Capítulo 7 ¿Alice se va?
Todavía no había podido hablar con Carlisle sobre el empleo, así que mientras Seth y Alice arreglaban todo para la noche, y Rosalie estaba poniendo al día las cuentas y papeles del restaurante. Aproveche para ir a hablar con Carlisle.
Carlisle estaba despidiéndose de un paciente, un joven moreno bastante alto y musculoso, llevaba vendada la muñeca –Bueno ya sabes Jacob cuídate y descanse esa mano, mándale mis saludos a tu padre-
-Sí, Dr. Cullen, muchas gracias- dijo el muchacho dirigiéndose a la salida donde me encontraba yo parado –Jasper pasa adelante ¿Necesitas algo?- me pregunto cuando ya el muchacho se había ido.
Yo me senté en una de las sillas enfrente de él –Si, la verdad es que quería preguntarle si sabes de algún trabajo que sirva para mí-
-Pues lo único que se me ocurre es un trabajo en la construcción no muy lejos de aquí- me dijo mientras botaba unas vendas y se quitaba los guantes. Parece un trabajo duro, pero ni modo tampoco es que tenga para escoger, lo único malo es que el hombro me va a matar, como acto reflejo me lleve la mano hasta el hombro lo frote todavía me dolía desde que biombo me callo encima en la mañana.
-Parece bien ¿Crees que me empleen? – le pregunte a Carlisle -¿Quién es el dueño de la obra? ¿Lo conozco?-
El evadió mis preguntas -¿Qué te pasa en el hombro?-
-Nada importante, una herida de bala que me molesta debes en cuando – le dije quitándole importancia
-Déjame- su voz cambio inmediatamente ya no era Carlisle el mejor amigo de mi padre, sino Carlisle el doctor
-No hace falta, de verdad Carlisle estoy bien-
El se levanto y se dirigió hacia la camilla –Quítate la camisa- yo me acerque hasta donde estaba él y me quite la camisa. Pensé que se sorprendería al ver como estaba de herida el área de mi pecho. Pero el simplemente comenzó a examinarme el hombro. Recordé que él había servido en el ejercito por unos tiempo como médico por su puesto, seguro ya había visto de todo allí.
-¿Te dejaron la bala, Jasper?- me pregunto él dirigiéndose a un armario que tenia detrás del escritorio.
-Sí, o al menos parte de ella, eso dice el historial médico que me dieron en la base militar cuando me vine, dice que tuvieron que dejar un fragmento porque era muy riesgoso sacarlo- le explique
-Me temo que ese hombro te molestara por el resto de tu vida – me dijo todavía buscando algo en el armario.
-Supongo- le dije sin darle importancia, me puse la camisa de nuevo.
-Toma ponte esta pomada cada vez que te moleste ayudara a relajar el músculo- me dijo pasándome una cajita –Debes de aplicártela caliente, por ahora aplícatela todas las noches por una semana y luego la utilizas cuando te duela –
-Gracias, Carlisle ¿Cuánto te debo?- le pregunte pensando cómo pagarle ya que no tengo ni medio, le pagare con mi primer sueldo
-Nada- me dijo él y antes de que yo pudiera decir nada el agrego –Y no proteste-
-Gracias- le dije algo avergonzado
-Bien, ahora la construcción es un nuevo banco que abrirán aquí dentro de seis meses más o menos, Aro está encargado ya que él y el padre de Alice son los que lo están abriendo, así que puedo pedirle que te emplee- ¿El padre de Alice? Ese debe de ser el negocio que tiene aquí en América. No me gusta para nada tener que trabajar para Aro. Hice la pregunta más tonta que se me ocurrió.
