Capitulo 16
Meses despues
Las cosas habían mejorada bastante en los ultimes meses, el trabajo iba de maravilla, la finca estaba de maravilla y en las mejores condiciones, ahora podíamos competir con las demás. Mi tío estaba siendo increíblemente generoso con nosotros, así que por primera vez en mucho tiempo no tenía que preocuparme por el dinero. Sin embargo había algo que no había mejorado, todo lo contrario había empeorado, los meses parecían haber pasado en vano porque sentía como el dolor aumentaba en mi pecho cada día que no la veía. Hacía semanas que ni decía su nombre, ni en mi mente, tal vez si no pensaba en ella tanto lograría olvidarla, pero la imagen de su hermoso rostro era imposible borrar de mi cabeza.
Deseaba más que nada en el mundo poder olvidarla, pero cada instante del día me la pasaba recordándola, quería arrancarme el corazón y así no sentir tanto dolor por su ausencia, pero el vacio en mi pecho me dejaba claro que mi corazón ya no estaba allí pues ella misma lo había tomado y lo había destrozado, ¿Cómo puede doler algo que ya no está allí?
Había dejado de salir con otras mujeres, no me apetecía para nada, ni siquiera era capaz de disfrutar de su belleza, todas eran iguales para mí, ninguna nunca sería tan especial como ella lo fue.
Peter y yo la estamos pasandola muy bien aquí, yo he logrado mantenerme ocupado y él ha estado saliendo con mi prima Charlotte, la hija de mi tío Arthur, a quien por cierto no he ido a visitar en todo estos meses, nunca fue mi tío predilecto y yo tampoco era su sobrino predilecto, en realidad no tenía otro sobrino, solo los hijos de las hermanas de su esposa, mi tío Arnold nunca pudo tener hijos, así que solo éramos Rosalie y yo, a Rosalie la adoran por su puesto.
-¿Qué haces aquí sentado?- me pregunto Peter saliendo de la casa y sentándose junto a mí.
-Solo estaba aquí pensando un poco-
-Aun la extrañas, ¿cierto?-
-Si- conteste honestamente, pude mentir y decirle que no o pretender que no sabía a quién se refería, pero no podía engañarlo a él, me había llegado conocer mucho mas estos últimos meses y me veía deprimido cada día, ¿Qué punto tenia mentirle ahora?
-¿No crees que algún día se te pasara y podrán enamorarte de alguien más?- sabia que Peter no estaba tratando de presionarme, pero ¿Es que no veía que no podía olvidarla? ¿Acaso piensa que me gusta sufrir?
-Eso es todo lo que pienso últimamente, Peter- le conteste tratando de no molestarme no quería pelearme con él pero no me gusta que se metan en mis asuntos –No pudo olvidarme de ella y no puedo comprender porque, no fue como que tuvimos un romance largo ni mucho menos, ¿Por que me cuesta tanto olvidarla?-
-No lo se amigo, así es el amor supongo. Necesitas conocer gente nueva, salir con otras chicas- me dijo Peter tratando de animarme.
-Eso ya lo intente y no funciono- le dije, recordando todas las chicas con las que había salido los primeros meses y con ninguna logre olvidarla.
-No, lo que tu hiciste fue emborracharte y acostarte con otras mujeres- Peter se había levantado y ahora estaba parado frente a mi –Lo que quiero decir es que tienes que conocer a alguien, salir con ella, llegar a conocerse en lugar de irse a la cama de una vez, tal vez no funcione y hagas una amiga pero sea como sea te ayudara en el proceso de olvidar a esa mujer tan egoísta y ególatra de la que tuviste la mala suerte de enamorarte-
-No quiero que hables así de ella- le advertí con una mirada feroz en mi ojos, no me gustaba para nada que hablaran mal de ella.
-Te dejo tirado en la cárcel, te desterraron de tu pueblo injustamente, todo por su culpa, y ella no movió ni un dedo para ayudarte- Peter se recostó en la baranda del porche –Es hora que afrontes la realidad, Alice no te amaba, se divirtió contigo y luego te boto. No le debes tanta lealtad-
Antes de que ninguno de los dos nos diéramos cuenta, yo había golpeado a Peter en la cara y él se había caído sobre la cerca. Pase de sentirme enormemente furioso ha apenado en un segundo, no había querido lastimar a Peter, pero él había dicho lo que yo me negaba a aceptar.
Salte la cerca en un segundo y lo ayude a levantarse.
-¿Te sientes mejor ahora?- el no se había molestado, Peter se tomaba todo con humor –Espero que si porque no deseo que me golpees de nuevo- se froto la mandíbula y se sobo el trasero. Yo me reí ante la escena.
-Lo siento mucho- le dije serio de nuevo.
