Disclaimer: Los personajes no me pertencen son de J.K. Rowling, yo solo los uso para jufar con ellos en mi loca mentecita esperando que les guste.
Cap. 15 (De regreso a Hogwarts)
Por fin el día de regreso al castillo había llegado y Hermione tenía los nervios de punta, estaba muy emocionada por un lado estudiaría algo que siempre encontró fascinante y por otro estaría con quien ella amaba.
La despedida en King's Cross fue un tanto emotiva, Molly era como una madre para ella y como tal trataba, tanto Harry como Ron y hasta los gemelos prometieron que salían cuando fueran a Hogsmeade.
En esos momentos en que terminaba de cambiarse con las túnicas de Hogwarts entró Ginny en su cubículo ya con su túnica colocada.
- Herms hace mucho que no platicamos - dijo Ginny casualmente.
- Tienes toda la razón y es que han pasado tantas cosas - dijo Hermione sentándose al lado de la pelirroja.
- Yo tengo una duda que desde hacía tiempo tengo y no había tenido la oportunidad de preguntarte, teniendo a Harry y a Ron juntos todo el tiempo o los pequeños tiempos que desapareces - comentó Ginny tratando de sondear la situación.
- Como dije, han pasado muchas cosas, pero dime cuál es tu duda y si puedo con gusto te ayudaré - ofreció amablemente Hermione.
- ¿Qué hay con Ron? - pregunto directa Ginny.
- Bueno sabes que somos amigos, terminamos hace un tiempo, bueno si te soy sincera dudo que hayamos empezado algo - admitió Hermione.
- ¿Pero que sientes por él? - quiso saber Ginny.
- Le quiero mucho Ginny, es como un hermano para mi igual que Harry - dijo Hermione sin entender a donde quería llegar la más pequeña de los Weasley.
- No creo que a un hermano se le quiera besar - dijo Ginny, esperando que no sintiera nada más haya de amistad por su novio.
- Tienes razón Ginny, por eso fue que me di cuenta que entre Ron y yo no puede haber nada romántico, le quiero mucho pero no lo puedo ver como hombre, no sé si me entiendas - dijo Hermione tratando de explicarse lo mejor que pudo.
- Ya veo, bueno lo siento por Ron sé que aun te quiere y no como amiga - dijo con pesar Ginny.
- Lo siento Ginny, tu mejor que nadie sabes que lo intente, pero me canse de dar amor por los dos y después está el hecho de que ya no me atrae de esa forma - dijo Hermione.
- Te entiendo, otro ahora cuéntame ¿hay alguien que logre robarte el sueño y un par de suspiros? - quiso saber Ginny.
- Que cosas dices Ginny, por el momento solo estoy concentrada en mis estudios no quiero tener problemas con Snape - dijo Hermione cambiando de tema para que no se delatara y funcionó.
- ¿Por qué insististe en estudiar con Snape? - pregunto Ginny.
- Porque siempre me gustaron las pociones - dijo Hermione con un encogimiento de hombros.
- Pero pudiste haberle pedido a Slughorn estoy segura de que no se hubiera negado - dijo Ginny, Horace Slughorn no se negaría a tener a un tercio del trío dorado para poder presumirlo como si de un trofeo se tratara.
- Porque Snape es el encargado de enseñar pociones y si te soy honesta yo creo que él es el mejor pocionista de estos tiempos y tal vez por un poco de orgullo propio, quiero que reconozca mi trabajo, todos los profesores lo hicieron menos él - dijo Hermione tratando de explicar por qué quería ser su aprendiz.
- Pues sí que eres masoquista, solo espero que todo te salga bien, me supongo que te quedarás en la torre con nosotras - dijo Ginny y Hermione hasta ese momento cayó en cuenta de que tendría que arreglárselas, tendrían los armarios pero aun así…
- No lo sé, me supongo al final de cuentas es mi casa - dijo Hermione fingiendo indiferencia.
