Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de J.K. Rowling yo solo los uso un poco para hacer con ellos lo que me venga en gana, esperando que sea de su agrado.
Cap. 24 (Las verdades salen a la luz)
Después de que Hermione le dijera que si ayudaría a Draco, este la había conducido a las mazmorras y entraron a una habitación que nunca había visto y que parecía estar vacía cuando se percató de la presencia de una joven.
- Astoria - le llamo dulcemente Draco, cosa que sorprendió a Hermione. Quién diría que Draco Malfoy dejaba alguna vez de lado su arrogancia.
- Vete Draco, te he dicho que no tenemos nada de qué hablar - dijo la joven que respondía al nombre de Astoria.
- No Astoria, te dije que aún no habíamos terminado - dijo Draco haciendo que la joven se pusiera rígida en su lugar desde donde les daba la espalda.
Hermione no entendía que tenía ella que hacer ahí, tal vez lo mejor sería retirarse.
Desde donde estaba claramente podía darse cuenta de la furia contenida de la joven de cabello castaño algunos tonos más oscuro que el suyo, al tiempo que veía los espasmos que recorrían el esbelto cuerpo de la joven.
- Por favor Astoria voltea - le pidió Draco en tono suave.
Cuando la joven se giró Hermione se percató de su mirada verde y cristalina producto del llanto contenido y su corazón se estrujo un poco al ver que no era furia, era dolor.
- ¿Porque me haces esto Draco? - pregunto la joven con dolor.
- Porque es la única manera de que me creas - dijo Draco acercándose lentamente - ella es...
- Claro que se quién es no soy tan estúpida como he de parecer - le corto inmediatamente Astoria.
- Hola, lo siento creo que yo no debería de estar aquí, Draco te dije que te ayudaría pero no veo el cómo - dijo Hermione dando unos pasos hacia atrás.
- No te vayas Hermione, Astoria tiene un par de preguntas que hacerte y el favor que quiero me hagas es que le contestes con la verdad - dijo Draco y Hermione sabía que se lo debía y saberlo no lo hacía más fácil.
- Esta bien, ¿Astoria, pregunta lo que quieras? - dijo Hermione tomándoselo con calma después de un par de inhalaciones.
- Esto no es necesario - dijo la joven concentrando su mirada únicamente en Draco.
- Quiero que no tengas ninguna duda sobre mí - dijo Draco llegando hasta al lado de Astoria.
- ¿Es cierto Hermione que estas embarazada? - pregunto Astoria con duda.
- Esto es algo que ya sabe todo el castillo, si estoy embarazada - dijo Hermione descubriendo ligeramente su vientre lo que provocó un sollozo de los labios de Astoria.
- ¿Y quién es el padre? - pregunto Astoria esperando la respuesta que la mataría.
- ... - nada, Hermione no decía nada, le había prometido a Draco decir la verdad, pero no podía decir que el padre de su hijo era su profesor de pociones.
- Lo sabía, Draco es el padre, ¿Por qué me torturas así Draco? - le acusó Astoria alejándose de Draco como si su cercanía le quemara.
- ¿Qué?, ¿Draco?, no Astoria estas muy equivocada - negó fervientemente Hermione.
- ¿Entonces? - quiso saber Astoria.
- ¿Estás seguro Draco de que puedo decirle quien es el padre? - pregunto Hermione observando a Draco.
- Confió plenamente en ella Hermione - le respondió Draco.
- Está bien te lo voy a decir Astoria, pero esto no puede salir de aquí - dijo Hermione muy sería - esto podría ocasionarle muchos problemas a Severus si alguien se entera de que él es el padre de mi bebé.
Cuando las últimas palabras abandonaron la boca de Hermione la de Astoria se abrió de sorpresa, no podía ser cierto que ella estuviera con su profesor de pociones.
- ¿Es acaso esto una broma? - pregunto Astoria aun con muchas dudas.
