Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J.K. Rowling yo solo juego con ellos un poco en mi loca mentecita esperando que sea de su agrado.

Cap. 17 (Petición inusual)

Una vez que McGonagall le indicara en donde encontrar a Snape ella se retiró.

Cuando la bruja estuvo delante del despacho de Snape con nerviosismo tocó la puerta.

- Adelante - fue toda la respuesta que recibió.

- Hola Severus - dijo la bruja entrecerrando la puerta detrás de ella.

- Narcissa - susurro Snape pegando un brinco de su asiento sosteniendo con fuerza si varita al apuntando hacia la bruja.

- Baja la varita Severus, si tuviera malas intenciones Minerva nunca me hubiera dejado pasar - dijo Narcissa tomando asiento en el sofá que había ahí.

- ¿A qué has venido? - pregunto Snape con recelo aún.

- Tan directo como siempre, necesito que me ayudes - dijo Narcissa con un deje de desesperación en la voz.

- Como es que podría yo ayudarte, además que te hace pensar que lo hare - dijo Snape acercándose a la rubia bruja.

- Solo tú puedes ayudarme a proteger a Draco, los mortífagos están buscándonos incluido su propio padre, por Merlín Severus, Lucius se desquicio después de la caída del Señor tenebroso - dijo Narcissa tomando un pañuelo entre sus manos.

- Lo siento Narcissa, pero yo no tengo como ayudarlos - dijo Snape quien no se le ocurría como ayudarle.

- Maldición Severus es tu ahijado, él es lo único que me queda, solo ayúdame a protegerlo - dijo la bruja desesperada.

- Cisi aunque lo escondamos pueden dar con el fácilmente - dijo Snape tratando de encontrar una solución.

- Pero no hay mejor duelista que tú, podrías enseñarle a defenderse, te lo estoy rogando Severus, tú mejor que nadie sabe lo que es perder lo que más se ama en el mundo - dijo Narcissa refiriéndose a Lily Potter.

- Iremos a hablar con McGonagall para que le deje quedarse aquí mientras le enseño un par de cosas - dijo Snape esperando que la directora aceptara a Draco en el castillo.

- Muchas gracias Severus, sabía que solo en ti podía confiar - dijo Narcissa poniéndose de pie acercándose a Snape.

Snape sabía lo que Narcissa iba a hacer, era una vieja costumbre entre ellos y que en otro tiempo no le importaría, pero ahora estaba con su castaña y por más que fuera solo por agradecimiento no podía permitir que le besara.

Snape puso sus manos en los antebrazos de la rubia logrando un solo roce con sus labios, suficiente para que ambos magos vieran desaparecer a toda velocidad una alborotada melena castaña.

- Hermione - susurro Snape antes de salir corriendo detrás de ella.

- Narcissa vio con incredulidad y sorpresa lo que había causado, pero quien iba a saber de la relación que mantenía con la castaña.

Esperaba que la chica fuera tan inteligente como decidan que era y no sacara conclusiones equivocadas.

Por el momento Narcissa se sentía fuera de lugar, no sabía que hacer suponía que lo más lógico era esperar a que Severus regresara y fueran a hablar con Minerva, con esa idea en mente tomo asiento en el sofá que momentos antes ocupaba y esperaba pacientemente a que regresara.

Hermione trataba de volver a repasar la lección que correspondía a ese día con los de último curso, pero una poción le llamo la atención y era la matalobos, sabía que Snape sabia prepararla, lo hacía para Lupin pero era aún más compleja que la poción multijugos.

Aprovecharía que aún tenía tiempo antes de su clase para ir al despacho de su oscuro mago y convencerle de que le enseñara la poción, aunque se tardarían un buen tiempo en hacerla.

Decidida con libro en mano salió de la biblioteca y bajo a las mazmorras, deteniéndose en el umbral de la puerta al percatarse de que estaba con alguien más, estaba por tocar cuando se dio cuenta por la abertura de la puerta que estaba con Narcissa Malfoy.

