Capítulo 2

"Doctor almohada y cazador de videojuegos clandestinos"

La enfermería estaba en absoluto silencio, lo que era raro porque Luffy, a esa hora, siempre se encontraba ahí. En momentos como este, Law, disfruta de esa tranquilidad y paz; mientras bebía su café, sentado en su escritorio y leyendo un par de documentos para firmar. Pero esa actitud solo era una máscara porque, aunque no quería admitirlo, se había pasado la última media hora mirando el reloj y pensando si realmente el chico iba a venir. Mientras seguía divagando en sus pensamientos, alguien abrió a puerta muy fuerte para su gusto, pensando que solamente podría ser Luffy dirigió una mirada de disgusto hacia donde estaba la otra persona para gritarle, pero sus facciones se relajaron cuando vio de quién se trataba.

-¡Mugi!… Oh, profesor ¿A qué se debe el placer de recibirlo acá? –dijo Law.

-Law ¿Por qué le dijiste al de nariz larga que andaba perdido en el colegio? ¿Qué querés demostrar? Sí, se puede saber –dijo Zoro con un tono enojado.

-Ya, cálmate, no le dije nada a Usopp-ya, Nami-ya, ni a Mugiwara-ya, que pudiera dar indicios de nuestra amistad clandestina, si eso es lo que te preocupa Cazador-ya –Dijo Law en un tono que molestaba a Zoro.- Por otro lado si estás enojado porque se enteraron de que estabas perdido en el colegio eso es un problema tuyo, tarde o temprano se iban a enterar de tu problema con la orientación no solo en las calles, también adentro de los edificios.

-Primero ¿quiénes son esos?; segundo, no me perdí, tus indicaciones fueron confusas y tercero, no me digas cazador, no acá.

-¿Cómo que quienes son? Son tus alumnos ¿Acaso no tomaste asistencia? Por lo menos para ir recordando las caras –Miro hacia Zoro y este con la cabeza negó.- Me estoy empezando a preguntar si en verdad estás capacitado para ser un profesor –Hizo una breve pausa para dar un sorbo a su café y continuo.- En fin, ¿Cómo te fue en tu primera clase? Te tocaron unos excelentes alumnos, ¿no? Seguro hiciste muchos amigos con esa actitud altanera que tenés.

-No quiero que alguien con una actitud peor que la mía me diga algo como eso –Dijo Zoro, mientras se sentaba en la camilla que se encontraba atrás de Law.- Solo interactúe con unos pocos. Había un chico rubio con cejas en forma de espiral que parece que estaba enojado o no sé, y no pude evitar molestarlo.

-Y tenés el descaro de decir que mi actitud es peor que la tuya, ja. Espero que el director no se arrepienta de haberte contratado y se la agarre conmigo por informarte que el colegio necesitaba un profesor.

-¡Hey! No soy tan malo.

-Sí, es verdad, podrías ser peor, por ejemplo que termines tomando ventaja de tu posición y pongas tus manos en alguno de tus estudiantes; o un triángulo romántico, ¿tal vez?

-Law, yo sé lo mucho que te gusta molestarme, pero hoy… lo estás haciendo demás, como que… estás muy charlatán y hasta podría decir… que de muy buen humor, ¿paso algo para ese cambio de actitud? O ¿fue alguien? –dijo Zoro con una sonrisa, Law se dio vuelta y lo miró fijamente pero enseguida aparto la vista y volvió a darle la espalda.– Ooooooh, los papeles se invirtieron ahora.

-No hay nada idiota, te lo estas imaginando –hubo una breve pausa y continuo, aun dándole la espalda.- No respondiste del todo mi pregunta.

-¿Sobre la clase?, bueno, creo que me fue ¿normal?, supongo. Di mi clase y cuando termine me preguntaron cosas que no tenían que ver con lo que dije, por ejemplo, por mi color de pelo, aunque ya me lo veía venir, mi edad, si tenía pareja.

-Así que ya tenés admiradoras. No te voy a defender si te metes en un lío con algún estudiante, te aviso.

-Y bueno, cuando uno es perfecto no se puede esperar otra cosa. ¿Celoso?

-A veces quisiera que alguien te bajara ese ego que tenés. Me da asco el solo hecho de escucharte.

-Estoy bromeando –dijo Zoro mientras se reía.