Peter levanto la mano para restarle importancia a mi disculpa –Olvídalo, hermano- y poniendo una mano sobre mi hombro agrego –Yo sé lo que duele que te partan el corazón una mujer como ella. Sé que te duele muchísimo porque a ella simplemente no le importaste ni un poquito mientras que tú te enamoraste como un imbécil, pero ella no lo vale Jasper, no vale la pena que estés así por una… - Peter no termino la frase pero dejo bien claro a lo que se refería.
-Tal vez tengas razón, en todo menos en que ella es una mala persona, estaba confundida y asustada eso es todo- no sabía porque seguía defendiéndola, pues una parte de mi pensaba lo mismo que Peter pero por otro lado esperaba que un día apareciera por la puerta y me explicara su comportamiento. Y todo sería perfecto y estaríamos juntos por siempre, pero sabía muy bien que eso no ocurriría así que lo mejor que podía hacer era aceptar la realidad y aprender a vivir con ella, eventualmente la olvidaría. -¿Qué tienes en mente para ayudarme a olvidarla-
-Esperaba que preguntaras eso- dijo Peter con una sonrisa radiante en su rostro, con lo cual logro ponerme nervioso.
-Creo que es una mala idea después de todo-
-Claro que no! Es una excelente idea, resulta que una amiga de Charlotte, una amiga soltera de Charlotte llego a la cuidad y nos encantaría que la conocieras, es hermosa, inteligente, ama los libros de historia y montar a caballo, y tiene un cuerpazo- Peter dibujo las curvas de una la chica con sus manos.
-La pintas como la mujer perfecta, debe de tener un defecto- le dije no muy seguro de la idea.
-Pues si se fija en ti lo tendra- Bromeo Peter
-Esa es seria su mejor cualidad, el buen gusto- le dije sacando pecho.
-Bueno si tiene otro defecto tendrás que averiguarlo tú mismo cuando la conozcas mejor-
Así era como había acabado en una doble cita a ciegas, para mí, con Charlotte, Peter y Katherine, la amiga de Charlotte. Estaba muy nervioso cuando Peter y yo salimos de la casa a recoger a las chicas.
-Se ven adorables- bromeo el tío Arnold cuando nos vio tan arreglados –La primera cita de Peter y Jasper- mi tío se rio a carcajada limpia mientras Peter y yo no apresuramos a tomar el carruaje –Me lo tienes que traer antes de medianoche Peter- mi tío se regreso a la casa aun riéndose.
-¿Por qué le parece todo esto tan gracioso?- le pregunte a Peter arreglándome el cabello por décima vez esa noche –Acaso nos vemos tan mal-
-No sé, creo que ahora si se volvió loco- dijo Peter sentándose en frente de mi en el carruaje –Déjate el pelo quieto de una buena vez, me estas poniendo nervioso-
-Es que hace años que no voy a una cita con una mujer- le confesé nerviosísimo.
-Todo saldrá bien no te preocupes- me dijo Peter mientras el carruaje se detenía.
-¿Hemos llegado? Tan rápido-
-¿Para qué quieres más tiempo?, ¿Te vas a arreglar el cabello de nuevo o quieres retocarte?- no me parecían graciosos chistes en ese momento.
-Tal vez si te de otro golpe me sienta mejor-
-Vas a tener que dejarlo para después- se bajo y yo baje tras él –Entraremos saludamos y nos vamos con las chicas, las llevaremos a cenar en el nuevo restaurante de la cuidad, luego pasearemos bajo la luna llena, por separado, tú con Katherine y yo con Charlotte, así podrás hablar tranquilamente con ella y yo podre pasar un rato con tu prima a solas-
-De acuerdo, no te preocupes lo tengo claro, me has repasado los planes de la cita toda la semana- le conteste –Entremos de una buena vez-
Entramos y salude a mi tío y a su esposa Amy, por primera vez desde que había llegado a la cuidad.
-Nos alegra mucho verte- me dijo la tía Amy dándome un gran abrazo.
-Qué bueno que hayas regresado con bien de la guerra- dijo mi tío quien parecía haber mejorado su opinión sobre mí.
-Gracias, a mi también me alegra verlos, y siento no haber venido antes- en ese momento bajaron las chicas, Charlotte tenía una hermoso vestido celeste y cabello suelto, se veía muy linda, Peter le ayudo a bajar los últimos escalones y beso su mano. Luego me lanzo una mirada de "Tu has lo mismo con tu cita".
Quien bajo justo detrás de Charlotte, era alta, con facciones hoscas pero era terriblemente hermosa, tenía los ojos marrones claro, el cabello le caía largo sobre su espalda, el vestido verde que tenía le sentaba de maravilla, Peter tenía razón tenía un cuerpazo. Sé que no es de caballeros describir a una mujer con esa palabra, pero si a alguien le quedaba perfecto el cumplido era a ella. Le ofrecí mi mano y la ayude a bajar los últimos escalones, en el momento en el que su mano toca mi piel… no paso nada. Ni una chispa.