De inmediato Hermione entró en estado de alerta y con varita en mano abrió cuidadosamente la puerta quedándose petrificada cuando vio como Narcissa le besaba y Snape no hacía nada para detenerla.

- En ese instante el mundo de Hermione se vino abajo, no sabía a qué estaba jugando Snape pero no lo iba a averiguar, necesitaba irse y pensar, no podía ser en su habitación porque Snape podía entrar en cualquier momento.

- Seguía pensando en donde irse, cuando se topó con la directora.

- Buenos días señorita Granger, ¿por qué tanta prisa? - pregunto con curiosidad McGonagall quien iba a ver a Snape y a su visita.

- Iba a buscarla - dijo sin pensar Hermione.

- ¿Y para que puedo servirte?

- Me gustaría ir a Hosdmade y checar algunos ingredientes que necesito para pedirle al profesor Snape que me enseñe una poción - dijo Hermione poniendo el libro frente suyo como si fuera un escudo.

- Pero Severus tiene su colección de ingredientes - debatió la vieja bruja.

- Sí, pero no tengo acceso a sus armarios privados y quiero asegurarme de que en caso de que no téngalos ingredientes necesarios haya al menos en la botica - dijo Hermione tratando de sonar segura.

- Siempre pensando en todo Hermione, puedes salir solo trata de regresar antes de que oscurezca - dijo McGonagall regalándole una enorme sonrisa que Hermione trató de imitar.

Una vez que pudo irse emprendió una carrera por salir, como si se sintiera ahogada en ese lugar y solo logró respirar profundamente hasta que estuvo en el camino que llevaba a Hosdmade sintiendo como el frio comenzaba a calarle los huesos al no llevar nada más que la túnica o tal vez se debiera a otro tipo de frio.

- Snape estaba agitado, tenía la imperiosa necesidad de alcanzar a su castaña y explicarle las cosas, sabía que estaba enojada y que lo mejor sería que esperara a que se calmara pero sentía la necesidad de tenerla bajo su vista y su protección.

Agradecía a Merlín el que Hermione se detuviera a hablar con McGonagall y calmando su respiración y regresando a su usual posee de indiferencia se acercó lentamente llegando en el momento justo en el que la joven bruja volvía a emprender huida hacia las puertas del colegio. Estaba por seguirla cuando fue detenido por McGonagall.

- Severus que bueno, que te encuentro, ¿ye se ha ido Narcissa? - quiso saber la directora.

- No, he venido por ti para que vayamos a hablar con ella, tiene una petición un tanto inusual, pero de suma importancia para ella, está en mi despacho esperando a que vayamos a hablar con ella, quiere que Draco sea protegido y no se me ocurre mejor lugar que aquí, así voy a tenerlo vigilado - dijo Snape emprendiendo el camino de regreso a su oficina.

- ¿No crees que pueda tratarse de una trampa? - pregunto McGonagall.

- Conozco a Cissy y si hay algo con lo que no jugaría es con su hijo.

- Está bien, confiare en tu criterio - dijo McGonagall.

- Entonces te sugiero que acabemos pronto con esto que tengo clases que impartir y antes necesito hablar con la señorita Granger - dijo Snape.

- Dudo que la señorita Granger regrese pronto, me ha pedido autorización para ir al pueblo y buscar algunas cosas que le hacen falta - dijo McGonagall.

Cuando McGonagall termino de decir lar primeras palabras una presión poco agradable se instaló en el pecho del pocionista impidiéndole contestarle de manera mordaz a la directora siendo más fuerte el impulso de ir a buscar a su pequeña bruja, tenía el ligero presentimiento de que tenía que estar con ella en esos momentos y no entendía del todo en porque.

Ambos magos regresaron a las mazmorras donde Narcissa con paciencia les esperaba sintiéndose aliviada cuando vio llegar a ambos magos muy tranquilos.