- Tori, esa es la verdad, algo tenía que haber detrás del hecho de que Hermione tuviera como tutor a Snape y que pasaran mucho tiempo juntos sin que terminaran matándose – explicó Draco tomando entre sus brazos a Astoria sin que se resistiera a su toque.
- Severus es un hombre excepcional y maravilloso con un agudo y retorcido sentido del humor - dijo Hermione con mucha dulzura.
- ¿Estás seguro de que habla del profesor Snape? - le pregunto Astoria a Draco.
- Del mismo, parece ser que Snape se transforma a su lado, deberías de verlos juntos – dijo Draco con humor.
- Creo que sí debería de verlos, no me imagino al profesor Snape en esa situación – comentó Astoria aun alucinada.
- ¿A qué situación se refiere señorita Greengrass? - pregunto una voz siseante a sus espaldas.
En el acto los tres magos voltearon a ver a sus espaldas encontrándose con Snape en la puerta con los brazos cruzados y una ceja en alto.
- Por Merlín, Severus casi me da un infarto - dijo Hermione cuando noto su cercanía, lo que provocó más la curiosidad de Snape.
- Padrino no se preocupe Astoria sabe la verdad y no a decir nada - se apresuró a decir Draco protegiendo a la joven con su cuerpo.
Snape estaba furioso, como era posible que anduvieran divulgando su relación con Hermione a todo el mundo sin pararse a pensar en si él estaba de acuerdo o en los problemas que podría causar que tanta gente se enterara.
- No te enojes Severus, hay una buena explicación - dijo Hermione aferrándose al pecho de Snape después de cerrar la puerta.
- Pues espero oírla - dijo Snape separándose del cálido cuerpo de su pequeña hechicera.
Astoria estaba sorprendida, su profesor de pociones no rechazaba del todo a Hermione, ni la había ya insultado como era de esperarse.
Hermione por su lado se sintió momentáneamente rechazada, pero trató de entenderlo Snape estaba furioso y no estaba muy acostumbrado a las muestras de afecto en presencia de prácticamente nadie a excepción de Draco y Narcisa Malfoy.
- Muy bien, como me supongo que ya te habrás dado cuenta que todo el colegio sabe que estoy embarazada y suponen que el padre de nuestro bebé es Draco y eso le ha ocasionado problemas con Astoria quien asumo es su novia - explicó rápidamente Hermione, pero Snape dejó de escuchar después de la parte en la que mencionó que el padre de su hijo era Draco.
- ¿Qué has hecho tú al respecto Draco? - siseo Snape fulminado con la mirada al joven rubio.
- Cálmate padrino, son solo habladurías de la gente eso es todo, yo simplemente cumplo con mi papel de padrino y les cuido - se defendió Draco sintiendo un ligero escalofrío recorrer su columna vertebral, al tiempo que trataba de estar con la frente en alto.
Snape sabía que tenía que estar agradecido en que Draco cuidara de su mujer e hijo, pero no podía evitar la furia que corría por sus venas al pensar en que él pudiera llegar a tocar lo que más amaba.
- Severus sabíamos que en algún momento todos se entrarían de mi embarazo y comenzarían a hablar - dijo Hermione deteniendo su comentario hasta ese punto y no mencionar que pensaban en un principio que su hijo era de Ron, eso solo terminaría de enfurecerle.
- Está bien, pequeña sabelotodo - dijo Snape con resignación - ah, señorita Greengrass espero que sea consciente de que lo que ahora sabe no puede divulgarlo y mucho menos sabiendo que pertenece a mi casa - le dijo Snape a la castaña que buscaba refugio en los brazos de Draco.
- No hace falta que la asustes ni la amenaces - le regaño dulcemente Hermione - en todo caso el culpable seria Draco - le bromeó.
Astoria no creía lo que veía y escuchaba, de alguna manera ambos se complementaban y estaba segura de que juntos podían llegar a ser muy intimidantes, pero también notaba el calor y dulzura con el que ella le hablaba, así como la atención y entrega de su profesor.
Ahora entendía lo que Draco le dijo momentos antes, juntos eran diferentes principalmente Snape.