Al poco tiempo llegaron a Hogsmeade y subieron a los carruajes como todos los años y Hermione sintió felicidad de regresar a su hogar.
Cuando llegaron fueron recibidos por Snape quien sin decir nada más que un "buenas noches" los guio hasta el comedor donde esperarían a la selección de casas y Hermione se sentó junto a Ginny escuchado el efusivo discurso de bienvenida tanto como del sombrero como de la directora McGonagall agradeciendo el hecho de tener aún una escuela y brujos dispuestos a estudiar, felicito a todos por haber sobrevivido a la guerra y pidió que se honrara la memoria de más personas que cayeron por el bien del mundo mágico.
Cuando termino el discurso dio inicio al banquete y cuando estaba por la mitad Hermione sintió la penetrante mirada de Snape así que discretamente le busco, encontrándole mirándola fijamente haciendo una muy sutil inclinación de su copa obteniendo como resultado una tímida sonrisa por parte de Hermione.
Una vez que el festín llego a su fin Hermione fiel a su costumbre siguió a sus compañeros de Griffyndor para ser detenida poco después por la directora.
- Señorita Granger, buenas noches, bienvenida a Hogwarts de nuevo, la voy a acompañar a sus habitaciones - dijo McGonagall.
- Esta bien, aunque pensé que estaría en la torre Griffyndor - dijo confundida Hermione y más aún cuando se dio cuenta de que iban rumbo a las mazmorras.
- Severus pidió que fueras instalada en las mazmorras, además de que ahora tus túnicas serán neutrales solo con el escudo de Hogwarts así que de ahora en adelante tomara sus alimentos en la mesa de profesores, aunque claro que podrá tomar uno que otro en la mesa de Griffyndor con los señorita Weasley - dijo McGonagall mientras llegaban a su destino topandose con Snape.
- Buenas noches profesor - dijo McGonagall.
- Profesor buenas noches - dijo suavemente Hermione.
- Señorita Granger veo que aún no desiste, la espero mañana a las siete de la mañana en el aula de pociones - dijo Snape y dio media vuelta y desapareció por una puerta.
- Será mejor que se instale rápidamente y se retire a dormir - dijo la directora enseñándole la contraseña con la cual podría acceder a las habitaciones.
- Eso hare profesora y muchas gracias por todo, hare mi mejor esfuerzo - digo Hermione encontrando su baúl frente a la enorme cama con dosel en tonos rojos y dorados.
- No lo dudo señorita Granger, espero que le agrade la decoración y si tiene algún problema con el profesor Snape por más pequeño que este sea no dude en decírmelo - dijo McGonagall antes de salir de la habitación.
Hermione estaba en busca del lugar indicado para colocar su armario cuando unos discretos y secos golpes en la puerta despertaron su atención, fue a abrir y se encontró con la penetrante mirada de Snape.
- ¿Cree que sea sensato que pase toda la noche aquí afuera? – pregunto Snape levantando una ceja de manera interrogante.
- Lo siento, pasa - dijo Hermione haciéndose a un lado para que su oscuro mago pasara.
- Espero que estés contenta y a gusto - dijo Snape haciendo una mueca al ver el color de la decoración.
- Es muy bonito si, un poco oscuro y frio pero agradable - dijo Hermione.
- No se podía esperar otra cosa de las mazmorras - dijo Snape aproximándose hacia la castaña.
- Lo es y lo que lo hace mejor es que estés tan cerca de mí - dijo Hermione pasando las manos por detrás de la espalda de Snape.
- Puedo ayudarte a entrar en calor antes de que te quedes dormida - se ofreció Snape acercándose a su oído.
- Me temo que tengo que dormir temprano, no me gustaría hacer enojar a mi tutor - dijo Hermione jugando con la interminable fila de botones de la levita de Snape.
- Yo me encargaré de eso, ahora creo que no te he dado la bienvenida adecuadamente - dijo Snape colando sus manos por debajo de la blusa de Hermione.
