Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J. K. Rowling y yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi loca cabecita.
Cap. 21 (Navidadesparte 1)
Snape era más que consciente de que Hermione necesitaba descansar por dos.
Aun no podía creer del todo que fuera a ser padre, si alguien se lo hubiera dicho hace algunos años los habría tirado de a locos y menos aún que le dijeran que la madre sería una joven leona y encima de todo mejor amiga del hijo del amor de su juventud.
Tenía miedo, claro que lo tenía y es que como sabría el ser un buen padre si el que tuvo dejó mucho que desear, temía cometer sus mismos errores ya que era muy consiente de todos sus defectos y estaba seguro que muchos de ellos no eran compatibles con la idea de ser padre.
Para su buena fortuna contaba con el apoyo y la confianza de la mujer que le amaba y esperaba que ese amor le durara mucho tiempo y no le dejara cuando estuviera más viejo.
Había muchas inseguridades que le atormentaban, pero por el momento las dejaría de lado para disfrutar ahora de lo que la vida por fin le estaba dando después de tantos años de carencias y equivocaciones.
Dejando hasta ahí sus pensamientos Snape se dirigió a la biblioteca que aun que ya estuviera cerrada al ser profesor gozaba de ciertos privilegios.
Llego a un área que frecuentaba muy poco... la de medimagía donde busco todo lo referente a los embarazos, tomo algunos cuantos y se fue a su oficina a leer un poco sobre el tema.
Algunas horas después regreso a su habitación la cual estaba agradablemente ocupada.
Snape se quedó ahí de pie observando a la hermosa criatura que descansaba hecha un ovillo en su cama aferrándose a su almohada con una ligera sonrisa asomándose en sus comisuras, además de su alborotada melena esparcida sobre la almohada en la que descansaba su cabeza, su blanca piel parecía que tenía brillo propio.
A sus ojos era perfecta, aunque bien sabía que tenía sus defectos y eran precisamente esos defectos que la hacían única y especial para él.
Haciendo el menor ruido posible se cambio de ropa colocándose el pijama y meterse debajo de las cobijas a lado de Hermione.
Snape se colocó a la espalda de Hermione y cerró los ojos dejando escapar de sus labios un suspiro de satisfacción al verse de nuevo acompañado.
Cuando estaba por conciliar de todo el sueño el movimiento de la cama le distrajo y más aún al sentir el peso de los suaves brazos de Hermione y la calidez de su boca al estar tan cerca mientras ella le tenía gustosamente prisionero entre sus brazos.
La llegada de un nuevo día despertó con energías renovadas a Hermione.
- Espero que hayas descansado, parecía que estabas bajo una poción de muertos en vida - dijo Snape contemplando la alborotada melena de la castaña.
- No había dormido muy bien estos últimos días, pero ya estoy como nueva - dijo Hermione estirándose de la misma manera que lo hacia crookshanks.
- Pues hay que movernos, tenemos muchas clases el día de hoy - dijo Snape poniéndose de pie.
- Esta bien, vayamos - contesto Hermione saliendo de la cama también.
Se dirigieron a dar y tomar clases como lo venían haciendo solo que en esta ocasión ya no había tristeza, ni melancolía o resentimiento, solo miradas cómplices y un tipo de comunicación no verbal que nadie notaba.
Estaban en una clase con lo de último curso donde estaba Ginny quien estaba preocupada por su amiga, se había dado cuenta de s su decaimiento de ánimo, un ánimo que en esa ocasión estaba por los cielos y no lograba saber por qué.
- Tienen cinco minutos para terminar sus opciones y dejar una muestra debidamente rotulada en mi escritorio. - dijo Snape apenas levantando la mirada - ah, se me olvidaba para la próxima clase la señorita Granger nos explicara cómo hacer una poción multijugos.
A Hermione casi se le disloca la mandíbula de tanto que la abrió, no podía ser posible que le estuviera haciendo tal cosa, pero viniendo de él no tendría que sorprenderle.
