Jasper POV

Los días habían ido transcurriendo muy rápido para mi, estaba disfrutando mucho con la compañía de Richard y cada vez me pasaba más tiempo por las cabellerizas a hablar con él. Aprendió muy rápido y estaba haciendo un trabajo excelente con los caballos, incluso lograba olvidarme de Alice en algunas ocasiones, ella no volvió a pasarse más por la casa y las visitas de Liz se disminuyeron cada vez más hasta tal punto que Lily había tenido que ir a casa de Carlisle o a la tienda de Alice para poder ayudarla con sus estudios. Richard siempre me contaba cómo iban las cosas por la casa, pues tenía tiempo sin visitar a Carlisle.

–Te veo muy bien- el comentario me desconcertó un poco y Peter debió notarlo por mi expresión pues luego agrego –Pensé que ibas a estar como la última vez que, ya sabes por todo el rollo con Alice-

-Ya sufrí suficiente por ella y me he dado cuenta que ella no lo vale- era la más grande de las mentiras pues la única razón por la cual no corría a verla era por mi bendito orgullo, no quería perdonarla tan fácilmente.

-Me alegro, pero deberías de ir pensando en buscarte a alguien para que no te pases tu vejez solo, ya casi eres un abuelo- bromeo Peter, yo sonreí por su mal chiste.

-Prefiero estar solo-

-Como quieras- Peter comenzó a probar la cerca asegurándose que estuviera bien sujeta, le tomo como unos quince minutos comprobar todo el sector por el que estábamos. Era más una excusa para salir de la casa que por necesidad, el cercado estaba bien y no necesitaba ser comprobado, Charlotte y Peter estaban teniendo problemas, yo no quise preguntarle y él no quería hablar al respecto -Aunque no creo que sea buena idea que hayas contratado al hijo de ella, no me parece buena idea, ella terminara viéndose involucrada en tu vida de nuevo-

No pude evitar sonreírme, con todo el drama de las ultimas semanas no había podido hablar con Peter sobre Richard -Alice me confeso que Richard es mi hijo, el todavía no lo sabe, pero yo quiero pasar tiempo con el llegar a conocerlo-

Peter se volteo a mirarme con una expresión de asombro en su rostro -¿Que?¿Cuando fue esto?¿Y tu le creíste así nada mas?-

-Poco después del funeral de Esme, y por su puesto que le creí, en primer lugar porque ella hizo todo lo posible para negarlo y el muchacho se parece mucho a mi padre-

Peter se quedo en silencio por unos segundos -No se que decir ¿Como pudo ocultártelo por todos estos años?-

-No la culpo por eso Peter, no fue fácil para ella, ha tenido que pasar por muchas cosas, especialmente estos últimos años-

-Bueno, supongo que te debo una felicitación- Peter agrego bromeando -Papa-

-Gracias- le dije

Cuando volvimos a mi casa ya se estaba ocultando el sol, no hablamos en todo el camino de regreso Peter se despidió y se fue con su caballo. Yo le deje mi caballo a un empleado y me dirigí a la casa. Lily estaba en la cocina leyendo un papel.

-Mira lo que ha llegado hoy papá- me extendió la hoja que tenía en la mano, en su rostro había una sonrisa esplendida –Esto será genial para Alice- tome la carta y comprobé que era de un material muy fino, era una invitación.

Jacob Black y Renessme Cullen

Tienen el placer de invitarlos a la celebración de su boda

-¿Cuándo ha pasado esto? Pensé que Edward no aprobaba esta relación- me parecía extraño que fueran a casarse tan apresuradamente -¿Acaso Nessie está esperando?- la única razón lógica era que Nessie estuviera embarazada.

-Por supuesto que no, ella es una Señorita, se han enamorado y Edward no ha tenido más remedio que aceptar- el brillo en sus ojos demostraba lo mucho que la entusiasmaban las bodas –Lo mejor de todo es que la tienda de Alice estará a rebosar todo el pueblo querrá comprar un vestido para la gran boda-

-Pero sigue siendo un poco apresurado, ¿No crees?- le pregunte sentándome en la mesa para terminar de leer la invitación, la boda seria en un mes exactamente.

-Pues si se aman porque esperar- Lily se recostó al marco de la puerta pensativa.

Me parecía difícil aceptar aquella noticia, no había logrado procesar del todo la extraña relación entre Nessi y Jacob, solo podía imaginarme lo difícil que sería para Edward. Tendría que haber ido a visitarlos más seguido, me aleje de los Cullen por completo, incluso mi hermana había disminuido sus visitas a casa de Carlisle, me sentía culpable por haberle abandonado de esa forma justo ahora. Pero me tenía muy intrigado el comportamiento de Edward, pues había prohibido por completo esa relación, Jacob le dobla la edad a Nessie y eso es lo que más le preocupa a Edward, pero finalmente termino aceptándolo y ahora van a casarse, lo que yo no entendía era que había ocurrido para que Edward cambiara de opinión con respecto a Jacob. Me decidí a pasarme por el consultorio de Edward para asegurarme que él se encuentre bien con todo esto y para preguntarle por Carlisle. Ya no podía evitarlo más tendría que ir a visitarlo y todo lo que podía pedir era no toparme con Alice.

