Disclaimer: Los personaje no me pertenecen don de J. K. Rowling yo solo los ocupo un poco para jugar con ellos en mi loca cabecita esperando que les guste.

Cap. 19 (Esto me está matando)

El silencio de Snape estaba poniendo de los nervios a Hermione y deseaba con todas sus fuerzas que no se quedaran solos, y como si se tratara de magia McGonagall le hizo un favor.

- Señorita Granger acuda a sus habitaciones, pediré que el día de hoy le hagan llegar hasta ahí sus alimentos esperando que mañana se reincorpore - dijo McGonagall muy calmada pero sin dejar duda de que era una orden que no podía contradecir.

Hermione dio un asentimiento de cabeza antes de dar media vuelta y emprender su camino seguida por Snape quien solo la observaba sin decir nada.

- Severus, espera un momento por favor - pidió la directora, logrando relajar a Hermione.

Hermione sabía que aunque cerrara la puerta y la bloqueara Snape podía entrar a menos de que le regresara el armario y eso haría haciendo uso de su ventaja.

Bajo lo más rápido que podía hasta las mazmorras, entró a su habitación y le aplicó un reductto al armario, volvió a salir de su habitación y fue hasta la oficina de Snape y sobre el escritorio dejó la miniatura que el pocionista que le había regalado y regreso de nuevo a su habitación para bloquearla.

Snape estaba ansioso, necesitaba hablar con Hermione notaba que seguía molesta y como no tenía ni idea de cuánto tiempo le llevaría cancelo todas sus clases de ese día, mientras que por otro lado estaba el hecho de que McGonagall le había hecho una muy atenta invitación a que se portara bien con su alumna y no le presionara.

Cuando llego a las mazmorras con su andar tan característico entró a su oficina con la finalidad de llegar a sus habitaciones, pero un pequeño detalle sobre su escritorio le llamo la atención dándose cuenta de que su pequeña bruja no quería que la molestara.

Ahora él estaba molesto, era una actitud demasiado infantil, salió de su oficina y golpeó la puerta de la habitación de Hermione la cual por más que golpeó nunca se abrió.

- Padrino ¿a quién buscas? - pregunto Draco saliendo de otra habitación.

- Ya te has instalado por lo que veo - dijo Snape alejándose de la puerta aun cerrada.

- No tenía nada más que hacer - contesto el joven mirando intensamente a su antiguo profesor.

- Ya veremos que te pondremos a hacer, aunque lo primero sería conseguir una varita - dijo Snape llegando hasta donde estaba Draco.

Ambos magos fueron hasta la sala de menesteres decidiendo que lo mejor sería comenzar a practicar su duelo distrayendo al pocionista de su enojo contra cierta castaña.

Cuando se dieron cuenta ya era hora de la cena y Snape descubrió que Draco no era tan mal duelista, pero no era lo suficientemente bueno como afrontar un ataque con muchas desventajas de su parte.

- Voy a pedir la cena aquí, no creo que tengas muchas más ganas que yo de estar con todo el alumnado del castillo - dijo Snape observando como Draco se ponía de pie y se limpiaba un pequeño rastro de sangre de su labio producto del último ataque que no pudo contrarrestar.

- Para que me sigan viendo como un mortífago, gracias pero no - dijo Draco con un deje de rencor en la voz.

- Todos tomamos malas decisiones, solo que algunas tienen más impacto que otras - dijo Snape.

- Soy responsable de mis actos, pero por desgracia a la gente le gusta etiquetarnos y difícilmente ser sale de ese encasillamiento - dijo Draco en un acto total de madurez.

- No podemos hacer nada por cambiar eso, lo único que queda es ser fuerte y afrontar con la frente en alto lo que se presente - dijo Snape sintiendo algo parecido al orgullo y lastima por el joven que estaba a su lado.

Después de la muerte de su madre Snape se quedó solo y solo tenía un rayo de luz en Lily, pero también eso se perdió cuando en un arrebato de furia mal enfocada le llamo de la peor forma que pudo existir, después de eso la luz se fue y se dejó envolver por la oscuridad la cual le hizo falsas promesas que nunca se cumplieron quedándose completamente solo y sin nadie en quien confiar, dándose tarde cuenta muy tarde de sus errores que trató de enmendar arriesgando su propia vida.

Si en medio de todo ese mundo de mentiras, traiciones y muerte había alguien a quien consideraba parte de su familia era el más joven de los Malfoy accediendo incluso a ser su padrino y años más tarde cumplir con las tarea que se le había encomendado al joven, para no terminar de corromper su alma.

