Disclaimer: Los personajes no me pertencen son de J.K. Rowling yo solo los uso un poco en mi alocada cabecita esperando que sea de su agrado.
Cap. 26 (Grinmauld place)
Al día siguiente una emocionada Hermione se colocaba un vestido pre mamá que habían adquirido en sus compras navideñas.
Se había arreglado su alborotada melena en una coleta y se abrigaba con una capa de viaje larga y negra parecida ligeramente a la Snape quien se veía igual que siempre.
Severus cambia esa cara, parece que vas a un velorio - comentó Hermione cuando lo vio entrar a la habitación con su rostro malhumorado.
No tengo otra cara, pequeña insufrible. Yo más bien te pediría que no te entusiasmes mucho, dudo que estén muy contentos con tus decisiones - dijo Snape acercándose al cuerpo de su amada para estrecharla en sus brazos.
Te entiendo, pero hay que ser un poco más entusiastas - respondió Hermione al tiempo que se frotaba contra el cuerpo del mago.
Snape deseo con todas sus fuerzas que se equivocara y Hermione no sufriera una decepción, el desborde de hormonas le estaban volviendo un poco loco.
De repente de la nada le daban ataques de risa que no podía controlar y cuando le preguntaba por el motivo la leona solo le decía que se debía a que era feliz, o porque se sentía completa, o porque había recordado alguna aventura como cuando le quemo la capa en su primer curso, cosa que a él no le causó mucha gracia; y esos eran los peores motivos de alegría ya que después llegaba el llanto al no tener noticias de quien ella consideraba sus hermanos.
También se soltaba a llorar cuando se ponía a recordar la guerra y todo lo que tuvo que pasar y se ponía aun peor cuando decía que por poco él había muerto y a Snape no le quedaba de otra más que consolarla acunándola en su regazo repitiéndole una y otra vez que estaba más vivo que nunca al estar a su lado.
Un leve tirón lo saco de su ensoñación dándose cuenta de que era Hermione quien reclamaba su atención.
Ya estoy lista, podemos irnos - digo Hermione tomando la mano del pocionista.
Con un suave plop la pareja desapareció para trasladarse hacia la antigua guarida de la Orden.
Cuando llegaron Hermione se soltó de Snape y entró en la casa donde todo comenzó.
¿Harry?, ¿Harry, donde estás? - pregunto la castaña en voz alta.
¡Herms! - exclamó un entusiasta Harry hasta que su amiga y su ex profesor entraron en su campo de visión.
Hola Harry, que bueno que nos podemos ver, espero que no te cause ningún problema en el ministerio con lo de tus cursos - dijo Hermione abrazando a su amigo quien aún estaba un tanto aturdido.
No te preocupes Herms - contesto el pelinegro tratando de salir de la conmoción para después darse cuenta del abultado vientre de su amiga que se presionaba en su estómago.
¿Y quién más está aquí? - pregunto Hermione saltándose el abrazo de su amigo.
Ron no tarda en llegar, pero mirarte, estas enorme - dijo Harry colando una mano sobre la barriga de Hermione.
Si ya ha crecido bastante, soy de muchos antojos nocturnos y creo que estaría peor si Severus no cuidara tanto mi alimentación - dijo Hermione con emoción al tiempo que trataba de llamar la atención del pocionista.
Profesor, buenos días - saludo Harry con un deje de amargura en la voz.
Potter - fue todo lo que dijo Snape con un asentimiento de cabeza.
Podemos hablar en privado por favor - pidió Harry concentrándose solo en Hermione.
Sí, claro - dijo Hermione mirando con disculpa a Snape.
Antes me gustaría hablar yo primero con usted - interrumpió Snape.
Harry se encogió internamente al tiempo que sentía un escalofrío recorrer su espina dorsal, pero estaba dispuesto a enfrentarse a él con tal de estar seguro del bienestar de su amiga.
Este bien, por aquí, por favor - dijo Harry emprendiendo camino hacia la estancia siguiente.
Solamente me gustaría dejar algunas cosas en claro y es que no voy a permitir que dañen a Hermione, está muy ilusionada con esta visita, use un poco su cerebro y tome en cuenta que está embarazada por lo que no debe alterarla, las hormonas la han puesto muy sensible y por último le puedo asegurar que no está bajo ningún hechizo, como también sé que no debería de estar dándole ningún tipo de explicación pero le puedo asegurar que ninguno de los dos busco estar en esta situación - dijo de manera clara y concisa Snape en cuanto la puerta de cerro detrás de ellos dejando en shock a Harry.
... mju... - el cerebro de Harry trabajaba a marchas forzadas tratando de encontrar una respuesta.
No esperaba una respuesta así que podemos regresar ya - dijo Snape dando media vuelta.
