Capitulo 9

Luego del almuerzo, en el cual se hizo un brindis a mi nombre del cual no quiero ni hablar, nos sentamos en la sala de los Cullen divididos en varios grupos de acuerdo a la conversación, así que mis opciones eran, Bella, Rene y Esme que discutían sobre la boda de Bella y Edward. Lo cual no me llamaba mucho la atención, por no decir que me parecía de lo más aburrido, aunque me sorprendía que Alice no se uniera a ellas, con lo emocionada que estaba con todo el rollo de la boda. Ella estaba sentada con los demás Vulturi, los hijos, porque por alguna extraña razón las esposas de Aro y Cayo no asistieron, tal vez no estaban en el pueblo.

Finalmente termine sentándome con Carlisle, Charlie y los tres hermanos Vulturi, porque no me apetecía sentarme con Edward, Emmett y Rosalie ya que María los acompañaba. Carlisle aprovecho la ocasión para comentarle a Aro sobre el trabajo en la construcción.

-Por supuesto que podemos contratar a Jasper en la construcción- dijo Aro cuando Carlisle le explico la situación.

-Muchas Gracias Aro- le dije

-El trabajo en la construcción es muy duro- a Cayo no le había gustado que Carlisle le pidiera el favor a Aro se le había notado en su rostro, y le gustaba mucho menos la idea de que me dieran trabajo -¿Estás seguro de que puedes soportarlo?-

-Por supuesto que sí- había sido Marcus quien hablo en esta ocasión, él era el único de los tres que me inspiraba respeto y hasta confianza –Jasper ha pasado por cosas peores, ¿Cierto hijo?-

-No se preocupe Cayo que yo puedo con el trabajo- a este no le gusto para nada que su hermano me apoyara

-Bien, entonces te esperamos mañana en la construcción- dijo Aro poniéndole fin a la discusión-Mandare a avisarle a Sam que tú te incorporaras a partir de mañana, él es el encargado de la construcción y será él quien te diga que trabajo desempeñaras-

-Gracias Aro- esta vez fue Carlisle quien hablo.

-Bueno ahora porque no mejor hablamos de negocios Carlisle- Aro cambio la conversación a un tema que al parecer le interesaba más -¿Has pensado lo que te propuse?-

Mientras la conversación comenzó a girar en temas de los negociso que Aro le estaba proponiendo a Carlisle fui perdiendo el interés y comencé a prestarle la atención a las demás personas en la sala, estaba mirando a Alice como se reía de algo que había dicho Alec. Ella miro en mi dirección y nuestras miradas se encontraron, yo no pude evitar sonreírle, pero en cambio ella borro la sonrisa de sus labios e inmediatamente se volteo a comentarle algo a Demetri. Demonios!, ¿Por qué me importa tanto?. No tiene sentido que este enamorada de ella, apenas y la conozco. Me molesta muchísimo que esté hablando con ese imbécil. Desearía partirle la cara al desgraciado a ver si así se le borra la sonrisa de idiota que tiene.

-Continuas en el negocio familiar Jasper- Charlie interrumpió mis pensamientos.

-Sí, así es- le dije recordando cuantas veces mi padre me llevo para que aprendiera todo sobre construcción. Mi padre tenía una pequeña compañía de construcciones, el contrataba a los empleados y conseguía los suplementos.

-Recuerdo muy bien que tu padre solía llevarlos, a ti y a Edward, a la construcción para que ayudaran cuando hacían alguna que otra diablura- la voz de Charlie sonaba melancólica al recordar a mi padre. En cierta forma Charlie era más cercano a mi padre que Carlisle, los Swan solían visitarnos muy a menudo –Él estaría muy orgullo de ti Jasper- había tocado justamente el punto que tenía meses dándome vueltas en la cabeza, pero yo pensaba lo opuesto. No había logrado absolutamente nada en toda mi vida, apenas acaba de conseguir empleo, vivía en la casa mi hermana había levantado ella sola. Y si el supiera todas las cosas que hice en los años que estuve enlistado. No definitivamente no creo que este orgulloso de mi.