-¿Aro Vulturi?- le pregunte no muy convencido si todavía quería ese trabajo
-¿Cuál otro hay?- me dijo Carlisle con una mueca –Es lo único que se me ocurre Jasper, si estas interesado yo puedo hablar con él-
Supongo que no estoy para ponerme exigente necesito el trabajo –Si me interesa- le dije muy seguro a Carlisle
-Bien entonces hablare con el mañana en la barbacoa- dijo Carlisle –recuerda que es mañana y no quiero que nos dejes plantados-
-No, claro que no allí estaré- le dije un poco incomodo –No sabía que fuera a ir mucha gente-
-No será mucha gente, solo nosotros los Swan, los Vulturi y algunos conocidos- y finalmente me sentí como en casa cuando nos contó a Rose y a mí como parte de su familia. No pude evitar sonreírme
-Gracias de nuevo por ese almuerzo en mi nombre- le dije un poco apenado la verdad no pensaba que me lo mereciese.
-De nada- dijo él devolviéndome la sonrisa –Esme está muy feliz de que hallas vuelto-
La puerta del consultorio se abrió de un solo golpe y por ella entraron tres hombres. Dos de ellos llevaban al tercero cargado, el cual estaba sangrando bastante por una herida que tenía en su hombro.
-Doc, necesitamos su ayuda- dijo uno de los hombres.
-Pónganlo sobre la camilla- dijo Carlisle levantándose rápidamente -¿Qué le sucedió?- pregunto poniéndose los guantes.
-Estábamos en la construcción cortando madera y Paúl levanto el hacha y accidentalmente le llego al hombro- explico el otro hombre el cual reconocí como Jacob el joven que acababa de irse de aquí hace como veinte minutos.
-Le dije que no se metiera. Pero NO… el tenia que andar haciéndose el jefe, solo porque su tío es el dueño no significa…- Carlisle lo detuvo con una señal de la mano
-¿Demetri, me escuchas?- le dijo Carlisle al hombre herido, este asintió si no hubiera escuchado el nombre de los labios de Carlisle no creería que fuera él se veía muy mal –Ok, voy a tener que anestesiarte y operarte ¿Entiendes lo que te digo?- este volvió a asentir justo antes de quedar inconsciente -Maldición-
-¿Qué sucede Doc?- el otro hombre pregunto muy nervioso
-Tranquilo Sam todo estará bien- dijo Carlisle se voltee hacia mi –Jasper llama a Edward está en la tienda con Emmett dile que venga inmediatamente y vuelve tu con él, voy a necesitar de tu ayuda también- hablo muy rápido mientras intentaba detener la sangre
-Pero yo no soy doctor- me queje rápidamente pensando en que podría ayudarle yo.
-Jasper no hay tiempo ANDA- grito Carlisle
Me levante rápidamente y corrí hacia la tienda abrí la puerta de un solo golpe, Edward estaba abrazado a Bella y estaban hablando con Emmett y Alice todos se estaban riendo cuando entre. Que hermosa es su sonrisa. Jasper no hay tiempo para esto.
-Edward tu padre te necesita, Demetri está muy herido deprisa- Alice se llevo las manos a la boca. Edward corrió hacia la puerta. Bella y Alice hicieron ademán de perseguirlo pero Edward las detuvo
-No- dirigiéndose a ellas -quédense aquí-
Corrimos al consultorio, Edward se puso los guantes rápidamente. Jacob estaba solo allí, Carlisle y Sam habían llevado a Demetri a al cuarto de cirugías. Cuando Edward entro Sam salió.
-Jacob ve a buscar a Aro y a Marcus- dijo Sam cuando salió
-Jasper entra que necesitamos tu ayuda- grito Carlisle desde adentro. Cuando entre ya le tenían el suero puesto, y ya lo habían anestesiado -¿Te enseñaron lo básico de medicina en la milicia?-
-Si- le dije
-Entonces ven, serás nuestra enfermera- dijo Edward riéndose por el termino.
Me puse unos guantes que me pasó Edward. Los ayude lo mejor que pude. Lo curaron, cerraron su herida y lo dejaron en una cama más cómoda para que descansara, pero había perdido mucha sangre así que me sentaron junto él para transferirle la sangre.
Demetri tenía unas vendas que le cubrían el hombro y lo mantenían inmóvil, Carlisle había dicho que debía quedarse así para que no perdiera los puntos.
