Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J.K. Rowling yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi loca cabecita esperando que sea de su agrado.

Cap. 23 (Rumores)

Estaba a punto de amanecer cuando por fin Hermione cayó rendida y es que después de dos rondas de pasión y una golosina nocturna el cansancio la venció.

Había momentos en los que Snape no asimilaba todo lo que tenía y pensaba que todo era una ilusión así como en ese momento en el que veía a Hermione desnuda tumbada sobre él con su cabellera enredada haciéndole cosquillas en el rostro.

Poco le importaba el hecho de estar incomodo al no poder moverse o que sintiera la mitad del cuerpo frío al estar desnudos y escasamente tapados provocando que el frio de la noche se colara entre ellos y menos aún el hecho de que necesitara usar el sanitario; su pequeña hechicera estaba muy tranquila y era todo lo que le importaba.

Esperaba que la criatura que crecía en su vientre fuera igual a ella y que no tuviera nada de él.

Pasados los minutos todas las incomodidades se hicieron más presentes obligándole a tomar cartas en el asunto.

Una vez con la vejiga vacía, caliente y abrazado a su dulce amante Snape se rindió al mundo de los sueños.

No sabían qué hora era pero el sol estaba alto cuando Hermione se vio atacada por las náuseas sintiendo como su estómago amenazaba con regresar toda la cena de la noche anterior.

Se puso de pie de un salto y corrió al sanitario sin darse cuenta de lo brusco de sus movimientos, lo único que le importaba era llegar así sanitario y vomitar.

Estaba terminando de agacharse para estar más cerca del retrete cuando su cabello fue levantado con ternura para evitar que lo ensuciara.

Una vez termino Snape le acercó un vaso de agua para que se enjuagase.

- Quiero que la fase de los mareos y nauseas ya se termine - se quejó Hermione.

- Ya falta poco para que eso termine, por el momento voy a buscar una poción que te tranquilice el estómago - dijo Snape dejándola sola en el sanitario.

Algunos minutos después Snape regreso a la recámara con una pequeña bandeja siguiéndole.

Snape se sorprendió cuando vio a su pequeña bruja recostada en la cama con un pequeño obsequio descansando en su regazo.

- Feliz navidad Severus - dijo Hermione regalándole una radiante sonrisa.

- Feliz navidad Hermione - dijo Snape acompañándola en la cama.

- No sabía que podría regalarte, espero que te guste - dijo Hermione extendiéndole el regalo.

- Tú y nuestro bebé son el mejor regalo que pude recibir - dijo Snape tomando con una mano el obsequio que le tendía Hermione y con la otra mano acariciaba su vientre.

- Entonces hagamos algunos arreglos - dijo Hermione arrancando el moño del regalo y colocándolo sobre su corazón - somos todos tuyos.

Ese pequeño, pero dulce acto calentó el corazón de Snape y río de alegría como hacía mucho no lo hacía.

- Te amo Hermione con todo mi ser - dijo Snape para después buscar fundirse con sus labios, no era un beso demandante ni apasionado más bien era uno cargado de sentimientos sobresaliendo el amor, mucho amor.

- No quisiera arruinar el momento, pero el bebé tiene hambre - dijo Hermione observando la charola que se había acomodado en la mesita de noche una vez que rompieron el beso en busca de oxígeno.

- Tomemos algo ligero - dijo Snape acercándole la bandeja.

Después de que Hermione consumiera un par de tostadas con mermelada y una taza de té se sintió satisfecha y Snape sabía que era el momento de entregarle su regalo.

Desapareció los restos del desayuno y abrió una pequeña puerta del mueble a lado de su cama y observó el obsequio perfectamente envuelto que tenía para ella, pero una cosa más le llamo la atención y se debatió entre cual cosa tenía que tomar.

- ¿Severus, estas bien? - pregunto Hermione mirando su expresión pensativa.

- Claro - dijo Snape tomando el objeto que llamo su atención decidiendo seguir su impulso y esperaba que su reacción no fuera como la de la noche anterior.

- ¿Qué es lo que te preocupa? - pregunto Hermione colocando una mano sobre el hombro de Snape.