Lily seguía parada en la puerta pensativa, no parecía haberse movido ni un milímetro en los últimos minutos que transcurrieron.

-¿En qué tanto piensas?- le pregunte

-En mamá- Lily siempre había sido las más nostálgica con respecto a la muerte de sus padres, tal vez era porque ella era mujer y sus hermanos no podían permitirse el lujo de ser sensibles. O tal vez tenía que ver con el hecho de que ella era muy pequeña cuando murieron y no los recordaba muy bien –Pensaba que sería espectacular que mama pudiera estar en mi boda, si algún día me caso-

-Por supuesto que te casaras tesoro, todo a su tiempo, todavía estas joven- le dije dejando la tarjeta sobre la mesa y parándome junto a ella –Y puede que tu madre no esté contigo en cuerpo, pero siempre estará en tu corazón- ella se volteo y me regalo una sonrisa triste –Además yo estaré allí y tus hermanos también-

-Lo sé, y no me tomes a mal, mis hermanos y yo estamos muy agradecidos contigo, y te amo como a un padre, pero hay cosas que una mujer necesita hacer con su madre- Lily limpio una lágrima que se les escapo pero que no llego a su mejilla –Es solo que hoy pase por casa de Nessie, ella y Bella estaban planeando todo para la boda, ya sabes, vestido, flores, decoración y no pude evitar recordar a mama- me sentía completamente inútil, no tenía idea de cómo consolar a Lily, yo no era muy bueno cuando se trataba de charlas sentimentales, así que me limite a escuchar en silencio –Son tonterías no me prestes atención, hoy estoy un poco nostálgica eso es todo-

-No es fácil, cielo, lo sé, pero sabes que siempre puedes contar conmigo para lo que sea- me acerque a ella y la abrace ella se apretó contra mi cuerpo y luego me soltó.

-Tenemos mil cosa que hacer- dijo sonriendo nuevamente –Hay que comprarte un traje papá-

-No hace falta, yo tengo uno- la interrumpí pues podía ver hacia donde quería llegar, comprar un traje implicaba ir a la tienda de Alice, y eso no planeaba hacerlo.

-Pero ese está muy viejo, necesitas una nuevo- sus ojos brillaban de emoción y ansiedad –Vamos a conseguirte una novia en la boda de Jacob, así que tienes que lucir muy elegante y guapo-

-Por supuesto que no- me negué rotundamente, no planeaba dejar que Lily se pusiera en plan casamentera y me hiciera pasar un mal momento presentándome a cuanto soltera existiera en San Antonio –En lugar de buscarme a mi novia, deberías de socializar tu y conocer chicos de tu edad-

-Ya conozco a todos los chicos de San Antonio y ninguno me gusta, pero tu estas muy encerrado últimamente y no quiero que te pases toda la vida solo-

-Yo no estoy solo, te tengo a ti y a mis empleados y amigos-

-Me refiero a una mujer papá-

-No necesito ninguna-

-¿Es porque todavía amas a Alice?- no pude contener la expresión de sorpresa que se dibujo en mi rostro al escuchar su pregunta. Directa y sin rodeos.

-Alice no tiene nada que ver en esto-

Mentiroso!

Calla

Di la verdad, y me desapareceré

Eres tan… Ah olvídalo no peleare contigo ahora.

-Pero…-

-No quiero hablar de eso ni de Alice, cualquier plan que tengas en mente olvídalo Lily- mi tono severo le puso fin a la conversación.

-De acuerdo-

Me sobresalte al escuchar como alguien golpeaba la puerta de la casa con fuerzas, el estruendo fue tan grande que por un momento pensé que la tirarían abajo. ¿Quién podía tocar de esa manera? Los golpes en la puerta se siguieron oyendo hasta que me dirigí a la puerta, con Lily tras de mi, y la abrí para llevarme la sorpresa de mi vida.

Richard parado frente a mí con expresión furiosa en su rostro y una mirada que me dejaba claro que su molestia era contra mí. No tenía ni que preguntar para saber que le había ocurrido, Alice le había dicho la verdad sobre mí y ahora él quería respuesta.

Su puño se impacto contra mi rostro con tanta fuerza que me caí al suelo. Lily grito detrás de mí y se agacho junto a mí.

-¿Qué te pasa Richard? Te has vuelto loco- le grito Lily desde el suelo.

-Necesito hablar con este señor a solas, Lily, dejamos por favor- demando Richard aun parado en la puerta.

