Capitulo 4
-Jasper- alguien llamo desde afuera de la puerta reconocí la voz inmediatamente, pero antes de que pudiera romper el beso se abrió la puerta.
Rosalie estaba parada en la puerta mirándome con cara de asesina, con mi chaqueta en sus manos, debí de haberla olvidado en el bar. Huy había olvidado esa mirada. Rosalie también puede dar miedo cuando se lo propone.
-Si ya terminaste, María – le dijo Rosalie con un tono serio y haciendo énfasis en la palabra terminaste - Te puedes retirar-
María se agarro las cosas que había utilizado para limpiar y salió de la habitación, pasando junto a Rosalie con la cabeza agachada. Ella entro y cerró la puerta.
-¿Se puede saber que significa esto?- me pregunto lanzándome la chaqueta, yo no conteste nada ella estaba echando chispas por los ojos – Si te quieres revolcar con todas las mujeres del pueblo eso no es asunto mío Jasper, pero eso si te advierto no lo vas hacer en esta casa ni mucho menos con las empleadas del restaurante-
-No me iba a revolcar, como tú dices, con María- me defendí, no estaba del todo seguro si era cierto, pues no sabía hasta donde hubiera sido capaz de llegar si Rosalie no nos hubiera interrumpido.
-¿Ah no?- su voz estaba llena de rabia –Si hubiera llegado cinco minutos más tarde, los consigo en plena acción-
-¿Qué se supone que hago yo si ella se me lanzo encima? – le dije levantándome de la cama, ya me estaba molestando.
-Puedes decir 'No Gracias', Respetarla-
-Si ella no se respeta a ella misma ¿Porque he de hacerlo yo?... Así que deja de sermonearme, no es mi culpa que ella sea una regalada- me había pasado lo sabía.
Una bofetada me voltea la cara. No me di ni cuenta en qué momento Rosalie había levanto la mano hasta que la sentí en mi mejilla. Me dejo la mejilla ardiendo.
-En esta casa se respeta a las mujeres – sus ojos flamearon unos segundos mas y luego suspiro –Jasper me sorprende de ti, tu eres un caballero, así te enseñaron mama y papa-.
Me senté de nuevo en la cama – Tienes razón, lo siento Rose- me lleve las manos a la cabeza y la agache entere mis piernas. Estaba decepcionando a todo el mundo. Rose, Mis padres y las familias de los soldados que murieron luchando a mi lado.
- Espero que mañana te comportes con Alice – me dijo sentándose a mi lado y poniendo una mano en mi hombro – ella no es María – me advirtió, pero ya no estaba molesta o al menos sus ojos ya no echaban chispas.
-Tranquila no tienes de que preocuparte, esto no va a repetirse, imagino que estoy muy cansado – le dije suspirando sin querer.
-Que bueno – dijo y luego agrego -Hablando de eso ¿Necesitas dinero? Porque yo no tengo problema en darte, después de todo esto es de los dos-
-No Rose gracias, yo tengo dinero – le dije rechazándolo no quería aprovecharme de ella, yo apenas llegaba no podía quitarle el dinero que ha obtenido con tanto esfuerzo –Y pienso buscar un trabajo apenas pueda-
-Eso no es necesario, puedes ayudarme en el restaurante y eso es suficiente –
-Prefiero buscarme un trabajo Rose – pensaba hablar con Carlisle haber si el sabia de alguien que necesitase un empleado –Igual te voy a ayudar cuando pueda-
-Como quieras – me dijo se me quedo mirando unos segundo y luego agrego -Descansa Jas, nos vemos mañana- me dio un beso en la mejilla y salió.
Yo sabía que ella todavía estaba molesta por lo sucedido, Rosalie no se calmaba tan fácilmente, pero creo que se sintió mal porque pelarse conmigo cuando apenas acabo de llegar.
Me tire sobre la cama y antes de quedarme dormido me golpearon todas las imagines del día. El restaurante, la nueva casa, mi hermana, Edward y Bella juntos, Carlisle y Esme tan cariñosos como siempre, Emmett, el beso, la pelea con Rose, pero lo que lleno mi mente por completo fue el rostro de un hermoso ángel. Alice.