Draco no hizo ningún comentario más, solo espero a que Snape mandara llamar a un elfo y solicitara sus alimentos.

Cuando les trajeron la cena, ambos magos comieron en silencio y cuando hubieron terminado abandonaron la sala dirigiéndose de nuevo a las mazmorras para ir cada quien a sus habitaciones.

Para la fortuna de Snape cuando él estuviera en clases Draco podría ir a la sala de menesteres y practicar gracias a que aparecía también una varita para Draco.

Al día siguiente con desgana Snape se preparó para sus clases y esperaba tener oportunidad de hablar con Hermione quien por su parte no había logrado conciliar el sueño hasta muy entrada la noche y solo había picoteado su cena y hasta que recordó que tenía una vida que dependía de ella.

Hermione ya no sabía siquiera si estaba molesta por haber visto a Snape con Narcissa, lo que ahora más temía era la reacción del pocionista al enterarse que iba a ser padre y sospechaba que la reacción no sería buena y después de pensarlo por mucho tiempo se había auto convencido de que lo mejor sería alejarse y cuidar de la pequeña criatura que crecía en su interior.

Tenía que buscar una excusa creíble del porque dejaría el castillo principalmente para McGonagall ya que no quería culpar a Snape aunque indirectamente tuviera la culpa.

Con todas esas interrogantes salió de su habitación un tanto temerosa, cuando sintió chocar con alguien al dar algunos pasos hacia atrás.

- Granger - dijo una voz masculina a sus espaldas.

- Malfoy, Buenos días - dijo Hermione sonando muy amable.

- Buenos días, veo que tienes prisa, te dejo - dijo Draco siguiendo su camino.

Hermione por su parte dio algunos pasos hasta llegar al aula donde ya estaban llegando algunos alumnos de tercer curso.

También se sorprendió de no ver a Snape ya en su lugar para comenzar a dictar la clase por lo que trató de concentrarse en lo que verían ese día repasando los apuntes y cuando por fin había logrado concentrarse un estruendo la hizo estremecerse.

Snape acaba de entrar abriendo de golpe la puerta, le recordó tanto a su primera clase que una mezcla de emociones se acumularon dentro de la joven.

Snape trataba de ignorar lo mejor que podía a la persona que estaba en la parte de atrás tomando nota de la clase y después fue en busca de los ingredientes necesarios para realizar la poción de ese día.

Todo el día paso de la misma manera, Hermione tratando de huir de Snape haciendo todo lo posible por no quedarse a solas con él por lo que el mensaje le llego claro y fuerte. No quería hablar con él y cuando tenía que dirigirle la palabra le hablaba de usted anteponiendo primero que nada su título de profesor.

Snape era consciente de que se había equivocado en no detener a tiempo a Narcissa, pero tampoco era para tanto y si lo que ella necesitaba era tiempo, tiempo le daría.

Por la tarde antes de la cena tenían programada una sesión de tutoría y revisión de ensayos por lo que una muy nerviosa Hermione toco la puerta del despacho de Snape donde una pequeña luz se colaba indicando que ahí estaba ya esperándole.

- Adelante - dijo Snape lo suficientemente alto como para que Hermione lo escuchara y entró con pasos nerviosos.

- Buenas tardes profesor - dijo Hermione en un susurro.

- Tome asiento Granger, esta tarde veremos la elaboración del filtro de los muertos en vida, como sabrá esta poción bien elaborada es un muy potente somnífero y no cualquiera lo sabe preparar, espero que esta vez sí lo logre - dijo Snape sin despegar apenas la mirada de un trozo de pergamino.

Hermione sintió una punzada de rechazo y alivio al mismo tiempo, ella temía que Snape hablara con ella sobre lo que había pasado, pero simplemente la ignoro tal y como lo hacía tiempo antes.

Después de una hora Hermione estaba hecha un desastre al igual que su poción aunque a los ojos de Snape se veía adorable con las mejillas sonrosadas, los primeros botones de la blusa abiertos y sus rizos alborotados. Snape se puso de pie y se acercó a donde la joven trabajaba.

Todas las terminaciones nerviosas de Hermione cobraron vida cuando tuvo lo suficientemente cerca a Snape como para dejarse caer un par de centímetros hacia atrás y descansar en su pecho donde muchas noches había dormido acompañada de la mejor melodía que podía existir para dormir... los latidos de su corazón.