-Esto no es hablar- le dijo Lily poniéndose de pie –Y no voy a dejarte solo con mi padre para que lo hagas picadillo por ninguna razón aparente-

-Hay una razón y es muy poderosa- le dijo Richard fulminándome con la mirada –Y no voy a volver a golpearlo-

Lily iba a protestar pero yo la interrumpí –Ve a hacer tus cosas tesoro, Richard y yo debemos hablar- me puse de pie y le indique a Richard que me siguiera. Lily no estaba segura y se movió hacia la puerta dudando pero nos siguió con la mirada hasta que entramos a mi despacho. Yo le sonreí para hacerle ver que todo estría bien y entre junto con Richard.

-Quiero una explicación- exigió Richard apenas cerré la puerta, él no se molesto en sentarse se quedo parado junto al escritorio.

-¿Sobre qué?- le pregunte haciéndome el inocente –Tu eres el que me golpeo, soy yo quien desea una explicación-

-No se haga el idiota conmigo Sr. Jasper usted sabe muy bien a que me refiero- Richard se había molestado mas por mi comportamiento –Mi madre me lo contó todo, me dijo que usted es mi… que usted la embarazo hace veinte años y también me dijo que usted lo sabe-

-Yo no sabía que Alice estaba embarazada cuando se fue de aquí Richard- le explique

-Eso lo sé, pero se entero de quién era yo cuando volvimos, y se ha hecho pasar por mi amigo por las ultimas semanas- sabía que él se sentía traicionado pero yo no lo había hecho con esa intención –Incluso le pregunte por mi padre y usted no dijo nada-

-Tu madre me lo prohibió, ella no quería que tu enteraras-

-Aun así debió decírmelo-

-Lo sé, y lo siento, pero no quería perder la oportunidad de acercarme a ti-

-¿Y prefirió mentirme y hacerse pasar por mi amigo?-

-Yo no fingí ser tu amigo, de verdad quiero serlo-

-No se puede comenzar una amistad con mentiras-

-Richard, yo deseaba decírtelo, no había un solo día que no quisiera decirte que tu padre no estaba muerto, que era yo pero Alice no quería que supieras y yo no quería perder lo poco que tenia de ti-

-Entiendo las razones de mi madre- suspire molesto, claro a ella si la perdona pero a mi me golpeaba.

-Pero lo que no entiendo es que usted no me lo dijera, así ella se lo hiciera prometer, si yo tuviera un hijo que no sabe de mí, me moriría de ganas por decírselo-

-Y yo me moría por decírtelo-

-Pero no lo hizo, y ahora todo es peor-

-Pero podemos arreglarlo, yo no quiero que te alejes de mí- sus ojos se posaron en los míos más calmados –Perdóname y déjame que te lo recompensé-

-¿Cómo?-

-Quiero recuperar el tiempo perdido, que nos acerquemos, que tú puedas confiar en mí para lo que necesites- en sus ojos pude ver la duda, no parecía estar seguro de si debía confiar en mí o no –Quiero saberlo todo sobre ti y que arreglemos tus papeles para reconocerte como mi hijo-

-Poco a poco- me dijo muy serio –Primero quiero conocerlo y luego veremos lo de reconocerme como su hijo-

-Como tú quieras-

-Pero tengo una condición-

-¿Cual?- le pregunte un poco preocupado, no sabía que podía pedirme y mucho menos si yo podía dárselo pero estaba dispuesto a todo por él.

-Yo le daré una oportunidad a usted, pero usted debe darle una a mi madre- esa respuesta definitivamente no me la esperaba. No podía hacerlo, no podía perdonarla –Y que no prometo que algún día llegue a llamarlo Padre-

-No quiero presionarte, puedes llamarme como quieras-

-Bien-

-Pero no puedo hacer nada con respecto a tu madre-

-Entonces no tenemos trato- hizo ademán para salir por la puerta.

-¿Por qué me pides esto?-

-Porque quiero que mi madre sea feliz y solo usted puede lograrlo- tremenda conclusión, quien le había dicho a Richard que la felicidad de Alice estaba en mis manos, eso no podía ser cierto.

-¿Y si no puedo hacerla feliz? ¿Y si lo intentamos y no funciona?- pues no pensaba que fuera posible, e incluso si me permitía intentar perdonarla nada me aseguraba que pudiera amarla como antes.

-No pasa nada, no le exijo que funcione solo que lo intente-

-No lo se, Richard, las cosas entre Alice y yo no están muy bien, y no creo que yo pueda hacer nada para hacerla feliz-

-Si puede, se lo aseguro, inténtelo, si no la quiere de esa forma, por lo menos podrían ser amigos- la expresión de Richard se endulzo un poco -Mi mama ha estado muy sola desde que mi papa... Harry murió- trate de evitar que el hecho de que Richard todavía pensaba en el difunto esposo de Alice como su padre.

-No lo se, Richard, no creo que se posible que Alice y yo podamos tan siquiera ser amigos- le di mis sincera opinión.