No hacían falta más palabras cuando el deseo se apoderaba de sus cuerpos tratando de consumar su pasión que se había visto frustrada en más de una ocasión.
Esas manos con las que tanto había soñado volvían a recorrer el cuerpo de Hermione llevándola a la locura, por su parte Snape no estaba mucho mejor, no entendía como tiempo atrás podía pasar largas temporadas sin la necesidad de calmar sus deseos carnales, pero ahora parecía un adicto necesitado de su dosis diaria.
La necesitaba y eso le daba miedo, no quería ser dependiente de alguien, pero la pequeña hechicera que se retorcía entre sus brazos se lo estaba poniendo muy difícil, la amaba, si la amaba y sabía que si algún día ella decidiera alejarse de su vida sería un muerto en vida, pero no podía cambiar, él era déspota, frio, sarcástico y viejo.
- Severus no te detengas por favor - pidió amablemente Hermione tomando entre sus manos el rostro de Snape.
- Lo siento, mi mente me jugo una mala pasada - dijo Snape perdiéndose en la ternura y deseo que veía en la mirada color miel de Hermione.
- ¿Quieres que nos detengamos?, podemos hacerlo - dijo Hermione saliendo de a poco de debajo del cuerpo de Snape.
- No, te deseo ahora - dijo Snape aprisionado su cuerpo bajo el suyo haciéndole sentir su deseo.
- Entonces tómame aquí me tienes - dijo Hermione buscando con desesperación sus labios.
Ambos magos se perdieron en las sensaciones que el otro le despertaba llegando juntos a la cima del placer terminando enredados entre las sabanas con sus cuerpos sudorosos, pero satisfechos.
- Ya te extrañaba - dijo Hermione acurrucándose lo más cerca posible del cuerpo de Snape - ¿vas a pasar la noche aquí? - quiso saber Hermione.
- ¿Aún siguen las pesadillas? - pregunto Snape acariciando la espalda de Hermione.
- No, desde que abarcas mis sueños las pesadillas se han ido - dijo Hermione disfrutando de las caricias proporcionadas.
- Creo que si me voy a quedar, debe quedar instalado ese armario - dijo Snape tomando su varita acomodando y regresando a su tamaño original el armario que Hermione le entregó.
Cuando todo estaba listo ambos magos volvieron a acomodarse quedando sus cuerpos entrelazados para recibir a Morfeo.
Snape no quería aceptar la gran cantidad de cambios que se venían dando en él desde que la joven bruja entró en su vida, como el hecho de que gran parte del tiempo estaba ansioso buscando a la dueña de los ojos color miel que tanto le gustaban, o la necesidad de satisfacer sus necesidades físicas con el cuerpo que estaba volviéndolo loco.
En lo que más notaba el cambio era el hecho de que comenzaba a sopesar la idea de compartir su vida con alguien y concebir esperanzas de compartir su futuro con ella, lo cual al mismo tiempo que le entusiasmaba, también le asustaba.
Cuando el nuevo día llego, con su primer día de clase sorprendió a ambos magos aun abrazados donde el primero en despertar fue Snape deshaciendo cuidadosamente el abrazo en el que se veía preso.
- Buenos días - dijo Hermione sintiendo el sutil movimiento de su mago.
- Buenos días, ya es hora de que comience con sus clases, alístate y en media hora nos vemos en el comedor - dijo Snape poniéndose de pie.
Una vez que salió Snape de la habitación Hermione se apresuró dándose una ducha rápida para después pelearse con su cabello logrando sujetarlo en una cola de caballo, para después subir al comedor dirigiéndose nerviosamente a la mesa de profesores.
Cuando llego a la mesa quedaba un lugar entre Snape y McGonagall por lo que sin más remedio tomo asiento.
- Buenos días profesora, profesor - saludo Hermione.
- Buenos días señorita Granger, espero que haya pasado cómoda su primera noche en el castillo - dijo McGonagall, logrando que en jugo de calabaza que bebía Snape se atorara logrando a penas disimular.
