Holaaa a todos… ¿Cómo están?
Miércoles 07/08/2016: Llevo como 6 páginas listas… pero esto de escribir en mi trabajo no es lo mío (siento que me observan *mira paranoicamente a todos lados*) Continuando con la información inútil que no aporta nada a la historia quiero decir… Afff… Opening 13 de Bleach ¡COMO TE AMOOOOO! (NO ME JUZGUEN T-T)
Quiero agradecer nuevamente a todos los que dejan review, agregan a favoritos y siguen la historia… y por último pero no menos importantes, a los lectores silentes que de igual forma están super pendientes de las actualizaciones. Un beso mis pequeñines adorados (*inserte corazón*)
Importante:
Revisando en mis archivos mentales, me di cuenta que la historia definitivamente va a tener un tinte mucho más oscuro del que ya tiene (palabras obscenas, escenas algo "fuertes" de sexo y/o violencia) (¿cuándo? No sé… pero probablemente pronto). Quedan avisados… Leen bajo su propio riesgo (sigan leyendo pleeeeease *pone cara trágica*)
Cuando vean que estoy escribiendo en cursivas y no indico que es un flashback, quiere decir que están hablando en otro idioma :D
Disclaimer: Como ya saben…. Bleach le pertenece al señor Kubo.
Capítulo 4: Fräulein
Los días pasaron sin cambios significativos en el comportamiento de Orihime. Luego de la pseudo-pelea con Ulquiorra no había hecho mucho más que pensar en lo que él le había dicho. ¿Odiaba a Kurosaki? No. Lo amaba demasiado para cambiar tan radicalmente de una postura a otra… Lo que si odiaba era la forma en cómo se comportaba cuando estaba con ella. Y eso lo hacía sentir mal.
¿Cómo podía ser infeliz solo porque su amado era feliz con otra? Era detestable el sentimiento que se anidaba en su pecho cada vez que Kurosaki le dedicaba una sonrisa cómplice a la pelinegra, una mirada, un gesto dulce. Se veía feliz. Él particularmente se veía radiante. Cada foto en Instagram o foto de perfil en whatsapp lo confirmaba.
Para empeorar la situación, su grupo de amigos había decidido que lo mejor era que entre todos la animaran. Aunque secretamente tenían la intención de averiguar si pasó algo entre ella y Ulquiorra el día que se fueron juntos de Las Noches, ya que según ellos, desde ese momento había empezado su decaimiento.
Evidentemente Tatsuki y Chad conocían/se imaginaban el origen de la melancolía de Orihime y habían tratado de evitar las salidas grupales, sin embargo fue en vano. Se sentían con las manos atadas, ya que consideraban que lo más sabio por hacer en esa situación era solo una cosa… Nada. No podían tenderle la mano a la pelinaranja sin darle la espalda a Ichigo. Ambos eran sus amigos, y ninguno de los dos tenía la culpa por lo que estaba pasando. No se manda en los sentimientos. No se elige a quien amar.
Cada tarde, luego de que la joven de ojos castaños terminaba sus deberes en la tienda de Urahara, era interceptada por sus amigos, quienes la obligaban a ir al cine, caminar, salir a comer, entre otros. Generalmente este tipo de planes le encantaban. Compartir con ellos, que eran su familia, siempre llenaba su corazón de dicha. Lo que la hacía sentir miserable es que Ariku Kikuchi se había vuelto una prolongación de Ichigo, por lo que siempre estaba con ellos… echándole alcohol a las heridas de corazón de Orihime.
A pesar de todo, ella era fuerte. Sonrió siempre. Sonrió hasta el final. Sonrió hasta despedirse. Pero al llegar a casa, en las tinieblas de su habitación era libre. Se acostaba en su cama, abrazando su almohada y dejaba que las cristalinas gotitas salieran de sus ojos sin control. A veces pensaba que alejarse de todos era lo mejor… pero no quería perder el lazo que los unía. Ellos eran todo lo que tenía. Eventualmente el dolor tendría que detenerse y lo soportaría hasta el final.