-¿Tanto así la desprecia? ¿Acaso las cosas terminaron tan mal entre ustedes? Debió de quererla en algún momento si no yo no estuviera aquí. ¿O es que acaso ella no significa nada en su vida?-

-Claro que significo mucho para mi, pero cuando ella se fue todo se termino entre nosotros, y desde que regreso no hemos hecho mas que discutir ¿Por que no buscas a otra persona?-

-No hay otras persona, todo el mundo en este pueblo esta muy viejo o casados o son desagradables- Jasper no quería ni imaginar a quienes había considerado Richard, ni mucho menos porque se estaba tomando tantas molestias. ¿Estaría Alice realmente tan mal que Richard sintió la necesidad de buscarle pareja?

No sería nada fácil intentar arreglar los problemas con Alice, de echo no pensaba que fuera posible. Pero no quería arriesgarme a que Richard se alejara, y sabía que si no aceptaba su propuesta el se iría de mi vida del mismo modo que Alice lo hizo hace años.

-De acuerdo- sería muy difícil ver a Alice e intentar darle un oportunidad pero lo haría o me las ingeniería para hacerle creer a Richard que lo intentaba, después de todo el no espera que lo logre solo que lo intente.

Perverso, mentiroso y manipulador como solía ocurrir pocas veces, la molestosa voz en mi cabeza tenía razón. Pero no iba a comprometer mi relación con mi hijo por nada. Después de todo yo había querido decirle la verdad a Richard desde el primer momento pero Alice no quiso así que sería su culpa.

-Pero yo tengo una condición también- le dije antes de que el saliera

-¿Cuál?- me pregunto intrigado

-Debes venir a vivir conmigo-

-No puedo dejar a Liz y a mamá-

-Por lo menos quédate una que otra noche, los sábados en las mañanas debemos madrugar sería mejor si te quedaras aquí el viernes por la noche-

-Está bien, me quedare viernes y también los sábados porque tu asistencia a la iglesia es muy deplorable y debes ir mas seguido, así que me quedare aquí los sábados para asegurarme que iras- no pude evitar sonreír ante su observación, si era cierto que había dejado de asistir a la iglesia.

-Tenemos un trato- le dije extendiéndole mi mano, él la estrecho y luego salió por la puerta diciendo.

-Nos vemos mañana-

Decir que tuve mala noche fue poco, me había quedado casi toda la noche pensando en la propuesta de Richard. ¿Sería posible fingir un acercamiento con Alice? No, el muchacho era muy astuto como para engañarlo, tenía que intentarlo al menos. Me tomo mucho tiempo pensar en una buena excusa para ir a ver a Alice, no quería simplemente llegar sin ninguna razón luego de evitarla por semanas. Así que al ver la invitación en la cocina se me ocurrió el mejor pretexto, ¿A caso no había dicho Lily que necesitaba un traje? Pues me compraría uno. Y mejor hacerlo pronto porque mientras más cerca este la fecha de la boda más ataviada se pondrá la tienda de Alice.

Luego de tomar mi desayuno y darme una vuelta por los establos para hablar con el encargado de la hacienda, quería decirle que le aumentara las responsabilidades a Richard, pues ya hacía muy bien los trabajos más simples y pensaba que estaba listo para aprender las tareas más delicadas respecto a los caballos. Pero Richard se me había adelantado y ya había convencido a Nick, el encargado de los caballos, que le enseñara a colocar las herraduras y curar a los caballos heridos o enfermos. Estaban cambiando el vendaje de un caballo salvaje que habían traído hace a poco con una pata lastimada.

-¿Cómo va todo por aquí?- pregunte al llegar hasta donde ellos se encontraban

-Excelente- me respondió Nick mientras Richard se concentraba en cambiar el vendaje con sumo cuidado –Richard hace un trabajo perfecto con estos animales-

-Me gustan mucho- confeso Richard mientras apretaba un poco más el vendaje sobre la pata y el caballo se quejaba –Tranquilo amigo, pronto terminaremos- me sonreí al ver su actitud suave y gentil hacia el caballo, un caballo que no había generado más que gastos en la hacienda, y para el cual yo no veía futuro, pero Richard me había convencido de conservarlo y que una vez que se curase sería mejor que cualquier otro caballo. El caballo se puso de pie y logro moverse un poco incluso con su pata herida.

-Parece que tendremos que pensar en un nombre para este amiguito- palmeé el lomo del caballo y este relincho -¿Por qué no le pones un nombre Richard?-

-¿En serio?- pregunto emocionado, parecía querer mucho al caballo y había cuidado mucho de él incluso cuando no sabía cómo curarlo.

-Claro-

-Ya conoces el nombre de los demás caballos y podrás darle uno nuevo que no hallamos usado- razono Nick junto a mí y lo apremio a darle un nombre.