Los dos hombres siguieron hablando por un rato más. La enfermería, que se encontraba en el primer piso del edificio, tenía una ventana al lado de la puerta, y a través de ella se podía escuchar las voces de los estudiantes indicando que la hora del almuerzo había comenzado. Hubo una breve pausa en la conversación, hasta que Law comenzó a hablar de nuevo.

-Cambiando de tema, ¿vas a participar en el torneo de este fin de semana? Si lo vas a hacer y necesitas asistencia médica avísame con tiempo.

-Si tengo planeado participar pero no lo voy a necesitar. Por favor, no saques estos temas acá en el colegio, no quiero que nadie se ente –cuando Zoro estaba a punto de terminar de hablar, un alumno, con una cicatriz bajo el ojo, entro abruptamente a la enfermería y comenzó a gritar.

-¡TORAOOOO~! Vine a hacerte compañía –dijo Luffy pero su cabeza giró de repente cuando noto la presencia de la otra persona-, ¿eh? ¿Zoro? ¿Qué estás haciendo en enfermería? ¿Estás lastimado?

Zoro identifico rápidamente a Luffy como uno de sus alumnos porque, llamaba mucho la atención que un estudiante llevara ese tipo de sombrero al colegio, sin hablar de la cicatriz debajo del ojo, que también era llamativo. Law, por otro lado, comenzó a gritarle.

-¡Hey, Mugiwara-ya!, ¡¿Cuantas veces te he dicho que toques la puerta antes de entrar?!

-Eem… no, estoy bien. ¿Me llamaste Zoro? ¿No me tendrías que llamar profesor? –dijo Zoro en un tono calmado y un poco sorprendido por el cambio rápido de actitud de Law.

-Cazador-ya, no te molestes, es inútil ese tipo de cosas con él.

-¿Eh? ¿Cazador? –dijo Luffy inclinando la cabeza al no entender el significado de ese nombre.

Law se dio cuenta de que la había cagado y sintió la mirada fulminante que venía de Zoro, pero decidió ignorarla y volvió a concentrarse en los papeles que había dejado en el escritorio; dejando a Zoro solo para que haga frente al problema que él provoco.

-Eeeh, Law y yo nos conocimos… a través de Internet en un foro de juegos y… mi nombre de usuario era Cazador95, con el tiempo nos hicimos amigos y me dice Cazador como señal de respeto por ganarle siempre en los… ¿videojuegos?, ¿no, Law? –fue la mejor excusa que la cabeza de Zoro pudo formar en tan poco tiempo.

-Sí, claro, es eso Mugiwara-ya –dijo Law sin mirar a ninguno de los dos.

-¡¿Enserio?! ¡¿Torao tiene otro amigo?! –dijo Luffy mirando sorprendido a Zoro; este otro no pudo evitar reírse por la pregunta y se sintió, a la vez, agradecido por el cambio de interés del chico.

-Son dos idiotas –dijo Law y esta vez sí se dio vuelta para ver a ambos en la cara.

-Hey, ¿cómo es tu nombre? –preguntó Zoro a Luffy, aun recuperándose de la risa.

-Me llamo Luffy. Yo también soy amigo de Torao, así que eso también nos haría amigos Zoro –dijo con una enorme sonrisa mientras se sentaba al lado de Zoro y ponía un brazo en su cuello.- Law es muy selectivo con las personas que lo rodean y a veces es muy tímido, por eso me hice su amigo. También, Bepo es su amigo, pero él no cuenta porque es más como su hermano.

Poco a poco Zoro se fue a acostumbrando a la desbordante confianza que Luffy demostraba mientras charlaban. Law no se unió del todo a su conversación, solo respondía lo básico y, más que nada, escuchaba a Luffy hablar del porqué él no se hizo muy amigo de sus amigos. Primero comenzó hablando de Usopp, al cual lo describió con una nariz larga y Zoro recordó quién era. Luffy le contó que una vez Law encontró a Usopp y su novia, Kaya, muy acaramelados en la enfermería, cosa que enojó demasiado a Law pero no dijo nada a ninguna autoridad del colegio, por eso Usopp no bromea mucho con él y Kaya no puede verlo a la cara sin ruborizarse. Después estaba Nami, la chica de pelo naranja, según Law no se sentía cómodo con una mujer cerca de él y Nami siempre lo chantajea con plata. Lo que Luffy no sabía es que Law se siente incómodo porque Nami puede ver las intenciones de las personas, y él tiene muchos secretos que no quiere que nadie sepa. Y por último estaba Sanji quién no compartía mucho interés en ser cercano al Dr del colegio, y el sentimiento era mutuo según Law, lo cual dejaba a Luffy confuso porque sentía que había otra cosa. Law por su parte dijo que preferiría no hablar de ese tema y viendo la cara molesta del hombre, Zoro decidió cambiar el tema.