- ¿Quieres casarte conmigo? - pregunto precipitadamente Snape.

- ¿Perdón? - pregunto Hermione aturdida, no estaba segura de haber escuchado correctamente.

- Quiero que seas mi esposa - dijo Snape temblando internamente mientras le extendía la pequeña cajita de terciopelo negro.

Hermione no encontraba su voz, estaba aturdida y es que nunca se esperó una petición de ese tipo.

Con manos temblorosas tomo la cajita y la abrió descubriendo en su interior un fino anillo de plata con un sencillo y elegante decorado de pequeñas esmeraldas.

- Acepto - dijo Hermione con la voz rota y las lágrimas acumuladas en sus ojos.

- ¿De verdad? - pregunto Snape tratando de tomárselo con mucha calma.

- Claro que sí, quiero ser tu esposa y que tú seas mío nada mas - dijo Hermione sacando el anillo de la cajita.

Snape tomo el anillo y lo colocó con adoración en el dedo corazón de la mano izquierda de Hermione.

- Fue lo único que mi madre pudo conservar de su familia - dijo Snape feliz de que le quedara.

- Es precioso Severus y muy Slytherin - comentó Hermione apreciando la joya sobre su dedo.

- Estas consiente que se va a desatar una buena - dijo Snape preocupado de que la noticia no fuera bien tomada y eso le afectara a Hermione.

- Estoy segura de que van a hablar y no todos van a ser comentarios agradables, pero si eso a ti nunca te ha importado a mi menos - dijo Hermione - además mi madre decía que primero boda y luego niño.

- Bueno ya está en camino el bebé, pero podemos casarnos antes - dijo Snape quien apenas podía imaginarse siendo protagonista de una ceremonia de matrimonio, hacía mucho que se había resignado a no tener alguien a su lado ni tener familia, pero ahora tenía ambas cosas y pensaba conservarlas.

- Eso no es muy importante, nos casaremos cuando estemos listos y sin presiones - dijo Hermione.

- Entonces tomemos las cosas con calma y mientras tanto disfrutemos de las vacaciones -dijo Snape sin saber que podrían hacer.

- Oye que te parece si vamos a ver cómo está tu laboratorio - dijo Hermione con una idea en mente.

Ambos magos pasaron toda la tarde revisando el laboratorio, limpiando y haciendo inventario.

Ya por la noche Snape recordó el obsequio que le había dado Hermione y fue a buscarlo.

- De verdad espero que te guste - dijo Hermione cuando vio aparecer a Snape con la cajita entre sus manos.

Con delicadeza quito la envoltura y abrió la caja de cartón descubriendo en su interior un juego de plumas muy elegantes y un tintero a juego.

- Son bonitas, no recuerdo cuando fue la última vez que cambie las mías, gracias Hermione - digo Snape apreciando su regalo, además de Dumbledore nunca nadie le había hecho un obsequio.

- No tienes nada que agradecer - dijo Hermione.

Después del día de navidad la pareja paso sus vacaciones disfrutando de la compañía del otro e incluso salieron en un par de ocasiones, algunas veces para visitar a los Malfoy ya que ellos sabían de primera mano lo frustrante que podría llegar a ser estar encerrados todo el tiempo.

En un par de ocasiones más Snape la sorprendió llevándola a lugares maravillosos de Londres tanto mágicos como muggles, aunque sin duda el mejor lugar al que la llevó fue a un callejón similar al callejón Diagon solo que este estaba repleto de tiendas para bebés y adquirieron un par de cosas como una cunita, algunos juguetes, ropita, pañales y biberones.

Se sentía tan bien poder salir y disfrutar de su tiempo y compañía sin preocuparse por ser reconocidos gracias a la poción multijugos que se veían obligados a tomar convenciéndose de que en poco tiempo eso ya no sería necesario.

Por otro lado Hermione se puso en contacto con los Weasley para explicarles por qué se había marchado de esa manera tan repentina.