-Ha sobrevivido a mucho tiempo en su condición, es muy fuerte e imposible de detener, su pelaje es completamente negro- dijo Richard fingiendo pensar en un nombre, pero pude ver que él ya había escogido pero no se había atrevido a sugerirlo, los nombres de los caballos en las haciendas siempre los ponían los patrones, bueno el era mi hijo esta hacienda también sería de él algún día-Creo que lo mejor será llamarlo Eclipse- Richard palmeo el lomo del caballo y este relincho mas fuerte -¿Te gusta Eclipse? Un Eclipse trae hasta el día más claro a una negrura infinita como su pelaje y es algo incontrolable e imparable, igual que este caballo-

-Me parece que un excelente nombre Richard- le dijo Nick sobando la cabeza de Eclipse –Le queda a la perfección-

-Muy bien hijo, haz escogido un nombre con un buen significado, eso es lo importante- ninguno de los dos le dimos mucha importancia a la palabra hijo que disimuladamente había incluido en mi cumplido, pero se sentía muy bien llamarlo hijo –Bien, ahora debo de ir a atender unos asuntos en la mina y luego debo de ir al pueblo a buscar traje para la próxima boda- me asegurar de mirar a Richard al decir esto, para que el supiera que iría a ver a Alice y que cumplía mi parte del trato.

El asintió ligeramente con la cabeza pero luego pregunto -¿Tu posees una mina?-

-Jasper tiene la mina de oro más grande de toda la región, fue un suertudo al comprar este gran terreno- explico Nick recogiendo los implementos utilizados para curar a Eclipse –Debo ir a revisar a los caballos que vendrán a ver hoy los compradores, con permiso- se alejo dejándonos solos. Richard palmeo a Eclipse una vez antes de salir del cubículo del caballo.

-La mina de oro es de donde proviene la mayor parte de mi fortuna- le explique a Richard.

-¿A qué se refiere Nick, que tuviste suerte?- me pregunto.

-Cuando compre este terreno no sabían de la existencia de la mina, por lo que me lo vendieron barato considerando el secreto dentro de esa montaña- le señale la montaña que se veía a lo lejos al final de mis terrenos –¿Qué te parece si me acompañas a la mina te doy una paseo por los alrededores?-

-Ya he visitado los alrededores, lo único que no conozco es la mina, pero no quiero dejar a Eclipse hoy le pondremos un nuevo médicamente y quiero estar con él- Richard comenzó a caminar y al pasar junto a mi agrego –Además tú tienes que buscar tu traje-

No podría posponer esa visita a la tienda de Alice por mucho tiempo así que me propuse a ir justo después de mi visita a la mina. Las cosas en la mina iban muy bien, sin accidentes ni inconvenientes. Me alegro mucho ver que extracción del oro se mantenía en perfecto estado y que lograríamos proveer la cantidad requerida por nuestros clientes.

Me baje del carruaje justo frente a la tienda de Alice, la última vez que había ido a aquel lugar todavía era una tienda de alimentos, por lo que me sorprendió un poco la transformación, tenía un aspecto más moderno y elegante, por fuera se podían ver varios trajes y vestidos expuestos en las vitrinas. Tenía un cartel sobre la puerta que decía en letra corrida y elegante: Diseños Bragg. Había usado su apellido de casada, eso era algo que siempre me molestaba, era el continuo recordatorio que mientras yo me pase tantas noches solo ella estaba con otro hombre.

Entre a la tienda evitando pensar en eso y en James y todo lo que me tenía molesto con ella. Una campanita sonó justo sobre la puerta al momento en que entre. El lugar era un poco caluroso, pues estaba lleno de vestidos y telas por doquier, la tienda estaba en perfecto orden del exhibidor hacia afuera, en el área donde se ubicado el vendedor era otra historia.

-En un momento lo atiendo- la voz de Alice me ayudo a localizarla al final de la tienda, justo detrás del mostrador, con la cabeza metida sobre sus diseños mientras que terminaba de darle unas puntadas un vestido en un maniquí. Yo me pare allí mirándola, su cuerpo era igual que hace veinte años, en su cabello no se veía ni una cana y su piel parecía tener la misma textura suave de siempre, pero en su rostro donde mas se notaba el paso de los años, pues sus ojos se habían apagado, y ya no existía en ellos el brillo que la hacia tan Alice. Sin embargo, note que ella había envejecido mucho mejor que yo.

Me acerque hasta pararme justo detrás del mostrador y ella levanto la mirada –En un seg…- se interrumpió al verme y sus ojos se abrieron por la sorpresa –Jasper se porque estás aquí, Richard me lo conto todo, me estaba preguntando cuando vendrías- ahora el sorprendido era yo, le había contado que el iría a verla solo como parte de un trato –Se que debí advertirte que Richard sabía que tu eres su padre pero él no me dio tiempo de nada. Espero que no se haya portado muy grosero contigo-

-No, solo hablamos, pero llegamos a un acuerdo de conocernos mejor-

-Si eso me lo contó, me dijo que se quedara contigo dos noches por semana- pensé que Alice se molestaría por eso pero no fue así.

-¿Y tú no tienes problema con eso?- preferí preguntar solo para estar seguro –Tal vez debí consultarlo contigo antes de proponérselo-

-Por supuesto que no- me dijo ella dejando a un lado lo que estaba haciendo y se acerco al mostrador -¿En qué puedo ayudarte?- me pregunto un poco incomoda. No parecía muy deseosa de conversar conmigo.