-Yo no estaría tan seguro- lo dijo como un susurro no pensé que Charlie me escuchara, aunque estuviera sentado junto a mí.

-Yo si lo estoy- me dijo.

No tuve tiempo de refutarle ya que justo en ese momento Edward se había levantado y comenzó a tocar el piano, había olvidado lo mucho que le gustaba a Edward la música, era increíble lo bien que lo hacía, así que todos nos quedamos en silencio escuchando la melodía que tocaba. Aproveche ese momento de silencio para pensar en que haría con mi vida, trabajar en la construcción estaba bien, si claro como un trabajo temporal pero no deseo hacerlo para toda la vida.

Tal vez deba irme a otra parte, nuestros familiares en Tennessee son una buena idea. Rose no necesita de mi ayuda en su negocio, aunque no deseo que este sola. Como acto reflejo dirigí mi mirada hacia mi hermana, ella estaba con los ojos cerrados escuchando la melodía, mientras que Emmett le hablaba muy bajito, ella no abrió los ojos pero se sonrió, él la imito y luego se le quedo mirando como un imbécil. Puede que Rose no esté sola por mucho tiempo después de todo. Me sonreí al recordar la confesión de Alice sobre ellos dos y tenía razón, Emmett no le es del todo indiferente a Rosalie. Sin poder evitarlo mire en dirección a Alice, ella estaba algo seria mientras que Jane le decía algo con una sonrisa burlona en los labios. Demetri estaba igual de serio que ella mientras que Alec se sonría igual que su hermana, Feliz y Heidi hace rato que se habían alejado de ellos al parecer aburridos por la conversación que mantenían los cuatro.

-Déjala ya Jane- Alec no hablo muy alto pero yo no estaba tan lejos de ellos. Comencé a presta más atención a la conversación que ellos mantenían.

-Solo digo que Alice tiene una estupenda voz y que sería genial que ella cantara para nosotros, como cuando lo hizo la otra vez- la voz de Jane sonaba como la de una niña inocente, pero no logro engañar a nadie. -¿Recuerdas Alice?-

-Lo recuerdo perfectamente, pero no tengo ganas- le dijo Alice aun seria y con la mirada fija en el suelo.

-Debe de ser que no estás de humor- dijo Jane aun sonriéndose, se acerco mas a Alice y agrego bien bajito, yo apenas y pude oírla –¿O solo te gusta cantar para James?-

-CALLATE!- Alice había gritado haciendo que Edward se detuviera y que todos voltearan a mirarla.

-ALICE- Esme le llamo la atención –Así no se trata a los invitados- Alice fulmino con la mirada a Jane sin ninguna intención de disculparse, mientras que Jane parecía disfrutar el momento.

-No te preocupes Esme- le dijo Aro dedicándole una sonrisa a la cual ella no contesto –Son cosas de niñas- Alice rodó los ojos y se sentó dándole la espalda a Jane.

Algo infantil no te parece demonios que voz tan fastidiosa pero aun así la amamos

Yo no la amo

Como digas

¿De dónde demonios había salido esa voz? ¿Y por qué tengo que escucharla yo?

-¿Por qué no pasamos a tu estudio Carlisle?- intervino Cayo -Allí podríamos terminar de hablar… Sin interrupciones- miro a Alice al decir esto último.

-Claro pasemos al estudio- dijo Carlisle y todos se levantaron y se fueron con Carlisle, este le lanzo una mirada de reprocho a Alice.

Charlie se disculpo y dijo que tenía que irse a trabajar, Rene se fue con él.

No soportaba ni un segundo más ver como Demetri trataba de levantarle el animo a Alice, hablándole muy cerca y acomodándole el cabello detrás de su oreja, ella miraba al piso y parecía no molestarle el acercamiento de él.

Probablemente ya sean novios

Te odio

Lo sé, pero no tienes más opción que escucharme

María se había sentado junto a mí y trataba entablar conversación conmigo fui lo mas educado posible con ella antes de levantar y me dirigí hacia la entrada de la casa, la puerta estaba abierta así que me senté en las escaleras de la entrada saque un cigarro y lo encendí.

