Hello… It's me… xD
¿Cómo están mis pequeñines? Espero que muy bien. Estoy empezando a escribir hoy lunes 29 de Agosto de 2016 a las 8:29 am… No se pueden quejar que estoy cumpliendo con mí deber (pone pose dramática).
He leído varios reviews y mensajes directos con respecto a que están confundidos e intrigados por el rumbo de la historia (en el buen sentido)… Eso me alegra mucho! T-T
Adicionalmente, acabo de leer una historia que se llama ¿Cómo superar un corazón roto? De SybelleHs. Si no la han leído, háganlo porque es supremamente hermosa 3
Otra cosa, ¿Tienen algún fic Ulquihime que esté terminado que me recomienden (inglés o español)? Necesito llenar mi corazón con cosas felices/tristes de estos dos. Sigo en estado de despecho por el final del manga -.-
En fin… Gracias por leerme! Los quiero un montón
Disclaimer: Como ya saben…. Bleach le pertenece al señor Kubo.
Capítulo 3: Husmeando
_ Starrk_ dijo Aizen a su teléfono celular_ Vigila a Ulquiorra muy de cerca. Ya no es de confianza.
Tras finalizar la llamada, el castaño observaba en silencio como se movía el líquido rojo que contenía la copa de vino en su mano. Rojo como la sangre. Tomo un sorbo, degustando el exquisito sabor y deleitándose con su textura. Tenía que conservar a Ulquiorra a como diera lugar…
Sabía que algo había cambiado en él desde el suceso de Alemania. Era como si algo hubiera roto la cadena que los unía desde hace tanto tiempo, cuando Aizen le encontró… un niño famélico bañado en sangre con la mirada perdida. El ruido de una voz lo sacó de sus pensamientos.
_ Vaya, vaya... Con que ya no confiamos en Ulquiorra-kun..._ habló desde la puerta un hombre de cabello gris platinado corto y una sonrisa zorruna_ Eso sí que es una novedad... Prepararé mi traje para el funeral del pequeño.
_ No puedo hacer eso. Lo necesito. Ulquiorra maneja el negocio muy bien.
Gin se acercó hasta el escritorio donde Aizen se encontraba sentado y agregó con voz seria:
_ Tus diez son peones reemplazables. Lo sabes. Incluso Tousen y yo.
_ No todos… ¿Qué ves aquí?_ preguntó Aizen señalando la copa de vino.
_ Una copa.
_ ¿Y qué puedo hacer con ella?
El peliplata no entendía muy bien el motivo de la pregunta. Ni siquiera sabía que responder.
_ ¿Llenarla para beber algo?_ contestó Ichimaru pero con tono de pregunta.
_ ¿Ese algo es limitativo? Es decir… ¿Puedo llenar la copa con lo que yo quiera o no?
_ Supongo que no. Puedes llenarla con lo que quieras.
_ Así es Ulquiorra-kun… Dime, Gin ¿Te he contado?
_ ¿El qué?
_ Cómo conocí a Ulquiorra-kun.
Los ojos de Ichimaru Gin, usualmente entrecerrados, se abrieron por una milésima de segundo. Posteriormente, sonrió para sí mismo.
Había logrado ponerse en contacto con Aizen hacía un año más o menos, ofreciéndole sus conocimientos legales para la prosperidad de su "no tan legal negocio". Utilizando su carisma y lo aprendido en la universidad, logró interrogar a ocho de los "diez" de Aizen sin que pareciera un interrogatorio. El Noveno estaba muerto, bajo circunstancias que él desconocía y el cuarto, Ulquiorra Ciffer, era tan fácil de leer como una roca. El joven en cuestión parecía inmutable y desinteresado ante cualquier tema de conversación que el peliplata sacara a relucir.. A veces se preguntaba, si el pelinegro se figuraba sus verdaderas intenciones.
_ Mmmm... No creo_ finalmente respondió.
Aizen sonrió sombríamente.