-Necesito un traje para la boda de Nessie- dije mirando los trajes que Alice tenía en la tienda. Alice se apresuro hacia donde estaba yo viendo los trajes y me tomo de la mano. Ignore el deseo de aparta su mano y recordé mi motivación inicial para ir a verla.

-Olvídate de esos trajes, te haré uno a tu medida- yo no tuve tiempo de protestar y se lo permití pues no quería borrar la sonrisa que acababa de formarse en su rostro –Revisa estos diseños y dime cual te gusta más - y se desapareció hacia la parte de detrás de la tienda, donde imagine tenía el depósito. Yo me quede mirando los diseños pero no tenía ni idea de cuál era la diferencia entre uno y otro, todos parecían el mismo, iba a elegir uno a la azar cuando Alice reapareció con unas cosas en sus manos.

-Alice todo estos son el mismo- le dije señalando los diseños.

Ella bufo fastidiada por mi ignorancia sobre el tema –Son completamente diferentes Jasper-

-Listo, y te agradezco tu ayuda- ella me sonrió tímidamente y se volteo con el metro en las manos -¿Qué vas a hacer?-

-Voy a tomar tus medidas, párate derecho- me ordeno, ella acerco una silla y se monto sobre ella para alcanzar mi hombro, y comenzó a tomar las medidas. Alice se inclino apoyada sobre mi hombre para anotar las medidas sobre un cuaderno sobre el mostrador, su aroma me golpeaba de lleno cada vez que ella se inclinaba para anotar una medida -Date la vuelta por favor- y repitió el mismo procedimiento. Luego se bajo de la silla y continuo tomando medidas, se agachaba y se movía alrededor de mi midiéndome por todos lados.

-¿Todas estas medidas son necesarias?- le pregunte un poco nervioso viendo como se disponía a medir mi entrepierna.

-Si, ya casi termino- me dijo con la cara un poco enrojecida al terminar de medir mi entrepierna -Listo ¿No estuvo tan mal, cierto?- bromeo ella cuando anoto las ultimas medidas en su cuaderno -Ahora vamos a ver el diseño, tela y color- su voz se llenaba de emoción al hablar sobre estas cosas y no pude evitar observar como sonreía mientras trabajaba.

Alice se sentado en una mesa con carpetas y hojas frente a ella.

-Mira este diseño te quedara muy bien- me mostró un dibujo en un papel a mi me pareció igual a todos.

-Ok, me parece bien- le conteste con muy poco entusiasmo. Tenía que esforzarme más si iba a intentar mejorar las cosas entre nosotros

-Mira las telas y colores- me paso una carpeta con cientos de muestras –Dime cual quieres- se levanto desanima por mi comportamiento y continuo trabajando en el vestido que estaba arreglando cuando yo llegue. Alice tenía sobre un maniquí de mujer un vestido blanco, todavía parecía estar en los inicios porque el vestido no era más que una tela blanca hasta el piso, pero ella continuaba agregando alfileres y arruchando la tela por unos lados mientras se guiaba por el diseño en el papel. Me acerque a ella.

-¿Y eso que es?- le pregunte

-Es el vestido de novia de Nessie- me explico sonriente –Míralo quedara hermoso, apenas he comenzado pero ya tendrá forma pronto- me extendió el diseño en su mano y yo lo estudie por unos momentos, era un vestido de novia muy lindo.

-A Nessie le encantara- le dije devolviéndole el diseño –Me imagino que debes de tener mucho trabajo, todo el mundo querrá un vestido para la boda-

-Ni tanto, hasta ahora solo han venido, Nessie, Bella y Rosalie-

-Bueno ya vendrán los demás-

-No creo, no soy muy popular en el pueblo- dijo ella con un dejo de amargura en la voz –Edward no me ha dejado hacerle su traje y Jacob todavía no sabe si vendrá o no-

-La gente le gusta dejar esas cosas para última hora Alice no te preocupes ya vendrán- trate de animarla apretando su hombro, ella me regalo una sonrisa y yo se la devolví. Pero pude ver que sus ojos estaban tristes y apagados. Me acerque más Alice sin proponérmelo y ahora la cercanía de sus labios eran una tentación, sus ojos recorrieron mi rostro y ella puso sus manos sobre mi pecho, yo la tome por la cintura y acorte la distancia que nos separaba.

La campana de la tienda nos hizo separarnos bruscamente.

-OH! Hemos interrumpido- la voz chillona y molesta provenía de una mujer delgada y alta, con cabello negro y ojos azules y de cara redonda que se encontraba justo en la puerta con otra mujer, de cabello rubio y ojos saltones. Eran la Sra. Farell y Amanda, un par de viejas chismosas.

-No, Sra. Farell pase adelante- les dijo Alice, las dos mujeres se apresuraron hacia el mostrador -¿En qué puedo ayudarlas?- las mujeres se rieron tontamente.