Escuche unos pasos que se dirigían hacia la escalera que estaba cerca de donde me encontraba. Me asome y vi a Alice subir las escaleras. Sin pensarlo dos veces me fui detrás de ella.

-¿Alice?- la llame pero ella no se volteo

-Déjame en paz – me dijo sin detenerse

Cuando la alcance la tome por el brazo para que se volteara. Dos lágrimas silenciosas caían por sus mejillas.

- ¿Qué sucede, Alice?- le pregunte -¿El imbécil de Alec te hizo algo o fue Dimitri? Dime Alice - la tome por ambos brazos y la acerque a mi –Dime que yo mismo voy y…-

-Lo que me pase no te incumbe Jasper - me dijo en tono serio. soltándose de nuevo mientras que mas lágrimas bajaban por sus mejillas. Saque un pañuelo y se lo entregue. Ella dudo pero lo tomo.-Gracias- Se seco las lagrimas y me lo devolvió.

-Quédatelo- le dije.

- Mira, Alice… yo… fui un imbécil a decir todo eso… Rosalie y yo estábamos… peleando y dije todas esas cosas sin pensar…-su mirada se endureció al recordarlo- yo no pienso que tú seas una malcriada - ella me dio la espalda sin decir palabra –Te lo juro tienes que creerme, por favor perdóname- ella permaneció en silencio–Alice por favor dime algo-

-Vete- su voz era fría y dura, se dio la vuelta y me miro–Lárgate de mi casa y no quiero que me vuelvas a dirigir la palabra- su mirada era tan fría como su voz, yo me quede de piedra sin poder moverme – ¿Eres sordo o qué? Termina de Largarte-

Me di la vuelta para irme cuando ella me detuvo

-Jasper- me voltee esperanzado pero al ver la expresión de su rostro supe que seguía molesta –Y por supuesto que tú no eres lo suficientemente bueno para mí- se sonrió pero la sonrisa no llego a sus rabiosos ojos –Dime una cosa ¿Qué iba a querer YO de un muerto de hambre como TU?- estaba helado con todo el desprecio que había en sus palabras –De todos modos eso ya no importa, porque me voy a regresar a Londres con James en dos semanas- se dio la vuelta pero antes de entrar se regreso y me lanzo el pañuelo –toma tu asqueroso pañuelo- y se metió en su cuarto.

Me tomo un par de minutos recuperar el control de mi cuerpo, entonces baje las escaleras y me dirigí hacia la puerta. No tenía ganas de estar en ese lugar así que comencé a caminar hacia el pueblo, el camino hacia el pueblo era de unos 15 minutos a pie así que no me tardaría en llegar, ya estaba muy acostumbrado a caminar largas distancias este camino no sería nada.

Estaba empezando a oscurecer pero no le preste mucha atención. Lo que me molestaba era la discusión con Alice. Sabía que la había lastimado con mis palabras, pero ella también me había lastimado a mí. Y además de todo se iría, se regresaba a Londres en cuestión de dos semanas, con ese tal James, ¿Seria el mismo que había mencionado Jane?. Eso me sorprendió mucho porque ella se mostró muy renuente ayer cuando Esme se lo sugirió y ahora de la nada se iba a ir.

Mis ojos se habían acostumbrado a la oscuridad así que no me molestaba. Estaba a solo metros del pueblo cuando dos hombres aparecieron enfrente de mí, debieron de salir de entre el monte que rodeaba el camino. Sentí un golpe en la nunca y caí de rodillas. Había una tercera persona y usaba un rifle para mantenerme derecho contra su cuerpo.

-Danos todo lo que tengas- dijo una voz áspera.

-No tengo nada- conteste, a lo que el uno de ellos respondió con un golpe en mi rostro.

-Te vimos venir de la casa de los Cullen, todos los invitados allí tienen tanto dinero como ellos- volvió a hablar el hombre.

-Pues yo no tengo nada- insistí y era cierto no cargaba ni medio conmigo, todo lo que tenia era la ropa que Alice me había dado, porque la que yo había llevado la había dejado en el cuarto de ella. El hombre volvió a golpearme en la cara pero esta vez más fuerte. Sentí algo caliente recorrer mi mejilla.