- Narcissa, ¿De qué clase de peligros corre el joven Malfoy? - quiso saber la directora.

- Nos están dando caza los mortífagos que aún quedan libres, entre ellos su propio padre por tacharnos de traidores - dijo Narcissa tan altiva como solo ella podía serlo.

- Esta bien, Snape ya ha hablado conmigo y él se hará responsable de esta petición que le has hecho, por lo pronto hay que coordinar cuando y como vamos a traer a Draco - dijo McGonagall pensando en cómo hacerlo.

- Lo más sencillo es lo mejor, tienen que aparecerse ya es mayor de edad y Draco ya no tiene rastreador - dijo Snape.

- En...

Narcissa se vio interrumpida cuando una pequeña elfina entró muy alterada a la oficina.

- Señora directora, están atacando Hosdmeade - dijo aun alterada - el cuadro del director Dumbledore vino a avisar, los seguidores del señor tenebroso están muy cerca de Hogwarts – dijo esto último muy asustada la pequeña criatura mientras su cuerpo se estremecía por los espasmos provocados por el miedo que sentía.

En esos momentos todo el mundo de Snape se vino abajo, su castaña se encontraba ahí, sola y sin protección.

- ¿Qué tienes que ver en esto? - dijo McGonagall apuntando con la varita a Narcissa quien estaba aterrorizada en esos momentos, no esperaba que la encontraran.

- Me han encontrado - susurro la bruja viéndose abajo.

Snape estaba furioso, su mente ya estaba considerando algunas maneras de tortura, pero antes de eso tenía que ir a por Hermione y ponerla bajo resguardo, el mejor que nadie sabía de lo que son capaces los mortífagos para divertirse con personas como su pequeña hechicera.

- Minerva, pon en alerta al castillo y a los profesores yo voy por Granger - dijo Snape, emprendiendo su particular vuelo sin esperar la respuesta de la directora.

Pasando antes por un pequeño frasco que contenía un líquido transparente que le ayudaría a obtener la verdad sobre las intenciones de Narcissa dentro del castillo, pero primero tenía que salir en busca de algo aún más importante para él.

- Winky encárgate de cuidar a la señora - dijo McGonagall.

- Winky no perderá de vista a la señora - dijo la elfina muy obedientemente controlando su miedo ya que la directora le estaba encomendando una tarea muy importante.

Antes de irse McGonagall se aseguró de que Narcissa no trajera su varita.

- Desde antes de la batalla, le di mi varita a Draco - dijo Narcissa sin que se le preguntara.

McGonagall inmediatamente puso en movimiento a todo el castillo, asegurándose de que no podían atacar.

Mientras tanto Hermione paseaba sin rumbo en las calles de Hodsmeade mientras analizaba la traición de Snape, ella pensaba que él era diferente y lo que era peor es que fuera Narcissa Malfoy siendo precisamente su hermana quien se encargara de recordarle para toda la vida su estatus de sangre sucia.

Hermione estaba tan perdida en sus pensamientos que no prestaba ni la mínima atención a su alrededor como para percatarse del grupo de personas encapuchadas que estaban comenzando a armar un alboroto, sonriendo debajo de las máscaras cuando se dieron cuenta de que ella estaba ahí, sola y sin protección así que el primer ataque que le lanzaron la tiro al suelo dejándola momentáneamente aturdida.

- Pero miren nada más a quien tenemos aquí - dijo un tipo encapuchado quien de inmediato Hermione reconoció como Lucius.

Hermione se puso de pie y tomo su varita que por suerte no había perdido después del impacto.

- Baja esa varita sangre sucia, no eres merecedora de tener una de esas - dijo otro de los enmascarados.

Sin decir nada más los hechizos iban y venían obteniendo una buena respuesta hasta el momento por parte de Hermione quien estaba determinada a no dejarse vencer rápidamente y sin dar batalla llevándose de ser posible a alguno de ellos, pero no era una batalla justa y tanto Hermione como los mortífagos sabían que ella perdería.

