Capitulo 8 un día desastroso parte I
El aire caliente del desierto golpeaba mi cuerpo con cada paso que daba, el calor era insoportable y los rayos feroces del sol enardecían mi cabeza y la de mis hombres sin piedad. Caminábamos ya casi si ánimos para llegar al punto de encuentro con los demás soldados del ejército confederado.
Nos estaban esperando para llevar a cabo una batalla que si la ganábamos nos apoderaríamos de una base militar del enemigo muy importante.
Nuestra labor era la de llegar una vez que la batalla hubiese comenzado, para sorprenderlos desprevenidos y rodearlos por donde menos se lo esperaban. Me acompañaban al rededor de 15 hombres, tuvimos que tomar un camino más largo para llegar justo por donde queríamos y sin ser vistos.
Vislumbramos el objetivo y nos acercamos con cautela, nos dividimos para abarcar mejor toda el área, yo me acerque justo por el medio con cinco hombres más, nuestros compañeros no habían logrado avanzar mucho desde el punto de ataque, esto haría las cosas un poco más difíciles.
Nos adentramos un poco más en territorio enemigo…
-Jasper- sentí como alguien me zarandeaba-Levántate-
Abrí los ojos y vi a Edward sentando en la cama junto a la mía –Hasta que te levantaste- dijo este, que ya estaba vestido y muy elegante –Apúrate Jasper que vamos a llegar tarde a la iglesia- me dijo saliendo.
Demetri todavía dormía unas camas mas allá, ninguno de sus primos se encontraba por allí. Me levante me puse la chaqueta y me dirigí hacia la casa. No me había dado cuenta de que no tenía llaves de la casa hasta que estuve frente a la puerta principal. Justo cuando levante la mano para tocar la puerta, un remolino se golpeo contra y en un intento de evitar la caída me agarre de algo, pero en lugar de evitarla se vino encima mío y termine en el piso con…
Oh Dios, Alice estaba apoyando sus manos sobre mi pecho, su cabello hacia cosquillas en mis mejillas, y podía apreciar su aroma por completo, su rostro estaba a solo centímetros del mío, sus preciosos ojos miraban directamente a los míos, me estremecí al ver sus labios tan cerca de los míos. ¡Qué Tentación!
-Oh Jasper lo siento- dijo Alice separándose de mi –No te vi-
Se levanto y me tendió una mano, yo me levante ignorado la corriente eléctrica que recorrió mi brazo al contacto de su mano. Ella se estaba sacudiendo el vestido, traía puesto un vestido similar al del día anterior solo que este era con mangas, le llegaba hasta mitad del antebrazo y unas zapatillas blancas, estaba preciosa como siempre.
Se agacho a recoger algo, cuando se levanto tenía en la mano unos guantes también blancos.
Una vez más me había quedado mirándola como un idiota, mi hermana muy "disimuladamente", pasó junto a mí y me dio un empujón por "Accidente".
-Jasper date prisa- me dijo colocándose un sombrero, ella estaba vestida también muy elegante –Te esperamos en la iglesia, ¿si recuerdas donde queda?-
-Si tranquila yo sé llegar- le dije
-Hola Jasper, ¿cómo amaneces?- Emmett venia caminando hacia nosotros, este no estaba vestido elegante como el resto de las personas. Traía una camisa a medio abotonar, por debajo se le veía una franelilla y unos jeans azules.
-Muy bien ¿y tú?-
-Excelente- respondió sonriente, este Emmett siempre está de buen humor -¿Y cómo amanecen las preciosidades?- se dirigió a las chicas que estaban a unos metros de nosotros.
-Bien- dijo Alice un poco distraída
-Vamos tarde- dijo Rosalie -¿Tu no vas a ir a la iglesia?- le pregunto a Emmett en tono de crítica.