Al día siguiente me levante alrededor de las 8 de la mañana. Me vestí y fui directo al restaurante. Rosalie estaba tras la barra hablando con Bella, mientras que Edward se tomaba un café y Emmett se engullía unos huevos del otro lado de la barra.
-Buenos días – salude y me senté junto a Edward
-Buenos días, Jasper – me saludaron Bella y Rosalie.
-¿Qué mas hermano, como estas? – me pregunto Edward terminándose su café.
-Súper – le conteste y recordando lo que Rose me había dicho el día anterior sobre él y Bella – ¿Y tu Bella como estas? ¿Alguna noticia que quieras compartir?- le pregunte sonriéndome.
-¿Cómo lo sabes? – me pregunto ella sorprendida
-Rosalie me contó anoche- le dije – Felicitaciones, a ambos –
-Gracias – dijo ella –Déjame traerte algo para que desayunes – y se desapareció en la cocina.
-Gracias hermano- me dijo Edward
-¿Y para cuando es la boda? – le pregunte a Edward
-Oh por Dios Emmett – se quejo Rosalie por la forma en cómo Emmett se terminaba su desayuno.
-¿QUE?- pregunto éste
-Modales- le dijo Rose con cara de superioridad
-Lo siento cielo, pero se me está haciendo tarde para ir a abrir la tienda – dijo él terminándose el café –Nos vemos en la noche princesa – Rosalie puso los ojos en blanco, mientras el se levantaba y se dirigía hacia la puerta – Adiós chicos –
-Adiós – le contestamos Edward y yo, luego Edward continuo – todavía no tenemos una fecha exacta para la boda, pero será dentro de dos meses aproximadamente, acabo de dejar a mama en la casa de Bella, ella y Rene ya están planificando todo-
-¿Desde ahorita? – le pregunte sorprendido ¿Qué le sucede a las mujeres con las bodas?
-Si me pregunta a mi ya están atrasados – dijo Rosalie, Bella salió de la cocina con mi desayuno.
-Wow todo eso se ve delicioso – le dije cuando puso el plato en frente de mi –¿Pero no es como demasiado?- el plato estaba lleno con huevo fritos, tocino y tostadas pero ración doble de todo.
-Tienes que comer bastante para aguantar un día de compras con Alice – me dijo Rosalie sonriéndose –Créeme-
-Yo no creo que sea tan malo – dije. Después de todo iba a pasar el día con mi ángel favorito, no podía estar más feliz – A mí me parece que es muy lindo de su parte en ofrecerse a acompañarme –
-Si yo también pensé lo mismo la primera vez que Alice se ofreció a llevarme de compras – dijo Bella poniendo una cara de horror Edward se estaba muriendo de la risa – Edward – ella lo regaño por burlarse de ella. Yo comencé a comerme mi desayuno. Para evitar reírme yo también, porque la cara de horror de Bella era como si Alice la hubiera torturado o algo así.
-Vamos amor no es tan malo – le dijo Edward dejando de reírse bueno o al menos haciendo un gran esfuerzo por no reírse.
-No, es peor – dijo ella
-A mi me parece que Alice es una excelente compañía para salir de compras – dijo Rose que también se había estado riendo.
-¿Debería preocuparme? – le pregunte a Edward, algo nervioso a decir verdad.
-No – pero no fue Edward el que contesto si no la dulce voz de Alice que había llegado de la nada – Me duele de verdad que mis propios amigos hablen así de mi – dijo haciendo un gran drama. Se abalanzo sobre Bella le dio madre abrazo con una gran sonrisa en sus hermoso labios –Felicitaciones por su compromiso -
-Gracias pero no estábamos hablando de ti – se defendió Bella, Alice no se lo creyó se le quedo mirando con cara de 'a mi no me engañas' –Ah qué demonios – dijo Bella rindiéndose – Alice hiciste que me probara veinte vestidos, me escuchas veinte, en cada tienda, tienes prohibido interferir en los preparativos de la boda- le dijo tajante Bella.
Alice perdió la sonrisa y asomo su labio inferior haciendo el puchero más lindo del mundo puso ojitos tristes, y yo odie a Bella un poquito por entristecer a mi ángel.
-Si claro – dijo Rose riéndose –Buen suerte con eso, Bella – y señalo a Alice.
