Capítulo 6. Parte 1.
Estoy sentada esperando a que Clarke llegue del servicio. Aún no me creo que esté aquí con una persona a la que solo conozco de dos días y sienta que la conozco de toda la vida. Hace días estaba en lo más profundo del pozo llorando por Costia, y ahora todo eso parece tan lejano. Obviamente no he olvidado a Costia y todo lo que hizo, aun duele, y el proceso de que deje de hacerlo no será fácil, pero ahora estoy segura de que puedo conseguirlo.
Es evidente que Clarke tiene algo que me atrae, más allá de su belleza. Es la única persona que en tan poco tiempo ha conseguido que confíe en ella, que le cuente cosas de mi pasado sin apenas conocerla. Me transmite seguridad, tiene una mirada limpia, sin maldad, y a la vez tiene esa mirada pícara y divertida, capaz de hacerme sacar una sonrisa o sonrojarme en cuestión de segundos.
Sin embargo, he de reconocer que todo esto me asusta un poco, me asusta que todo esto vaya demasiado rápido. Hace unos segundos he sentido celos de esa camarera que no le quitaba el ojo de encima. Al segundo de decirle lo que le he dicho me he arrepentido, no quiero asustar a Clarke ni que piense que soy una loca acosadora sobreprotectora, porque no es así, pero no he podido evitarlo.
No dejo de darle vueltas a todo lo que ha pasado hoy y no me doy cuenta de que Clarke ya ha llegado a la mesa.
-Planeta tierra llamando a Lexa -dice mientras chasquea los dedos delante de mi cara.
-Lo siento – me disculpo-me he quedado pensando y no me había dado cuenta de que ya estabas aquí.
-Me he dado cuenta. ¿No te estarías buscando una manera de escapar de aquí no? - dice sonriendo-
-Me ofende señorita, ¿por qué clase de persona me ha tomado usted? - respondo, intentando sonar lo más dramática posible.
-Disculpe señora, no era mi intención ofenderla. ¿Podrá perdonarme por mi grave acusación? - me sigue el juego
-Queda usted perdonada. Pero que no se vuelva a repetir.
-Entendido. Cambio y corto.
- ¿Cambio y corto? - rompo a reír.
-Es lo único que se me ha venido a la mente- dice entre risas también.
Estábamos tan metidas en la absurda conversación que no nos dimos cuenta de que la camarera había llegado a la mesa con los tequilas.
-Aquí tienen los chupitos chicas, y para disculparme por lo de antes os invito a uno más que corre de mi cuenta- dice amablemente.
-Muchas gracias, y disculpa por mi reacción de antes, estaba fuera de lugar- le digo mientras miro a Clarke que asiente con la cabeza.
-Está todo bien, no se preocupe-dice mientras vuelve a irse.
Cojo uno de los tequilas y un limón se lo acerco a Clarke y ella coge mi mano y la acaricia suavemente con el pulgar antes de echar un poco de sal. No puedo evitar sentir un escalofrío por todo mi cuerpo con ese simple roce. La miro a los ojos y me está sonriendo.
-Ahora me toca a mi-le digo, mientras agarro su mano y repito el mismo movimiento que ella, y puedo notar como su mirada permanece ahí.
Levanta uno de los vasos en posición de brindis-Por nosotras.
-Por nosotras-La imito.
Ambas chupamos la sal, bebemos el tequila y nos ponemos el limón en la boca. Está fuerte y ambas cerramos un poco los ojos por la acidez. Nos miramos y no podemos evitar volver a estallar en carcajadas.
-Se me ocurre un juego- dice Clarke, mientras la miro- Por cada chupito que tomemos, una tiene derecho a preguntar algo a la otra. Así vamos conociéndonos un poco, ¿qué te parece?
-Acepto el reto.
-Venga va, tu primero.
-Está bien, déjame que piense- ¿Estudias o trabajas? -justo después bebo el chupito que me corresponde.
-Estudio y trabajo. Estudio psicología por las mañanas y trabajo algunas tardes ayudando a un amigo en una tienda para sacar algo de dinero. Me toca- dice llevándose un chupito a la boca -¿Estudias, trabajas o ambas?
-Soy trabajadora social. ¿Psicóloga? Interesante, ambas nos dedicamos a ayudar a los demás. ¿No estarás analizándome ni nada de eso no? -digo sonriendo.
-Ahora mismo no, bebe.
-Aun no he hecho mi pregunta- digo mirándola extrañada.
-Si lo has hecho, me has preguntado si te estoy analizándote. Bebe. ¿Edad?
-Eres una tramposa, eso no cuenta. 25, ¿tú?
-Se siente-dice guiñándome un ojo mientras bebo lo que me corresponde. -Eso no se le pregunta a una mujer, pero ¿Cuántos me echas?
-Tú lo has preguntado primero. Si sigues estudiando, tendrás unos 20/21. Ahora bebe.
-Mierda, me la has devuelto- dice mientras bebe su chupito y se echa a reír. - y efectivamente, tengo 20.
-Soy una crack. Bueno, me toca- ¿Por qué seguiste hablando conmigo la otra noche en el bar, pese a haber sido borde contigo?
-Bueno-me mira detenidamente-, físicamente no estás nada mal, y pese a haber sido una borde de mierda, me pareciste interesante, no me preguntes por qué.
- ¿Así que no estoy nada mal físicamente eh? -digo mientras le pongo morritos intentando ser sexy y vuelve a reírse, y yo con ella.
-Nada mal. Ahora bebe.
-Joder, eres una tramposa.
-De eso nada, las reglas son las reglas.
-Está bien, pero esto ya se nos acaba. - ¿pedimos otra ronda?
Clarke se queda pensando durante unos segundos, intentando decir algo.
-Si no quieres, podemos irnos ya, de verdad que no me importa.
Si quiero seguir, estoy muy bien contigo, pero estaba pensando que quizás... ¿Qué te parece si seguimos el juego en mi casa? Juro que mis intenciones son buenas- me mira fijamente a los ojos, - pero creo que estaríamos más cómodas allí, podemos hablar mejor, el bar está empezando a llenarse y en breve no podremos ni escucharnos.
La observo detenidamente, intentando ver un atisbo de mentira en lo que le digo, pero no veo rastro de mentira en lo que me dice, sus ojos son como n libro abierto, y realmente me apetece seguir pasando tiempo con ella. -Está bien, pero no dudaré en llamar a la policía si intenta usted propasarse-digo intentando parecer seria, sin lograrlo.
-Y estará usted en todo su derecho de hacerlo.
Finalmente, pago la cuenta y pedimos un taxi. Durante todo el trayecto estamos diciendo tonterías y riendo, incluso vemos al conductor por el retrovisor que sonríe también.
-Hemos llegado señoritas, tengan buena noche.
-Muchas gracias caballero- decimos al unísono. Ambas nos miramos y volvemos a reír.
-De eso no tengo la menor duda- dice mientras Clarke paga el trayecto. No quería que lo hiciera, pero como yo pagué las bebidas, uso su psicología para hacerme ver que eso era lo justo.
Bueno chicos, tras unos largos meses sin publicar, he decidido retomar este fic. Dos amigas me han animado a hacerlo la imaginación ha llegado de golpe.
Este capítulo será doble, porque es demasiado largo. Esta es la primera parte, y la siguiente la publicaré mañana o esta noche. Un saludo. Como siempre, me gustaría saber vuestra opinión, así que se agradecen los comentarios.