-Hola Sr. Withlock- me saludaron con un sonrisa y yo les devolví el saludo con un gesto -Queremos unos vestidos querida, ¿Qué otra cosa puede ser?- Amanda hablo en esta ocasión.

-Por supuesto- dijo Alice apretando los diente –Dígame ¿Tienen algo en mente o prefieren ver mis vestidos?- Alice les señalo los vestidos expuestos en toda la tienda.

-No, tesoro, queremos hacer un vestido a nuestra medida, y con un diseño único- la Sra. Farell pronunciaba el tesoro con tono superior y miraba a Alice por encima del hombro. Apreté los puños junto a mi cuerpo con fuerza.

-Puede ir revisando estos diseños mientras termino de atender a Jasper- le dijo Alice dándole el cuaderno con los diseños.

Alice llego junto a mí y me quito las muestras de las manos –Vamos a escoger la tela primero- marco el diseño que había seleccionado para mí y lo puso al lado y luego comenzó a recorrer las muestras con la mano. Me decía cada momento, toca esta, y preguntaba constantemente ¿Cómo la sientes?, de tal manera que era imposible que nuestras manos no terminaran rozándose, pero Alice no podía notarlo miraba constantemente a los dos mujeres del otro lado del mostrador muy nerviosa. Yo le apreté la mano disimuladamente y se volteo a mirarme. Le sonreí discretamente y ella se relajo un poco.

-Este me gusta- le dije seleccionando cualquier tela, la verdad no me importaba mucho, deseaba terminar con esta tortura, no podía aguantar a las dos clientas de Alice, unas señoras chismosas que dedicaban su tiempo a criticar a todo el mundo en el pueblo. Y por la forma en que se dirigían a Alice era evidente que se creían mucho mejor que ella. No sabía que me molestaba mas tener que aguantarlas a ellas o tener a Alice tan cerca, no quería estar así con ella, al menos no todavía, aun no sabía si podía o si quería perdonarla pero el roce de su mano no me dejaba pensar claramente y verla tan nerviosa no me ayudaba.

-Alice! Estos diseños son terribles- de nuevo la Sra. Farell había interrumpido, Alice apretó con fuerza el trozo de tela que sostenía en su mano, pero no dijo nada –Quiero que me diseñes algo especial- Alice se levanto con una sonrisa falsa en sus labios.

-Por supuesto, que le parece si pasa la próxima semana y ya le tendré un diseño muy especial- tenía que aceptar que Alice se controlaba perfectamente, las dos mujeres volvieron a reír tontamente.

-Yo también deseo un diseño único- dijo la rubia –Y mi hija también necesitara un vestido-

-Oh, pero por supuesto, mi Cathy también necesita un vestido y mi marido un traje- la Sra. Farell me miro de arriba abajo -¿Tú haces trajes cierto?- sin dejar que Alice contestara se dirigió a mí-¿O tu estas aquí por otra razón, Jasper?-ambas se rieron con malicia.

-El Sr. Withlock ha venido por un traje, así que puede decirle a su marido que pase cuando quiera y le tomare las medidas- Alice se veía un poco más afectada, me daba la impresión que no era el primer encuentro entre ellas, y que los otros habían sido igual de desagradables.

-No te molestes querida, es solo que todos sabemos que tu tienda no va muy bien- la Sra. Farell había dicho esto como si realmente le importase el futuro de la tienda –Pensamos que estarías ofreciendo otro tipo de servicio- eso fue lo último que Alice pudo aguantar, pensé que iba a gritarles o a correrlas pero en lugar de eso les sonrió ampliamente.

-Sí, y el Sr. Farell es uno de mis clientes habituales, tal vez si usted le dedicara más tiempo a su vida y menos a la de los demás su esposo no vendría por aquí tan a menudo- el sarcasmo y la ira estaban presente en cada palabra de Alice. Pero no perdió la sonrisa de sus labios. Sin embargo las dos mujeres si.

-Eres una insolente Alice, con razón nadie viene a esta tienducha de quinta- ambas mujeres se dieron la vuelta y se dirigieron a la salida.

-Pregúntele a su marido que lo trate tanto por aquí- le grito Alice mientras la puerta se cerraba, golpeo con el puño el mostrador –Ah! No la soporto. Vieja metida-

-No debiste decirle nada sobre su marido- le dije mientras ella se sobaba la mano con la que había golpeado el vidrio –Le da mala imagen a tu tienda-

-No me importa lo que crean, a esa mujer no la soporto, ha venido ya varias veces a molestarme- aunque estaba alterada insistió en que termináramos lo de mi traje –Solo falta escoger el color de tu traje-

-De acuerdo ¿Qué colores tienes?- mientras más rápido saliera de este lugar mejor, estaba deseoso por alejarme de Alice, me molestaba que Alice estuviera teniendo problemas con la gente del pueblo pero cada vez que la miraba no podía dejar de imaginármela besándose con James. No había existido futuro para nosotros nunca, eso era algo que Richard no entendía, pero siempre y cuando el pensara que yo lo estaba intentando de verdad todo valdría la pena.