_ ¿Por dónde empiezo?_ se preguntó a la par que se levantaba de su asiento en dirección del minibar para llenar su copa de buen vino nuevamente_ Fue hace 12 o 13 años, no lo recuerdo con exactitud…
La puerta del despacho se abrió súbitamente. Uno de los chicos de la barra, Luppi Antenor, entró para interrumpir la conversación. Gin maldijo por su mala suerte.
_ ¡Mis disculpas, Aizen-sama!_ dijo el pequeño hombre haciendo una profunda reverencia_. Se suscitó un problema en la barra y alguien llamó a la policía.
Ichimaru Gin estaba sinceramente impresionado. Como si de un empresario cualquiera se tratase, Sousuke Aizen se levantó de su asiento y siguió a Luppi Antenor fuera de su oficina. Observó al peliplata por un momento y le dijo:
_ ¿Vienes?
_ Si, si_ respondió.
Podía decir con certeza, que el castaño era extremadamente cuidadoso en lo que decía y en el modo de hacer las cosas. A estas alturas, el de mirada zorruna no había encontrado evidencias suficientes para hundirlo definitivamente en la cárcel. Sus planes y forma de hacer negocios sucios eran casi perfectos. Era extremadamente calculador y aunque parecía inofensivo, sabía perfectamente que su verdadera naturaleza era más siniestra de lo que aparentaba. Su única esperanza, estaba puesta en los diez de Aizen… que milagrosamente alguno de ellos le traicionara.
Los conocía a todos y sabía los motivos que los unían… Repasó en su mente todo lo que había investigado sobre ellos en el último año mientras caminaban en dirección a la barra de Las Noches.
1 Coyote Starrk: Su investigador. Tenía una hija enferma por la cual Aizen pagaba el tratamiento.
2 Baraggan Louisenbairn: Lavaba el dinero sucio de Aizen. Los unía un interés meramente pecuniario. Ese viejo desagradable era muy avaricioso.
3 Tier Harribel y Nelliel Tu Odelschwank: Las "damas de compañía" (por decirlo de un modo decente) de Aizen. La primera lo seguía por amor. La segunda porque mantenía a su pequeña hija.
4 Ulquiorra Ciffer: ¿?
5 y 6 Nnoitra Gilga y Grimmjow Jaegerjaquez: Los matones. Querían sexo, poder, dinero y drogas. Con Aizen lo tenían.
7 Zummari Rureaux: Distribuidor de las sustancias estupefacientes "Hollow" a distintas partes de Japón. Tenía las mismas ambiciones de 5 y 6.
8 Szayel Aporro Granz: Químico. Lo unía a Aizen su propia locura y egocentrismo.
9 Aaroniero Arruruerie: Muerto. Ni idea de que hacía.
10 Yammy Largo: Seguridad de Las Noches y del propio Aizen. Contaba con una veintena de hombres para proteger el recinto y al propio dueño del local en ocasiones. Quería lo mismo que 5, 6 y 7.
El único del que no conocía absolutamente nada era Ulquiorra Ciffer. Y parecía ser que Aizen tenía una necesidad especial por tenerlo a su lado y con esta situación, había perdido la oportunidad perfecta para conocer su pasado y sus razones de estar con el castaño.
_ ¡Maldita sea!_ pensó Gin.
…
_ Ulquiorra-kun…
La pelinaranja caminó lentamente hacia la barra, siendo tropezada por la gente que bailaba al ritmo de la música electrónica a su alrededor. Tenía los ojos puestos en él. Durante el tiempo que estuvo con sus amigos, aunado a la situación incómoda de Ichigo y Ariku Kikuchi, había olvidado la preocupación que había sentido por el ojiverde y su pérdida de consciencia horas atrás.
Cuando estuvo frente a la barra lo miró por unos segundos, hasta que él notó su presencia. Sonrió sinceramente al encontrarse directamente con los ojos verdes de él. Se alegraba que estuviera bien. Bueno… al menos parecía bien. Se veía ojeroso y tenía una pequeña gasa sujeta con adhesivo en la ceja izquierda. Alguien lo había curado.
