unos rudos y cálidos labios que impidieron que gritara tal y como tenía pensado hasta que se percató que se trataba de Snape y fue entonces que le respondió con efusividad el beso.
- Yo también lo necesitaba Severus, pero ¿Cómo sabias que había tirado mi traza? - pregunto Hermione confundida.
- Magia Granger, magia - dijo Snape como si fuera lo más obvio.
- Entonces ¿Tú…? - dejó inconclusa la pregunta obteniendo un asentimiento por parte de Snape.
- Tenerte tan cerca y no poder tocarte comenzaba a ser insoportable - admitió Snape obteniendo como respuesta que Hermione se le lanzara encima literalmente cayendo por fortuna sobre la cama.
Snape no perdió el tiempo y devoró con hambre desmedida los labios de Hermione mientras la despojaba de sus prendas mojadas.
Hermione se sentía arder al ser despojada de cada una de sus prendas de vestir a excepción de la ropa interior y cuando ella trató de hacer lo mismo con la de Snape, él la detuvo aprisionando sus muñecas.
- No podemos terminar, ya nos hemos tardado y pueden venir a averiguar - dijo Snape incorporándose dejando a Hermione frustrada.
- Pero no me puedes dejar así - se quejó Hermione incorporándose en la cama.
- Y tú crees que yo también quiero quedarme así - dijo Snape señalando su entrepierna donde había clara evidencia de su excitación.
- Lo siento - se disculpó Hermione.
Snape se colocó la capa ocultando su pequeño problema.
- Te espero abajo antes de regresar al castillo - dijo Snape abandonado la habitación.
Una vez que Hermione logró calmarse y recuperar su temperatura habitual, se colocó ropa limpia y bajo de nuevo a la sala buscando a Snape al cual encontró en el mismo lugar que había ocupado toda la tarde, solo que ahora tenía un libro entre sus manos.
- Nosotros nos pasamos a retirar - anunció McGonagall - señorita Granger, señorita Weasley nos vemos en un par de días en el castillo.
- Claro que si profesora y no sabe cuánto les agradezco la oportunidad - dijo Hermione.
- Solo espero que mejore su equilibrio para que no termine derramando las pociones y me haga perder mi tiempo - dijo Snape penetrando con la mirada a Hermione quien se quedó estupefacta ante el cinismo de Snape.
- Severus, solo fue un accidente a cualquiera le puede pasar - le defendió McGonagall.
- Como digas Minerva - bufo Snape dándose media vuelta.
Después de que McGonagall y Snape se fueran también se retiraron los Lupin acompañados por el ministro.
- Creo que Snape no te la va a poner nada fácil - dijo Harry cuando estaban recogiendo.
- Ya me he hecho a la idea, pero ya me las arreglaré - dijo Hermione ocultando una sonrisa.
- Harry no te importa que se queden todos a dormir hoy ¿verdad? - pregunto Ron entrando a donde estaban Harry y Hermione.
- Claro que no Ron, sabes que esta es su casa también - dijo Harry dando media vuelta para ir a decirles personalmente a los señores Weasley.
- Hermione, ¿te la pasaste bien? - pregunto Ron aprovechado que se habían quedado solos.
- Claro que si Ron, siempre es agradable convivir con los seres queridos - dijo Hermione.
- Oye y sigues con tu idea de regresar a Hogwarts, todos nos hemos dado cuenta de cómo te trata Snape y si así lo hace en público ¿te imaginas que te hará en privado? - pregunto Ron y la mente de Hermione recordó su trató en privado.
- No creo que me vaya tan mal, si ya sobrevivimos tantos años, qué más da un poco más de tiempo - dijo Hermione tratando de tranquilizar a su amigo.
- Confió en ti Herms, pero si necesitas algo no dudes en buscarme, lo mismo si te llega a hacer algo - dijo Ron acercándose sutilmente a la castaña.
- Es muy lindo de tu parte, lo tendré en cuenta - dijo Hermione sintiéndose halagada.
- Sabes que eres alguien importante para mí - dijo el pelirrojo dándole un beso fugaz en su mejilla muy cerca de la comisura de sus labios.
Hermione se quedó estática en su lugar viendo como Ron se alejaba, tiempo atrás ella se le hubiera tirado a los brazos si Ron le hubiera dicho esas palabras, pero ahora se sentía culpable porque no quería otro malentendido con Severus ni tampoco quería ocultarlo.