-Basta- dijo la voz del hombre que me sostenía con su rifle –Deja de golpearlo y revisa que trae encima-

Este obedeció y comenzó a revisarme los bolsillos de la chaqueta. Hasta ahora no había notado que el tercer hombre o debería decir joven porque no podía tener más de 16 años, sostenía un arma que apuntaba directamente a mi pecho, pero sus manos estaban temblando. Genial con todos esos temblores se le disparara el arma. Lo que me hizo pensar ¿Que harían conmigo cuando se dieran cuenta que no tenía nada?

-Solo tiene media cajetilla de cigarros y un encendedor- dijo el hombre que me había estado revisando los bolsillos, y que hasta ahora observe que era el más alto y corpulento de los tres. Este se metió en la chaqueta mi cajetilla y mi encendedor.

-Maldito- se quejo el que asumí estaba al mando y me golpeo con el rifle en la nuca de nuevo, luego me tomo por los brazos y me levanto del suelo. Mientras que el otro me golpea en el estomago y en la cara. El tercero mantenía el arma apuntada hacia mí. Sentí que me aferraban los brazos hacia atrás con más fuerza.

-Larguémonos- dijo el más joven, mientras yo escupía sangre por la boca –Alguien viene, vámonos- me soltaron, caí de rodillas y me golpearon en la nuca de nuevo y antes de que todo se volviera negro escuche como se alejaban hacia el pueblo y los casquillos de un caballo que se acercaba a mí.


Me desperté con un agudo dolor de cabeza, mantuve mis ojos cerrados porque hasta eso me dolía. Estaba sobre una cama que asumí no era la mía porque esta era mucho más suave. Intente abrir los ojos de nuevo pero el dolor me ataco de nuevo así que los cerré. Sentí unas suaves manos sostener mi mano derecha entre ellas.

-Creo que ya está despertando, Carlisle- era la voz de mi hermana.

-¿Jasper? ¿Me escuchas?- Carlisle se inclino sobre mí, y reviso mis ojos –Hijo, ¿Cómo te sientes?-

Abrí mis ojos un par de veces mientras se ajustaban y el dolor se volvía soportable. Rosalie estaba junto a la cama acunando mi mano. Carlisle estaba del lado opuesto a Rosalie. Pude ver a Edward y Emmett al pie de la cama y un par de metros más allá estaba un joven alto de piel morena, si no me equivoco su nombre era Jacob.

-¿Qué paso?- pregunte mientras me incorporaba.

-Eso mismo queremos saber nosotros- dijo Carlisle –Jacob se acercaba a caballo cuando tres hombre se alejaban corriendo de ti, trato de atraparlos pero tu estado le preocupaba mas, estabas bastante malherido- explico este botando unas gasas ensangrentadas –Te trajo para acá y has estado inconsciente un par de horas, no recomiendo que te muevas así que me parece mejor si te quedas aquí por la noche, este es uno de los cuartos de huésped y además Esme no permitiría que te fueras-

Mire en dirección a Jacob.

-Gracias- le dije, el me respondió con un gesto de cabeza, luego agregue –No quiero molestar Carlisle, yo me siento bien me puedo ir a mi casa-

-Jasper, creo que mejor le haces caso a Carlisle, no te ves muy bien- me dijo Rose, pasando su mano por mi frente, pude ver la preocupación en sus ojos –Por favor quédate aquí-

-De acuerdo- le dije sonriéndole –No te preocupes mañana nos vamos temprano para abrir tu restaurante- no quería causarle problemas a su negocio.

-No te preocupes por eso, yo no me voy a quedar ahora mismo me voy a la casa- dijo ella muy tranquila.

-¿Estás loca? No puedes irte sola por ahí Rose, es muy peligroso- trate de levantarme pero Rosalie me detuvo colocando sus manos sobre mi pecho y empujándome mientras Carlisle me tomaba por los hombros y me obligaban a recostarme de nuevo.