_ Ehmm… Ulquiorra-kun, me alegro que estés bien. Yo…_ Orihime hizo silencio al ver que el joven rompió el contacto visual y continúo preparando con maestría las bebidas de la chica de vestido rosa que se encontraba al lado de ella.
_ Loly, atiéndela_ le ordenó a otra de las chicas de la barra, una joven blanca de cabello castaño atado en dos coletas
_ ¿Qué deseas tomar, preciosa?_ le preguntó con una sonrisa que dejaba ver sus blancos y rectos dientes.
_ Una margarita, por favor.
_ ¡Enseguida!
La joven inmediatamente tomó una copa de coctel, donde roció el borde de la misma con sal y limón. Cuando agarró la coctelera, dispuesta a mezclar las bebidas necesarias miró a Ulquiorra y dijo:
_ Voy a buscar Tequila Blanco, ya no hay_ y sin decir más salió del campo de visión de la pelinaranja.
Ulquiorra la veía como si estuviera examinándola. Ya había terminado su trabajo con la chica del vestido rosa, y en el momento que alguien se acercaba a la barra, dirigía su mirada a cualquiera de los otros bartenders, que sin chistar o protestar, atendían a la clientela, según las órdenes del pelinegro. Orihime le sonrió, sentía que de cierta forma le prestaba algo de atención.
_ Así que… ¿Trabajas aquí?
_ Es bastante obvio.
_ ¡Que tonta!_ exclamó Orihime riendo incómodamente y sintiéndose apenada ante lo obvio de la situación. _ Debe ser muy divertido… es como estar de fiesta todas las noches.
_ No mucho, en realidad. Hay que lidiar con mucha gente insoportable.
El comentario dejó a la joven algo descolocada… ella podría ser una de esas personas insoportables… Ahora que lo recordaba, el había dejado en claro que no lo fastidiara el día que se conocieron… ¿Acaso estaba siendo una molestia ahora? No obstante, las palabras del joven la sorprendieron.
_ ¿Tú qué haces aquí?
_ Vine con unos amigos_ sintió dolor a recordar a Kurosaki.
_ Entiendo…
_ Ummm ¿Cómo sigue tu herida?_ preguntó.
_ Bien.
_ Saliste algo apresurado del apartamento… ¿O-Ocurrió algo?_ insistió tratando de parecer casual y despreocupada.
_ No.
_ Ummm… ¿Te puedo preguntar algo?
_ Lo harás de todas formas.
Se sonrojó por el comentario.
_ ¿Por qué te caíste, en primer lugar?
Ulquiorra apartó un mechón de cabello de su cara. Y la observó con sus vacíos ojos verdes, antes de que un amago de sonrisa se escapara de sus labios.
_ ¿Te gusta husmear en los asuntos de los demás, mujer? Ten cuidado con lo que te puedas encontrar.
Tras decir esas palabras, una joven de cabello rubio corto se acercó hasta él diciéndole que necesitaba ayuda para preparar unos Jägerbombs. Lo vio irse hasta el otro extremo de la barra, y con la misma expresión de concentración, preparaba los tragos con ayuda de la chica.
Inmediatamente, regresó Loly con la botella de Tequila Blanco en sus manos. Preparó la margarita y se puso a la orden para cualquier otra cosa que necesitara/quisiera.
Orihime tomo la margarita lentamente con pequeños sorbos, debatiéndose entre volver a la mesa y ver la escena de amor entre Ariku e Ichigo, o quedarse allí. Regresar con sus amigos, parecía lo más sensato. Si se tardaba más de lo debido se preocuparían. Decidido. Volvería a la mesa con ellos. Se terminó lo que quedaba del trago de un solo sorbo, cuando un chico se acercó hasta ella y le cerró el paso.
Parecía más o menos de su edad. Tenía en su mano un vaso con un trago, y despedía el típico olor de los borrachos.
_ ¿Puero invitarrte un traggo… prrechiosa?_ preguntó. A duras penas lograba mantenerse en pie.
