CAPÍTULO 21 - Subsanando la noche fugaz

Se arrastró hacia atrás poniendo distancia entre ellos, y acerco sus rodillas contra el pecho, ocultando su rostro en sus manos.

"Duele..." Respiraba con dificultad y temblaba incontrolablemente cuando Magnus pronunció su nombre en voz baja.

"Alexander..."

"Lo siento... no quería... yo... yo no recordaba..." logró decir, apenas escuchándolo, perdiendo el sentimiento en la voz que pronuncio tu nombre. "Lo siento…"

El corazón de Magnus se rompió de nuevo al ver a Nephilim rompiéndose de esa manera.

Él se acercó para tocar su rostro y Alec lo miró horrorizada con los ojos llenos de lágrimas, haciéndolo detener en su lugar, conmocionado.

"Lo siento..." Alec repitió, "No era mi intención…molestarte... otra vez... Lo siento... Lo siento... Por tener el valor, de..." hiperventilando, se mordió los labios para detener su llanto, mientras se extraía sangre. "... el valor de tocarte otra vez... yo…"

Magnus abrió la boca y moviéndose rápidamente, saltó hacia él, interrumpiéndolo.

Alec volvió la cabeza y cerró los ojos con fuerza, esperando ser golpeado, pero en cambio sintió al brujo abrazándolo con fuerza. "Ma- Magnus..." tartamudeaba.

"Silencio... está bien..." Magnus lo calmó, y Alec se puso a llorar una vez más, incapaz de detenerse, mientras los brazos y calidez de su amado a su alrededor destrozaba su auto-control.

"¡Lo siento mucho!" gritó "Yo... yo nunca...quise hacerte daño..." sollozó, apenas formando las palabras.

"Silencio amor..." repitió Magnus llorando también, su alma lloraba mientras miraba a su angel de esa manera "Silencio... todo va a estar bien..."

"Lo siento... lo siento... yo no... Lo siento..."

"Shh... está bien... te perdono..."

"Lo siento... lo siento... lo siento..." cantaba llorando sin mirarlo, hasta que Magnus lo abrazó con más fuerza, y lanzó un hechizo para ponerlo en un sueño profundo nuevamente para que se calmara.

Alec se desplomó en sus brazos y lo acostó con cuidado, acostándose a lado de él y sosteniéndolo cerca.

Las lágrimas cayeron en silencio de sus ojos mientras miraba a su amor preguntándose si las cosas podrían estar realmente bien alguna vez.

¿Por qué una palabra cruel mía puede romperte, pero cientos de palabras amorosas no son suficientes para reparar tu corazón roto?'

"Voy a arreglar esto...", susurró con voz frágil pero decidida, besando su frente. "Aunque sea lo último que haga..." Con esto se durmió también, sin dejar ir al muchacho, con pensamientos oscuros todavía torturándolo.


Magnus fue el primero en despertar a la mañana siguiente, el cansancio por la curación de Alec se había ido durante la noche.

Miró al Nephilim dormir junto a él, con la preocupación y el dolor aun grabados en sus rasgos bellos. Los delgados dedos del chico se aferraban inconscientemente a la camisa del brujo con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos.

Magnus llegó a él, acariciando suavemente su mano y su cara, causando que se relajara un poco.

"Mi ángel...", susurró en voz baja sin intención de despertarlo, pero Alec se agitó y abriendo sus ojos azules lo miro.

A pesar de que estaba desorientado de nuevo por un momento, su reacción automática al ver a Magnus fue de sonreírle, con la cara iluminada y Magnus sintió que su corazón se derretía.

Y luego todo volvió a él de nuevo, matando su radiante sonrisa.

Todo lo que le había sucedido en sólo dos días, los sueños y la realidad, y ahora Magnus podía ver como las emociones luchaban en sus ojos por dominarlo.

El miedo y el dolor; seguido del alivio seguido de duda, pero al final, fue la angustia quien gano la guerra, mientras la niebla disminuía y el Nephilim se dio cuenta una vez más de lo que había sucedido realmente.

"Alexander...", susurró, y Alec se encogió. Magnus se quedó sin aliento al ver a su amado tan roto, pero luchó para seguir adelante con su voz quebradiza. "Por favor, Alec, escúchame..." El niño, que se había escondido la cara entre las manos sacudió la cabeza, sin mirarlo, pero le pregunto.

"¿Cómo me has encontrado? Y ¿por qué? ¿Por qué... me buscaste incluso?"

"Nie vino a buscarme, temiendo por tu vida..." Magnus respondió simplemente y Alec levantó la vista, sorprendido.

"Nie?"

"¿Quién iba a cuidar de mi vida? '

"Niennor. La bruja con la que estabas bebiendo..."

"Ah... Ella me mintió..."

"Si no lo hubiera hecho, estarías muerto." Magnus dijo con gravedad.

"¿Y?" Magnus se encogió como si hubiera recibido una bofetada, por el tono sin vida del cazador de sombras.

"¿Y? ¡¿Y?!"Rugió, incapaz de detenerse, mientras sus emociones crecieron sin parar y el pánico resurgió con la sola idea de Alec muerto. Dicho chico se encogió ante su ira mirando a otro lado, pero todavía en voz baja,

"Si... y... ¿A quién... le importa?" Se las arregló para decir, expresando su pensamiento anterior y vacilante se volvió a mirar al hombre que amaba, desafiándolo a negarlo, pero una vez que sus ojos se encontraron con el brujo, su valor lo dejó y bajó los ojos al suelo una vez más.

"No... No respondas a eso." El Nephilim dijo en voz baja, pensando en el sueño que había tenido, de repente aterrorizado.