- No se preocupe profesor no le diré nada a nadie - dijo en voz baja Astoria.
Después de eso cada uno tomo un camino diferente en el castillo y Hermione pudo saciar su curiosidad mientras se dirigían a clase de defensa.
- Tengo una duda Draco, ¿Por qué mantienes en secreto tu relación? - pregunto Hermione de golpe.
- ¿Siempre tienes que saberlo todo Granger? - pregunto Draco reacio a responder su pregunta.
- Es simple curiosidad, además para ser una Slytherin no parece que sea alguien a quien le importe mucho el qué dirán - dijo Hermione.
- Precisamente porque ella es diferente, es muy especial y no quiero exponerla de ninguna manera, ni mucho menos ponerla en peligro - dijo Draco con resignación.
- ¿Cómo que ponerla en peligro? - pregunto Hermione sin entender.
- Granger sé que eres más inteligente, ¿te tengo que recordar quien es mi padre y cuál es mi situación actual? - pregunto Draco.
- ¡Oh!, ya entiendo ella se podría convertir en un blanco fácil - dijo Hermione con entendimiento.
- Eso sin sumar el hecho de que la atormentarían al repetirle hasta el cansancio de que soy el supuesto padre de tu hijo, es más ella quería terminar nuestra relación - admitió Draco con pesar.
- Ahora entiendo porque querías que yo hablara con ella, debió de afectarle mucho pensar que la habías traicionado conmigo - dijo Hermione sintiendo compasión por Astoria.
- Quería que hiciera lo correcto y me casara contigo y reconociera al bebé - dijo Draco con una sonrisa sarcástica.
- ¿Qué te causa gracia? - pregunto Hermione frunciendo el ceño.
- ¿Te imaginas lo que diría Snape ante esa petición? - pregunto con humor Draco.
- Yo no me preocuparía por lo que diría sino más bien por lo que te haría - dijo Hermione y la sonrisa que Draco tenía se murió.
Hermione disfrutó de la cara de susto que hizo y entró así divertida a la sala de menesteres donde tomaban su clase y donde ya les esperaba Snape.
- Buenas tardes, señorita Granger necesito que me acompañe - dijo McGonagall muy seria mirando desaprobatoriamente a Draco.
Snape intuía sobre que quería hablar con su hechicera y no pensaba dejarle sola.
- Minerva, estamos por iniciar nuestra clase - dijo Snape con una mueca de fastidio.
- Severus esto es importante y supongo que después tendré una platicar contigo, por el momento acompáñeme señorita Granger - dijo igual de seria McGonagall, cosa que asusto a la castaña quien nunca la había visto tan contenida y que se le notara tanto.
Con un asentimiento de cabeza Snape le dio ánimos de continuar mientras Draco se quedaba parado sin saber que decir o hacer como apoyo a la joven leona.
Ambas brujas caminaron en silencio hasta la que un tiempo atrás era la oficina de Dumbledore y que ahora ocupaba la profesora McGonagall.
- Tome asiento - pidió la directora al tiempo que ella se sentaba también.
Hermione no dijo nada, solo obedeció en silencio esperando a que la bomba le estallara.
- Me doy cuenta que sería tonto preguntar si está embarazada cuando ya es ligeramente notorio - dijo McGonagall apuntando a su vientre ligeramente hinchado ya que no llevaba su capa para ocultar su cuerpo.
- Tiene razón profesora estoy embarazada - admitió Hermione con orgullo.
- ¿Puedo saber en que estabas pensando?, eres solamente una niña, una muy brillante y con un futuro excepcional que está a punto de dejarlo por un bebé - dijo la directora en tono de reproche.
- Ya no soy una niña y tampoco voy a dejarlo todo de lado... - dijo Hermione antes de verse interrumpida.
- Hermione, amenace al profesor Snape y puse las manos al fuego por usted para que él le enseñara, sabe que no volverá a tener una oportunidad como esa de nuevo - dijo la directora perdiendo un poco su habitual calma.