Posteriormente en la tarde tendrían su primera sesión de duelo donde para ver qué tan buena era Hermione, tuvieron un duelo con Draco donde con tres movimientos Draco termino en el suelo y Snape dejó de preocuparse por cada ataque que era lanzado por Hermione y cada que recibía ella uno.
- Lo siento Draco, ya los movimientos de la varita son inconscientes - dijo Hermione ayudando al rubio a ponerse de pie aunque lo evitó en un intento de mantener un poco de su orgullo.
- Eso es lo que tienes que conseguir, que no tengas que estar pensando en que hechizo es el que tienes que realizar - dijo Snape enfocándose después en enseñarles algunos movimientos más haciendo hincapié en que los hechizos fueran no verbales.
Ya por la noche los tres se encontraban cenando en donde Draco y Snape lo venían haciendo desde que llego.
Draco se sentía un tanto incomodo haciendo mal tercio, notaba las miradas tan comunicativas que tenían uno y otro.
- Ya está bien Granger, padrino se dé su relación y frente a mí no tienen que disimular, me es desesperante - dijo Draco colocando los cubiertos sobre la mesa.
- Me es extraño no tener que disimular frente alguien más - dijo Hermione - pero gracias.
Snape estaba sorprendido, quien lo hubiera dicho que ese par terminaran llevándose bien sin insultos de por medio.
Después de esa platica no volvieron a tocar el tema pero tanto Hermione y Snape se tomaban un poco más de libertades y en el fondo eso ilusionaba a Hermione al pensar que si Draco acepto fácilmente su relación, sus amigos y familia también lo harían y no tendría que elegir entre una parte de su vida u otra.
Los días seguían su curso y las fiestas navideñas estaban a la vuelta la esquina.
Por la mañana una semana antes de Navidad Hermione entro al gran comedor y se encontró con Ginny quien ya la esperaba.
- Hola, ven siéntate aquí hace mucho que no platicamos siempre estas ocupada y casi ni nos vemos - le acusó la pelirroja.
- Lo siento mucho Ginny, pero ya sabes cómo es Snape y más cuando hay evaluaciones de por medio y encima le han solicitado algunas pociones muy difíciles de hacer y tengo que aprender - dijo Hermione y no era de todo mentira.
- Está bien, sé que estas ocupada, pero ya estamos a pocos días de salir de vacaciones y entonces si vamos a poder pasar tiempo juntas - dijo Ginny con alegría.
- Sobre eso...
- Mi mama dice que ya tiene todo listo, es más creo que han agregado un par de habitaciones para que ni Harry ni tu tengan que compartir habitación con Ron y conmigo - siguió Ginny sin detenerse a escuchar lo que iba a decirle Hermione.
Hermione no encontraba la manera de decirles que quería pasar esas fechas con Snape, aunque no habían hablado del tema y por el otro lado estaba el hecho de todas las molestias que se estaba tomando Molly para con ella y Harry.
Por si las náuseas y el mareo de esa mañana no fueran suficiente ahora le dolía la cabeza por tanto pensar sin encontrar una solución.
Cuando se dio cuenta Hermione, Ginny ya le estaba platicando de otras cosas muy animadamente.
Cuando terminaron cada una se dirigió a aula respectiva.
Hermione seguía dándole vueltas al asunto cuando se topó con Draco.
- Granger - fue todo lo que dijo Draco como saludo.
- Hola Draco, me llamo Hermione cuantas veces te lo tengo que repetir - dijo Hermione con infinita paciencia.
- Hay viejas costumbres que no se pueden quitar así como así - dijo Draco como explicación.
- Oye, ¿puedo saber dónde pasa las fiestas navideñas el profesor Snape? - pregunto Hermione buscando que no hubiera nadie cerca.
- Mmm, depende de su estado de ánimo, normalmente lo hace en su casa solo, pero cuando se dejaba convencer por mis padres estaba con nosotros en la mansión Malfoy - dijo Draco - aunque me imagino que este año tendrá otros planes.
- Aún no lo sé, ¿y donde pasarás las navidades? - pregunto Hermione intrigada.
Después de la última visita de Narcisa, cuando hablo con ella no había vuelto a aparecer aunque le mandaba notas a Draco.