_ N-no, gracias, ya me estoy yendo_ acotó Orihime con una sonrisa incómoda. Estaba atrapada entre la barra y el joven por lo que agregó_ ¿Me das un permiso para salir, por favor?
Contrario a lo que ella quería, el joven se acercó más a ella.
_ Vamios prrechiosa, no seas abua fest-fest…_ no pudo terminar de decir la frase porque un generoso chorro de vómito salió disparado desde su boca hasta la camisa de Orihime.
Su primer instinto fue empujarlo, el nauseabundo olor de los fluidos gástricos que ahora la bañaban, le inundó las fosas nasales, ocasionándole también unas fuertes ganas de vomitar.
Como consecuencia del empujón, el hombre y su precario equilibrio fueron a parar accidentalmente entre los pechos de una mujer rubia. El grito que profirió fue tan fuerte que se escuchó por encima del volumen de la música que se escuchaba en Las Noches.
La reacción del esposo/novio de la "atacada" no se hizo esperar. Con su mano derecha cerrada en un puño, golpeó con fuerza al borracho vomitoso haciendo que se estrellara contra el suelo. Los acompañantes del borracho al ver que estaba siendo atacado, decidieron intervenir también.
_ ¿Qué te pasa, man?_ decía uno de los amigos_ ¿No ves que está borracho?
_ Le ha faltado el respeto a mi esposa. ¡LO VOY A MATAR!_ gritó lanzándose al ataque del joven inconsciente.
Contra todo pronóstico, lo que los ojos castaños de Orihime vieron a continuación, fue inesperado. De un segundo a otro, Ulquiorra saltó ágilmente la barra y se posicionó entre las dos personas que discutían tratando de separarlos. El esposo, era el que estaba más alterado. De tanto en tanto alzaba las manos y empujaba al pelinegro, quién permanecía inmutable.
Cuando finalmente parecía que el esposo se había dado por vencido, uno de los amigos del borracho tomó uno de los shots de tequila de la barra y atinó a darle en la cabeza, dejándole una herida de tamaño considerable y muy sangrante. El shot se hizo añicos, dispersando pequeños fragmentos de vidrio en todo el suelo, al igual que la calma del hombre, porque se dio media vuelta con el puño cerrado, con intenciones de golpear a todo aquel que se interpusiera entre él y su presa, pero Ulquiorra fue más rápido.
Esquivó el golpe, con su brazo derecho le sujetó con fuerza, mientras que con la izquierda presionó lo unión entre el hombro y el brazo de su atacante, haciéndole presión pero sin llegar a dislocárselo.
Orihime no supo en que momento había dejado de respirar.
_ Llama a Yammy_ dijo en voz alta Ulquiorra, dirigiéndose a alguien en la barra.
_ ¡Si!_ escuchó Orihime a sus espaldas. Alguien había acatado la orden.
A los pocos segundos de haber dado la orden el ojiverde, el hombre que cuidaba la entrada, apareció acompañado de 3 hombres más igual de corpulentos y altos que él. El pelinegro dejó a Yammy hacerse cargo de la situación, ya que el fin y al cabo, era su trabajo. Posicionó su mirada en una vomitada Orihime y caminó hasta ella.
_ Vamos_ le indicó. Dado que la joven no se movió ni un ápice, la tomó de la mano y la llevó a rastras hasta el área de servicio.
El cabello naranja ondeando entre la gente, fue lo último que vio Kurosaki Ichigo antes de ver a su amiga perderse en la oscuridad, tomada de la mano de Ulquiorra Ciffer.
…
_ Te estoy diciendo que la vi con el tipejo ese que vive con ella_ gritaba Ichigo a sus amigos mientras caminaban hacia la barra.
Habían oído el escándalo ocasionado por la pelea de los dos hombres, y sin falta se dirigieron hasta allá para buscar a Orihime.
_ Tsk…._ expresó Tatsuki con preocupación a la par que sacaba su teléfono celular del bolso_ ¡Voy a llamarla!_ esperó unos segundos antes de declarar con exasperación que no contestaba.