Luego de quedarse seca por dentro, pensaba en Ulquiorra… ¿Por qué parecía no tener sentimientos? ¿Qué le habría ocurrido? No había conocido nunca a alguien que pensara igual que él… Tenerlo en su cabeza la sacaba de su miseria, le daba alivio, pero también le invadía el sentimiento de culpa por haberlo golpeado. ¿Estaría molesto con ella?
Había tratado de hablar con él, pero había sido en vano como siempre. Desde que se encerró en su habitación el día de la discusión no lo había visto salir, al parecer el joven conocía el horario de la chica… No podía ser casualidad que no lo viera nunca. Tampoco había oído ruidos procedentes de su "hábitat natural", como secretamente le llamaba… Un día estuvo tentada a entrar por la ventana, justo como hizo aquella noche, pero terminaba arrepintiéndose temiendo incomodar al ojiverde.
Un mes después de "el incidente", específicamente un sábado de octubre algo triste y frío, Orihime se encontraba pintando un típico cuadro frutal para su clase de arte clásica cuando escuchó la puerta de la habitación de Ulquiorra abrirse. Su corazón se detuvo por un momento. Lo interceptó antes de que saliera.
_ ¡Ulquiorra-kun! ¡Espera! Y-Yo… estaba preocupada_ terminó con un hilo de voz.
_ ¿Por qué?
Orihime no pudo evitar sonreír ante la pregunta/respuesta del pelinegro.
_ Es que… desde ese día no supe nada de ti. Ni siquiera oí ruidos en tu habitación… Yo lo siento. Por golpearte. No debí hacerlo, por muy molesta que estuviera.
_ Tonterías.
Ella entendió que la disculpaba.
_ ¿Dónde estuviste todo este tiempo…?
Ulquiorra se dio la vuelta, contrariado, no entendía el motivo de la pregunta de la pelinaranja. Escrutó con sus ojos verdes a la chica, quién sonreía no solo con sus labios sino también con sus ojos.
Esa mujer era un enigma total para él. La última vez que se vieron, Ulquiorra le había dicho cosas que la habían afectado profundamente a nivel emocional. La conmoción de la joven fue tan fuerte, que se había atrevido a abofetearle. Lloró prácticamente hasta que amaneció… Lo sabía porque desde su habitación podía escucharla. Sin embargo, ahora la tenía enfrente y aparentemente estaba muy feliz por verle.
_ ¿Entendiste que tus sentimientos por Kurosaki son inútiles? ¿O es que acaso te correspondió?_ preguntó con algo de curiosidad.
El rostro de Orihime volvió a ponerse triste por unos momentos. El pelinegro no comprendía como su cara podía reflejar tantas emociones en tan poco tiempo.
_ ¡N-No! No digas que mis sentimientos por Kurosaki-kun son inútiles… él es mi amigo y quiero conservarlo como tal_ continuó con un hilo de voz más bajo_ Es solo que… creo que estar molesta contigo no me ayuda en nada y quiero que volvamos a…
Dudó por un momento en las palabras que iba a utilizar. ¿Volver a ser amigos? Ellos no eran amigos. ¿Sería correcto autodenominarse la amiga de Ulquiorra?
_ A… A estar como antes_ concluyó sonriéndole y mostrándole nuevamente esa expresión de inmensa ternura.
_ Así que... ¿Le sigues viendo?
_ Si...
_ ¿Aún a costa de tu propia "felicidad"?
Conclusión de Ulquiorra: Esa mujer está loca.
_ Deberías reírte de lo irónica que es tu situación con Kurosaki… _ dio un último vistazo a la joven mientras las preguntas acerca del comportamiento de ella le inundaban la cabeza_ Me voy
Justo en ese instante, la joven lo notó. Llevaba una mochila en su hombro. ¿Se iba? O sea… ¿Se iba para siempre? ¿La dejaría? ¿Volvería a estar sola?