- Es un completo desastre - dijo Snape en el oído de Hermione disfrutando del estremecimiento que le causó para después sacarla del sopor en el que estaba al dejar caer un libro sobre la mesa en la que estaba trabajando - cheque este libro y para nuestra próxima sesión quiero un ensayo explicando por qué fue un fracaso eso - dijo señalando su poción mal hecha momentos antes de desaparecerla - nos vemos la próxima clase - dijo Snape.

Después de decir esas últimas palabras Snape prácticamente huyó ya que la cercanía con Hermione le estaba afectando más de lo que se creía capaz de soportar, por maravilloso que pareciera aun le deseaba tanto o más como él la deseaba a ella.

Por su parte Hermione se quedó como en trance, una parte de ella quería dejarse llevar y entregarse de nuevo a su oscuro mago, pero por otra la más racional decía que hacia lo correcto al alejarse.

Despejando esas ideas de su cabeza Hermione tomo entre sus manos el libro que le había dejado llevándose una enorme sorpresa al ver que era el libro de su sexto curso y cuando lo abrió vio que pertenecía al príncipe mestizo, era el mismo que tenía Harry, pensaba que había quedado perdido en la sala de menesteres, pero parecía ser que regreso a su dueño.

Al igual que ese día, muchos más llevaron la misma rutina donde ambos se evitaban el mayor tiempo posible, llevando una relación meramente educativa donde Hermione trataba de convencerse que eso era lo mejor y no pensar en el dolor que causaba su indiferencia, al final de cuentas ella misma lo había buscado.

Por otro lado en ese par de semanas había hecho un avance significativo con Draco, llegando a una relación de cordialidad que sorprendía a ambos magos.

También comenzaba a notar el ligero hinchamiento de su vientre apenas perceptible sobre todo con la túnica puesta.

Una tarde que había quedado con Draco después de su práctica con Snape se sorprendió que en lugar de ver aparecer a Draco quien venía en su lugar era su madre y un sentimiento de furia la invadió y solo se contuvo ahí por el tipo de contacto que tenía con Draco.

- Buenas tardes Hermione, ¿puedo sentarme? - pregunto Narcissa cuando estuvo lo suficientemente cerca.

- Aquí no va a encontrar a Draco - dijo Hermione levantando la barbilla de manera desafiante.

- Lo sé, está en la sala de duelos con Severus - dijo Narcissa en el mismo tono empleado por la castaña.

- Entonces no entiendo que está buscando aquí - dijo Hermione haciendo un mohín.

- Solo quiero hablar un momento contigo - dijo Narcissa.

- No veo de que quiera hablar conmigo - dijo Hermione con indiferencia.

- Es sobre Severus - dijo Narcissa con naturalidad.

- ¿Qué pasa con el profesor Snape? - pregunto Hermione sintiendo como un escalofrío le recorría la espina dorsal.

- Tengo conocimiento de que ambos mantienen una relación - dijo Narcissa con naturalidad.

- Yo... no se... de que este hablando - dijo Hermione tratando de mantener su tono de seguridad.

- Yo no nací ayer niña, aun te falta aprender muchas cosas, pero una cosa si te voy a decir conozco a Severus desde hace muchos años, cuando aún estábamos en el colegio, además es parte de nuestra familia aunque lo niegue - comenzó Narcissa haciendo un esfuerzo por que las viejas costumbres no la dominaran.

- ¿Adónde quiere llegar con todo esto? - pregunto Hermione con curiosidad.

- A que conozco a Severus como para saber que siente algo real por ti y la distancia que hay entre los dos le está afectando - dijo Narcissa quien había tomado la decisión de interferir en los asuntos de Snape aun sabiendo de las consecuencias que eso podría genérale.

Hermione también había notado algunas cosas, como que era aún más huraño que de antaño, siempre estaba muy irritable, castigaba y quitaba puntos a diestra y siniestra sorprendentemente sin tomar en cuenta la casa afectada lo que dejaba sorprendidos a todos, principalmente a los Slytherin.

También notaba que era muy raro verlo en el gran comedor, salvo un par de ocasiones entre ellas el banquete de Halloween donde tan pronto como termino sus alimentos se puso de pie y desapareció por la puerta trasera.

Algo más de lo que se había percatado era el ligero olor a alcohol que le acompañaba por las tardes cuando tenían asesoría.

- Veo que eres un tanto inteligente y también has notado esos cambios - dijo Narcissa observando la concentración y reconocimiento en los ojos de la castaña - pero también eres lo suficientemente tonta como para echarlo todo a la borda por un simple beso de agradecimiento - continuó la rubia.