"Yo quería dejar que mueras, te lo merecías, después de todo."

No podía soportar escuchar a Magnus decir esas cosas de nuevo con esa voz tan cruel, mezclada con odio y desprecio... 'Duele…' Diciéndole lo que ya sabía...

"¡Nadie nunca te amó! ¿Cómo podrian?"

No había sido necesario o amado por alguien, y nunca lo seria...

'Me duele tanto...'

Él gimió involuntariamente con el recuerdo y se arrastró más lejos sin darse cuenta de que el verdadero Magnus nunca dijo eso, en su lugar había alcanzado su mano, sin palabras, con sus hermosos ojos de gato mirándolo con dolor.

"No fue mi intención morir..." Alec enmendó, para detener al brujo de responder a la última pregunta, y salvarse de mas dolor que estaba obligado a venir. "No todavía, al menos..." Magnus se quedó sin aliento, mirándolo horrorizado, pero el cazador de sombras simplemente continuó, sin darse cuenta. "Fue un accidente." 'O tal vez sólo soy inútil...' pensó, recordando su pesadilla de nuevo.

"Tu pareces ser tan inútil que un demonio menor podría matarte".

"Yo sé cuáles eran tus intenciones." La voz de Magnus lo sacó de su ensimismamiento "Nie me dijo todo." agregó, superando la conmoción causada por la declaración de Alec y sin querer sonar frío, porque él estaba tan enojado y asustado.

Enojado, no con Alec, sino consigo mismo por todo lo que pasó que casi hizo que el muchacho se matara.

"Mi culpa... Todo fue mi culpa..." Él abrió la boca para disculparse con Alec, para rogarle que lo perdonara, pero el cazador de sombras habló primero.

"Tu... no tienes derecho de reclamar... sobre el estado de mi corazón..." Dijo el Nephilim en voz baja, con voz entrecortada, mientras la sensación de las frias palabras del brujo se retorcían como un cuchillo dentado en su pecho.

Cuando se atrevió a mirar a Magnus, lo vio mirándolo con los ojos muy abiertos llenos de angustia, brillando con lágrimas no derramadas. 'Duele...' Al darse cuenta de lo que dijo, Alec respiró hondo y se acurrucó más cerca de él.

"Lo siento... no quería decir... Yo no quería molestarte de nuevo..." gimió él sin mirar al brujo, e incapaz de detener sus lágrimas, se cubrió el rostro con las manos otra vez.

"Alec, por favor, mírame." El brujo extendió la mano y suavemente movió las suyas llenas de cicatrices de su cara, pero el Nephilim simplemente desvió la mirada. "Alexander..." rogó, y Alec sintió que su corazón se estancaba.

Todavía decía su nombre como si fuera algo precioso... Algo amado... No había más rabia u odio, o frialdad en su voz. Sólo amor... y tristeza.

"Por favor... "la voz de Magnus se oyó y Alec se volvió a mirarlo con los ojos abiertos y vio al brujo llorar también.

"¿Por qué? No... Por favor, no llores..." Se dio cuenta de que no importaba la cantidad de dolor que sentía, lo que era una verdadera agonía era ver a su amado sufriendo, llorando, y aún peor, por su culpa.

Las lágrimas inundaron sus ojos de nuevo.

"No... lo siento... Por favor, no llores..." En vez de responder, Magnus simplemente lo abrazó, y él se congeló momentáneamente, pero luego se relajó.

"Esta podría ser la última vez que lo puedo tocar..." Pensó y se abrazo al brujo desesperadamente.

"No puedo hacerlo..." oyó como Magnus susurro y su corazón se rompió. 'Así que eso es todo.' Alec abrió la boca, ahogando un sollozo, 'Me está dejando de nuevo...' "No puedo vivir sin ti..." dijo Magnus y los ojos de Alec se abrieron

"Entonces no lo hagas." susurró antes de que pudiera evitarlo, y esperó con ansiedad la respuesta del brujo, preparándose para el momento en que él dijera que no podían estar más juntos... Eso era imposible... En cambio, Magnus lo abrazó con más fuerza, y le dijo al oído.

"No pienso hacerlo..." Alec soltó el aliento que no se había dado cuenta que sostenía y nuevas lágrimas salieron de sus ojos, pero ahora eran de alivio.

'Todo realmente va a estar bien...' Alec se aferró a él, respirando su aroma, sintiendo su corazón desgarrado repararse en el tiempo que estuvieron juntos.

'No me dejes nunca de nuevo... No puedo sobrevivir un minuto más sin ti...'quería confesar, declararse, pero podía no cargar a su amado brujo con estos sentimientos, por lo que sólo lo abrazó con más fuerza, y susurró por última vez.

"Lo siento... realmente... no tendría que..." Magnus se desenredó suavemente del niño que aún sujetaba su camisa desesperadamente, y cogió su cara entre sus manos, tocando sus frentes.

"No...yo lo siento... te he hecho mucho daño, y casi cause tu muerte... casi te pierdo... "el hombre mayor dijo, rompiéndose con el recuerdo doloroso.

"No lo hiciste... Salvaste mi vida de nuevo... Si no fuera por ti yo estaría muerto hace mucho tiempo. Gracias... Te amo." Alec replicó sinceramente, mientras los ojos azules miraban con amor en los verdes y oro.

El brujo sonrió a través de sus lágrimas.

"Te amo demasiado... tanto..." y lo abrazó, disfrutando de como su corazón estaba en una sola pieza de nuevo, y dándose cuenta de que no podía soportar la idea de vivir sin él nunca más. 'Una vez fue demasiado.'

"No me sueltes... Si me sueltas... Voy a romperme en mil pedazos... yo... sólo voy a morir..."

...