-Tranquilo, Jas que Rose no se va sola- dijo Emmett desde el pie de la cama –Yo voy con ella y Jacob va acompañarnos y Bella también vamos a dejarla en su casa, todos vamos hacia el pueblo, no te preocupes que yo cuidare de ella- Rosalie lo miro por un momento y pude ver como una sonrisa se dibujo en su rostro, solo duro un par de segundos.

-Ok supongo que eso me tranquiliza- dije dejando caer mi cabeza sobre la suave almohada –Pero tengan cuidado-

-Que duermas bien Jas- Rosalie se acerco a mí y me dio un abrazo –Te quiero- susurro en mi oído.

-Yo también te quiero- le dije bajito para que solo ella me escuchara. Ella se incorporo y se limpio un par lágrimas de los ojos. Emmett le apretó la mano discretamente, ella se relajo un poco bajo su tacto, pero aparto la mano rápidamente.

-Bueno hermano mejórate- me dijo Emmett dándome un golpe en el hombro yo hice una mueca de dolor.

-No seas tan bruto Emmett- le dijo Rosalie golpeándole el brazo, pero algo me dijo que a esos grandes brazos de Emmett el golpe de Rose no le hizo nada.

-Lo siento- dijo este.

-No te preocupes - le dije yo, Emmett, Rose y Jacob se dirigieron hacia la puerta –De nuevo, Gracias- le dije a Jacob.

-No hay de que- dijo antes de salir detrás de los demás. Edward se sentó en una silla junto a la cama.

-Te voy terminar de limpiar las heridas y vendar algunas costillas que me temo estén lesionadas- dijo Carlisle –Esperemos que nos traigan el agua caliente- dijo esto y salió del cuarto.

-Que mala suerte amigo- dijo Edward cruzándose de brazos –No tienes ni tres días aquí y ya te dieron una golpiza- vi en su rostro una expresión burlona.

-Cállate- le dije sin poder evitar sonreírme yo también.

La verdad era que si era mala suerte, pero tomando en consideración toda mi vida una golpiza no era tan malo. Sentí una punzada de dolor en mi hombro cuando intente incorporarme de nuevo.

-Quédate acostado Jasper- me dijo Edward

Tome este momento de silencio para observar la habitación en la que me encontraba, no era tan grande como la de Alice pero era mucho mejor que la mía. Tenía un pequeño closet, además de la cama había un aparador y un pequeño espejo sobre él. Dos sillas, una a cada lado de la cama. Y en las mesitas de noche que estaban a cada lado de la cama había dos lámparas a gas que alumbraban la habitación.

-Bueno Jasper te dejo mientras mi papa vuelve, que mañana tengo que madrugar, que te mejores amigo- se levanto de la silla y se dirigió hacia la puerta.

-Hasta mañana, Edward, gracias por todo-

-No te preocupes por nada- dijo quitándole importancia –Hasta mañana- salió y cerró la puerta.

Me relaje sobre la cama y cerré los ojos por un momento, estaba exhausto, terriblemente cansando. Escuche que alguien abría la puerta, seguramente Carlisle volvía a terminar de curarme. Escuche unos pasos ligeros que se acercaban hacia la cama, se detuvieron y alguien se sentó en la cama junto a mí. Sentí una suave mano que acariciaba mi rostro. Abrí los ojos y vi los acogedores ojos de Esme, que estaban preocupados y me recordaban increíblemente los de mi madre. No pude evitar sentirme un poco decepcionado por un momento había pensando que era Alice, pero luego de nuestra discusión no me sorprende que ni le importe que me maten a golpes.

-Lo siento cielo, no quise despertarte. ¿Cómo te sientes?- pregunto levantándose y tomando un pañuelo mojado y procedió a limpiarme las heridas restantes.

-No estaba dormido- le dije

Cuando termino de limpiarme todas las heridas faltantes. Se levanto. –Ya vengo cielo voy a buscar más vendas para tus costillas y a Carlisle- y salió.

Me sentía un poco mejor ahora, no sé si era porque mis heridas estaban limpias o por el dulce toque de Esme que tanto se semejaba al de una madre. Mis ojos volvieron a cerrarse y no me desperté hasta que Esme había vuelto a sentarse junto a mí en la cama.