Aro y Marcus entraron a la habitación donde estábamos seguidos por Alec, Jane, Félix y Heidi.
-¿Cómo esta, Carlisle?- pregunto Marcus, el padre de Demetri y Heidi. Esta se acerco y acariciaba el pelo de su hermano.
-Se pondrá bien, gracias a Dios es una herida muy grave, pero perdió mucha sangre Jasper se la está donando- explico Carlisle poniéndome una mano en el hombro –Ya está fuera de peligro, no hay de qué preocuparse-
-¿Jasper Whitlock?- pregunto Aro dirigiéndose a mí
-Si señor- le conteste
-Que bueno tenerte de vuelta muchacho- dijo él estirándome la mano, yo se la estreche.
-Gracias- dijo Jane parándose junto a mi –Los obreros de afuera dicen que tú los ayudaste en la operación-
-No hice mucho la verdad- dije algo avergonzado
-¿Jasper?- entro Rose a la consultorio. No puede evitar notar la mirada que le lanzaba Félix a mi hermana. No me gusto para nada –Alice me dijo que estabas aquí, ¿Te paso algo?- pregunto preocupada llegando hasta donde estaba yo en dos segundo poniendo sus manos en mi hombro.
-No, Rose tranquila solo estoy donándole sangre a Demetri- ella no parecía haber notado a nadie más, al parecer Alice no le explico lo que había sucedido muy bien porque cuando ella vio a Demetri se llevo las manos a la boca.
-¿Se encuentra bien?- pregunto preocupada, esa es mi hermanita preocupándose por todos.
-Si- le dijo Edward –Pero ya hay mucha gente aquí, porque no nos salimos y lo dejamos descansar- era la voz de un doctor dando una orden, cuanto había cambiado mi amigo, en otros tiempos solíamos jugarles malas pasadas a los hijos de los Vulturi, claro que eso fue hace más de siete años cuando ellos acababan de llegar de Italia.
Todos se salieron y nos dejaron solos. Después de otros diez minutos Carlisle quito las vías.
-¿Ya no necesita más?- le pregunte, solía donar sangre en la guerra cuando había soldados mas heridos que yo.
-Sí, pero ya tú no puedes dar más- me dijo Carlisle –Uno de sus primos se la dará-
Cuando salí se habían unido Cayo, Bella y Alice al gentío que esperaba para ver a Demetri. Rosalie ya no estaba. Y Edward se estaba yendo con Bella. Félix paso junto a mí y entro al cuarto, supuse que sería él quien le daría la sangre a su primo.
Me pare junto a Alice. Ella me sonrío yo le devolví la sonrisa como un reflejo.
-¿Qué tal es la guerra?- pregunto Alec desde la esquina más alejada.
-Como cualquier otra guerra- le conteste sin mostrar emoción alguna, no me gustaba hablar sobre eso y mucho menos con la gente que no conozco muy bien.
-Nunca he estado en ninguna guerra- insistió
-Hay muchas balas, sangre y tierra- le dije apoyándome en la pared estaba algo mareado –Y mas hombres muertos de los que deberían- Alec no dijo más nada respecto a la guerra.
-Que bueno verte de nuevo Alice- dijo Alec, hubiera preferido que me siguiera haciendo preguntas sobre la guerra.
-Lo mismo digo- le respondió ella sonriéndole. Una punzada de celo me volvió a golpear por segunda vez en el día.
-Deberíamos reunirnos uno de estos días para ponernos al día, hace mucho que no sabemos nada de ti – dijo Jane, sonriendo.
-Pues mañana estaremos todos en la barbacoa- dijo Alice
-Sí, tienes razón, lástima que Demetri no podrá acompañarnos- Jane volvía a sonreírse de forma burlona como lo había hecho en la mañana en la tienda.
-Pues la verdad es que se ve peor de lo que en realidad es- dijo Carlisle saliendo de la habitación donde se encontraba Demetri –Y si se comporta bien por la noche, podrá ir a misa mañana- Aro y Carlisle se rieron.