No pude evitar recordar cuando conocí a Alice, sentí una corriente recorrer mi brazo cuando me toco y sentía que volaba cada vez que la miraba a los ojos. Volví a la realidad rápidamente, intente besar su mano tal como hizo Peter con Charlotte, pero ella ya había quitado su mano, así que me apresure a ofrecerle mi brazo. Pensé que me sentiría mejor una vez que la conociera pero no era así, estaba más nervioso y no paraba de compararla con Alice, quien por cierto ganaba en cada siempre, esto había sido una equivocación, Alice era perfecta, no podría conocer nunca a nadie mejor que ella.
La cena fue un desastre, no logramos mantener una conversación por más que lo intente, ella sonreía esperanzada cada vez que yo abría la boca para hablar, pero cuando la conversación no trascendía más allá de dos frases, miraba su plato y continua comiendo. Esperaba que con el dichoso paseo bajo la luz de la luna mejorara la cita, pero para mi desgracia la cita fue en picada, caminamos en silencio por los primeros minutos hasta que ella hablo.
-¿Te gusta Tennessee?-
-Si-
Maldición di otra cosa
-La noche esta hermosa-
¿La noche esta hermosa? Pudiste haberle dicho que ella estaba hermosa.
-Sí, es una linda noche- dijo Katherine con una sonrisa forzada en sus labios, continuamos caminando por un par de minutos más en completo silencio. La mire por un segundo y pude ver la decepción reflejada en sus rostro.
-Espera- la detuve y la lleve hasta donde había una banca de la plaza y nos sentados allí–Entiendo que esta noches no ha sido como lo esperabas y me disculpo, ha sido mi culpa-
-Yo no estaba muy emocionada por venir, si te soy sincera, pero Charlotte insistió tanto que no me quedo más remedio-
Ok eso dolió
-Por un momento cuando te vi pensé que la noche no estaría tan mal después de todo, te veías muy guapo al pie de la escalera esperando por mi-se sonrojo al decir la última frase –Pero la verdad es que esta noche ha sido terrible-
Bueno no lo pudo decir mejor. Esta noche apesta. Haz algo para mejorarla
-No puedo negarlo- le dije sonriéndome –Yo no la he pasado tan bien tampoco, pero no es por tu culpa, es porque no puedo dejar de pensar en… otra cosa-
-¿Te refieres a la novia que tenías en San Antonio?- yo la mire sorprendido –Charlotte me contó todo-
Gracias Charlotte
-No era mi novia- le dije sin más explicaciones y me levante –La cita se acabo, las llevaremos a casa-
-Me parece bien- se levanto con una expresión de alivio en el rostro y comenzamos a caminar hacia donde Peter y Charlotte se encontraban –Es hora de volver a casa- Charlotte y Katherine se miraron por una milésima de segunda y eso basto para que la primera asintiera sin hacer preguntas.
En todo el camino de regreso no se dijo ni una palabra la tensión era palpable en el carruaje, Peter me lanzaba unas miradas cada vez que veía como Katherine miraba por la ventana y suspiraba porque no habíamos llegado aun, no fue hasta que dejamos a las chicas que Peter hablo.
-¿Qué demonios hiciste?- me pregunto una ves que habíamos regresado de haber acompañado a las chicas hasta la puerta.
-Yo no hice nada- me defendí –Tu querida Charlotte me está tratando como su obra de caridad, esa chica solo vino a la cita conmigo porque Charlotte se lo pidió, y la única razón por lo que lo hizo es porque Charlotte le conto todo sobre… ella- no había podido decir su nombre, cada día era más doloroso pensar en ella mucho mas hablar de ella.
-Basta con eso de ella, tu sabes su nombre perfectamente, y si quieres olvidarla tienes que dejar de evitarla- Peter no estaba molesto porque había arruinado la noche estaba sinceramente preocupado por mi –No le diste una oportunidad a esa pobre chica, Alice tiene que salir de tu vida, Jasper- no había dolido tanto como yo pensaba haber escuchado su nombre –No te está haciendo nada bien, estoy preocupado por ti y también lo está tu tío Arnold-
-No tienes nada de qué preocuparte, estoy perfectamente- tampoco era para tanto, yo no me había tirado al abandono ni mucho menos, comía todos los días, trabajaba y descansaba las ocho horas diarias, tenía una vida perfectamente normal.
-Te comportas como un zombie, solo trabajas, comes y duermes, nunca sonríes y pocas veces conversas con las demás personas que te rodean- el carruaje se detuvo enfrente de la casa, Peter y yo nos bajamos y le dimos las buenas noches al conductor.
