CAPÍTULO 16 - La desesperación


...

ALEC

Horas más tarde, Alec abrió los ojos lentamente notar que no sentía dolor. "¿Qué pasó?" murmuró a nadie en particular.

Él recordaba haber visto a Magnus en el túnel; '¿Era un sueño? "Le había mirado, preocupado, con tanto amor en sus bellos ojos... " Sin duda, un sueño...' pensó reprimiendo las lágrimas al recordar al brujo mirándolo de arriba abajo con frialdad de nuevo.

Se incorporó lentamente mirando a su alrededor, con el fin de distraerse. La habitación era desconocida, aunque vagamente familiar. Estaba acostado en una cama con sabanas de color naranja y se preguntó de nuevo lo que había sucedido y cómo llego a esa habitación.

Él débilmente recordaba haber matado a un demonio que realmente lo había herido y luego darse por vencido, incapaz de moverse, quedándose en un charco de agua y sangre, esperando a la muerte, su cuerpo finalmente roto como su alma.

Pero entonces lo había visto a él... Esos queridos ojos que lo miraron con tanto amor, simplemente no podría haber sido real... Magnus nunca más lo miraría así…o lo vería en absoluto... Así que sólo había una conclusión a la que podía llegar. "¿Estoy muerto?" le preguntó a la oscuridad sin esperar respuesta.

En ese momento, la única persona que nunca creyó ver, a pesar de que lo deseaba constantemente, se materializó desde las sombras caminando lentamente hacia él.

Su corazón dio un vuelco al ver al brujo, pero cuando él se acercó, y Alec pudo distinguir la expresión de su rostro, sintió que su corazón se detenía.

No había amor en los ojos de gato que lo miraban; solo lo observaba como si fuera un error que estuviera metido en su cama, molesto y disgustado.

"Veo que despertaste." Dijo al Nephilim que estaba congelado, con una voz más fría que el hielo.

El muchacho sintió que las lágrimas se estancaban en sus ojos. "Entonces, era un sueño... Realmente me odia... "

"Yo...Lo siento..." logró decir mientras el dolor en su corazón lo estaba abrumando una vez más.

Magnus lo seguía mirando fijamente con fría indiferencia que le hirió como un cuchillo y le resultaba cada vez más difícil respirar. El brujo levantó una ceja.

"¿Lo siento?" dijo con una voz sedosa mezclada con veneno. "¿Por qué? ¿Lightwood?" Se quedó sin aliento por el odio y la ironía con la que Magnus escupió su nombre, pero él sólo continuó sin piedad, haciendo caso omiso de Alec. "¿Por ser estúpido y casi morir, por incomodarme al sanarte otra vez? ¿Por fallar en desaparecer de mi vista para siempre, y dejarme en paz como te lo pedí?" recalco sus palabras, incrustando el cuchillo en las heridas de Alec, que derramaba lágrimas silenciosas que no podía parar, entonces el brujo se detuvo por un momento, dejó caer la cabeza y susurró con voz entrecortada

"Sí..."

Pero Magnus no habia terminado: "¡¿O?!" dijo de manera más agresiva.

La cabeza del niño se levantó, como un animal asustado hipnotizado por los faros de un coche a punto de poner fin a su vida, miro esos bellos ojos que ahora brillaban de rabia. "¿Lo sientes por traicionarme?" terminó su frase, siseando 'traicionarme' con su voz hirviendo de odio.

Un sollozo salió del pecho del chico y se tapó la cara con las manos

"Yo... yo... yo no... yo no... Nunca quise..."

"¡Ahorratelo!" Magnus gritó, silenciando al Nephilim que lo miraba aterrado. "¡No me importan tus pequeñas excusas, o lo que tengas que decir! Si te estoy cuidando, es para que puedas recuperarte lo suficiente como para ser capaz de salir de mi vista, y no tener que lidiar con tu pobre escusa de v… - "Alec no estaba escuchando más. Todo su cuerpo se sacudía mientras trataba de reprimir sus sollozos en vano, y no podía ver nada a través de sus lágrimas.

Su mente se quedó en blanco a la mitad de la diatriba de Magnus y ahora solo había una pregunta en esta. Él habló antes de pensarlo siquiera.

"Entonces, ¿por qué? ¿Por qué no me dejase morir?" En el fondo esperaba que Magnus le dijera que todavía le importaba incluso un poco y por eso lo salvo.

Las siguientes palabras del brujo trituraron hasta obtener un polvo de las piezas del corazón ya destrozado.

"Tus padres me pagaron por supuesto. ¿Qué creías? ¿Qué te salvaría por mi propia voluntad? ¿Porque yo te quiero tanto?" Dijo con sarcasmo. "Bueno, no. Yo quería dejar que murieras, lo merecías, después de todo. Pero no tenía elección. Me pagaron muy generosamente para salvar su línea de sangre. No tenían otra opción tampoco. Con el hijo del que estaban orgullosos muerto, tienen que mantenerte vivo a toda costa. Trabajo duro si me preguntas. Pareces ser tan inútil que un demonio menor podría matarte" dijo, como nota, añadiendo sal a la herida, como si el dolor que ya le había causado no era suficiente por sí solo.

Y cuando volvió a hablar, se puso peor.

"Aunque No pienses por un segundo que se preocupan por ti. Ellos me preguntaron si podía lanzar un hechizo para negociar tu vida por la suya, pero por desgracia no pude. Incluso lo hubiera hecho de forma gratuita... Su único consuelo era, como me dijeron, que ahora que les debes la vida, esperan que puedan obligarte a salir de esta "fase tonta" y casarte con una chica cazador de sombras adecuada y ser algo diferente que la decepción que has sido toda tu vida."

"No... No puede ser... Por favor..." 'No quiero creer que nuestro amor fue una mentira...' "Por favor, dime que estás mintiendo... Por favor... Mag-"

"No utilices mi nombre tan casualmente cazador de sombras. Nada es una mentira. Yo no soy el que miente. ¡Despierta! No te aman ¿Cómo podrían? Siempre has sido el segundo mejor. ¡Una decepción! ¿Me oyes? ¡Despierta!" los sollozos superaron a su cuerpo y se quedó sin aliento luchando por respirar.

El dolor era demasiado. "Por favor..." Él gimió entre respiraciones estranguladas "Lo siento... Lo siento... Por favor... Lo siento... Dejame... morir... Por favor..."

Todo lo que podía escuchar ahora era la voz de Magnus que le pedia que abriera sus ojos. ¿Sus bellos? ¿Ojos…azules? '¿Qué?' La sorpresa lo saco jadeando y abrió los ojos. Al mirar encima de él, vio de nuevo Magnus.

Asustado, se preparó para más dolor, pero ahora Magnus parecía totalmente diferente.

Había sombras oscuras debajo de sus ojos de gato y parecía agotado, pero aliviado al verlo. Sin embargo lo que sorprendió y preocupo mas a Alec, fueron las lágrimas que caían de los ojos de brujo, que lo miraban llenos de amor...?! '¿Alivio? ¿Amor? " Se preguntó sorprendido, y sin darse cuenta alzo la mano para limpiar las lagrimas de su amado, antes de llegar a una conclusión "Ah... Estoy alucinando otra vez... ", susurró antes de que el olvido lo reclamara, y su mano cayo sin fuerzas a su lado...


...


" No es la vida tan triste cuando todo lo que hacen es vivir?"