- Si muy bien gracias - dijo Hermione sonrojándose por todo lo que abarcaban sus palabras aunque la directora no fuera consiente de ese hecho.
- Granger, en diez minutos en las mazmorras - dijo Snape poniéndose de pie.
- Severus aún faltan veinte minutos para las clases - dijo McGonagall contemplando el desayuno casi completo de Hermione.
- Minerva tengo que recordarte que la señorita Granger no es una estudiante más, tiene que saber algunas cosas antes de iniciar con el curso - dijo Snape con tono cansado y McGonagall no encontró ningún argumento más que decirle.
Pasados los diez minutos Hermione tocaba sutilmente la puerta del aula de pociones.
- Adelante Granger, tome asiento - dijo Snape indicándole un lugar enfrente del aula.
Hermione entendía que en esos momentos Snape era su tutor y como tal le merecía respeto y atención.
- Espero que se guarde todos sus comentarios mientras imparto la clase, deje que los estudiantes aprendan un poco y nunca se le ocurra ayudarles con alguna poción, usted realizara todas las pociones y no tengo que decirle que tienen que ser perfectas para que puedan ser tomadas como referencia - dijo Snape a lo que Hermione solo asentía con la cabeza.
- Me queda claro profesor - dijo Hermione.
- Su horario incluye todos los cursos de pociones que se imparten este año a los que tendrá que asistir, además del tiempo marcado en morado en su horario que corresponde a la asesorías particulares y elaboración de pociones para la enfermería - dijo Snape.
Hermione contemplo el horario del cual le hablaba y era muy parecido al de años atrás solo que en todos los espacios había clases de pociones de todos los cursos en lugar de materias como cuidado de criaturas, encantamientos, historia de la magia, runas y demás.
- Esta bien profesor - dijo Hermione guardando el pedazo de pergamino entre sus libros.
- Una cosa más Granger... - dijo Snape apoyando las manos sobre la mesa acercando peligrosamente su rostro al de Hermione, robándole un beso lleno de pasión - deje los lugares de enfrente para alguien que lo necesite - dijo después de dar por terminado el beso.
- Eso no es justo - protestó Hermione y no sabía si era por terminar el beso o por mandarla a los lugares de atrás del aula.
- La vida no es gusta Granger - fue todo lo que dijo Snape antes de dirigirse a su escritorio.
Y así entre clase y clase paso el primer día para todos en Hogwarts dejando a una cansada Hermione, cansada pero feliz y segura de haber tomado la mejor decisión.
Hola buenas madrugadas, ahora sin falta el nuevo capitulo que espero les haya gustado, tambiénme gustaríaagradecerlesel tiempo que me dedican para leerme y la paciencia que me tiene para actualizar asícomo sus alertas, rr y favoritos.
Ahora responderésus rr.
* Megumisakura: muchas gracias linda, trato de ponerle todo el empeño posible.
* YazminSnape: espero que la espera no se te haya hecho larga cielo y que lo hayas disfrutado.
* Melitacullen: que bueno que te gusta la historia esa es la idea, déjamedecirte que antes de que explote la bomba que tu dices va a haber otro boom que va a detonar el principal.
* Mama shmi: muchas gracias y aun no se cual de las dos cosas va a pasar primero.
* KiaraMichelle: Bueno creo que tendríamosque hacer fila para casarnos con ese hombre, que bueno que me tengas paciencia no sabes como te lo agradezco.
* Yetsave: Muchas gracias cielo por la paciencia, y sabemos que en el fondo muy en fondo de su corazónSnape es todo un romántico.
Bueno espero no tardar con próximocapitulo, ademas de que me gustaríainvitarles a que se den una vuelta por una nueva historia que se llama "Y hubo alguien" con nuestra pareja favorita que aun no se si dividiréla historiaen dos y sera de un solo capitulo, la subo en cuento haga las correcciones pertinente.
Hasta la próxima. Besos Ana Lau