_ Necesitamos calmarnos_ acotó un joven de lacio cabello negro y lentes de montura al aire_ Preguntémosle a la gente de la barra.
_ Estoy de acuerdo con Ishida_ mencionó Ariku. Sospechaba que quizás en la barra había ocurrido algo mucho más interesante e importante para ella, que su "cita" de esa noche.
El amontonamiento de gente que había entorno a la barra queriéndose enterar de lo sucedido, no los dejaban pasar hasta el punto acordado. Entre empujones y más empujones, lograron abrirse paso hasta el centro del meollo, donde ya se encontraba la policía.
La decepción se instaló en la cara de Ariku… era solo una pelea de borrachos. Habían 3 hombres esposados, de pie, mientras dos policías uno calvo y algo desgarbado, y el otro pulcro y de cabello perfecto, tomaban las declaraciones de los allí presentes. Sin embargo, hubo algo que le llamó la atención.
En compañía de Sousuke Aizen, dueño de las noches, había un rostro zorruno que le resultaba familiar… pero ¿de dónde?
_ Lamento que una situación tan desafortunada haya tenido lugar en mi establecimiento, Kenpachi-sama_ decía Aizen al que parecía ser el jefe de aquellos dos. Un hombre alto y de mirar amenazante.
_ Basuras como está siempre quieren dar problemas_ habló el hombre con voz violenta y rasposa.
Por un momento, los amigos dejaron de lado la búsqueda de Orihime, para prestarle atención a aquella escena, pues se sentían intrigados por lo que había pasado. De repente, el policía calvo dirigió su mirada hacia ellos y dijo:
_ ¡Kuchiki! Es un gus….
_ ¡Madarame!_ interrumpió su compañero_ ¡Concéntrate!
Ariku Kikuchi sintió su cuerpo tensarse por un momento. Agradeció que todos estaban distraídos como para notar lo que acaba de pasar entre el policía Madareme Ikkaku y ella. También agradeció a Ayasegawa Yumichika por ser tan discreto.
Tras el regaño de Yumichika, Ikkaku volvió a su trabajo.
_ Si vamos presos, también debe ir el paliducho del barman ese_ exclamaba uno de los hombres.
_ Cállate_ bramó Kenpachi. Luego dirigiéndose a Aizen preguntó_ ¿Quién es ese y dónde está?
_ Ulquiorra-kun… sin duda uno de mis mejores trabajadores. Ciertamente debería estar…_ Aizen divagó un poco mientras barría con la mirada el lugar… ¿Por qué se había ido antes de solucionar la situación con la policía? No comprendía. _ ¡Ah! Ahí viene_ exclamó luego de verlo acercándose a él.
Ichigo frunció el ceño al ver al pelinegro. Después de todo, había estado en lo correcto y si era él. Justo cuando la preocupación lo empezaba a inundar la voz de Chad a sus espaldas lo tranquilizó_
_ Inoue-san_ la mencionada caminó hasta ellos con una camisa distinta a la que llevaba puesta al inicio de la noche. De hecho, era una camisa verde, de mangas largas. De hombre.
_ ¡Hime!_ exclamó Tatsuki acercándose a ella y dándole un fuerte abrazo_ ¿Qué te pasó? Nos preocupaste mucho...
Mientras la pelinaranja les explicaba con lujo de detalles lo sucedido, los polícias se marcharon y el grupo de gente fue dispersándose poco a poco.
_ Qué asco_ señaló Uryuu con una mueca de desagrado en el rostro
_ ¿S-Será que estaban drogados?_ preguntó Ariku con su voz chillonamente falsa.
_ N-No lo sé, Kikuchi-san_ respondió Orihime sinceramente_ Ulquiorra-kun me sacó de allí luego de detener la pelea…
Al mencionar al Ulquiorra, recordó que no le había agradecido correctamente por ayudarla. También se sentía un poco culpable, ya que ella era la causante de todo el desastre. Los buscó con la mirada y lo encontró hablando con dos hombres que no conocía. Se excusó con sus amigos un momento, para dirigirse a donde estaba el ojiverde.