Es solo que me cuesta entender, llevo todo este tiempo dándole vueltas y sinceramente no sé qué se vieron - dijo Harry tomando una gran bocanada de aire.
Snape le contemplaba sopesando si tendría que contestar, a él le daba igual lo que pensaran de él, pero para su pequeña insufrible era muy importante conservarles.
Hermione es una bruja brillante, la mejor que se ha visto en mucho tiempo, es fuerte y tiene su atractivo - respondió Snape sintiéndose un tanto incómodo.
Harry sabía que su antiguo profesor estaba haciendo un esfuerzo por responder y eso era mejor indicativo de lo que sentía por Hermione.
Y aunque no entendía como Hermione podía estar con Snape quien casi le doblaba la edad, entendía que ella necesitaba a alguien que comprendiera su gusto por aprender constantemente, que le pudiera llevar el ritmo y que también fuera valiente.
Y si era honesto con él mismo, Snape encajaba muy bien en esas cualidades, no por nada había hecho un excelente trabajo de espionaje.
Gracias - dijo Harry.
No tiene por qué darme las gracias, créame que no lo hago por usted - dijo Snape con desdén.
Lo sé, pero tengo muchas cosas por las cuales darle las gracias empezando por el esfuerzo que hace al contestarme cosas tan privadas y después por todos los años en los que nos mantuvo con vida y nos ayudó, arriesgándose a ser descubierto - dijo Harry mirando con agradecimiento al oscuro mago.
Snape por un momento se perdió en la mirada de Harry la que ahora más que nunca era la misma de la cual se enamoró por primera vez.
Lily Evans... su primer amor y fue ahí cuando se dio cuenta de que nunca amo a Lily Potter porque a pesar de ser la misma mujer, eran diferentes personas.
¡¿Quién te crees que eres para hablarme de esa manera?! - se escuchó el grito de la leona, quien claramente estaba discutiendo con alguien más.
El sonido de la voz de Hermione sacó del trance a Snape dejándole la imperiosa necesidad de estar a su lado y protegerla.
Saliendo a paso apresurado fue en busca de la futura madre de su hijo con varita en mano seguido muy de cerca por Harry.
Dímelo Hermione, dime que hechizo te aplico, ¿fue una poción? Habla, porque no puedo entender de qué otra manera haigas permitido que ese murciélago te haiga tocado - decía un desesperado Ron quien tenía tomada por los brazos a Hermione, quien comenzaba a derramar lágrimas de dolor y desilusión.
Quítale las manos de encima o las perderás - dijo Snape en un silbido de rabia contenida.
Ron no esperaba que Snape estuviera aquí, pero tal vez tenían una oportunidad si él y Harry actuaban con rapidez.
¡Ron suéltala!, la estas lastimando - pidió Harry tratando de mantener la calma.
Ron no quería lastimar a Hermione, solo quería que entrara en razón. No tuvo tiempo siquiera de pensar cuando se vio desprendido del agarre de Hermione aterrizando un par de metros lejos de ella cayendo sobre su culo.
Inmediatamente Hermione se vio libre de la presa busco inmediatamente la seguridad en los brazos de Snape quien la recibió de buena gana, pero sin dejar de apuntarle al pelirrojo dispuesto a lanzar otro hechizo.
Harry estaba más que sorprendido por lo que veía, por un lado nunca pensó que Ron fuera capaz de atacar a una de sus seres más queridos. Y por otro lado no esperaba ver la comodidad de ambos magos estando abrazados.
Tenías razón Severus, vámonos a casa - pidió Hermione negándose a ver a sus ex mejores amigos.
Hermione no puedes irte con él, nosotros somos tú familia y solo queremos ayudarte – dijo Ron tratando de calmarse y no arrebatarle a Hermione de las garras de su pervertido ex profesor.
La familia no lastima Ronald, yo pensaba que me apoyarían como yo siempre los apoye en todas sus locuras para bien o para mal poniendo en riesgo mi propia vida - le recriminó Hermione fulminándolo con la mirada.
Herms, somos tu familia, pero necesitamos un poco tiempo para asimilar todo lo que ha pasado y no ayudó mucho el enterarnos de todo de un golpe - dijo Harry buscando cuidadosamente las palabras ya que lo último que quería era perder a su amiga.
Entonces búsquenos cuando lo tengan asimilado, ya que por lo visto un mes no les fue suficiente - dijo Hermione aun con molestia en la voz.
Aun con la varita en posición de ataque por parte de Snape ambos magos desaparecieron regresando de nuevo a la Hilandera.
Tenías razón Severus - dijo Hermione aferrándose al pecho del mago.
Lo siento tanto Hermione - le consoló Snape acariciándole la espalda con ternura.