-No creo que a él le guste mucho la idea- dijo Heidi sonriéndose
-Probablemente no, pero podrá reunirse con notros, estará un poco débil pero si se queda sentado le daré permiso de ir- dijo Carlisle poniéndole una mano en el hombro a Marcus –Tranquilo amigo, él estará bien, ya se está despertando, cuando salga Félix los dejare pasar a verlo-
-Gracias Carlisle- le dijo Marcus.
-Es mi trabajo y es un placer ayudar- le contesto Carlisle, se dio la vuelta y se encamino hacia Alice –Cariño acompáñame un momento- le señalo la puerta y ambos salieron.
-Así que mañana la celebración en honor a ti- Aro se estaba dirigiendo a mi evidentemente, yo había estado viendo por la ventana a Alice hablando con Carlisle, él estaba hablando muy serio y ella no se veía muy feliz. Me voltee y dirigí mi atención al hombre que me estaba hablando -¿Qué te parece?-
-La verdad Sr. no me parece necesario pero la Sra. Cullen insistió- no quería que la conversación se enfocara en mí, ¿Por qué no me dejaban en paz?
-Cuando a Esme se le mete una idea en la cabeza no hay quien la haga cambiar de opinión- dijo Aro sonriéndose.
-Supongo- poniéndole fin a la conversación
Cinco minutos más tardes Carlisle entro seguido por Alice. Carlisle entro a la habitación donde estaba Demetri. Salió al rato con Félix.
-Bien ya pueden entrar a verlo- dijo Carlisle –Pero sean breves lo mejor es que se duerma hasta mañana-
Entraron en dos grupos, primero pasaron Marcus, Cayo, Heidi y Aro. Yo aproveche para salir a fumarme un cigarrillo, todavía estaba mareado pensé que me caería bien. Aro, Cayo, Marcus, Heidi y Félix se estuvieron unos minutos y salieron del consultorio, se pararon afuera a esperar a los demás.
-Jasper!- Carlisle me llamo la atención, y del susto que me pego se me cayó el cigarro de la mano-No deberías estar fumando después de haber donado sangre- le hice una mueca de fastidio –Pasa que Demetri quiere verte-
¿Qué quiere ese tipo conmigo?
Entre y pase a la habitación donde normalmente tienen a los enfermos, Alec y Jane estaban sentados en una de las camas, se me helo la sangre cuando vi a Alice parada junto a la cama de Demetri tomándole la mano y sonriéndole. Esta vez estaba seguro que me había puesto rojo de los celos que me dieron al verla junto a él.
-Oye Jasper- dijo Demetri tratando de sentarse en la cama, las manos de Alice lo empujaron con cuidado hacia atrás para que volviera a acostarse.
-Ya escuchaste a mi tío no hagas esfuerzo- le dijo Alice
-Ya lo sé, solo quiero agradecerle a Jasper por ayudar en mi pequeña operación- dijo este sonriéndole a Alice, se veía muy feliz de tenerla ahí sujetándole la mano, aunque quería borrarle esa sonrisa de su cara, lo entendía si yo hubiera tenido a Alice junto mi todas esas veces que termine en el hospital yo también me estaría sonriendo como él –Es bueno tenerte de vuelta, que bueno que la guerra haya acabado-
-No fue nada- fue todo lo que fui capaz de decir sin mostrar mi molestia, di unos pasos más hacia ellos y me tambalee un poco aferrándome a una de las camas. Ese cigarrillo no me había caído bien.
Sentí unas manos en mi frente y cuando levante la mirada vi a Alice junto a mí, me tocaba la frente y las mejillas revisando si tenía fiebre, una corriente eléctrica me recorrió todo el cuerpo al sentir su tacto y tenerla tan cerca.
-¿Te encuentras bien?- su voz estaba cargada de preocupación.
-Sí, solo un poco mareado- le dije mirándola a los ojos
-Tal vez deberías comer algo - se volteo y se dirigió hacia los Vulturi –Nos vemos mañana- se despidió de beso de Jane y Alec, y le dio un beso a Demetri en la mejilla –Que te mejores-
-Adiós Alice- le contestaron los tres, Demetri todavía se sonreía como un idiota. El muy Imbécil.