-Ahora si me había quedado dormido- dije abriendo mis ojos, para encontrarme con los grises ojos de Alice, estaban llenos de angustia. Su mano acaricio mi rostro.

-Oh Jasper- su voz sonó increíblemente preocupada–Te golpearon muchísimo-

-Algo- dije sin poder quitar mis ojos de los suyos. No fue hasta que ella movió su mano hacia mi pecho que me percate de que estaba sin camisa. Su suave mano acaricio todas mis heridas, mientras ella las miraba un poco horrorizada. La imagen de mi pecho desnudo debe de ser chocante, con todas esas viejas heridas. Cerré los ojos por un momento, mientras su mano seguía recorriendo mi torso. Dios que bien me sentía bajo su tacto, sin poder evitarlo deje escapar un suave gemido.

-¿Te duele mucho?- me pregunto pasando su mano por mis costillas.

-No- le dije sin abrir mis ojos.

-¿Jasper?-

-Si-

- Lo siento- abrí mis ojos y vi dolor en su rostro, estaba mirando al suelo.

-Alice esto no fue tu culpa- le dije incorporándome, ignore el dolor de mis costillas, cabeza y hombros. La obligue a mirarme, levantando su cabeza por el mentón.

-No me refería a eso, si no a lo de esta tarde. Y en realidad si fue mi culpa yo te dije que te fueras- sus ojos estaban tristes y yo no quería ver esa expresión en sus ellos –Pero me molesta que las personas piensen que soy una niña mimada solo porque mi papa tiene dinero-

-Uno. Esto no fue tu culpa. Dos. Soy yo quien debería pedirte disculpas de nuevo. Y tres. No te vayas- no sé donde salió eso ultimo, era lo que más deseaba que Alice se quedara un poco más, pero jamás pensé en pedírselo. Ella sonrió enormemente.

-¿Para qué quieres que me quede? No hemos hecho más que pelear desde que nos conocimos- dijo ella aun sonriendo. Que hermosa es. Definitivamente ella es un ángel.

-Tienes razón. Y por cierto no pienso que eres una niña mimada-

-Y yo no pienso que tú seas poca cosa Jasper- su voz sonaba triste, al igual que sus ojos –Lo siento muchísimo-

-Eso no importa- aunque si había dolido mucho más que los golpes, y aunque ella se halla disculpado esas palabras me habían abierto los ojos de una vez por todas, ella no era para mí.

Ella sonrió tristemente su mano seguía sobre mi pecho, mi corazón se estaba acelerando aunque trate de controlarlo sin éxito, después de todo ¿Cómo puede controlarse un corazón desbocado?

-Era mentira- dijo ella prácticamente en un susurro

-¿Qué cosa?- le pregunte

-No voy a irme en dos semanas-

-Que bien- a estas alturas no sabía si quería que se fuera y así acabar con esta tortura, o que se quedara y prolongar mi sufrimiento por más tiempo solo para poder verla. Sus ojos engancharon a los míos en una mirada profunda, era como si ella me estuviera dejando ver su alma, pero todo lo que vi fue la tristeza en ellos, ella parecía muy alegre pero sus ojos siempre estaban tristes. Alice miro hacia otro lado avergonzada.

-Dejaste tu pañuelo tirado en el pasillo, le pedí a una de las empleadas que lo lavara- mantuvo su mirada en el suelo.

-Gracias- ni me acordaba de mi pañuelo.

-Cuando te trajeron me asuste muchísimo- me confesó ella completamente colorada, al verdadero estilo de Bella -Nunca había estado tan asustada en mi vida- sus mejillas enrojecieron mas si es que eso era posible.

-¿Alice?- ella me miro -¿Quién es James?- desde el incidente con Jane en la tarde me había quedado pensado en eso.

-Un muy mal recuerdo de uno de mis viajes- su mirada se endureció al decir esto. Yo estaba aun mas confundido.

Carlisle y Esme entraron en la habitación en ese momento y Alice se levanto de mi lado. Luego de que terminaran de vendarme las costillas, los tres me dejaron solo. Alice me regalo una sonrisa antes de salir y con ese recuerdo y el de sus caricias me quede dormido.