-Claro que si princesa- le dijo este –Vine para irme con ustedes-
-¿Así?- le pregunto Alice, entre sorprendida y horrorizada, Emmett se miro de arriba abajo y luego se encogió de hombros -Bueno, es que no estás precisamente bien vestido-
-Enana no tengo más ropa limpia que esta- se defendió Emmett
Rosalie le lanzo una mirada desaprobatoria -¿Y no crees que deberías hacer algo al respecto?-
-Ya me encargue de eso preciosa- dijo este regalándole una sonrisa a mi hermana y guiñándole un ojo, esta le devolvió la sonrisa por tan solo un segundo -Mi hermano ¿Cómo estás?- se volteo a saludar a Edward que llegaba con Bella del brazo.
-Muy bien ¿y tú?- le contesto este
-Excelente ¿Y tú Bella?- le pregunto sonriéndole
-Bien Emmett gracias- le dijo esta sonriéndole de vuelta.
-¿Se puede saber por qué estas tan feliz esta mañana?- le pregunto Rose, antes de que contestara Rosalie continuo-Ah eso no importa, vamos que se hace tarde-. Pero yo no pude pasar por alto el intercambio de miradas entre Emmett y Alice, aunque fue fugaz ambos se sonrieron de manera muy sospechosa. ¿Qué se traerán entre manos?-Nos vemos ahora Jasper-
Ellos se fueron caminando y yo me metí en la casa. Subí a mi cuarto y ya tenía la bañera lista, me di un baño me vestí con un atuendo parecido al de Emmett, unos jeans, una camisa, pero sin la franelilla. No estaba de ánimos para andar vestido tan elegante. Me tome mi chaqueta nueva, la verdad era que si se me veía bastante bien.
Me tome un café y salí en dirección a la iglesia. Camine por unos minutos, cuando llegue a la misa ya había empezado y el lugar estaba repleto, me toco quedarme parado. Vi a mi hermana sentada junto a Emmett, junto a ellos estaban Edward y Bella y uno puestos más adelante estaban Carlisle, Esme, Rene y Charlie. Un poco más allá estaban los Vulturi. ¿Pero dónde estaba Alice? La busque con la mirada entre la gente pero no la conseguí. Para cuando la misa termino ya me dolía el cuello.
Todos empezaron a salir, los espere afuera de la iglesia, estos se reunieron rápidamente conmigo, los padres de Bella y Edward me saludaron, Rene un poco más efusiva que los demás porque no me había visto aun. Estuvieron hablando un rato afuera de la iglesia sobre la boda de Edward y Bella. Me moría de ganas de preguntarle a alguien por Alice, pero no quería que todo el mundo se enterase, cuando logre quedarme algo separado del grupo con Rosalie llegaron los Vulturi.
-Hola Rose, ¿Cómo estás?- Félix se había acercado hacia nosotros y le regalaba a mi hermana una gran sonrisa.
-Bien, Félix ¿Y tú?- le contesto esta educadamente. Emmett llego hasta donde estábamos nosotros antes de que Félix contestara.
-Félix- le dijo a modo de saludo, esta vez no había sonrisa en su rostro.
-Emmett- le contesto este con el mismo tono –Bueno supongo que nos veremos en la casa de los Cullen- se dirigía de nuevo a Rosalie sonriéndole.
-Si supongo- le dijo esta algo incomoda, este se fue y Emmett lo fulmino con la mirada –No lo soporto- dijo mi hermana cuando Félix ya se había ido –No sé a que vino hasta acá-
-Yo tampoco lo soporto, el muy idiota- dijo Emmett irritado –Viene solo a molestarte, ¿Quién se cree?- intercambiaron miradas y ninguno de los dos dijo otro palabra.
Caminamos juntos de regreso a la casa, teníamos que buscar el plato que Rose había preparado, mama acostumbraba llevar un plato cuando se realizaban eventos como este.
Cuando estábamos en la puerta de la casa Rose se volteo hacia nosotros –Solo será un momento, seria de mala educación llegar tarde cuando todo el evento se realiza por ti, Jasper- se volteo y entro, Emmett se fue atrás
-Necesito usar el baño ahora vengo- me dijo y se desapareció detrás de la puerta.