Alice y yo salimos hasta donde estaban los Vulturi y Carlisle, que ahora también estaban acompañados por Edward que había regresado de llevar a Bella a su casa, y Esme estaba junto a Carlisle hablando tranquilamente con Aro, Cayo y Marcus. Me pregunte que hacia ella aquí.
Edward se acerco hacia nosotros –Voy a pasar la noche en el consultorio para estar pendiente de Demetri, mama me trajo ropa, mande a uno de los muchachos de la construcción a avisarle-hizo una pequeña pausa para agregar -¿Qué te parece si me acompañas, amigo?- me pidió Edward note un poco de desesperación en su voz, luego agrego –Félix y Alec también se van a quedar, y me da fastidio quedarme solo con ellos- ahora entendía porque me pedía que me quedara.
-Claro que si Ed- le conteste sonriéndome –Yo tampoco me querría quedar solo con ellos, pero primero voy a comer algo que me siento fatal-
-Yo también voy a comerme algo, ¿Te molesta si voy con ustedes?- Edward era más educado de lo que debía no tenía que pedir permiso.
-No seas tonto claro que si- Alice fue más rápida que yo al contestar –Seguro que María les prepara algo delicioso a todos, ¿Por qué no se quedan aquí y Emmett y yo les traemos la comida?-
La interrogación en la cara de los dos era para morirse de la risa. ¿Por qué necesitamos que ella nos traiga nada?
-¿Por qué no podemos ir el restaurante?- pregunto Edward algo irritado
-No es eso, es solo que…- ella nos miro a los dos –Ah olvídenlo-
-¿Qué olvidemos que, Al?- Edward siguió insistiendo
-Pues pensé que sería amable que les trajéramos la comida a los cuatro ya que se van a quedar aquí- explico ella con una sonrisita tímida en sus labios. Se veía tan inocente con esa sonrisita, me derritió el corazón por completo.
-Me parece buena idea- Esme se había acercado hasta donde estábamos nosotros –A Carlisle también se le ocurrió- se volteo hacia a mí y agrego –Él lo pagara-
¿Por qué me lo decía a mí?
Porque tú eres el hermano de la dueña del restaurante esa voz en mi cabeza volvió a hablar
Pensé que te habías quedado muda
Nop, sigo aquí
Genial ahora si estoy oficialmente loco
-No te preocupes por eso Esme, seguro que a Rose no le molesta- le dije
-Bien, tu padre y yo nos vamos- Esme se despidió de los tres dándonos un beso en la mejilla a cada uno, se estaba dando la vuelta para irse cuando se regreso y se dirigió hacia Alice –¿Tu tío hablo contigo, cariño?-
-Sí, ya me contó, pero yo no quiero regresarme con él tía ya se lo dije, voy a esperar a que mi padre venga a la inauguración del banco y me regreso con mi papá- ¿Alice se iba? Eso sí que no me lo esperaba, pero si su padre la mando una carta diciéndole que se quedara más tiempo. No le había dado tiempo de cambiar de opinión eso apenas había sido ayer.
-A mi tampoco me parece prudente cariño, y a Carlisle tampoco te lo propuso porque el mismo James se lo dijo- Esme miraba a Alice como si fuera su propia hija –James le dijo a Carlisle que el regresa a Europa dentro de dos semanas y pregunto si tu te querías ir con él-
-A mi no me parece mama- Edward intervino muy serio
-A mi tampoco corazón, no vamos a mandarla con él a ningún lado- le explico Esme, Alice bufo fuertemente
-Lo detesto no puedo ni verlo mucho menos me voy a ir con él- dijo Alice molesta –Me pone los pelos de punta cuando me mira, parece un psicópata- su pequeño cuerpo se estremeció.