- El profesor Snape no tiene ningún inconveniente con mi embarazo - dijo Hermione de manera desafiante, ya que aún no encontraba el motivo de su enfado.
- No puede ser posible - murmuró la bruja que tenía sentada delante suyo.
- Dígame profesora ¿qué es lo que realmente le molesta? - pregunto Hermione tomando el toro por los cuernos.
- ¿Qué ha pasado contigo? - pregunto sorprendida la directora ya que nuca hubiera esperado una confrontación tan directa con su alumna favorita.
- No me ha pasado nada simplemente me gustaría saber cuál es el motivo de su molestia conmigo - dijo Hermione tratando de usar un tono dulce.
- ¿Es el señor Wesley el padre de tu hijo? - pregunto McGonagall.
- ¿Quién, Ron?, por supuesto que no, Ron es solo un amigo igual que Harry - explicó Hermione antes de que sugiriera él nombre de Harry.
- Entonces, ¿Con quién estas saliendo? - pregunto McGonagall nuevamente enojada ya que eso podría significar que su mejor alumna tenía una relación con Draco Malfoy un ex mortífago.
- Con todo respeto profesora, esas son cosas personales y no me gusta andarlas divulgando - dijo Hermione con seriedad.
- Todo el mundo mágico sabía de tu relación con el señor Wesley, porque ahora no quieres que nadie se entere - dijo McGonagall presionando para que le dijera la verdad.
- ¿Lo que le molesta es que ya no este con Ronald o que pueda salir con alguien que a su parecer no me conviene? - pregunto Hermione entendiendo un poco a donde quería llegar la directora.
- Solo me preocupo por ti - dijo la directora en tono ofendió.
- Se lo agradezco mucho, pero en todo este tiempo aquí he descubierto que no todos los Slytherin son malas personas - dijo Hermione tratando de calmarse.
- Te estas escuchando Hermione, me estás dando a entender que el padre de tu hijo es un Slytherin - dijo McGonagall sintiendo que sus sospechas eran correctas.
- Yo no le vería el problema si estuviera con Slytherin, un Griffyndor, un Revenclaw o un Hafelpuff, mientras él me quiera, me haga feliz y acepte a nuestro bebé - dijo Hermione molestándose de nuevo.
- Hermione, te exigió que me digas quien es el padre de la criatura que estas esperando – exigió enérgicamente McGonagall.
- Esa es información privada, que no tengo porque compartir con usted, si lo que le preocupa es si fue engendrado entre las paredes del castillo, puede estar tranquila que no fue así – dijo Hermione tratando de sonar segura ya que ni ella sabía en cuál de todos los encuentros con su oscuro mago habían hecho el milagro de concebir una vida nueva.
- No me obligues a tomar medidas drásticas - le amenazó la directora.
- Minerva, tienes que calmarte - dijo un cuadro.
- Tu no entiendes Albus - dijo la directora sin voltear a ver al hombre de ojos azules con lentes de media luna.
La directora trató de calmarse, tomó un trozo de pergamino y escribió algo en él, lo doblo y lo desapareció.
- No me queda otra opción lo siento mucho Hermione - dijo la directora haciendo una mueca compungida dejando confusa a Hermione.
Momentos después entro Snape con su usual andar tratando de no concentrar la mirada en la joven que estaba sentada frente el escritorio.
- ¿Me mandaste llamar? - pregunto Snape mientras se cruzaba de brazos.
- Así es Severus, tengo que informarte que te vas a salir con la tuya, la señorita Granger no va a terminar su educación en este colegio - dijo McGonagall concentrándose en Snape quien oculto lo mejor que pudo su sorpresa.
- ¿Y puedo saber a qué se debe esa decisión? - pregunto Snape con aparente indiferencia.
- Te parece poco el que ella está embarazada, tú mejor que nadie sabe lo hormonales que son los estudiantes - dijo la directora sin encontrar una mejor razón.
- ¿Quieres decir que la señorita Granger será un mal ejemplo para las alumnas? – pregunto Snape enarcando una ceja.