Tú no tienes nada que sentir, es todo el mundo que no entiende la maravillosa persona que eres, pero ¿sabes?, me alegro de que nadie más lo sepa, porque así serás exclusivamente mío - dijo Hermione contemplando los pozos oscuros de Snape maravillándose con el brillo que encontró en ellos.
Te amo tanto mi insufrible sabelotodo - dijo Snape con la voz cargada de emoción y diversión por las ocurrencias de su castaña.
Aunque lo tratara de negar Hermione estaba muy dolida por las acciones de Ron y Harry, principalmente las de Ron y no lograba olvidarlo a pesar del transcurso de los días.
Ambos magos trataban de concentrarse solo en el trabajo, pero Hermione siempre se quedaba con el pendiente cada que Severus salía a hacer algunas entrega ya que no era secreto el aumento de ataques por parte de los mortífagos quienes andaban cazándoles.
Hermione insistía en acompañarlo para que juntos afrontaran un posible ataque, pero Snape siempre se negaba e insistía en que se quedara segura en su casa.
Severus por favor, yo puedo acompañarte si hay algún ataque, dos es mejor que uno - volvía a protestar Hermione mientras terminaban de alistar su último pedido del día.
Entiende que no Hermione, no tardaré - dijo Snape apretando los dientes ante la insistencia de la joven bruja.
¡Por Merlín Severus!, ¿te tengo que recordar que tuve que luchar en la última guerra mágica? Soy buena duelista, yo te puedo ayudar si surge algún problema - comenzó gritando Hermione frustrada porque se comportará como si ella fuera una damisela en peligro.
Te amo Hermione y no podría seguir viviendo si algo te pasara a ti o al bebé, yo no dudo de tus habilidades, solo quiero proteger lo más valioso que tengo, yo nunca he tenido nada hasta que llegaste tú a sacarme de la oscuridad y la miseria que era mi vida, discúlpame si soy egoísta al no querer exponerte - dijo Snape tomando con ambas manos el rostro de Hermione.
Oh Severus, es que es frustrante estar a la espera, temo que algo te pueda pasar – dijo Hermione con voz ahogada por la emoción que la embargaba.
Te entiendo pequeña, pero tengo demasiados motivos como para dejar que algo me pase - dijo Snape acariciando el vientre abultado de Hermione recibiendo como respuesta una patadita.
¿Lo sentiste Severus? – pregunto Hermione con la voz ahogada por el nudo que se formó en su garganta al sentir la respuesta de su hijo.
Dime ¿Qué he hecho yo para merecer este regalo? – pregunto Snape disimulando las lágrimas que comenzaron a acumularse en sus ojos.
Has hecho muchas cosas, ahora es tiempo de que la vida te recompense por todos los sacrificios que has hecho durante toda tu vida – dijo Hermione colocando ambas manos en el rostro de Snape tirando de él hacia ella, para después dejar un dulce y tierno beso en la mejilla del oscuro mago logrando que este se sonrojara ligeramente al tiempo que un calorcillo se expandía por su pecho dejando una sensación muy agradable.
Prometo no demorarme, procura no preocuparte, me cuidar bastante bien y ten por seguro que yo siempre volveré a ti – prometió Snape con tanta solemnidad que otro nudo amenazo con ahogar a Hermione, podría ser que Snape no fuera un hombre romántico, pero siempre sabia decirle las mejores cosas a ella que la enamoraban a un más si es que eso era remotamente posible.
Después de esa despedida tan emotiva, Snape salió de la seguridad de su casa para entregar el pedido que le habían solicitado para el hospital de San Mungo siempre alerta atento a cualquier posible amenaza ya que era más que consiente de la cercanía de los mortífagos, ya había tenido un encuentro con ellos del cual no tenía la más mínima idea Hermione y seguiría así por el bien de ella.
También sabía que estaba mal el ocultarle el hecho de que la joven bruja no podía abandonar la casa sin su compañía, pero todo eran simples medidas de precaución, tal vez un poco paranoicas, pero nada le sería suficiente para mantenerla a salvo llegando incluso a desaparecer su ubicación hasta de los muggles ya que no podía pasar por alto el hecho de que tal vez Lucius pudiera llegar a encontrar el lugar exacto en el que vivían al ser relativamente tan cercanos.
Antes que nada les pido una disculpa por el error de anoche, pero ya esta resuelto.
Muchas gracias por su paciencia y espero que no me tarde en subir el siguiente capitulo.
También me gustaría darle las gracias a Yazmin Snape por ayudarme y ejercer presión para poner a trabajar la neurona creativa, espero tener mas tiempo e inspiración ahora que se acercan las vacaciones de verano.
Besos Ana Lau y hasta la proxima!