-Tranquila amor solo fue una sugerencia, yo le dije a Carlisle que no te lo comentara pero el insistió- dijo Esme, Alice se entristeció un poco, por lo que Esme agrego –El piensa que tu no estás feliz, y pensó que a lo mejor te querrías ir a casa-
-¿Cuál casa tía?- era una pregunta retórica -Aquí me siento que de verdad tengo un hogar, allá son solo paredes desde que mamá…- Alice no termino la frase desvío la mirada y luego agrego –Prefiero quedarme si ustedes no tienen problema con eso-
Yo no tengo problemas para nada pensé.
Pero nadie te está preguntando a ti. Malvada, esa voz es malvada no sé de donde salió.
-Por supuesto que no tenemos problemas, tu tío solo quiere que estés feliz, el adora tenerte aquí eso lo sabes- Esme le acaricio la mejilla y ella se sonrío
-Lo se-
-¿Nos vamos, amor?- Carlisle había llegado hasta nosotros.
-Claro cielo- le contesto Esme –Nos vemos mañana en la misa-
-Si- los tres contestamos de mala gana. Yo no tenía ganas de ir a la misa. Pero no tenía más remedio, en el pueblo todos iban a misa los domingos.
-Alice ponte un suéter corazón te vas a resfriar-
-Si tienes razón, ya está empezando a hacer frío- dijo ella frotándose los brazos. Yo me quite la chaqueta y se la pase por encima de los hombros.
Ella me sonrío, sus ojos se iluminaron –Gracias Jazz-
-A la orden- Si! Logre que mi voz sonara neutral, no quería que se diera cuenta de lo que ella era capaz de despertar en mi.
Esme y Carlisle se fueron, al igual que los Vulturi, solo quedamos nosotros tres junto con Félix y Alec.
-Bueno voy a encargarme de que les traigan la cena- dijo Alice, dándose la vuelta y dirigiéndose al restaurante
-Te acompaño- los dos entramos al restaurante, no lo había visto de noche pero el ambienta había cambiado un poco, la gente que estaba allí, la mayoría hombres, estaban tomando y todo se veía más oscuro. Un joven alto de piel morena y complexión musculosa, no tanto como Emmett, pero se veía muy joven para tener esos músculos estaba atendiendo la barra.
-Alice por fin apareces- dijo al momento en que entramos al local –pensé que nos habías abandonado-
-No solo me ocupe un poco- le contesto ella parándose junto a él, quien por cierto era mucho más alto que ella, pero no más alto que yo -¿Dónde está María?-
-En la cocina ya esta preparando la comida para el hospital- dijo el muchacho
-Bien, ah por cierto Seth, este es Jasper el hermano de Rosalie- dijo Alice señalándome yo me acerque y le estreche la mano –Jasper este es Seth el atiende la barra por las noches-
-Los dos los hacemos- le dijo Seth
-Yo solo vengo los fines de semana y además creo que estorbo más de lo que ayudo- dijo Alice, yo me senté en la barra.
Emmett salió de la puerta que conecta con la casa, detrás de él venía Rose. ¿Qué hacían los dos allá?
-Bueno Emmett ponte a trabajar- le dijo Rosalie con voz autoritaria.
-Claro que si cielo- le contesto el sonriéndose, y se sentó junto a mi -¿Qué mas Jasper?- me dijo dándome un golpe amigable en el brazo.
-¿Qué hacían los dos por allá solos?- le pregunte muy serio
-Me estaba cambiando porque hice un pequeño desastre en la tienda y mi ropa se arruino- me explico Emmett muy tranquilo, tal vez yo no soné muy amenazador.
-Hay ya quita esa cara- me dijo Rose –Ni loca me enredaría con McCarty- agrego muy segura
-Eso está por verse- le dijo él sonriéndose, ella le lanzo la toalla que Seth tenía en el hombro
-Cállate- el no perdió la sonrisa, ella se volteo hacia Alice –La comida esta lista para que porfa la lleven-
-Oh si claro, ¿Por qué no la llevan ustedes?- dijo Alice señalándonos a Emmett a mí.
Los dos asentimos, Rosalie se fue a la cocina y regreso a con las bolsas de comida.