- Profesora McGonagall, el que yo este embarazada no significa que todas las alumnas vayan a seguir mi ejemplo - intervino Hermione.
- Ya he tomado la decisión - dijo con autoridad McGonagall.
- Estoy segura de que todo esto es por no querer decirle quien es el padre, ¿Me equivoco? - pregunto Hermione enojada mientras se ponía de pie.
Snape estaba sorprendido, quien le iba a decir que por el silencio de su hechicera ella perdería su educación.
- Pues entonces vete enterando de que el padre de esa criatura soy yo y no pienso permitir que le sigas hablando de esa manera a Hermione, si se tiene que ir... perfecto, ella se va conmigo - dijo Snape protegiendo con su cuerpo el de Hermione.
- Esto no puede ser, ¿te das cuenta de lo que me estás diciendo?, te metiese con una alumna y eso no puede ser aceptado, cómo has podido caer tan bajo al confundir a una alumna a la que prácticamente le doblas la edad - comenzó a despotricar McGonagall.
- Severus nunca me ha obligado a nada - salió a su defensa Hermione.
- Tienes razón Minerva en decir que no es aceptable que salga con una alumna, pero cuando comencemos esta relación ya no era yo su profesor - dijo Snape.
- Espero que estés consciente de que ya no eres más un profesor de este colegio – dijo McGonagall poniéndose de pie.
- Soy más que consciente de eso solo pido un poco de tiempo para recoger mis cosas – dijo Snape con la frente muy en alto.
Sin decir nada más ambos magos salieron de la oficina de la directora y comenzaron a bajar las escaleras.
- Severus acabas de perder tu trabajo por mí - dijo en voz baja Hermione.
- No te angusties por eso, tengo a la mejor alumna conmigo y ahora ya puedo hacer esto – dijo Snape empujando a Hermione con un poco de brusquedad contra la pared y se adueñó de sus labios en un beso cargado de muchas emociones - ahora vayamos que tenemos muchas cosas por hacer.
Antes que nada me gustaría pedirles una gran disculpa por mi tan larga ausencia, se que no tengo perdón y están en todo su derecho de odiarme, pero he estado en un periodo de cero inspiración, en especial con esta historia la cual se quedo a la mitad sin saber que era lo que yo quería que pasara.
Les pido disculpas una vez mas, espero no dejarles tanto tiempo ya tengo en mente el siguiente capitulo con el cual me pongo de una vez para no dejarles esperando.
Si han llegado hasta esta parte les agradezco con toda el alma y ahora a responder sus comentarios:
* Yetsave: Antes que nada una disculpa, de verdad que no te haces una idea de saber cuanto disfruto de saber que te gusta esta historia en donde por un lado Snape no se podía quedar de brazos cruzados y donde Draco se toma muy enserio su papel como padrino, ademas creo que ya no tardaremos en saber como reaccionaran sus amigos. Besos cielo.
* Yazmin Snape: cielo, se que esa musa es de lo mas ingrata y ya no se que hacer para tenerla contenta y que no se vaya de vacaciones cada que se le viene en gana, pero en fin espero que esta vez se quede mas tiempo... Yo también estoy de acuerdo contigo es eso de que Snape es lindo, pero si que debe de tener mucho miedo con el tema de la paternidad, en cuanto a Ginny... no tengo muy claro que va a pasar por ella, por un lado quiere como a una hermana a Hermione, pero también quiere a Ron sin embargo estoy segura de que a ella si e funciona la neurona. Siento mucho que no haya sido Luna, no se me hubiera ocurrido, espero que te guste Astoria. Besos cielo y mil disculpas por la tardanza.
* Aigo Snape: Cielo yo opino lo mismo que tu, ese rubio es la cosa mas linda, casi como su padrino... casi jajaja.
* MegimusaKura: Mi cielo como siempre es un gusto saber de ti y saber que te gusta y sigues al pendiente aun sabiendo de mis demoras.
Besos y espero que no tarde con el siguiente capitulo.
Ana Lau
