CAPÍTULO 18 - Por favor no me dejes (Magnus POV) [Paralelo al Capítulo 15]


MAGNUS

" Quiero protegerte, hacer que esa sonrisa viva, por lo que..."

Oyó un grito y su corazón casi se detuvo cuando reconoció la voz de Alec.

"¡ALEXANDER!" gritó y corrió tan rápido como pudo, rezando a ángeles y demonios, e incluso a su padre, que no fuera demasiado tarde.

" Si sientes que ahora tu voz murio aunque lejos vayas tienes que recordar que yo..."

Sin embargo él estaba más lejos de lo que pensaba, debido a que los túneles hicieron eco de los sonidos haciéndolos parecer más cerca, y le llevó alrededor de diez minutos de carrera frenética llegar a él.

"¡Te busco y te encuentro!"

Se dio la vuelta en la siguiente intersección y vio a su ángel, con sangre, tendido en el agua poco profunda, su cuchillo serafín tirado junto a él.

Gritó el nombre de Alec de nuevo y corrió hacia él, cayó de rodillas y levantó suavemente al roto cazador de sombras en sus brazos evaluando los daños.

Había sangre en su rostro, y su brazo y pierna sangraban mucho y parecían rotos.

"Mi ángel...", murmuró con desesperación: "Por favor, por favor, no me dejes..." comprobó su pulso y se relajó un poco. Todavía estaba vivo, aunque apenas... "Por favor, abre los ojos... Alexander..." En respuesta a la petición, sus ojos azules se abrieron, y cuando vio al brujo, sonrió, una hermosa y desgarradora sonrisa.

"¿Estoy en el cielo? Es mejor de lo que pensaba... ya no duele más... "Magnus lo miró aterrado, como la cara del niño se convirtió en escéptico. "Pero... no debería estar en el infierno? Tal vez es la sangre de ángel...", murmuró y se desmayó.

Magnus se quedó sin aliento. ¿De qué estaba hablando? ¿Estaba febril?

Le habia tomado demasiado tiempo al brujo llegar a el, Dios sabe cuánta sangre habia perdido y encima de eso, estaba congelando y su cuerpo temblaba. "Y si no puedes sentir el dolor de estas heridas... Las cosas están muy mal. ' Magnus pensó preocupado de que no tuvieran tiempo pero las cosas no eran tan malas como el brujo pensaba. Alec estaba hablando del dolor de su alma, no del cuerpo, pero obviamente no tenia forma de saberlo.

Sin más demora, creo un portal a toda prisa, lo llevo a casa y comenzó a curarlo.


Después de haber llegado a su apartamento, Magnus colocó suavemente a Alec en su cama e inmediatamente comenzó a hacer todo lo posible para curarlo.

Sin embargo, el veneno lo estaba poniendo delirante, y le causó alucinaciones, el cuerpo del chico tuvo un espasmo, mientras sus labios se movían y murmuraba incomprensiblemente en su sueño.

El brujo se sentó junto a él hablando en voz baja, quito el cabello negro que caía sobre sus ojos cerrados y acaricio cariñosamente la cara del Nephilim.

De repente Alec abrió la boca y sus ojos azules se abrieron. Magnus tomó una bocanada de aire y susurró "¿Alexander?" pero el niño no podía verlo, incluso cuando se acercó más, por encima de él.

La última vez que el cazador de sombrase estuvo tan gravemente herido, muriendo, debido al veneno del demonio mayor, Abbadon, estaba llamando a su familia mientras el brujo le estaba curando.

Ahora, el único nombre en sus labios era el suyo. "Magnus... Mag-" se agito tomando una bocanada de aire; "Espera. Por favor. Por favor... "Su voz salió baja y rota, asustado como un niño, y con su brazo roto, extendió la mano, y Magnus inmediatamente le tendio la suya, que el Nephilim tomo en un apretón de muerte, al igual que antes.

El chico hizo una mueca de dolor, pero no la soltó.

"Ayúdame... Mag… nus... Por favor, no te vayas... Lo siento... Por favor... No... sálvame... Lo… siento... yo… no..."

" Por favor, no te vayas nunca mas."

Mientras hablaba en susurros rotos, las lágrimas cayeron de sus ojos de cobalto que miraban sin ver, centrándose en una visión lejana, que Magnus adivino dolorosamente era de el abandonando al chico de nuevo.

El agarre de Alec apretó. "Lo siento... Por favor... Perdóname... Por favor... No... Por favor, no me dejes... "

" Nunca quise hacerte daño. Yo estaba corriendo de emociones para las que no estaba listo..."

El corazón de Magnus se rompió en mil pedazos "Lo siento mucho... Mi amor..." sollozó, con la voz entrecortada.

Él sabía que no podía deshacer la angustia que le causaba, pero al menos podría darle un poco de paz por el momento, lo que le permitiría descansar.

Llevó la mano libre sobre los ojos de Alec y dijo algunas palabras en voz baja, poniéndolo en un sueño profundo.

El brujo dio un suspiro de alivio, rezando para que sus sueños fueran agradables, los ojos del niño estaban cerrados y su cuerpo se relajó al fin.

" ¿Qué se supone que debo hacer ahora, cuando ya no tengo que depender de ello?"


Nota del autor: Las parte que hablan de las lesiones previas de Alec (en ciudad de hueso) se basan en sus propias palabras de la historia original de Cassandra Clare "Kissed". Si no lo han leido haganlo ahora. ¡Es increible!

Nota del traductor: Lamento haber tardado en subir esto, acabo de entrar a la escuela nuevamente y a partir de ahora puede que pase mas tiempo entre una y otra actualizacion, la historia ya la tengo traducida pero a veces tengo tanto que estudiar de un dia para otro que simplemente me olvido de hacerlo. Pero no crean que no lo terminare de hacer.

Al igual que las otras historias de Niennor, creanme que aun faltan algunas.