-No me pongas esa cara Alice – hablo Bella, Edward y yo todo lo que hacíamos era mirar, Alice intensifico sus ojitos tristes –Olvídalo-
-¿Por qué no me quieres Bella? – le pregunto con la voz mas triste del mundo, lo juro estuve a punto de levantarme e ir a abrazarla yo mismo, la pobre estaba desconsolada.
-Oh, Demonios – dijo Bella rindiéndose
-Siii- Alice grito victoriosa –No te vas a arrepentir –
-Ya me arrepentí – dijo Bella bajito
-Alice no te puedes sobre pasar – le advirtió Edward – Bella quiere una boda sencilla y así será –
-Será sencilla lo juro – Alice levanto la mano derecha para darle mas credibilidad a su juramento ahora era Bella la que tenía cara de tristeza –Además tu vestido es lindísimo –
-Estoy de acuerdo con Alice en esto – dijo Rose – Alice me los mostró cuando el paquete llego de Francia, es una lindura Bella-
-¿Pero cómo te dio tiempo de comprar un vestido? Apenas nos comprometimos ayer – se quejo Bella y luego balbuceo –¿Francia?-
-Le mande una carta a un amigo que tengo allá que se encarga de hacer vestidos de novias – una punzada de celos me golpeo de repente cuando la escuche hablando tan alegremente de ese tipo. ¿Qué demonios me estaba pasando? No hace ni 24 horas que conocí a Alice y ya me estoy poniendo celoso – él y yo vimos muchos vestidos cuando una amiga nuestra se caso y hubo uno en especial que era bellísimo así que cuando ustedes empezaron a salir le pedí que hiciera uno así pero agregándole algunos detalles, yo misma le mande el bosquejo – Bella todavía la miraba molesta – Es mi regalo para ti Bella, pedí el mío y el Rose también –
-¿Qué? – Rosalie perdió la sonrisa – Eso no lo sabía –
-Es una sorpresa Rose no te lo podía decir – se defendió Alice
-Alice por favor- le suplico Bella –contrólate con los preparativos de la boda, nada extravagante, SENCILLA-
-Será sencilla tranquilízate- dijo Alice –Tendremos que hacer pruebas de vestidos por si hay que ajustar algo – Bella suspiro y puso la cabeza sobre la barra-.
-Alice tu definición de sencilla y la nuestra son diferentes – dijo Edward acariciando la cabeza de Bella.
Yo no había dicho ni pío, me concentre en comerme todo. Estaba nerviosismo no solo por pasar todo el día con Alice sino también por todo lo que habían dicho sobre Alice y las compras. El numero 20 seguía dando vueltas en mi cabeza. ¿Seria verdad o Bella estaría exagerando?
-¿Y qué quieres? ¿Que la haga vulgar?- dijo ella como si fuera lo peor del mundo –Para eso más bien deberían fugarse y ya-
Bella levanto la cabeza de la barra y miro a Edward esperanzada
-Nuestras madres se morirían amor – le dijo Edward a Bella.
-Bueno después hablamos de esto – dijo Alice dándole la vuelta a la barra – Jasper y yo tenemos que ir de compras – Yo no lo había notado porque ella estaba detrás de la barra pero Alice tenía un vestido blanco que caía suelto sobre su cuerpo hasta las rodillas, con unos zapatos de tacones. Sus brazos y parte de su pecho estaban al desnudo. No era nada vulgar pero si mostraba más piel de lo que mis pobres ojos estaban acostumbrados a ver. Sabía que me había quedado mirándola como un idiota pero no pude lograr que mis ojos reaccionaran y dejaran de escanearla.
-Jasper – me llamo Rosalie, me voltee y ella me estaba lanzando una mirada amenazante era muy clara 'Acuérdate de lo que hablamos ayer' – Yo creo que mejor se van se les va hacer tarde – Rosalie lo escondió muy bien.
-Si tienes razón Rose – me levante –Bueno nos vemos ahora –
-Suerte – gritaron todos, Alice se volteo y les saco la lengua, ya dije que es adorable, bueno pues lo es. Todo lo que hace le queda bien.
-Bueno Jazzy – dijo Alice cuando ya estábamos fuera – Es hora de ponerte más guapo –
¿Dijo MAS guapo?, ósea que ella ya piensa que yo soy guapo. Tranquilo Jasper no dejes que se te suba a la cabeza.