_ ¿T-Te vas?_ un nudo se hizo en su garganta _ ¿Para siempre?
_ No. Ya pagué la renta de este mes. Sería absurdo_ la miró de soslayo y agregó_ No volveré en un par de días, Inoue. Nos vemos.
Inoue… Ya no era "mujer". Ahora era Inoue. Casi tres meses de conocerse y era la primera vez que la llamaba de forma familiar. Una sensación de calidez inundó su cuerpo, viéndose reflejada en una brillante sonrisa.
_ Muy bien… Ve con cuidado, Ulquiorra-kun
_ Hmmm…
…..
La frase que pronunció Inoue Orihime al despedirse de Ulquiorra, resonó en los oídos de este hasta llegar al edificio donde se encontraban las oficinas administrativas de Las Noches, lugar donde Aizen lo esperaba. Hacía mucho tiempo que no escuchaba esas palabras de forma sincera.
Al llegar frente a las puertas del establecimiento, pudo ver a Nnoitra Gilga con un vendaje en la nariz y cuello. Decidió ignorarlo. Lo detestaba y no iba a entablar una conversación con él. Justo cuando pasaba por su lado, el más alto habló con una sonrisa sádica en su rostro.
_ ¡Yoh! … Ulquiorra-chan_ la sonrisa se ensanchó_ ¿Cómo está ella? Tu mascota.
_ ¿Quién?_ preguntó el ojiverde con tono desinteresado, aunque sabía perfectamente a quién se refería… La verdadera pregunta era ¿Cómo se había enterado?
_ Lo sé todo. Aizen-sama me lo contó. Estás viviendo con la pelirroja sexy y no quieres compartir, ¿cierto?_ saco su lengua y se relamió los labios_ Es deliciosa ¿no crees?
El rostro de Ulquiorra permanecía indiferente.
_ ¿Y? ¿Qué tan lejos la has domado? ¿La alimentas bien? ¿Se toma toda su lechita?_ esa última frase la dijo con doble sentido_ ¡Ah! Lo olvidaba… a ti solo te gusta recibir… no dar.
La paciencia del ojiverde se estaba acabando. También se preguntaba como conocía ciertos detalles personales de su vida…
_ Mis asuntos no le interesan a basura como tú_ fue lo único que respondió. Trató de pasarle por un lado, pero Nnoitra fue más rápido y se interpuso en su camino.
_ No te pongas tan tenso, Ulquiorra-chan. Solo te estoy preguntando si te está yendo bien, ¿o no?
_ ¿Te preocupa? A mí me parece algo de lo más trivial…
_ ¿Huh?
_ No te preocupes. Lo que yo haga o no con la mujer es asunto mío_ siguió con su camino
_ Cuando no la uses… ¿Puedo hacerle una visita?_ preguntó
_ Debes estar bromeando. Ni te acerques a ella_ dio media vuelta para mirarle a la cara. Sus ojos verde esmeralda penetraron en los negros de Nnoitra
Nnoitra se quedó paralizado. Ese mocoso podía asustar a cualquiera cuando se lo proponía. Sin embargo, había algo que el ojiverde no estaba tomando en consideración. Más que él, quién realmente estaba interesado en su mascota era el propio Aizen.
_ Me pregunto qué harás cuando te enteres…_ pensó Nnoitra esbozando una fea sonrisa.
…..
Algo molesto por lo que acaba de pasar, Ulquiorra continuó con su camino hasta la oficina donde Aizen le esperaba. Al ser sábado, el edificio estaba prácticamente desolado, salvo por uno que otro guardia de seguridad. Cuando el ascensor llegó al piso 5, el pelinegro salió con paso tranquilo y las manos dentro de los bolsillos de su pantalón de jean, aparentando una falsa calma. Se le daba muy bien fingir…
Ahí estaba ella. La pequeña asistente de Aizen, tan delgada y delicada que podría romperse con un toque demasiado fuerte. De cabellos y ojos castaños, mejillas redondas y rosadas como un melocotón. Inocente y felizmente, preparaba unos papeles para su jefe con devoción absoluta, ignorando que este no tendría ninguna buena intención con ella…
_ Ciffer-san, por favor pase_ dijo la pequeña mujer al percatarse de su presencia y abriéndole la puerta del despacho de Aizen.