Yo me quede allí esperando, la verdad es que no se me antojaba mucho la idea de ir, eso de que era en mi honor y toda la cosa no me gustaba tener la atención centrada en mi. Tal vez pueda salirme temprano…
Mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando vi a Alice saliendo del consultorio de Carlisle, estaba con Alec, Jane y Demetri, pero eso no era lo peor, lo que realmente me molesto era que ella estaba llevando a Demetri del brazo hasta un carruaje que estaba esperándolos, se estaban riendo de algo que decía Alec, se metieron en el carruaje y se fueron sin más ni más.
Así que allí es donde había estado Alice durante la misa, había estado acompañando a Demetri, se me revolvía el estomago nada mas de pensar que habían estado solos todo este tiempo.
Estaban en una iglesia no en un motel.
No te metas.
Verla irse con los Vulturi solo me recordó la diferencias que existen entre nosotros, ella tan glamurosa y yo tan simple y pobretón, no había manera de que Alice se fijara en mi teniendo a Demetri al lado, lo mejor era que dejase de soñar y me diera cuenta de una vez que Alice no era para mí, su dinero y su clase no combinan con mis bolsillos vacíos, no tengo nada que ofrecerle a cambio, lo único que tengo para darle es mi corazón y eso es algo que ella ya tiene.
Emmett y Rosalie salieron de la casa, ella estaba un poco colorada y el estaba muy sonriente, Emmett tenía la bandeja de comida.
-Bueno vámonos- dijo Rose cerrando la puerta, ahora tenía menos ganas de ir a esa dichosa fiesta.
Caminamos hasta la casa de los Cullen, Edward y Bella estaban en la puerta de la casa discutiendo, o al menos eso parecía, con Alice. Cuando estuvimos más cerca pude ver que era otro intento de Alice por torturar a Bella, ya que Edward aguantaba la risa, mientras Alice le ponía ojitos de niña huérfana a Bella y la pobre se debatía entre aceptar o no lo que sea que la pelinegra le pedía.
-Y ahora con que estas torturando a Bella?- pregunto mi hermana divertida.
-Yo no torturo a nadie, tan solo quiero que Bella acepte algunos detallitos para la boda- Alice se daba por vencida y soltó un suspiro.
-Déjalo por ahora Alice, por favor- Edward le puso una mano en su hombro y esta le volteo los ojos y luego se sonrío como si nada.
-Bueno si no hay más remedio- dijo levantando los brazos, se fue directamente hacia mí y me tomo del brazo – vente Jazz tengo algo que mostrarte- me halo del brazo y yo la seguí, sin preguntar nada –nos vemos ahora- le dijo a los demás.
Me llevo por las escaleras y subimos hasta el segundo piso, había olvidado lo grande que era aquel lugar, me llevo hasta las habitaciones, ella abrió una de las puerta y me invito a pasar.
-Pasa Jazzy- como podía negarme, cuando me hablaba de esa manera, me encantaba como me llamaba, olvide por completo la furia que me había poseído cuando la vi con Demetri y entre detrás de ella.
Cerró la puerta tras ella, su habitación era bastante grande como era de esperarse, su cama (que era considerablemente grande teniendo en cuenta la persona tan pequeña que dormía en ella) estaba rodeada por dos mesas de noche a cada lado y un baúl a los pies de la cama, tenía un closet bastante grande, cosa que no me sorprendió conociendo su gusto por la moda, todo incluyendo el closet y su acomodador hacían juego. En un esquina de la habitación, la más alejada, tenía su bañera y su vasija para lavarse, muy bonitas por cierto.
-Tienes un cuarto muy bonito- le dije mientras ella rebuscaba algo en el closet.
-Gracias- dijo ella dándose la vuelta con una bolsa en la mano –Mi papá mando a amueblarla así antes de que me viniera, el tío Carlisle fue muy amable al aceptar las exigencias de papá- le hecho una mirada a su habitación y agito la cabeza como espantando a una mosca –Bueno Jazz toma- me extendió la bolsa que tenía en la mano.
-¿Qué es esto?- le pregunto tomándola de su mano.
-Ábrela y veras- dentro de la bolsa estaba una camisa azul oscuro, Alice había insistido en que la comprara en la última tienda pero yo ya no tenía dinero y había inventado mil excusas para no llevarla, también estaba una chaqueta negra que tampoco compre por falta de dinero.