-Rose yo me voy a quedar acompañando a Edward en el consultorio- le dije -¿Necesitas ayuda por aquí?-
-No tranquilo, que Emmett va a empezar a trabajar aquí, para evitar escándalos como el de anoche- dijo ella
-¿Qué paso anoche?- pregunte algo preocupado
-Unos tipos que se quisieron pasar de listos con Alice, y yo he tenido problemas por el estilo así que lo mejor será tener a alguien pendiente por si acaso-
¿Quién se habían metido con mi Alice? ¿Qué le habían hecho?
-Soy el hombre de la seguridad- dijo Emmett hinchando el pecho y señalándose con el pulgar
-¿Qué te hicieron?- le pregunte a Alice bastante molesto -¿Están aquí? Dímelo que yo me encargo de ponerlos en su lugar para que sepan que contigo no se mete nadie- le eche una mirada rápida al local y vi a varios grupitos de personas tomando. Ninguno parecía ser gran oponente le rompería la cara al que se atrevió a meterse con ella.
-Nada, y no necesito protector, gracias- dijo ella seria. ¿Y ahora que había hecho yo?
Comportarte como si tuvieras derecho sobre ella la voz tenía razón me había comportado como si fuera su… Novio.
-Tranquilo que ellas están a salvo conmigo aquí- dijo Emmett levantándose y tomando las bolsas de comida –Ven vamos a llevar la comida-
-Si vamos- le dije tomando unas bolsas de su mano.
Alice se acerco a mi y me tendió la chaqueta –Toma, y Gracias-
-No hace falta Alice quédatela, yo no tengo frío-
-Yo ya no tengo frío- me la lanzo sobre el hombro y se regreso a su puesto sobre la barra.
Genial la había vuelto a molestar y ahora no sabia que había hecho. Porque no tiene sentido que se moleste solo porque me porte un poco sobre protector ¿O si?
Emmett y yo nos dirigimos al consultorio, colocamos la comida sobre el escritorio de Carlisle y él se marcho.
-Afuera esta la comida- anuncie cuando entre, Edward estaba leyendo un libro sobre la cama más alejada a la de Demetri. Mientras que sus primos estaban sentados donde antes habían estado Alec y Jane hablando con Demetri.
-Que bien, me muero de hambre- dijo Edward dejando el libro y saliendo.
-Nosotros vamos ahora- dijo Alec, contestando a una pregunta que nadie había hecho. Yo salí detrás de Edward.
La noche transcurrió tranquilamente, no hubo problemas con Demetri, Carlisle tenía razón podría levantarse al día siguiente para la reunión en la casa de los Cullen. Alec y Félix durmieron en las camas más cercanas a la de su primo. Luego de cenar Edward y yo nos fuimos a dormir también. Había sido un día muy largo. Me quite la chaqueta y me acosté en la cama más cerca a la puerta. Edward ocupo la cama junto a la mía. Los dos estábamos cansados, así que nos quedamos dormidos de inmediato. Claro que antes de dormirme me golpearon una vez más las imágenes del día, la pelea con Alice, nuestra charla, Demetri sangrando, Alice junto a él tomándole la mano, Alice y un tal James, pero lo que ocupaban la mayor parte de mi mente fueron tres cosas: Alice había tenía una antigua relación con Alec y/o Demetri, María creía que sucedía algo entre nosotros por el beso de la noche anterior. Y lo último, lo que no dejaba de darme vueltas en la cabeza era lo que estaba comenzando a sentir por esa pequeña mujer que había llegado a mi vida hace un poco mas de 24 horas.
No me gustaba para nada, eso no estaba en mis planes, todavía ni siquiera empezaba a superar lo sucedió en la guerra, y no sabía si mis heridas algún día llegaran a curarse del todo.
Yo estoy hecho un desastre no soy digno de ella. No pude evitar que un suspiro se escapara de entre mis labios. Ella merece algo mejor que yo, lo único que quiero es ver esa hermosa sonrisa en sus labios siempre.
Su cara de ángel fue lo último que vi en mi mente antes de dormirme.