- No tengo ni la más mínima idea, mi madre no me ha querido decir donde esta - dijo Draco con un tono de nostalgia en la voz.
El decaimiento del rubio apretó el corazón de Hermione y antes de que le consolara una idea cruzó por su mente y sin pensarlo mucho lo tomo de la mano y tiro de él sin percatarse que un par de alumnos cruzaban en ese momento rumbo a las mazmorras.
- Ven acompáñame - dijo Hermione corriendo hacia las mazmorras.
- Granger deja de tironearme, puedo andar solo - dijo Draco poniendo resistencia.
- Pues entonces muévete - contesto Hermione sin detener su paso.
Cuando llegaron al aula donde estaba por iniciar la clase de pociones con los de tercer año Hermione tomo una inhalación profunda y entró.
- Señorita Granger llega tarde, señor Malfoy usted no tendría que estar aquí - dijo Snape al percatarse de la presencia de su hechicera.
- Lo siento mucho profesor, pero tenemos algo que hablar con usted - dijo Hermione agachado la mirada.
- Ya está hablando Granger - dijo Snape sin entender a donde quería llegar y que tenía que ver Draco en todo eso, pero por la cara que tenía tampoco sabía de qué se trataba.
- Es un poco delicado - dijo Hermione haciendo hincapié de la presencia de varios alumnos que estaban llegando.
- Tomen asiento ya les llamaré - dijo Snape y continuó revisando un pergamino aunque no sabía que estaba leyendo solo se preguntaba que se traía entre manos su castaña.
Pasados algunos minutos dio inicio su clase y comenzó a explicarles cómo elaborar una poción para aliviar las quemaduras de dragón y de escorbuto.
Cuando hubo terminado su explicación ser puso de pie.
- Malfoy y Granger acompáñenme y si alguno de ustedes se le ocurre hacer alguna idiotez me encargaré de que esta misma tarde sean enviados a su casa - dijo Snape mirando de manera amenazadora a sus alumnos que se pusieron a temblar ante la amenaza.
Los tres magos entraron a la oficina de Snape sin siquiera mirarse unos a los otros.
- ¿Y bien que se le ha ocurrido a tu cabecita? - pregunto Snape mirando directamente a Hermione.
- Hace un rato me topé con Draco y en medio de nuestra plática dijo que no ha visto a Narcisa desde hace un buen tiempo, además se vienen las vacaciones de Navidad...
- No te quieras sentir papá Noé, si las cosas están como están es por su seguridad - dijo Snape interrumpiendo a Hermione quien se comenzaba a poner muy sentimental.
- Granger te agradezco las buenas intenciones, pero no gracias - dijo Draco conmovido por el gesto de la castaña.
- Quieren dejar de interrumpirme -dijo Hermione exasperada. - no es tanto que quiera ser de papá Noé, pero sí creo que esas fechas son para estar en familia y hay una manera segura de que eso suceda - dijo Hermione tragando el nudo que se formó en su garganta.
- ¿Cuál es la idea? - pregunto suavemente Snape al ver la tristeza en los ojos avellana que tanto amaba y ese gesto sorprendió a Draco.
- El encantamiento fidelio - dijo Hermione.
- Es una buena idea, pero a donde los piensas mandar y que ambos acepten - dijo Snape.
Ambos magos conocían ese encantamiento, Draco porque bajo ese encantamiento estaba protegida su casa o al menos la que fue su casa.
Por su parte Snape tenía claras dos referencias, la casa de los Potter y el cuartel de la orden.
- Sé que los dos saben de qué estoy hablando y estarán de acuerdo conmigo en que es una muy buena idea - dijo Hermione agradecida de no tener que decir que tomo la idea de la casa en la que vivía Harry con sus padres y hacer mención de Lily.
- Es una buena idea sin duda, pero ¿quién será nuestro guardián y en donde estaremos? - pregunto Draco.
- Eso es muy sencillo, nosotros seremos los guardianes y se irán a mi casa, nadie esperara que estén en un barrio muggle - dijo Hermione sonriendo abiertamente.