_ Disculpa, Ulquiorra-kun_ le llamo interrumpiendo la conversación_ Gracias por lo de antes.
Fue Aizen quien habló. Sorprendido de cierta forma porque la joven conociese a su tan preciado empleado.
_ Mucho gusto, soy Sousuke Aizen. Dueño de Las Noches… ¿tu eres…?_ dijo a la par que le tendía la mano. Ella la sujetó.
_ ¡Oh! Soy Inoue Orihime… soy…_
¿Amiga de Ulquiorra? No creía que fuesen amigos… ¿Conocidos? Qué difícil era ponerle nombre a la "relación" que tenían.
_ Vivo con Ulquiorra…_ eso sonaba muy mal_… quiero decir que soy su arrendataria_ aclaró
_ Interesante… No sabía nada de esto. Disculpa por el alboroto que tuviste que presenciar_ acotó Aizen mirando de reojo a Ulquiorra. Sabía que ahora le ocultaba cosas.
El pelinegro ni se inmutó por la mirada de Aizen.
Ante la disculpa del hombre, Orihime sintió algo de vergüenza, por lo que bajó un poco la cara poniendo una leve mirada de tristeza.
_ ¿Qué ocurre?_ preguntó Aizen relajadamente_ Luces muy contrariada_. Se acercó hasta ella y le acarició el rostro diciendo_ Por favor sonríe… Cuando el sol no está brillando, todos se sienten deprimidos_ dirigió una mirada a los amigos de ella, que observaban la situación y luego al pelinegro a su lado_ Todo lo que tienes que hacer es sonreír y esperar a que acabe la noche.
_ Si… gracias_ respondió Orihime con una sonrisa de cordialidad. No comprendió el significado de esas palabras.
_ Me retiro_ anunció Aizen. Esta vez, dirigiéndose a su empleado dijo_ Tú puedes irte también, Ulquiorra. No vengas a trabajar los próximos días. Te necesito descansado para un pequeño encargo.
Sin decir más Aizen se fue, en compañía del peliplata, quién guiñó un ojo a Orihime. Cuando reaccionó, Ulquiorra también se había ido. Volvió con sus amigos.
_ ¡Qué noche!_ exclamó Tatsuki_
_ Si_ concordó Uryuu quitándose las gafas y estrujándose los ojos_ Creo que deberíamos irnos.
Usualmente, cuando salían los cinco, Uryuu, Tatsuki y Chad se iban juntos en el auto de la chica, mientras que Orihime e Ichigo tomaban taxi o caminaban, ya que los dos grupos vivían en distintas direcciones. Sin embargo, la presencia de Ariku Kikuchi cambiaba toda la situación.
_ Inoue-san_ habló Kikuchi_ Ichigo me dijo que vivías más o menos cerca de su casa… ¿Quieres que te lleve?_ preguntó la pelinegra con una sonrisa a la vez que sostenía tiernamente la mano del pelinaranja. ¿Cuándo se habían tomado de la mano?
El alma de Orihime cayó hasta sus pies… no soportaría estar con esos dos a solas. Si bien todavía no eran novios, no soportaba ver como su amado Ichigo se comportaba ante esa chica. Dijo lo primero que se le ocurrió.
_ ¡Lo siento, Kikuchi-san! Ulquiorra-kun me está esperando. Nos vemos luego, chicos
Y antes de que pudieran detenerla, echó a correr en dirección al área del personal autorizado. Cuando llegó hasta allí, un chico alto y de cabello rubrio cobrizo le cerró el paso.
_ ¡Wow! ¿A dónde vas? Solo personal autorizado
_ ¡Déjala pasar, Tesla!_ gritó desde la barra Loly, la chica de coletas que la había atendido una hora atrás_ Es la chica de Ulquiorra.
_ Ups… adelante_ dijo el joven cediéndole el paso.
Realmente en otro momento se habría puesto a debatir el hecho de que no era la chica del ojiverde. Pero en ese instante, que las lágrimas amenazaban por salir de sus ojos castaños, no le importaba nada más que encontrar una ruta de escape para alejarse de aquellos que lastimaban su corazón.