Severus realmente le importaba y el hecho de que a su lado se mostrara un poco más como él verdaderamente era, dejando ver un poco sus inseguridades y emociones le hacía aún más irresistible.
Como si de una iluminación divina se tratara encontró la respuesta a la pregunta que se había hecho en la tarde y la respuesta era sí, dejaría todo por estar con Severus Snape.
Amaba a Severus Snape y si hacían pública su relación, lo cual esperaba que sucediera, permanecería a su lado enfrentando a todos y a todo, porque ya eran uno solo y si dejaba a Severus su dolor sería su dolor también.
Mientras tanto el niño que vivió observaba todo dándose cuenta de que su amigo aun quería a Hermione, pero para su desgracia ella no le correspondía de la misma manera, al contrario se le veía pensativa y con una expresión culpable, como si estuviera traicionando a alguien, pero ¿A quién?
Tal vez su novia supiera algo, pensó y fue en su búsqueda encontrándola regañando a los gemelos quienes le habían hecho una broma.
- Ve ahí esta Harry, esperando por ti - dijo Fred distrayendo a su hermana para que dejara de sermonearles.
- Ve no le hagas esperar - dijo George viendo que en efecto ahí estaba Harry.
- Ginny - llamo Harry a lo que la pelirroja volteo inmediatamente olvidando el enojo con los gemelos.
- ¿Qué tienes Harry? - pregunto Ginny observando la mirada preocupada de su novio.
- Me preguntaba si tu sabrías si Hermione está interesada en alguien más o si sale con alguien - dijo Harry mientras guiaba a su novia hacia la sala donde un cálido fuego crepitaba.
- Pues lo único que yo sabía era que estaba con mi hermano y le quería mucho, digo tenía que hacerlo para aguantarle tantas cosas que le hizo - dijo Ginny pensativa.
- ¿Crees que haya dejado de quererle? - pregunto Harry tomando la mano de Ginny.
- Porque lo preguntas - quiso saber Ginny antes de comenzar a hacer suposiciones.
- Hace unos momentos presencié como Ron hacia un esfuerzo con Hermione pero ella parecía como confundida, culpable, no lo sé y por eso creo que Hermione está interesada en alguien más, pero no me imagino quien puede ser - dijo Harry atrayendo a Ginny bajo su protector brazo.
- Pues lo siento mucho por mi hermano, pero él desaprovecho muchas oportunidades para estar con Hermione, pero tal vez simplemente no se lo esperaba y muy pronto vuelvan a estar juntos - le animó Ginny.
- Eso espero Ginn los dos son mis mejores amigos y no me gustaría tener que ponerme de parte de alguno o que terminaran lastimados - dijo Harry apoyando su cabeza sobre la de su novia.
Hola, antes que nada quiero pedirles una enorme disculpa por desaparecer de esa manera tan grosera, digamos que mi mente se fue de vagaciones, pero ya ando por aquícon la mas firme intenciónde redimirme ante ustedes, esperando que no se hayan olvidado de mi.
Bueno por el momento, esperando haber obtenido su perdón, les contestare a sus rr que con tanta amabilidad me hacen favor de llegar y tambiénles agradezco las alertas y favoritos.
* Kiara Michelle: que bueno que me tienes paciencia y créemeque no tengo la intensiónde abandonar ninguna historia y pienso acabar todas y cada una de las que empiece a menos de que sea por causas de fuerza mayor, si no aunque tarde siempre terminare.
* 503: ya sabemos como le encanta eso de la arrogancia y frialdad aunque en realidad sea todo un dulce, pero no de esos que empalagan y ya veremos si Snape quiere compartirte un poquito a Herms aunque lo dudo jajaja.
* Yetsave: es bueno saber que te gusta la historia y el díaque me dejas un rr me alegras el dia y se que estas al pendiente de la historia y eso es lo que importa.
* Megumisakura: que bueno que te sigue gustando la historia y mil disculpas por la demora.
* Ale: siento la demora, ya esta el nuevo capitulo que espero tambiénhaya sido de tu agrado.
De nuevo, lo siento mucho y espero no demorar tanto tiempo de nuevo. Hasta la proxima.
Besos Ana Lau