Ulquiorra entró con confianza, había estado en esa oficina varias veces en los últimos tres meses. Se sentó en una mullida butaca de color beige que estaba justo en frente del escritorio de Aizen, donde le escrutaba con la mirada tras sus anteojos de montura gruesa.
_ Momo-chan_ habló el hombre dirigiéndose a su asistente_ Puedes retirarte. Gracias por haber venido hoy. No habría podido terminar si no fuera por ti.
El pelinegro no necesitaba verla para saber que el sonrojo se había instalado en sus mejillas. Su vos temblorosa la delataba.
_ N-No se preocupe, Aizen-sama. Si desea puedo quedarme un rato más_.
El castaño sonrió… la tenía en la palma de su mano y eso le gustaba.
_ Tranquila, Momo-chan_ contestó Aizen con voz suave_ Debes estudiar para tus exámenes de la universidad así que… ¡Esfuérzate!
_ Si_ podía oír la felicidad en la voz de la joven antes de retirarse.
Se oyó el sonido de la puerta al cerrarse. Quedaron en silencio unos minutos prudenciales en los que esperaban que Hinamori Momo recogiera sus cosas y se marchara, antes de comenzar a hablar de los asuntos verdaderamente importantes.
_ Te ves… algo demacrado, Ulquiorra-kun
_ No hay problema. Estoy listo para ver a Szayel Aporro cuando usted lo requiera
_ Me alegra oír eso. Estuve algo preocupado por tus pérdidas de consciencia... ¿Alguna otro síntoma?
_ A veces me sangra la nariz_ respondió Ulquiorra con sinceridad.
_ ¿Te has mantenido limpio?
_ Durante todo el mes... como lo habíamos acordado.
_ Antes de que vayas a ver a Szayel, quisiera que le hicieras una visita a alguien el día de hoy.
_ ¿Quién?
_ Lo sabrás cuando llegues.
Ulquiorra no dijo más nada durante la media hora que estuvo hablando con Aizen... o más bien mientras escuchaba la verborrea del castaño. Justo cuando el pelinegro se estaba levantando para irse, el hombre le preguntó:
_ ¿Está todo bien…?
_ Si_ contestó más frío y cortante de lo que esperaba.
Aizen sonrió mientras lo vio marchar… sin estar seguro de que su respuesta fuera del todo sincera.
…...
Así fue como Ulquiorra terminó yendo a una fabulosa mansión a las afueras de Karakura. Blanca como el marfil, se erigía en el centro de un hermoso jardín victoriano. Podía a ver que al menos 10 hombres protegían los alrededores. Después de todo, Aizen Sousuke no dejaría "la casa del placer" desprotegida.
No necesitó presentación. Todos los que trabajaban con Sousuke Aizen lo conocían. Al fin y al cabo conocía a Aizen desde hace 13 años y trabajaba con él desde hace 7.
Entro en la mansión mirando a todos lados en busca de aquella persona. Una mujer desnuda caminó hasta él sonriéndole seductoramente, tenían una silueta esbelta y un hermoso cabello verde oscuro. En su vientre había tatuada una serpiente tan hermosa como amenazadora.
_ Bienvenido, Ulquiorra-sama_ dijo la joven acercándose a él para acariciarle la mejilla. El pelinegro rechazó el gesto bruscamente con una mano.
_ No me toques.
Se miraron por un momento. Hasta que una voz los hizo romper el contacto visual.