Sabía que no era intencional. Sabía que se estaba comportando como una egoísta… quizás luego todos sus amigos la odiarían…
Llegó al área de descanso del personal de Las Noches, donde Ulquiorra la había llevado para que se cambiara la ropa vomitada, y lo encontró sacando sus pertenecías de su locker. Evidentemente, él la había escuchado llegar, más no dio muestras de que hubiera sido así.
_ Ulquiorra-kun_ escuchó el tono de voz suplicante de la mujer_ ¿P-Puedo irme contigo a casa?
Él la miró por un segundo mientras cerraba la pequeña puerta de su locker.
_ Haz lo que quieras, mujer_ fue su respuesta.
_ Puedes llamarme Orihime, si así gustas_
No dijo nada. Solo caminó hasta llegar a su lado y la pasó de largo. Ella lo siguió.
A los pocos minutos, salieron por la puerta de atrás de Las Noches. La pelinaranja pensó que tomarían un taxi, pero al verlo caminar en dirección a su casa dijo:
_ ¿No sería mejor tomar un taxi? Es tarde.
_ ¿Tienes miedo?
_ N-No tengo miedo_ respondió ella siguiéndole el paso.
Su celular comenzó a sonar. Era Ichigo. Abrió whatsapp para escribirle, pero lo que vio trituró su corazón. Era una foto de los dos juntos… de él y Ariku... Apagó el celular.
Caminó en silencio al lado de Ulquiorra, sintiéndose casi tan miserable como cuando perdió a su hermano… Todavía albergaba la esperanza de que Ichigo la notara, pero ahora con la irrupción de Kikuchi lo había arruinado todo… Una lágrima traviesa amenazó por escurrírsele por el rabillo del ojo.
Cuando llegaron al apartamento, ella abrió la puerta y entraron. Pero él no se fue directo a su habitación como era costumbre, se situó frente a ella y habló.
_ Así que te diste cuenta_ fue una afirmación.
Orihime dirigió sus ojos castaños hasta él.
_ ¿D-De qué?_ preguntó ella dudosa
_ Ese hombre. Él no te ve como tú a él y eso te molesta.
_ ¿D-De que hablas, Ulquiorra-kun?_ respondió ella sonriendo_ Y-Yo ya sabía que no tenía oportunidad con Kurosaki-kun…_ dijo esto último con un deje de tristeza en su voz.
_ Ridiculeces_ contestó él con su usual tono frío_ Eres tonta… en cuanto los viste juntos te pusiste impaciente, a pesar de estar con tus preciados amigos. Corriste. Huiste.
El ojiverde apartó la cara hacia un lado.
_ Eso no es cierto…. No lo es.
La miró.
_ Como digas_ se dio la vuelta para irse a su habitación… La terquedad de la mujer le resultaba irritante. Para él era obvio lo que sucedía allí.
_ Yo solo…_ dijo ella interrumpiendo el caminar del chico_ … tenía la esperanza de que tal vez… solo tal vez… él podría fijarse en mí. Pero Kikuchi… ella…
Sintió vergüenza… se estaba desahogando con Ulquiorra.
Él volvió a verla.
_ ¿La odias?
_ ¿¡Cómo podría!?
_ La odias y a él también, por no fijarse en ti_ afirmó el ojiverde en tono frío.
_ ¡No! Yo quiero que Kurosaki-kun sea feliz… _ las lágrimas caían por su rostro
_ Mentirosa. Te engañas a ti misma. ¿Tendría que forzarte a verlos mientras se besan para que entiendas lo mucho que los detestas?
_ ¡No es cierto!_ replicó ella mirando hacia el suelo. De repente sus zapatos habían comenzado a parecerles muy interesantes.
_ Me estás fastidiando… ¿Qué quieres que te diga?_ preguntó mientras su voz sonaba extrañamente sarcástica. No acostumbraba a mostrar sus emociones bajo ninguna circunstancia._ "No te preocupes, estoy seguro que se fijará en ti." Patético. No estoy aquí para consolarte.