Draco estaba conmocionado, entre más conocía a la castaña, mas entendía y se convencía de que ella era la indicada para sanar y hacer feliz a su padrino.
También entendía perfectamente que sin ella, Potter y Weasley no hubieran podido sobrevivir ni a su primera aventura.
- Estas segura de tu ofrecimiento, se lo que significa tu casa - dijo Snape haciendo énfasis al recuerdo de sus padres.
- Claro que estoy segura, quiero creer que puedo ir a tu casa cuando no estemos en el colegio o ¿me equivoco? - dijo Hermione.
- ¿Estás de acuerdo Draco?, si la respuesta es sí me pondré en contacto con Narcisa - dijo Snape acercándose sutilmente a Hermione.
- Espero que esto nunca salga de aquí, muchas gracias Hermione, de verdad que Potter y Weasley no saben la suerte que tuvieron al contar contigo y lo afortunado que es mi padrino al encontrar un cerebro que le pueda hacer competencia en una funda agradable a la vista - dijo Draco dudando un poco al decir las últimas palabras.
- Gracias, creo. Ten por seguro que nunca le contaré a nadie que Draco Malfoy puede ser alguien con quien entablar una conversación amena y de agradable compañía - dijo Hermione regalándole una sonrisa como las que le regalaba constantemente a Harry o a los gemelos en símbolo de amistad.
Snape sintió una punzada de celos, pero trató de ignorarlo lo mejor que pudo.
Draco noto la incomodidad de Snape y prefirió salir huyendo de ahí lo más pronto posible.
- Espero que persuadas a mi madre, yo de momento iré a hacerle una nota - dijo Draco y salió.
- Regresamos al aula, pon cara de regañada - dijo Snape dando media vuelta.
- Espera Severus - dijo Hermione tirando de la negra capa.
Con mucho entusiasmo Hermione estampó sus labios en los de Snape.
- Quiero que sepas que la afortunada soy yo, por tenerte a mi lado haciéndome feliz y a la espera de un nuevo ser parte tuyo y parte mío - dijo Hermione perdiéndose en la seguridad de los brazos de Snape.
Snape tenía preparada una respuesta ácida y sarcástica, pero cuando sintió todo lo que transmitía su abrazo se le olvido por completo, solo se dejó llevar por la calidez que le transmitía su cuerpo, le dio un ligero apretón y beso dulcemente si coronilla.
Snape rompió el dulce abrazo y se colocó su careta de indiferencia y fastidio.
- Regrese a clase Granger - dijo Snape dando media vuelta.
Hermione no dijo nada solo asintió con la cabeza, tomo rápidamente la mano del pocionista y dio un ligero apretón que fue correspondido para después regresar al aula y comenzar con su poción.
Pasados algunos minutos, algunos chicos nerviosos se acercaron a la joven para pedir ayuda quien gustosa acepto y solo esperaba que Snape no se molestara tanto.
Después de explicarles y aclararles sus dudas los chicos comenzaron a tomar más confianza y preparar sus pociones consultando de vez en vez con Hermione quien sentía la penetrante mirada de Snape sobre ella y trató de no darle importancia, si no le gustara la idea ya se los hubiera hecho saber de eso estaba segura.
Después de un par de revisiones más, discretamente le busco con la mirada y le encontró apoyado en el marco de la puerta contemplándola sin decir nada y cuando sus miradas se cruzaron obtuvo como respuesta un leve asentimiento por parte del pocionista.
Cuando se aseguró que nadie más consultaba a Hermione, Snape hizo un ligero ruido entrando de nuevo en el aula con su característico andar provocando algunos estremecimientos entre el alumnado.
- Les quedan veinte minutos para terminar y presentarme sus muestras - dijo Snape una vez llego a su escritorio.
Pasado el tiempo indicado los alumnos fueron entregando uno a uno sus muestras.
- Espero que la mayoría supere las expectativas, ya que obtuvieron ayuda - dijo Snape una vez se quedaron solos con Hermione.
- Yo solo les aclare algunas dudas, todo el trabajo lo hicieron ellos solitos - se defendió Hermione.