-¿Y quién es esa persona? ¿Es mi alumno?

-Oh, Sanji es... ¡Ah, Torao!, tuviste que ver la clase de hoy –dijo Luffy riéndose.- Zoro y Sanji tuvieron una discusión muy divertida. Sanji le puso un apodo a Zoro y Zoro también hizo lo mismo. Se van a llevar muy bien entre ellos.

-Así que ese es su nombre… pero ¿Cejas y Yo?, ¿qué parte de nuestra discusión te hizo pensar que nos vamos a llevar bien?

-Es tu primer día y ya tuviste una discusión con Pierna Negra-ya –dijo y con una pequeña sonrisa; susurro-, este va a ser un año entretenido.

-¡Hey! En mi defensa él se lo buscó, no yo. ¿Y por qué ese apodo?

-Se podría decir que el chico se armó una reputación no muy buena en el colegio, y de los rumores salió su apodo que hace honor a su forma de pelear. Y son solo rumores porque sus peleas nunca fueron en el colegio, eso es todo lo que sé.

-Sanji es una buena persona y también es muy buen cocinero. ¡Tenés que probar su comida, es deliciosaaaaa~!

-Parece que estuvieran describiendo a dos personas diferentes –dijo Zoro, se levantó de la camilla y fue en dirección a la puerta.- Me tengo que ir. Law más tarde te llamo y te aviso; Luffy fue un gusto charlar con vos, espero nos llevemos bien.

Antes de que Luffy pudiera responder, Zoro ya había abandonado la enfermería, dejando a él y a Law solos. Hacía mucho tiempo que no tenían una charla a solas y tanto Luffy, como Law, habían estado esperando este momento; aunque el doctor no quiera admitirlo. Sonó la campana del colegio indicando que estaban comenzando las clases, pero a Luffy no le importo. Decidió sentarse en la silla que se encontraba al lado de Law y apoyo, en el escritorio, su mano derecha para sostener su cabeza. De esa manera se podían ver a la cara.

-Mugiwara-ya, tenés que ir a clases.

-No quiero, quiero quedarme a hablar. Además, las clases son aburridas.

-Bueno, pero no faltes tan seguido.

-¿eh?, ¿así de fácil? ¿Sin discutir? –dijo el chico con una cara sorprendida.

-Sé que intentar hacerte cambiar de opinión es inútil, hace mucho que nos conocemos Mugiwara-ya.

-Jajajajajajaja, es verdad. Tengo tantas cosas que contarte Torao, pero no sé por dónde empezar.

-Entonces, hablame primero de tus hermanos, siempre te gusta hablar de ellos. –dijo Law mientras entrecruzaba los brazos sobre su pecho. Las facciones de su cara eran diferentes que las de hace un rato, las comisuras de sus labios estaban elevadas ligeramente y tenía una mirada relajada; una mirada que aparte de Luffy, nadie más vio.

-¡Ah, cierto! Bueno, Ace sigue trabajando en el departamento de Bomberos, por lo tanto no tuvo mucho tiempo de estar conmigo. Y Sabo entre la universidad, su trabajo y su novia Koala, pudo lograr hacer un espacio para mí también. Fuimos a ver una película al cine, a un parque de diversiones y a una feria enorme que quedaba en el centro de la ciudad. –dijo Luffy con una enorme sonrisa.

-Parece que la pasaste bien.

-También, salí con mis amigos. Sanji nos invitó al restaurante de su padre a comer, su comida como siempre era la mejor. Fuimos a fiestas, a bares, a…

-¿Fueron a bares? Pero son menores de edad.

-¡Aaaah! Los chicos me dijeron que no te contara… bueno, no importa.

-No cambias nunca –dijo mientras suspiraba.