Hermione se sentía lo suficientemente ofendida como para no contestarle inmediatamente.

- Eres igual que Lily Potter al no saber asimilar un error que ni siquiera fue consciente - dijo Narcissa en un tono desdeñoso dejando más que claro que la madre de Harry no era de su gracia.

Hermione conocía el error al que se refería Narcissa, Snape había llamado a una joven Lily Evans sangre sucia y ella nunca supo perdonarle, considerándolo ella misma una exageración ya que esa misma frase la tenía grabada en su piel gracias a la loca hermana de la mujer que tenía delante suyo y siendo el hijo de la misma mujer quien en algún momento de su segundo año la insultara de la misma forma y ahora tenían algo así como una amistad.

- Yo no soy igual que Lily Potter - exclamó Hermione en un tono más alto de lo normal.

Una parte de su mente le jugaba una mala pasada al sembrarle la duda. ¿Realmente me parezco a Lily y por eso Snape estaba conmigo?

Sacudió la cabeza de manera negativa y trató de desechar esas ideas.

- Pues das a demostrar lo contrario, pero eso es problema tuyo, he dicho lo que quería decir y ahora me retiro - dijo Narcissa dejando a Hermione con muchas dudas aun.

Sintió un deje de alivio al saber que no la había traicionado de ninguna forma, pero sabía que ese no era el verdadero motivo por el cual había tomado la decisión de alejarse de él. El motivo era la criatura que se desarrollaba en su vientre, estaba muy confundida.

Cuando Hermione se percató del tiempo transcurrido una semana había pasado ya desde que Narcissa hablara con ella y aún no había encontrado el valor de enfrentarse a Snape, había llegado a la conclusión de que se merecía saber que iba a ser padre pero el valor que caracterizaba a los Gryffindor parecía que se había esfumado.

Por otro lado Snape ya estaba harto de tanta espera, necesitaba saber que iba a pasar con la relación que tenía con quien el consideraba su castaña.

Una tarde noche que estaban revisando los pasos necesarios para elaborar la poción matalobos, fue Snape quien llego al límite de su paciencia al ver a Hermione muy desconcentrada ya que le había repetido la primer parte de la poción tres veces y tanta espera le estaba matando.

- Hermione - le llamo Snape poniendo ambas manos sobre el escritorio.

- Disculpe, estaba un poco distraída - se disculpó Hermione perdiéndose en la profundidad de su mirada.

- Maldita sea, estoy harto de esperar - dijo Snape desapareciendo el obstáculo que le separaba de su hechicera.

La puso de pie y se adueñó de sus labios de una manera salvaje y hasta cierto punto desesperado donde ambos sentían que volvían a respirar plenamente a pesar de estar quedándose sin oxígeno.

- Maldita sea, te amo tanto Hermione que toda esta indiferencia me está matando - susurro Snape sobre los labios de Hermione aun manteniéndola prisionera entre sus brazos.

Hermione estaba estática en su lugar, nunca le había dicho que le amaba, tal vez todo estaría bien cuando le dijera que iba a ser padre.

- ¡Por Merlín! Dime algo - suplicó Snape soltando un poco su agarre.

- Estoy embarazada - dijo Hermione.

Hola ya esta el capitulo corregido, espero que tenga menos errores esta vez, ya que una simple revisión de mi parte y el corrector de Word no es garantía de cero errores.

Bueno ya podre contestar sus rr.

*YazminSnape: siento mucho que tarde tanto en actualizar pero es mas o menos el tiempo que le lleva a mi ardilla hacer un capitulo, eso si no se le ocurre otra cosa o se ocupa con lectura, bueno ya solto la bomba ahora hay que esperar su reacción y mas o menos sabes por donde va la cosa, pero no te dire nada mas por el momento.

* AliuxS: De seguro ahora me odias por tardar tanto en la actualización, pero ya comente algo sobre el porque no lo hago tan seguido. A mi también me preocupa la reacción de McGonagall ya que aun no se cual va a ser pero me temo que no sera buena.

* Kiara Michelle: bueno creo que se dio la oportunidad de hablar y de soltar la bomba de su embarazo ahora viene la respuesta de Snape.

* Yetsave: Si se que fue una cosa estúpida, pero los celos son los celos y llegan a nublar la razón y como leíste algo intento Narcissa por arreglar la situación.

* MeguminaSakura: Que bueno que te gusto cielo siempre es un halago y placer saberlo.

Bueno pues hasta la proxima.

Besos Ana Lau