- Ya veremos, ya veremos - dijo Snape dejando el tema por la paz.
- Severus, estamos a pocos días de vacaciones de Navidad, ¿qué vamos a hacer? - pregunto Hermione mientras terminaba de hacer unas anotaciones.
- ¿Qué no vas a estar con todo el clan Weasley?, esta mañana la más pequeña de ellos te decía muy entusiasmada lo bien que se lo iban a pesar - dijo Snape sin rencor - yo estaré en la casa de la Hilandera.
- ¿No quieres que estemos juntos? - pregunto Hermione sintiendo las lágrimas acumularse en sus ojos, malditas hormonas.
- Hermione tu misma lo dijiste, ellos son tu familia y también tienes que pasar tiempo con ellos - dijo Snape haciendo un esfuerzo por no pedir desesperadamente que se quedara con él, sería su primera Navidad que no estaría solo.
- Pero ahora tú también eres parte de mi familia - le dijo Hermione.
- Hermione, yo no celebró las navidades y para ti son importantes, nos quedan más días de vacaciones para disfrutar juntos - dijo Snape viendo directamente a los ojos color avellana.
- ¿Estás seguro? - pregunto Hermione con duda, tenía un punto a su favor... tendría mucho tiempo para pasar con él y los Weasley también eran su familia y tenía que pasar tiempo con ellos.
Snape se percató del momento en el que la convenció y se alegró por ella.
Después de eso no hablaron más del tema y pasaron los días restantes de clases, en compañía del otro pasando todo el tiempo posible juntos ya que Hermione se iría con la más pequeña de la Weasley y se encontrarían en la Hilandera para pasar juntos la segunda semana de vacaciones.
- Te voy a extrañar mucho - dijo Hermione la mañana antes de su partida mientras acariciaba distraídamente el pecho desnudo de Snape.
- Son solo un par de días, tampoco es para tanto - dijo Snape restándole importancia al asunto, aunque sabía que estaría muy angustiado - llevas las opciones para las náuseas y los mareos ¿verdad?
- Claro que si, también me pienso alimentar bien y ya está lista la cita con la sanadora - repitió una vez más Hermione.
- Solo quería confirmar - dijo Snape pegando lo más posible el cuerpo desnudo de su amante buscando fundirse en uno nuevamente.
Hermione sintió el deseo correr de nuevo buscando ser apagado por las caricias de las manos y boca del pocionista.
Sin pudor alguno Hermione tomo entre sus manos el miembro semi flácido de Snape y comenzó a masajearlo arrancando gemidos que encendían más a Hermione.
- Detente, no quiero terminar así - dijo Snape apretando los dientes tratando de contenerse.
- Te amo Severus - dijo Hermione soltando el miembro duro de Snape mentas buscaba sus labios.
Snape aprovecho para colocar a su pequeña hechicera encima de él adentrándose en su cuerpo.
- Yo también te amo - dijo Snape ayudando con los movimientos que Hermione hacía.
Definitivamente Hermione estaba un poco más sensible y receptiva a su toque sobre todo cuando se apoderaba de sus senos con su boca y los succionaba o mordía, así como también le encantaba repetir lo que les dejaba más que exhaustos.
Después de aumentar el ritmo de las embestidas Hermione estaba fuera de sí y contraía fuertemente las paredes internas de su vagina haciendo casi imposible el movimiento del miembro de Snape.
Con un sonoro gemido Hermione termino en un arrollador orgasmo que se vio alargado gracias a los espasmos del cuerpo de Snape mientras liberaba su simiente.
- Esto es algo que voy a echar mucho de menos - dijo Hermione después de haber recuperado el aliento.
- Cuando nos volvamos a ver te darás cuenta de que abra válido la pena - dijo Snape poniéndose de pie.
Hermione imitó al pocionista solo que ella se puso la levita de Snape para cubrir su desnudez mientras recogía su ropa esparcida por la habitación.
- En ti tiene mucha tela para mi gusto - comentó Snape contemplando la prenda que vestía Hermione.