Después de que Hermione lanzara un desmayo que impacto de lleno en el pecho de un mortífago, Lucius aprovecho y desarmó a la joven bruja.

- Es una lástima que esto haya terminado tan pronto - dijo con burla Lucius.

Segundos antes de que el ataque impactara de lleno contra Hermione una fuerza que nunca vio venir la empujó golpeándose fuertemente la cabeza siendo lo último que viera antes de perder la conciencia, una capa negra que bien conocía.

Snape se sentía aliviado de haber llegado a tiempo y poder contraatacar salvando la vida de su castaña.

- Miren nada más, el traidor más grande del universo en persona - dijo Lucius tomándose un pequeño respiro.

No había mejor duelista que Snape y eso lo sabían los mortífagos ahí presentes, mas no por eso dejaban de atacarlo siendo todos sus hechizos repelidos con gran eficacia y elegancia al mismo tiempo.

La batalla era muy pareja cuando un grupo de aurores hizo su aparición, entre ellos Harry y Ron.

Cuando Snape se dio cuenta de que todo estaba bajo control acudió hasta el cuerpo inconsciente de Hermione para tomarlo con toda delicadeza.

- Mi pequeña sabelotodo vas a estar bien - le dijo Snape al oído, pero no obtuvo respuesta alguna; cuando levantó la vista ya todo había terminado logrando atrapar un par de mortífagos más no a todos.

- Potter - le llamo Snape.

- Profesor, ¡por Merlín!, Hermione - dijo impresionado el niño que vivió dos veces.

- Voy a llevarla a San Mungo, ve al castillo e informa de lo sucedió a Minerva y toma esto quiero que averigües porque demonios había mortífagos aquí - dijo Snape apresuradamente mientras se ponía de pie con Hermione en brazos.

- ¿Esto es? - pregunto Harry curioso contemplando el frasquito que estaba en sus manos.

- Veritaserum - fue lo último que dijo Snape antes de desaparecer.

Hola buenas noches, se que he estado desaparecida y que normalmente no actualizo en viernes, pero taran aquí ando y con una buena noticia, o sera mejor que diga ¿chantaje?, ¿manera de pedir clemencia? bueno como ustedes lo quieran tomar, se que el capitulo es un poco corto, pero no todo es malo... mañana tambiénhabráactualización;)

Muchas gracias por tenerme paciencia, se los agradezco de corazón y ahora respondere sus rr.

*AliuxS: Bienvenida a bordo, es un enorme placer saber que es de tu gusto esta historia y que te ha gustado lo suficiente como para leer 16 capítulos al hilo, como ves has acertado con Narcissa, espero que este capítulo tambien te haya gustado y esperes el de mañana.

* Aigo Snape: creo que todos acertaron, no se crear dudas jajaja, bueno ya sabes que aunque parezca que la copa se la disputen entre Revenclaw y Slytherin aun tienen posibilidad los leones, mas aun tomando en cuenta de que ya no estánRon y Harry para que les descuentes puntos por romper las reglas.

* Yetsave: me alegra que te guste y si que bueno que fueron precavidos, aun no puede explotar la bomba, pero cada vez falta menos.

* JazminSnape: bueno como te habrásdado cuenta no era la intensiónde Narcissa el dar problemas, pero bueno ya se armo el lio, hay que esperar que todo se arregle.

* Toolate.503: no puedes pedir que Snape mate a nadie porque no queremos verlo en Azkaban, creo que ya ha hecho muchas cosas que manchan su conciencia como para agregarle mas, es un placer saber de ti.

* KiaraMichelle: todas queremos un Snape para nosotras sólitas, pero ni modo. Como has adivinado si se puso fea la situación, pero no fue culpa totalmente de Narcissa.

Muchas gracias por sus palabras, nos leemos mañanita.

Besos Ana Lau.