_ Sum Sum, aléjate de nuestro invitado_ dijo la recién llegada hablándole en su lengua natal. Una mujer de cabello corto y ojos azules_ Mis más sinceras disculpas, Sum Sum no quería importunarle…
La nombrada retrocedió, miró a Ulquiorra de soslayo y dijo de nuevo en su idioma natal:
_ Eres tan guapo… Lástima que es verdad lo que dicen de ti…
Ulquiorra no entendió ni una palabra de lo que decía la mujer china y tampoco le importó. Se limitó a abrir la boca solo para preguntar a dónde debía ir y tan pronto como escuchó la dirección a la cual se tenía que dirigir, emprendió rumbo hacia allá.
Pronto se encontró frente a una puerta de caoba exquisita y delicadamente tallada. Posicionó los nudillos sobre la fina madera durante unos segundos, antes de golpear dos veces. Desde dentro, se escuchó una fuerte voz femenina gritando en perfecto alemán.
_ ¡Mierda! ¡No me molesten!
_ Soy yo, Fräulein Tier… _ dijo Ulquiorra con una voz inusualmente ronca.
Tras la puerta, la mujer no pudo dar crédito a la voz que escuchó. Hacia 5 años que no la oía, pero jamás la olvidaría. Una sensación de ternura se anido en su pecho, a la par que su corazón comenzaba a latir con fuerza. Abrió la puerta de un tirón para encontrarse con un rostro más maduro del que recordaba y unos ojos verdes tan vacíos como los de aquel niño que alguna vez cuidó.
La mujer en cuestión, Tier Harribel, era una alemana de 35 años aproximadamente, de cabello rubio e increíbles ojos color turquesa. Sus proporciones eran exuberantes y su carácter amable. Aunque distaba mucho de la persona que se convertía cuando se enojaba.
_ Eres tú… Fledermaus_ dijo la mujer aún boquiabierta por lo que sus ojos veían. Finalmente recuperó la compostura y dijo_ Te ves bien… ya eres todo un hombre.
Al ver a la cara de la mujer, pudo notar como su ojo derecho se encontraba hinchando. Había recibido un golpe recientemente.
_ ¿Qué te ocurrió?_ preguntó Ulquiorra
_ Me caí
_ ¿En serio?
La mujer soló sonrió.
_ Si sabes lo que pasó ¿Por qué preguntas?
El ojiverde no dijo nada. Sabía perfectamente que a Aizen le gustaba descargar sus problemas y frustraciones castigando a Tier. Nunca comprendió del todo como una mujer tan fuerte como ella podía disminuirse a ser basura solo por él…
_ Tú japonés ha mejorado desde la última vez que hablamos, Fledermaus… _ acotó Tier cambiando de conversación. Lo que menos quería era hablar del idiota de Aizen.
_ Me enseñaste bien.
_ Ven… vamos a la cocina y hablemos.
La historia de Ulquiorra Ciffer y Tier Harribel, se remontaba al año 2004 en Düsseldorf, Alemania. Sousuke Aizen arribó al prostíbulo donde Tier Harribel de 22 años de edad trabajaba, con un chico de 12 años de mirada vacía y cuerpo esquelético. Por el amor que sentía ella por el castaño, no se negó a hospedar al niño y a enseñarle a hablar japonés. No obstante, ignoraba que más pronto que tarde se encariñaría con el chico. También ignoraba los planes que tenía su amado con el infante.
Fueron cinco años los que pasaron juntos. Un tiempo en el que ambos forjaron una verdadera amistad. Cinco años en los que trató de entenderlo a él y a sus demonios. Se esforzó por conocerle y por sanar sus heridas… simplemente hay algunas cosas que están irremediablemente rotas.