- Ahora puedo ser tú y castigarte por ser un mal alumno - dijo Hermione de manera juguetona - o ¿serás tal vez un insufrible sabelotodo?
- No me tientes pequeña bruja y será mejor que te quites esa levita antes de que te la quite yo - le amenazó Snape acercándose a Hermione.
- Mmm, que difícil decisión… creo que esta vez te obedeceré - dijo Hermione y se quitó la levita lentamente quedando completamente desnuda ante Snape.
- Eres una provocadora - dijo Snape en el oído de Hermione apenas tocándola provocándole un escalofrío - pero ya es muy tarde y tienes que prepárate para irte.
- Eso no es justo - se quejó Hermione haciendo un puchero.
Sin que lo sintiera venir, de un momento a otro Hermione ya estaba de nuevo en la cama con las manos en alto sujetas por una de Snape.
- Te dije que dejaras de provócame - dijo Snape poniendo ambas manos a cada lado de la cabeza de Hermione quien no podía bajar sus manos ni tampoco separarlas.
Estaba por reclamar cuando se vio atacada por los labios de Snape y su lengua que saboreaba su boca a su antojo.
Poco a poco la boca y manos del pocionista comenzaron a bajar entreteniéndose en lugares estratégicos como su clavícula, sus pechos y su ombligo antes de llegar a su centro palpitante y húmedo.
- Oh Severus - gimió Hermione ante en primer lengüetazo por parte de Snape.
Hermione se movía como posesa sin poder bajar las manos disfrutando de la maravillosa lengua de Snape que trabajaba arduamente en su centro y sus manos que amasaban con ternura sus senos.
- Oh, por Merlín estoy tan... Oh tan cerca - gemía Hermione de manera entrecortada.
Ante esas palabras Snape pensaba parar un momento para castigarla, pero amaba verla perder así el control que prefirió complacerla, bajo una de sus manos la cual se dedicó a pellizcar su inflamado clítoris mientras la penetraba con su lengua.
Snape fue consiente de los espasmos del cuerpo de Hermione al llegar a su liberación al tiempo que su boca era inundada con los fluidos provenientes de su centro.
Una vez que termino Snape tomo las manos de Hermione y por fin pudo bajarlas.
- Eres sensacional Severus - dijo Hermione incorporándose para quedar a la altura de Snape.
- Y tú eres insaciable - respondió Snape a atrayéndola a su pecho.
- Eso es lo que tú y las hormonas me provocan - dijo Hermione buscando los labios de Snape probándose a sí misma.
En pleno beso Hermione se frotó contra Snape percatándose de la erección que estaba prisionera en sus calzoncillos.
La mano de Hermione fue bajando lentamente hasta tener en su poder el miembro de Snape.
- Oh joder, tú me quieres matar - dijo Snape cuando sintió el ligero apretón que le regalo la suave y pequeña mano de Hermione.
- Solo quiero compensarte - respondió Hermione comenzando con un sube y baja lento.
- No espero que me pagues el favor, lo hago porque quiero - dijo Snape haciendo grandes inhalaciones.
- No busco pagarte el favor, soy egoísta y tu pacer es mi pacer así que esto también esa para mi - Dijo Hermione comenzando a descender por el cuerpo de Snape.
Ambos magos estaban tan perdidos en mundo que se sobresaltaron enormemente al escuchar el golpeteo en la puerta de su recamara.
- Padrino el tren está por salir y asumo que Granger sigue aquí y McGonagall no tarda en venir a buscarle - dijo Draco del otro lado de la puerta.
Solo hasta ese momento se percataron de lo tarde que era y con ágiles movimientos de varita ambos magos estaban vestidos y aseados.
- Gracias por la información Draco, me supongo que tienes todo listo para irte también - dijo Snape abriendo la puerta.
- Si ya está todo listo - dijo Draco con un asentimiento de cabeza contemplando el piso con gran interés.
- Gracias por todo Draco - dijo Hermione saliendo de la habitación con su baúl listo.
- Acompáñala por favor - pidió Snape sorprendiendo a ambos jóvenes.