Apenas entramos me dirigí al cuarto y me cambie, me metí en la cama, no tenia deseos de continuar hablando con Peter, deseaba que todos me dejaran en paz, ya había intentado salir con otra persona pero no había funcionado era obvio que no estaba preparado para eso todavía. Cuando Peter entro al cuarto yo pretendí estar dormido, no logre engañarlo pero por lo menos respeto el hecho de que yo no quería hablar con nadie.
Las siguientes semanas transcurrieron normalmente, Peter no volvió a intentar convencerme de salir con nadie más ni intento hablar de nuevo conmigo respecto al tema. Todo parecía estar volviendo a la normalidad, yo me había concentrado en mis actividades diarias, se acercaba la feria estatal y tendríamos que preparar a los caballos para las competencias si queríamos ganar alguna. Así que con tanto trabajo por delante fue imposible ocupar mi mente en otra cosa.
Hasta el día que me tropecé con Katherine en el pueblo, yo había ido a inscribir a los caballos en las competencias, cuando me la conseguí caminando por la plaza. Tenía un vestido rosa muy sencillo, con un sombrero muy delicado que la protegía del sol y unos guantes que combinan con su sombrero.
-Buenas Tarde, Katherine- la salude con un beso en la mano, ella me regalo una sonrisa esplendorosa al contestar.
-Buenas Tardes, Jasper ¿Cómo te va?-
-Bien gracias. ¿Y tu como estas?-
-Bien he venido a comprar el pasaje, regreso a casa- me comunico con una gran sonrisa en el rostro.
-¿Te vas tan pronto?- le pregunte sorprendido.
-Si solo venia a pasarme una temporada, pero ahora tengo que regresar- no había perdido la sonrisa ni por un segundo, parecía estar enormemente feliz por regresar a su hogar, probablemente extrañaba a sus familiares y amigos.
-Me da mucha pena que te vayas y no hayamos podido vernos más- ¿Desde cuándo quería yo volver a salir con ella? La cita había sido un desastre, no quería volver a pasar por algo así en mi vida.
-¿Por qué la primera vez fue tan encantadora que quieres repetirlo?- el sarcasmo era latente en su voz, ambos nos reímos ante su comentario.
-Si tienes razón, creo que es mejor que no nos hayamos visto de nuevo- ella sonrió ante mi comentario –Pero si quieres te puedo invitar a tomarnos algo que nos refresque un poco, hoy es un día muy caluroso-
-De acuerdo, acepto solo porque estoy deseosa de refrescarme- me dijo tomando mi brazo y nos encaminamos a unos de los restaurantes del pueblo que servían las jugos más fríos del pueblo.
Una vez que nos sentamos, ordene un par de limonadas, nada mejor para calmar la sed. Estuvimos hablando un rato largo, yo le conté todo sobre la finca y la feria que se avecinaba y ella me conto sobre su vida, ella trabaja para su padre en el banco de su ciudad, le gusta mucho la contaduría y todo esas cosas aburridas de los bancos, hablamos mucho sobre los libros de historia que ambos hemos leído, pase una tarde excepcional con Katherine.
Peter tenía razón no me caería nada mal hacer amigos, y hacerme amigo de Katherine había sido muy fácil, era tan fácil hablar con ella que no entendía como no habíamos logrado pasarla bien en la cita. Cuando se lo comente, ella se rio y contesto.
-Porque en ese momento estábamos forzando la situación, en cambio esto fue espontáneo, además esto no es una cita, ¿cierto?- me encantaba lo natural que era ella para decir las cosas.
-No, solo fue una salida entre amigos- le dije terminándome la tercera limonada –Yo debo de regresar a la finca, ¿Necesitas que te lleve a algún lado?-
-Pues si puedes dejarme en la casa de Charlotte te lo agradecería- me dijo ella, yo me levante y ambos salimos del establecimiento.
-Ven por acá- le indique el camino hacia el carruaje, abrí la puerta para ella y le ofrecí la mano, como se había quitado los guantes su suave piel quedo en contacto con mi mano, de nuevo no ocurrió nada, no sé porque continuaba esperando que algo cambiara, que algo ocurriera. Me monte justo de detrás de ella y me senté enfrente de Katherine, deseaba que me corazón diera un vuelco al mirarla a los ojos o que mis manos sudaran al estar cerca de ella, pero de nuevo nada ocurrió. Por lo menos había hecho una amiga, la deje en su casa, nos despedimos y le prometí que nos veríamos antes de que se fuera.
De regreso a casa me había resignado al hecho de que posiblemente nunca sentiría nada parecido a lo que siento por Alice por ninguna otra mujer, que nunca me enamoraría de la misma forma, que aquella pequeña mujer con facciones de duendecillo que había logrado robarse mi corazón sería la única mujer que lograría tocarme el alma.