Les convenció de que después de la muerte de sus padres unos parientes lejanos se habían puesto en contacto con ella y aceptaban que pudiera hacer su vida de manera independiente y que además desconocían que ella era una bruja.

La nota que había recibido era un aviso de que ellos estaban rumbo a su casa dispuestos a pasar las fiestas juntos.

Después de esa explicación muy ensayada parecía que todos estaban conformes y aceptaban sus disculpas a excepción de Ginny, Ron y Harry.

Después de pesar todo el día en la madriguera tenía que volver con Snape y disfrutar de sus últimos días de vacaciones los cuales pasaron volando.

Snape había tenido que regresar al castillo un día antes que ella, lo cual le daba la oportunidad a Hermione de ir con Ginny para regresar juntas a Hogwarts.

Ya en el tren Ginny no decía nada solo la observaba tratando de entender el porqué de su comportamiento tan extraño.

- Déjalo ya Ginny, me estas comenzando a incomodar - dijo Hermione fastidiada de las miradas nada discretas de su pelirroja amiga.

- Porque no me tienes la suficiente confianza como para decirme que es lo que está realmente pasando, estas actuando muy raro, estas como ida, de un tiempo para acá como que te gusta estar sola en tu casa y has comenzado a ganar un poco de peso - soltó Ginny sin hacer apenas una pausa para tomar aire.

Hermione no sabía que decir, Ginny era demasiado observadora, tanto que sin querer había descubierto que estaba embarazada y no sabía si podía en confiar ella lo suficiente como para contarle todo.

Ginny era su mejor amiga, casi su hermana pero tampoco podía dejar de lado que ella quería verle a lado de Ron y eso era algo que simplemente nunca iba a pasar.

- Pensé que éramos amigas, pero creo que me he equivocado - dijo Ginny con dolor en la voz después de ver como Hermione se quedaba en blanco.

- No es eso Ginny, ¿tengo tu palabra de que no le dirás nada a nadie? - quiso saber Hermione, no quería perder a su amiga.

- Sabes que yo nunca te defraudaría - prometió Ginny.

- Estoy embarazada - dijo Hermione segura de que la pelirroja asimilaría mejor esa noticia a que le dijera que estaba con Snape.

- ¡¿Embarazada?! - grito Ginny logrando que algunas personas las voltearan a verlas.

- Deja de gritar Ginny, ahora vez porque no te quería decir nada - dijo molesta Hermione.

- Lo siento Herms pero no puedes darme una noticia de ese tipo y esperar que no reaccione como lo hice - se excusó Ginny.

- Si, pero no quiero que se entere todo el colegio - dijo Hermione tratando de calmar su mal humor.

- ¿Y quién es el padre? - pregunto Ginny en voz baja, esperaba que no le dijera que Draco Malfoy.

- Eso si no te lo puedo decir, no aún - dijo Hermione con firmeza.

- ¿Te forzaron? - pregunto con temor la pequeña Weasley.

- ¡Por Merlín!, no - contesto rápidamente Hermione, su oscuro mago era todo un caballero y nuca la obligaría a estar con él, es más Hermione creía que era más fácil que ella le obligara a él.

- Bueno podría ser una posibilidad si no quieres decir quién es el responsable - dijo Ginny.

- Y, ¿ya sabe que estas embarazada? - susurro Ginny.

- Si, ya se lo dije - dijo Hermione.

- ¿Cómo se lo tomo? - quiso saber Ginny intrigada.

- Pues en un principio no muy bien, le costó lo suyo asimilarlo, pero ahora parece que esta entusiasmado con la idea - dijo Hermione recordando la alegría con la cual compraron diversos artículos para su bebé.

- Me alegro por ti Hermione, pero me preocupa el que no quieras decir quién es el padre - insisto Ginny.

- Ya te lo dije Ginny, acordamos que no le diremos nada a nadie y yo ya te he contado demasiado - admitió Hermione esperando que cuando Snape se entrara no se molestara.

- Solo me preocupo por ti Herms, estoy segura que tu harías lo mismo por mí, porque el que lo quiera mantener en secreto suena a que le podría avergonzar y sé que si yo estuviera en tu lugar algo parecido es lo que me dirías - dijo Ginny convencida de lo que decía.