-Alice esto es demasiado no puedo aceptarlo- le devolví la bolsa y me dirigí así la puerta, pero ella me bloqueo el camino, me sentía peor que nunca quería salir corriendo de ese lugar y nunca volver a verla aunque eso me partiera el corazón. No era más que una obra de caridad para ella.
-¿Por qué no quieres aceptar mi regalo?- me pregunto mirándome a los ojos.
Me tomo de toda mi valentía para mirarla a los ojos de regreso y mentirle –Porque tal y como te dije en la tienda no me gustan esa camisa y esa chaqueta, no necesito que NADIE me compre nada, mucho menos tu- pude ver el dolor en sus ojos, me maldije internamente, no quería ver esa expresión en su rostro nunca pero a mí me dolía que ella me viera como un pobre muerto de hambre que no puede comprarse su propia ropa.
-No fue mi intención ofenderte- me dijo ella mirando la bolsa que tenía en la mano –Es solo que te queda tan bien esta ropa que me pareció un desperdicio y tu no habías querido comprártela- me miro a los ojos de nuevo –Discúlpame si te ofendí, no fue mi intención hacerte sentir menos-
¿Ella se estaba disculpando? Yo sí que era un imbécil, era yo quien debía disculparse por hablarle de esa manera cuando ella solo estaba siendo amable conmigo. Bajo la mirada y su labio inferior se sobre salía un poco formando un tierno puchero, se veía tan triste que no puede negarme más.
Tome la bolsa de sus manos, y saque la chaqueta, me quite la que tenia y me la probé -¿Bueno y como se me ve?- ella me sonrió, que fácil era hacerla feliz y a mí me encantaba hacerlo, y comenzaba a gustarme hacerlo.
-Como dije te queda demasiado bien- se acerco a mí para arreglar el cuello de la chaqueta, su perfume me invadió inmediatamente, que delicia. Me paro justo frente a un espejo de cuerpo completo, la verdad es que esa chaqueta me queda de maravilla.
-Tienes razón se me ve muy bien-
-Siempre tengo la razón, pero todavía falta algo… - me sonrió a través del espejo y sus manos fueron más rápidas que las mías, y me desabrocho dos botones de un solo golpe –Ves que …- se detuvo y cuanto logro ver las cicatrices que ahora eran visibles, se coloco frente a mí y pude ver como en sus labios se formaba una perfecta O. y se le escapo un suspiro -¿Qué te paso?-.
-La guerra- le dije sin dar más explicaciones, elevo su mano para tocar mis cicatrices, pero ya la detuve –No-
-Lo siento- me voltee y me abroche la camisa -¿Te dispararon?-
-No, una carreta llena de pólvora exploto cerca de nosotros- era la primera vez que le contaba aquello a alguien que no fuese del ejercito
-Oh que horror- ella estaba espantada con mis cicatrices y eso que solo podía ver las que estaban cerca de mi cuello, no pude evitar sonreírme. -¿Qué es tan gracioso?-
-Tu- le dije mirándola a los ojos
-¿Y qué es lo que te causa tanta gracia de mi?- pregunto ahora curiosa y con la manos en las caderas fingiendo molestia.
-Que te parezca tan horrendo una simple explosión y unas cuantas cicatrices, déjame preguntarte algo ¿Qué piensas que pasa en la guerra exactamente?-
-No lo sé nunca estado en ninguna-
Gracias a Dios pensé, no podía imaginármela en semejante situación, tan pequeña e indefensa.