-Law dame tu número de celular

-¿Por qué?

-Porque en todas las vacaciones no supe nada de vos y no quiero pasar por eso otra vez, así de esta forma sino podemos estar cara a cara por lo menos vamos a poder escuchar la voz del otro, es la única solución –dijo a la vez que asentía la cabeza, demostrando que su idea era la mejor. Por otra parte, Law se quedó atónito, su cabeza no podía coordinar ni una simple oración coherente para responder. Luffy que todavía estaba esperando se acercó y paso una mano al frente de la cara del doctor.

-Hey, Law, me escuchas. Quiero el número de tu celular.

-¿Te das cuenta de nuestra posición?

-¿Qué tiene de malo donde estoy sentado? –dijo mirando a la silla en la que estaba sentado.

-No, no eso idiota. Me refiero a nuestra posición de alumno y doctor del colegio, no te puedo dar mi número y yo tampoco te lo puedo pedir.

-¿Aaah? Pero las posiciones no importan si somos amigos, ¿no?

Law suspiro y dijo: -Bueno, toma mi celular y anota tu número –A la vez que hablaba, sacó de su bolsillo su celular y se lo paso a Luffy. Mientras el chico intercambiaba el número emocionado, el doctor apoyo su brazo derecho en el escritorio y su brazo izquierdo sostenía su cabeza, la cual miraba en dirección a Luffy.

Conociendo lo obstinado que era Luffy, Law sabía perfectamente que discutir o hacerlo entrar en razón iba a ser una pérdida de tiempo. Ellos dos se conocieron hace un año, Law se había recibido de médico y había comenzado a trabajar en el colegio por un favor que debía a una persona, la cual tenía una relación con el director del colegio. Luffy, por su parte, acostumbrado de que en la enfermería nunca había nadie, se saltaba las clases para dormir ahí. Cuando Law llegó al lugar y se encontró con el chico durmiendo, decidió que era mejor no gritarle y despertarlo normalmente, solo para no empezar su primer día con alguien ya odiándolo. Se acercó para despertarlo pero Luffy dormido, lo agarro de los hombros, lo empujo dentro de la camilla y lo abrazó como si fuera una almohada. Normalmente acá sería la parte donde una persona siente su corazón latir al mirar la cara de la otra persona tan cerca, pero con Law las cosas no funcionan así, su paciencia llego al límite y gritó a todo pulmón en el oído de la otra persona para que se despertara. Ya libre de los brazos de la otra persona, se paró y comenzó a discutir con Luffy.

-Si no estás enfermo y solo venís a dormir, te pido por favor que te vayas –dijo Law en un tono enojado.

-¡No quiero, estás camas son cómodas y las clases son aburridas, yo me quedo! –dijo Luffy enojado y apretando los dientes.

-No me importa lo que quieras, soy el doctor del colegio y solo voy a permitir a los enfermos quedarse en la enfermería.

-¿Doctor? Pero sos joven y tenés tatuajes geniales. El anterior doctor era un viejo con anteojos.

-¿Y eso que tiene que ver? Soy un doctor me creas o no, ahora salí de la enfermería por favor, no lo voy a decir una tercera vez.

-Un doctor con tatuajes, geniaaal. Me llamo Luffy, ¿Cómo te llamas vos?

-¿Law?... Trafalgar D. Water Law –respondió confundido por el cambio de tema.

-Eeeeh, es muy largo y complicado. Mejor te llamo Torao.

El resto de la conversación se trató de Law intentando convencer a Luffy de que se vaya y que no le diga Torao, de esa forma aprendió que era imposible hacerlo cambiar de opinión. Con el tiempo Law se fue acostumbrando a la presencia de Luffy hasta el punto en que empezó a extrañar su presencia, y no se percató de ello hasta que pasaron las vacaciones. Pero, claro, esto Luffy jamás lo iba a saber, o ¿tal vez sí?


¡Holi! No sé si lo mencione antes acá pero esta es la primera vez que escribo un Fanfic, así que espero que les guste. Me encanta ponerle títulos graciosos a los capítulos (o por lo menos para mí son graciosos) porque así disfruto más leyéndolos :D
El próximo capítulo, prometo que va a ser más largo ya lo empece a escribir... y nada, eso es todo lo que tengo que decir, ¡Adiós!