Ulquiorra jamás lo admitiría en voz alta, pero si no hubiera sido por Tier Harribel, él habría estado perdido. Tier Harribel jamás lo diría en voz alta, pero para ella Ulquiorra Ciffer era como un hermano pequeño al que realmente llegó a amar y aún ama. Mucho fue su pesar cuando al cumplir este los 17 años, Aizen se lo llevó. Posteriormente, sus visitas fueron cada vez más esporádicas, hasta que finalmente en el años 2012 no volvió a verlo nunca más, cuando ella finalmente decidió dirigir "la casa del placer" en Japón por orden de su amado.
Siempre preguntaba por él a Aizen, aunque este le ignoraba. Sabía también que por la naturaleza desprendida del joven era muy poco probable que fuera a visitarla a Japón y ella tenía sus obligaciones con el castaño. Solamente esperaba que lo estuviera haciendo bien. Que no se hubiera rendido. Que siguiera viviendo y aferrándose a la vida.
Una parte de ella se sintió devastada cuando en 2015 oyó la noticia de que Ulquiorra se debatía entre la vida y la muerte porque se había disparado en el pecho e imploraba a un ser sobrenatural que lo salvara… y la otra se sintió aliviada porque quizás con su muerte, el pobre chico se libraría de aquella vida tan injusta que no había elegido…
_ ¿Fräulein?_ la llamó Ulquiorra.
_ ¿Uh? Lo siento, Fledermaus… ¿Me decías?
_ Quería saber que pasó
_ Lo de siempre… _ respondió Tier tomando un sorbo de té_ Nnoitra se quiso propasar con Nelliel… ya sé que somos mujerzuelas, pero debemos darnos a respetar…
_ Siempre lo has dicho.
_ Entre Nell y yo logramos detenerlo. Decidí que ni las chicas ni yo tenemos por qué soportar esto… Finalmente "él" llegó y me hizo cambiar de opinión.
_ A golpes
_ Si
_ No comprendo por qué sigues con él. Mereces algo mejor, Fräulein_ sentenció Ulquiorra
_ Lo mismo digo, Fledermaus… Yo continúo con él porque este fue el camino que elegí_ la tristeza se vislumbró en los ojos turquesas de Tier_ pero tú… tienes un futuro brillante por delante y lo desperdicias en ese… malnacido.
_ También es el camino que elegí.
_ Tonto. Eras un niño cuando Aizen te incluyó en sus negocios sucios.
_ Y ahora soy un hombre y los continúo. Es mi decisión.
_ ¿S-Sigues trabajando con Szayel?
_ Si.
El labio de la rubia tembló ligeramente ante la respuesta de Ulquiorra. Se atrevió a sujetar su pálida mano. Sabía que el odiaba ser tocado, pero se arriesgó a que lo rechazara.
_ Tu mereces ser feliz, mi pequeño… No te rindas…
El rostro sonriente de Inoue Orihime invadió sus pensamientos por alguna extraña razón.
_ Tonterías_ dijo más para él mismo que para su interlocutora. Vislumbró la hora en el reloj de pulsera de su mano izquierda_ Ya es hora de que me vaya.
_ ¿Tan rápido? Promete que volverás…
Nuevamente recordó a la pelinaranaja… ¿Qué coño le pasaba?
_ Volveré…
Con esas últimas palabras, Tier Harribel lo acompañó hasta la puerta, donde se miraron a los ojos como cuando él era un niño. Ella sabía que no toleraría ser tocado, así que al igual que antaño para demostrarle lo mucho que lo quería, lo miraba a los ojos con ternura.
Lo vio caminar hasta donde esperaba el auto que lo llevaría a su cruel destino y pensaba que de la única cosa que ella realmente se arrepentía, era de no haberlo separado de las garras de Aizen cuando aún no era demasiado tarde…
_ No sé cómo lo soportas, Harribel-sama_ comentó Sum Sum quién apareció de la nada tras la espalda de la rubia.
_ Es gran chico, mi pequeño Fledermaus_ respondió Harribel con lágrimas en los ojos.
_ ¿Fledermaus?
_ Si… significa murciélago en alemán.
_ ¿Por qué le llamas así?_ preguntó Sum Sum con curiosidad.