-Pues esto no es nada- le dije señalándome –Muchos de mis compañeros de batalla perdieron los brazos o las piernas, o incluso ambos, muchos murieron y hubo montones que se perdieron en acción y que hasta el día de hoy no han sido encontrados- recordé a mi amigo Peter cuyo cuerpo no fue encontrado –Soy afortunado de estar aquí con vida-
-Pues si lo pones así- me dijo ella algo sorprendida por lo que acababa de decirle –uno se imagina que en la guerra pasan cosas horribles pero no es capaz de comprenderlo hasta que te lo cuentan-
-O lo ves- agregue
-Siento mucho haber removido esos recuerdos- tomo una de mis manos entre las suyas y le dio un pequeño apretón, me sonrió dulcemente, y no fui capaz de soportar el impulso que estaba recorriendo por mi cuerpo en ese momento. Tome su rostro entre mis manos y me acerque lentamente hacia sus labios…
-Alice- la voz de mi hermana llego desde la puerta del cuarto de Alice, mientras se asomaba su cabeza, ella y yo nos separamos inmediatamente. Que inoportuna puede llegar a ser Rosalie.
-Si Rose dime- le dijo Alice
-Tu tía te está buscando- le dijo Rose, ella me lanzo una mirada y luego miro a mi hermana–Me dijo que le urge- la apremio Rose –Yo necesito hablar un momento con mi hermano ahora vamos-
Alice salió por a puerta y yo coloque la chaqueta que había traído en la bolsa y me puse la chaqueta de Alice. Cuando me voltee mi hermana me estaba fulminando con la mirada.
-¿Qué ocurre?- le pregunte
-No se dímelo tu- me dijo molesta
-No te entiendo. ¿Por qué estas molesta?-
-Pensé que había quedado claro que Alice está vetada de tu lista de posibles conquistas- la mire confundido no entendía a que se debía su comentario -¿Qué tanto hacían aquí arriba?-
-Ella me estaba dando esta ropa que me compro, pero no sabía que tú tenías poder sobre mis conquistas-
-Te lo voy a decir una última vez y en esta ocasión seré clara y concisa para que no existan malos entendidos- me dijo con una voz dura y firme –Si se te apetece acostarte con todas las mujeres de este pueblo eso no es asunto mío pero desde ahorita te digo que te olvides de Alice Brandon-
-¿Y quién eres tú para exigirme nada?- le pregunte molesto
-Soy tu hermana y la amiga de Alice-
-¿Qué estas queriendo decir?- le pregunte y continué sin permitirle comentar nada -¿Qué ella no es suficientemente buena para mí? O ¿Qué Alice me queda muy grande?- le di la espalda y me quede mirándome en el espejo
-Jasper, Alice es una muchacha adinerada que no está a nuestro mismo nivel social, ni siquiera esta al mismo nivel que sus tíos. Su padre es un hombre muy rico y poderoso nunca aceptaría que alguien de nuestro nivel se fije en su hija. Además que ella tiene una historia bastante sórdida con los hijos de los Vulturis- su voz se había suavizado un poco, pero yo estaba cada vez más molesto, porque aunque ella tuviera razón me dolía aceptarlo.
-¿Que sabes tu de eso?- le pregunte sin poder contenerme.
-No mucho, solo comentarios a media que ha hecho Jane- admitió Rosalie
-No deberías hacer esos comentarios si no te consta Rose- Le dije molesto.
-A veces no hace falta conocer la historia completa para hacerse una idea-
-¿Y que es lo que paso según tu?- le pregunte sarcásticamente
-Alice es una buena persona, no me malinterpretes, pero nada de su vida es compatible con la nuestra-
-Osea que yo no soy lo suficientemente bueno para ella- le dije completamente molesto, Rose intento hablar pero yo la calle rápidamente –Ni te molestes en decirme nada que a mi Alice no me interesa en lo absoluto, es una niña mimada y malcriada además…- por el espejo pude ver a una Alice bastante sorprendida en la puerta, su sorpresa paso a enfado inmediatamente. Me voltee y mi hermana hizo lo mismo
-¿Hace cuanto que estas…?- Rose no pudo terminar la frase
-Mis tíos los están esperando- su voz no demostró emoción alguna pero yo sabía que estaba molesta, se dio la media vuelta y se fue.
Ahora sí que metiste la pata…
Eso no lo discutía había metido las dos patas, las dos manos, todo yo, Alice estaba más molesta que nunca y sabía perfectamente que no había nada que pudiese hacer para arreglarlo.
-Bien hecho hermanito- puso énfasis en la última palabra
Salimos del cuarto de Alice y bajamos juntos.
La que te espera.