- Posiblemente tengas razón, pero esto fue algo de mutuo acuerdo - dijo Hermione - ahora me gustaría cambiar de tema, cuéntame ¿Cómo vas con Harry?

Hermione sabía que si había algo de lo que a Ginny le gustara hablar eso sería de Harry y no se equivocó.

La pelirroja comenzó a hablar hasta por los codos de lo maravilloso que era Harry, de lo atento y detallista que era con ella, de lo entregado que era en su formación y también de los celos que le daban cada que alguna admiradora se le acercaba.

Justo momentos antes de llegar de nuevo al colegio fue que Ginny termino con su plática e ingresaron al castillo donde la directora les recibió y más atrás en las sombras estaba su oscuro mago regalándole una sutil sonrisa mientras se le unía Draco.

Ginny se percató de que la mirada de su amiga estaba fija donde estaba el joven Slytherin y se temía que sus sospechas fueran ciertas.

Después de una breve bienvenida Hermione se dirigió a las mazmorras para descansar un poco después del viaje, entró a sus habitaciones y se recostó en la suave cama y cerró los ojos.

- ¿Estuvo muy cansado el viaje? - oyó Hermione en su oído al tiempo que un cuerpo masculino se amoldaba al suyo.

- Mmju - dijo Hermione asintiendo con la cabeza y se pegaba más al cuerpo de su oscuro mago.

- Descansa pequeña - le susurro Snape mientras acariciaba sus suaves y alborotados rizos.

Una vez en el colegio volver a la rutina no fue tan difícil a excepción de las ganas de dormir que tenía Hermione principalmente por las tardes y algún que otro mareo que la hacían salir corriendo al sanitario.

Por su parte Draco estaba muy al pendiente de la salud de Hermione y por consiguiente de su ahijado no nato ya que se había tomado muy enserio su papel, cosa que aumentaba aún más los rumores de los pasillos.

Ya una buena parte del alumnado se había enterado del embarazo de la castaña gracias a los curiosos que habían escuchado la conversación de ambas chicas Gryffindor.

Así como también se habían apresurado a sacar como conclusión que el padre de la criatura no era Ronald Weasley como en un principio se especulaba sino más bien Draco Malfoy con quien pasaba una buena parte de su tiempo y donde él estaba muy al pendiente de la joven leona.

Todos esos comentarios de pasillo llegaron a oídos de una joven tímida que de inmediato se sintió dolida y sobretodo traicionada.

Así como también llegaron a oídos de la directora quien no podía creer lo que estaba pasando con su mejor alumna, en un principio pensó que solo se trataba de una broma de mal gusto, pero con el pasar de los días observó detenidamente a Hermione y se percató de que en efecto si estaba embarazada y comenzaba a ser muy notorio por lo que tendría que hablar con ella.

Hermione caminaba por uno de los pasillos que le llevaban a la biblioteca aferrándose a los libros que llevaba consigo mientras trataba de ignorar lo mejor posible las miradas y cuchicheos para nada discretos de los demás alumnos.

Esa situación se estaba comenzando a volver desesperante para la joven leona al tiempo que tenía que convencer a Snape de que no le afectaba en lo más mínimo lo que pensaban.

Para su alivio Snape se había encargado de que nadie emitiera un solo comentario sobre su estado durante sus clases y por donde él estuviera.

Flash back

La mañana pintaba como cualquier otra solo que ya habían comenzado con los rumores sobre su embarazo.

En esos momentos Hermione maldecía internamente a Ginny a quien no le había dirigido la palabra desde que escucho el primer comentario sobre su embarazo, la pelirroja se había defendió diciendo que no le había dicho nada a nadie, que posiblemente fuera porque les hubieran escuchado en el tren a lo que Hermione le creía, pero eso no disminuía su culpa.

Estaba tan perdida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando comenzó a quemarse su poción y cambiar de un color verde limón a un gris rata emitiendo humo de olor desagradable que le revolvió el estómago.

