CAPÍTULO 15 - Por favor, no me dejes (Alec POV)


Anteriormente: Su visión borrosa, todo se volvió negro y se desplomó. El demonio hizo un sonido raro en la parte posterior de la garganta, que debe haber sido una risa, y embistio.


...

Todo ocurrió en cuestión de segundos; el Nephilim no tuvo tiempo para recuperarse del mareo, sus ojos azules muy abiertos, pero lo único que podían ver delante de él eran manchas oscuras. Puso el cuchillo serafín frente a él ciegamente cuando el demonio atacó pero le golpeo la mano tirándolo a un lado.

Alec trató de rodar lejos para evitar el próximo ataque, y sintió las garras sin piedad hundirse en su carne una vez más, en la pierna izquierda esta vez, manteniéndolo en su lugar.

Intentó zafarse y oyó el sonido repugnante de la ruptura de un hueso y su grito que fue vertiginosamente registrado a través del dolor cegador.

En un momento de debilidad casi llamo al brujo para salvarlo pero entonces una voz cruel sono en su cabeza

"Aquellos que no pueden salvarse a sí mismos no merecen vivir. Si deseas ver el mañana, sálvate. "

"Espejito, espejito reflejando la fealdad de mi alma..."

El tiempo pareció reducir la velocidad hasta detenerse. Incluso a través del dolor agudo y la oscuridad absoluta, sentía que podía ver claramente por primera vez. "Esto es... "pensó.

En ese segundo, sabía con absoluta claridad cómo iba a ser su futuro. "Estoy listo... Oh, bueno... Nadie me va a extrañar de todos modos... "No tenía miedo a morir; sin embargo, trató de agarrar otra hoja. "Magnus... Si muero aquí, nunca te veré otra vez... " A medida que el demonio se preparó para atacar al Nephilim, sólo un pensamiento cruzo la mente de Alec.

No pensó en correr y salvarse a sí mismo, ni en su familia, o la vida que nunca llegaría a vivir. En su mente solo había un nombre; un rostro amado que nunca vería de nuevo, y un par de hermosos ojos verdes.

" Espejito, espejito, ¿de quién es el lamento desgarrador?

Sacó la hoja en un movimiento rápido, y el demonio se echó sobre ella con todo su impulso, siendo fatalmente herido, pero no sin antes lograr herirlo, sujetando su mano hacia abajo, rompiéndola también. Gritó de nuevo, y vio la luz de su cuchilla cuando el demonio desapareció. En ese momento, en el aturdimiento de la pérdida de sangre y el dolor le pareció oír una voz familiar y amada haciendo eco a lo lejos, llamándolo frenéticamente, pero no pudo moverse más.

" Adiós, a los besos de ayer..."

"Debo estar medio muerto ya... Estoy alucinando..." Cerró los ojos por última vez susurrando "Mag…nus...perdo... name..." fue todo lo que alcanzó a decir.

" Adiós, querido dolor en mi corazón..."

Estaba flotando en el vacío cuando oyó de nuevo una voz que conocía y amaba, gritando, cada vez más cerca, y susurrando su nombre.

El aroma de sándalo y azúcar quemado lo envolvió y sintió suaves labios en su frente y algo húmedo y cálido, que caía sobre su rostro, mientras unos fuertes y suaves brazos acunaron su cuerpo, y la voz canturreó con dulzura, llamándolo por su nombre, rogándole que no lo dejara, que abriera los ojos... él sabía que nunca iba a sentir estas cosas otra vez mientras estaba vivo.

Lo que significaba que todo había terminado. Al abrir los ojos, vio un par de hermosos ojos de gato verde dorado flotando por encima de él.

Una carga fue levantada de su corazón destrozado, y sintió el dolor y la agonía de su alma desgarrada, mas fácil, mientras Magnus estaba allí, y esos ojos que adoraba lo miraban, no con la frialdad y odio como en su última realidad y pesadillas, en su lugar lo miraba con amor y preocupación. No pudo evitar sonreír. Incluso si estaba muerto, valía la pena.

[...]

Tal vez horas, tal vez minutos o segundos más tarde, Alec se encontró de pie en un espacio vacío, incapaz de recordar lo que pasó. Sus recuerdos eran como un sueño que se desvanecía. Desapareciendo cuanto más trataba de recuperarlos.

El pensó que había visto a Magnus, que había hablado con él, pero su mente estaba nublada y no podía estar seguro. Miró a su alrededor, en busca de alguien, pero estaba completamente solo.

"Magnus..." llamó al brujo sin pensar "Mag-" Se dio la vuelta y lo vio, de pie, como si se materializara de la nada, solo lo miro y se volvió para marcharse.

"Espera. Por favor. Por favor... " llamó desesperadamente y corrió tras él, extendiendo la mano para coger la suya.

Agarrando su mano sentía un dolor insoportable y cayó de rodillas. "Ayúdame... Mag… nus... Por favor, no te vayas... Lo siento... Por favor... No te... sálvame... Lo siento... No..."

El brujo simplemente lo miraba con indiferencia y luego le volvió la cara.

Alec agarró su mano con más fuerza, tratando de ignorar el dolor en aumento y declaró, llorando "Lo siento... Por favor... Perdóname... Por favor... No... Por favor, no me dejes... "Su visión se tornó borrosa y Magnus parecio desaparecer.

Él no podía verlo, pero aun así sostuvo su mano, cuando oyó su voz

"Lo siento mucho... Mi amor..." sintió una mano suave en la frente, fríos dedos suavemente tocándolo y antes de que tuviera tiempo de preguntarse lo que estaba pasando, todo se oscureció de nuevo.

...


Canciones:

"Kagami" por "Kanon Wakeshima" y "Nobody Knows" por "Suga Shikao"


Keen eran mis sentidos, pero no son más. No puedo decir la realidad, de los sueños en absoluto. Todo el mundo está desapareciendo y me dejó sola... Sálvame...