_ Porque fue la primera palabra que le oí decir…
Sum Sum quedó aún más confundida de lo que estaba inicialmente, pero no pudo aclarar sus dudas. Harribel se había retirado a sus aposentos…
Sobre las sábanas de blanca pureza que cubrían la cama de la rubia, se hallaba una maleta llena de ropa. Con desgano, la abrió y comenzó a organizar su contenido de nuevo en el closet, se parando por color, tela e incluso por el tipo de ropa. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que ignoraba los ojos azules que la miraban desde la entrada de la habitación.
_ Decidiste quedarte_ inquirió el hombre
_ ¿Decidí quedarme?_ preguntó Tier en tono de burla_ Después de la amenaza de Aizen…
_ ¿Cuál amenaza?
_ No te hagas el idiota… Ulquiorra no llegó aquí hoy por casualidad… Si me voy, Aizen lo va a lastimar.
_ Quizás_ respondió el ojiazul _ Sinceramente me alegra que no te hayas ido… no me habría gustado tener que detenerte.
La mujer lo miró con fiereza. El fuego inundó el azul turquesa de sus ojos, mientras asesinaba con la mirada a Coyote Starrk.
_ Te detesto...
_ Lo sé
Una mirada triste le dirigió a Tier antes de salir del habitación y dejarla completamente sola.
…...
_ ¿Comenzamos? _ preguntó un hombre de cabello rosa lacio y suave… Szayel Aporro Granz.
_ Si_
_ Espero que te guste esta nueva fórmula_ dijo Szayel Aporro sonriendo desquiciadamente, mientras introducía una aguja en la vena del brazo derecho de Ulquiorra Ciffer.
FIN
¿Qué tal les pareció?
Sé que no hubo mucho Ulquihime, pero no me recriminen que me coloco molesta -.- Awwww mentira es broma. Creo que era necesario poner esta parte de la historia de Ulqui. Ya aparecieron otros personajes también… D:
Espero que hayan quedado boquiabiertos por el capítulo al saber un poco más de la historia de Ulquiorra… ¿Qué será lo que hace para Aizen? (pone cara de impacto)… y si no… espero que se hayan entretenido un buen rato leyendo (-/-)
Por cierto, publicaré dos SPIN-OFF de esta historia, con referencia al capítulo anterior 3 y este capítulo. (Específicamente por qué Zaraki Kenpachi estaba en Las Noches por una disputa de borrachos y porque Tier Harribel llama Fledermaus (Murciélago) a nuestro bebito Ulqui).
Así que… si se animan a leerlo, se llaman "Eleven Patrol" (Publicado) y "Lost bat" (Por publicarse entre el jueves 07 y el viernes 09) búsquenlo en mi perfil (Para mi sigue siendo un misterio cómo compartir enlaces en esta página -.-)
Un agradecimiento especial a Juvia, Tenchou-Fliqpy, Guest, Iris . Tohru . Sohma, Yatzura, Kumikoson4, FlowerBloom, Azuki Tsukiyomi 2.0, LadyBry, hadilu-chan, rozen1331 y lunadragneel24 por su apoyo. Son unas/unos hermosas/hermosos… se merecen miles de besitos
(°3°)(°3°)(°3°)(°3°)
Juvia: Me dio mucha risa porque fue como "Dios te castigará si me dejas con la intriga". Me alegra muchísimo que te guste la historia. Aizen quizás intente algo con ella… quizás no. Lo que pasa es que es bien baboso acosador. Está en su naturaleza. Pobre Ulquiorra! Ya es suficiente tener a Orihime babeando por Ichigo como para tener otra competencia… bueeeeno aunque Ulqui puede con eso y más! Jajajajaja. Ulquiorra mostrando sentimientos… está difícil, pero coloqué algo que me pareció tiernito (que la llamara Inoue) En fin pequeña. Gracias por tu apoyo. Espero que disfrutes del capitulo 4 :D Un beso.