Sin pensarlo mucho se puso de pie y salió prácticamente corriendo del aula provocando el una serie de murmullos.

Apenas salió a los solitarios pasillos de las mazmorras su estómago se calmó decidiendo que quería conservar el desayuno de esa mañana.

Estaba por volver a entrar al aula cuando la fría voz de su oscuro mago la detuvo, se escuchaba muy molesto.

- A ustedes nadie les da derecho de juzgar los actos de los demás, si la señorita Granger está embarazada solamente le concierne a ella y al padre de la criatura, no quiero volver a escuchar ningún comentario al respecto o me encargaré de que sean castigados hasta que todos los elfos domésticos sean libres - dijo Snape de manera imponente - ahora dejen de perder el tiempo y terminen sus pociones.

Cuando termino de hablar un nudo se instaló en la garganta de Hermione, su oscuro mago la había defendido y eso le conmovía.

Después de una profunda inhalación Hermione entro de nuevo en el aula sin decir nada y fue hasta su lugar donde no quedaba ninguna evidencia de su poción echada a perder.

Fin del flash back

Poco antes de llegar a su destino su paciencia había llegado a su fin por lo que se giró dispuesta a enfrentarse a todos, estaba sacando la varita cuando una blanca mano le detuvo.

- No vale la pena Granger, mejor acompáñame - le dijo Draco soltándola tan pronto como la había agarrado.

- Estoy harta Draco, ¿Qué acaso a ti no te fastidia esta situación? - pregunto Hermione tratando de calmarse.

- Prefiero que digan que soy el padre de tu hijo a que soy un mortífago - dijo Draco encogiéndose de hombros.

- Lo siento mucho - dijo Hermione dándose cuenta de que Draco estaba en una situación peor a la de ella.

- No te disculpes, la gente siempre va a hablar - dijo Draco - normalmente no les prestó atención, pero en esta ocasión han dañado a alguien que me importa mucho.

- ¿Te puedo ayudar en algo? - pregunto Hermione más que dispuesta a lo que le pidiera el rubio.

- Es por eso que te pedí que me acompañaras, necesito que hables con alguien y le expliques que entre nosotros no hay nada - dijo Draco de manera suplicante.

Hermione se dio cuenta de que era de suma importancia para Draco el convencer a ese alguien de que él no era el padre de su hijo y con mucho gusto lo haría.

Hola antes que nada, les pido mil perdone por tener esta historia tan abandona, pero la musa que me inspiraba en esta historia como que me avandono y espero que no tarde mucho en volver.

Por otra parte estoy de luto aun por la muerte de Alan Rickman, espero que este en paz donde quiera que este, un gran actor que quedara inmortalizado como Severus Snape.

Espero que me tengan paciencia con los capítulosya que no quiero entregarles cualquier cosa, quiero que sea un trabajo dignode que sea leídopor ustedes.

Ahora a responder sus rr.

* Yazmin Snape Marvolo: tienes toda la razón con eso de que Ron difícilmente entiende las cosas y me supongo que a prácticamente nadie de la madriguera les apoyaran y se irán de espaldas cuando sepan la verdad. Espero no demorar demasiado en la actualización.

* Mellitacullen: pues como ves si que la han liado con eso de que el bebé es de Draco y bueno el que ninguno lo niegue o lo acepte y lo protector de Draco pues como que no ayuda mucho que digamos a calmar los chismes de pasillos.

*Parejachyca: muchas gracia cielo, que bueno que te guste, espero tener mas comentarios tuyos.

*Lunaybolon: Ya somos dos corazón, no me puedo creer que ya no este físicamente en este mundo, pero el seguirá vivo en estas paginas y en todas sus películas y en mas cosas. Espero que la espera no haya sido demasiada jajajaja, créeme que siento desparecer por lapsos, pero no me gusta escribir y subir cualquier cosa, de repente la monotonía de la vida fuera de este rincón, es tan absorbente que me deja sin ánimos de escribir y desear simplemente salir del trabajo y dormir hasta el día siguiente.

Bueno pues espero no tardar demasiado. Hasta la proxima.

Besos Ana Lau