-Gris, Gris claro, azul, celeste, negro, blanco- sacaba una muestra de tela por cada color –Y otros colores menos discretos, purpura, verde, amarillo…- se detuvo al ver la expresión de mi rostro –Mejor quedémonos con los colores tradicionales-

-¿Y estos colores se venden?- le pregunte tomando el amarillo chillón y pensando lo ridículo que me vería con aquel color.

-Sorprendentemente si-

-Avísame cuando vendas uno de ese color, me gustaría ver quien lo compra- ella se sonrió ante mi comentario y yo no pude evitar emitirla.

-Creo que el gris te quedaría bien- acerco el pedazo de tela de gris a mi piel y comparo el contraste, luego hizo lo mismo con el azul oscuro y el negro -Si definitivamente el gris es el mejor ¿Te gusta?- no pude evitar notar que el gris era del mismo color que sus ojos, y sus ojos sí que me gustaban, siempre me habían encantado esos enormes ojos grises.

-Sí-

-Muy bien, ya tengo todo lo que necesito, me pondré a trabajar en tu traje, lo tendré listo muy pronto, como puedes ver no tengo muchos pedidos- se sonrió.

-¿Por qué Edward no quiere que le hagas su traje?- le pregunte recordando su comentario ácido.

-Está molesto conmigo, porque apruebo la boda-explico recogiendo las muestras de telas –No puedo molestarse con Bella y Nessie, así que se desquita conmigo-

-Es un poco injusto-

-Nah, yo se que él no está realmente molesto, solo que se le dificulta aceptar todo el rollo de la boda- pensaba que sería mejor hacerle una visita a Edward así que me propuse en ir apenas pudiera.

-Mándale mis saludos a Carlisle-

-Con gusto, pasa la próxima semana por tu traje- me dijo volteándose a continuar trabajando con el vestido de Nessie. Yo salí de aquel lugar aliviado, no había sido para nada como lo esperaba, pensé que Alice se molestaría mas por todo el asunto con Richard pero no fue así, y me imagine que ella se sorprendería mas al verme luego de semanas sin hablar pero tampoco se mostró tan sorprendía, solía ser muy bueno leyendo los sentimientos de las demás personas, pero había tenido problemas leyendo a Alice, excepto cuando llegaron sus clientas, allí fue muy obvia.

No sentía en lo más mínimo que había tenido alguna clase de progreso con Alice el día de hoy. De hecho estaba convencido de que perdía mi tiempo en intentarlo, ella no parecía muy interesada en mí en lo absoluto, y yo tampoco lo estaba. O al menos eso pensaba.

Los siguientes días transcurrieron sin muchas novedades, no había vuelto a ver a Alice, pero si había conseguido mejorar mi relación con Richard, lo cual era prioridad para mí en estos momentos, tuve que aceptar un día que el chico era mucho más maduro que yo, por su forma de pensar y su forma de hablar, y también por la facilidad con la que me había permitido el acercamiento, otro chico de su edad tendría problemas en aceptarme tan fácilmente, pero él lo intentaba genuinamente. El primer fin de semana que pasamos juntos en mi casa jugamos ajedrez, Lily también se nos unión, Richard nunca había jugado, así que Lily le gano las primeras veces, ella había jugado ajedrez conmigo desde que estaba muy chica, y me sentía orgulloso al ver lo bien que lo dominaba luego de tantos años. Una vez que Richard entendió el juego logra ganar un par de veces. Jugar ajedrez toda la noche debe de sonar aburrido, pero por alguna extraña razón a los tres nos fascinaba el juego y la pasamos muy bien.

-Espero ser tan bueno como tú con práctica- me dijo Richard mientras recogíamos el tablero, luego de que Lily se fuera a dormir.

-Por supuesto que si- le asegure, después de todo era mi hijo.

-Mejor me voy a dormir, mañana debemos madrugar- anuncio Richard, poniéndose de pie, si era cierto, lo había olvidado, pero la única razón por la cual Richard se quedaba los sábados era para llevarme a misa al día siguiente.

-Oh! La misa- dije sin mucho entusiasmo, hacía tiempo había perdido la fe, no me sentía orgulloso de ello pero había ocurrido y me aleje de todo lo espiritual, hacia ya tanto tiempo de eso que ya ni me acordaba de porque había dejado de asistir en primer lugar.

-Sí, podrás aprovechar para ver a mi madre- me dijo este dirigiéndose a la puerta –Ella siempre va a misa- el no se rendía, seguro que había notado el poco esfuerzo que hacía por mejorar las cosas entre Alice y yo, tal vez por eso el se esforzó mas en mejorar nuestra relación, para que yo me viera obligado a hacer lo mismo con Alice. ¿Cuánto tiempo le tomara darse cuenta que no tiene sentido? ¿Cuánto tiempo me tomara a mí?