- Nos vemos pronto Severus y lo siento - dijo Hermione acercándose al pocionista y depositar un casto beso en su mejilla logrando que un ligero rubor acudiera a su cetrino rostro.
Draco no daba crédito a lo que sus ojos veían, una cosa fue encontrarlos por accidente y otra muy diferente que tuviera la confianza de expresar ese acto tan tierno frente suyo.
Sin decir nada más ambos jóvenes emprendieron el camino a la salida del castillo para que Hermione llegara a la estación que le llevaría de regreso a Londres donde les esperarían todos los Weasley.
- Me supongo que más tarde saldrás con el profesor Snape para tus vacaciones - dijo Hermione tan precavida como siempre.
- Si y no sabes el gusto que me da saber que mi madre ya está instalada y segura.
- Me alegro por ti Draco y por tú madre, además creo que es un buen uso el que le estoy dando y mis padres así lo querrían - dijo Hermione segura de lo que decía.
- Si tú lo dices, pero en fin lo que si me sorprende es que la directora no pusiera muchos peros y no preguntara tanto - comentó Draco.
- El profesor Snape hablo con ella y además tu estas a su cargo por lo que toda la responsabilidad recae sobre él - dijo Hermione llegando a la salida donde una ansiosa Ginny le esperaba.
- Hermione pensé que no llegabas a tiempo - le dijo Ginny jalándola.
- Lo siento Ginny - dijo Hermione sonriéndole con indulgencia a su amiga. - Nos vemos de regreso Draco - se despidió del rubio para sorpresa de los pocos ahí presentes.
- Hermione ¿qué te traes con Draco Malfoy? - quiso saber Ginny apenas estuvieron acomodadas en una cabina libre.
- No me traigo nada Ginny, hemos hecho las paces y somos compañeros de defensa además de que compartimos tutor.
- Te das cuenta Hermione que te fuiste a meter de lleno en un nido de víboras - comentó Ginny entre sonriente y seria.
- No es tan malo Ginny, te terminas acoplado a ellos - dijo Hermione pensando muy seriamente sobre la reacción que tendrían cuando se enteraran de su relación con Snape y que estaba esperando un hijo suyo.
Para su desgracia no creía que fueran a reaccionar muy bien que digamos.
Hola buenas casi madrugadas, tarde pero cumplícon lo prometido y espero que les guste.
Como se habrándado cuenta este capitulo estarádivido en dos partes ya que era demasiado largo como para ponerlo todo junto.
Bueno no me queda mas que darles las gracias por sus rr, alertas y favoritos que me hacen el día. Y ahora a responder sus rr.
* YazminSnape: Si le encanta interrumpir como te diste cuenta en esta capitulo también, pero siempre tiene buenas intenciones. Yo creo que si lo hiciera al propósito no le saldría.
* Yetsave: Yo quiero creer que Draco va a ser alguien muy importante en cuanto a apoyo moral y emocional se refiere, creo que era lo menos que tenia que hacer Narcissa.
* AliuxS: Si creo que las hormonas hacen de las suyas con Hermione y hay momentos en los que Snape sale beneficiado de todo eso, claro que Snape puede ser tierno pero solo con Hermione (ya quisiera un Snape para mi solita :´( pero no se puede todo en esta vida). Creo que aunque trate de negarlo Draco no es una mala persona.
* 503: Hola corazón antes que nada un gustazo que andes de nuevo por acá dejándome un comentario. Si lo que no entendiste es el porque Hermione esta muy caliente como tu dices, es que es muy normal que cuando una mujer esta embarazada se vuelve mas cachonda, con mas apetito sexual por eso del subidon de hormonas, ademas de que se vuelven mas sensibles y receptivas, por eso aunque no te agrade del todo Snape disfruta ampliamente de ese hecho. Ya quisiéramos muchas chicas tener a nuestro Snape así como tu quieres a tu Hermione pero por desgracia no se nos a cumplido el deseo.
Bueno pues nos leemos la próxima semana en sábado ya normalito si nada mas sucede que eso espero.
Besos Ana Lau.