Los ojos de la pelinaranja se cerraron con algo de dolor.
_ No te entiendo. ¿Por qué te preocupa tanto que ese hombre se feliz? Ante todo es tu "amigo" y es un traidor por no notar los "sentimientos" que tienes hacia él. Eventualmente iba a terminarte traicionando al no prestarte atención. ¿Qué importa que te haya traicionado un poco antes de lo esperado? Debiste haberte dado cuenta de que esto pasaría desde el principio.
El monólogo de Ulquiorra la tenía impresionada. No solo porque cada palabra que decía penetraba como una aguja de hielo en su corazón y dolía, sino porque hasta ahora, esta había sido la conversación más larga que habían tenido.
_ Basta…
_ Si no te diste cuenta… es porque eres tonta.
Los ojos de Orihime se abrieron en sorpresa.
_ Deberías reírte de esta situación, si lo piensas con la cabeza fría… ¿Por qué no puedes hacer eso? Yo estaría molesto conmigo mismo por haber sido tan estúpido de enamorarme sin considerar lo volubles que son los "sentimientos" de los seres humanos y lo traidores que pueden llegar a ser…
La pelinaranja no pudo controlarse más. Caminó con paso decidió hasta él y le abofeteo con todas sus fuerzas, mientras las lágrimas traviesas corrían por sus mejillas.
Ulquiorra solo posicionó sus ojos verdes sobre ella y dijo "Patético" antes de dar media vuelta y encerrarse en su habitación, dejando a una muy devastada Orihime en el suelo de la sala.
…..
Ariku Kikuchi se recostó en su cama… vaya noche. Lo peor del caso es que el sitio parecía estar completamente limpio… Extraño. Muy extraño. Su celular vibró.
"Llegaste bien?" pudo leer en la pantalla de su teléfono.
Sentía algo de remordimiento por Kurosaki Ichigo, el parecía muy interesado en ella.
_ Ichigo… si supieras que todo es mentira… ¡Basta, Rukia!_ se reprendió dándose palmaditas en la cara…
Mañana tendría que reportarse con Ukitake-taichou, y le avergonzaba mucho decirle que solo había estado de juerga con un grupito y no había logrado averiguar nada de la distribución de las "Hollow". Suspiró.
El teléfono vibró nuevamente. Estuvo tentada a ignorarlo pensando que sería su pelinaranja pretendiente… pero luego de unos segundos, se convenció de que quizás podría ser del trabajo. "Abarai" leyó en la pantalla
_ Si
_ ¿Kuchiki?
_ Abarai
_ ¿Novedades?
_ Ninguna
_ Entiendo
El sonido del celular al ser cancelada la llamada se oyó al otro lado de la línea. Pero ella no quitó el teléfono de su oído, porque lo único que pensaba era…
¿Cómo pasamos de ser Rukia y Renji a Kuchiki y Abarai…?
Fin del capítulo
02/09/2016 – 12:48pm
Wooooow! Un capítulo extremadamente largo… espero que lo disfruten. Lo publicaré un poco antes, porque no puedo soportar la ansiedad de tenerlo ahí diciéndome "777th… súbeme"
Amé escribir el momento dramático Ulquihime… Está 100% inspirado en el capítulo 159 del anime (vi el capítulo y todo para inspirarme a escribirlo)
Quiero darle un agradecimiento a los pequeñines que me han dejado review y han seguido y agregado a favoritos a la historia: Juvia, Tenchou-Fliqpy, Guest, .Sohma, Yatzura, Kumikoson4, FlowerBloom, Azuki Tsukiyomi 2.0, LadyBry, hadilu-chan y rozen1331
SON UNOS SOLES! MILES DE BESOS Y ABRAZOS
Btw… Juvia… muero de la risa con el review que me dejaste en el capítulo 2 jajajajajajajajaja
Ya saben que los reviews me hacen feliz, así que déjenme un mensajito bonito :D. Nos leemos la próxima.
