Los personajes de Hybrid Child pertenecen a Shungiku Nakamura-sensei
Hasta aquí el final. Pero, publicare dos extras por que falta que aparezcan una par.
Gracias.
Familia...
-Kuroda... oí... Kuroda- sentí que me llamaban -¡LEVANTATE IDIOTA!
Abrí los ojos y lo primero que veo es verde, los ojos verdes de Tsukishima. -Buenos días- me volteo a ver el reloj y aun era muy temprano -¿Que pasa? ¿El bebé esta bien?- me sentí un poco alarmado tocando el abultado vientre de Tsukishima.
Hace casi dos años que iniciamos una relación más seria y comenzamos a vivir juntos, yo trabajaba mientras Tsukishima continuaba sus estudios. Y hace unos meses descubrimos que íbamos a ser padres.
-Yo estoy bien, pero hoy vuelven Yuzu y Seya de su viaje y prometimos ir a verlos al aeropuerto. ¿Lo olvidas?
Oh, si, Seya y el amigo de Tsukishima: Yuzu, habían comenzado a salir no mucho tiempo después de nosotros empezáramos, aunque me sorprendió que el padre de Yuzu no intentará matar a Seya durante la boda, creo que corrió con mucha suerte.
Nos levantamos, arreglamos, yo por supuesto ayude a Tsukishima a vestirse; ya que estaba en las últimas semanas de su embarazo el bebé podría venir en cualquier momento y a él ya se le hacia muy difícil realizar ciertas actividades, y nos encaminamos al aeropuerto.
.
.
.
-¡Tsukishima-sempai, Kuroda-san!- escuchamos la voz de Yuzu viniendo desde la entrada del aeropuerto y a Seya siguiéndolo desde atrás.
-Parece que se les adelanto un poco el vuelo- dije al verlos con su equipaje ya en mano.
-Si- contestó Seya -¿Que tal ustedes? Espero no hayan tenido problemas con venir hasta aquí.
-No, ninguno.
Luego de recogerlos, fuimos primero comer algo ya que a Tsukishima tuvo un antojó. Si hay algo que sé, es que no debo discutir con el en estas últimas semanas, su humor a sido mas cambiante que nunca.
-Y también quiero un pastel de fresa y tarta de chocolate y...- así se la paso frente a la camarera que anotaba todo y veía sorprendida por tal cantidad de alimentos, y nosotros sin decir nada.
Luego de traer nuestra orden nos dispusimos a comer.
-¿Cuando creen que nazca el niño?
-Seya, ni siquiera sabemos si es niño- dijo Tsukishima entre bocados
-Cierto, dijiste que seria una sorpresa no?
-...
-¿Tsukishima?- pregunte al verlo dejar caer la cuchara.
-K-Kuroda
-¿Que pasa?
-Creo que se me rompió la fuente.
-¡¿Que?! ¡¿Ahora?!- alterado, me pare de golpe. Justo ahora en la mañana estaba bien.
Mientras yo estaba paralizado Seya ayudo a Tsukishima a pararse -Hay que llevarlo al hospital.
-¡No te quedes ahí parado, muévete!- el grito de Tsukishima me saco de mi letargo.
Conduje lo mas rápido que pude al hospital, aunque las constantes quejas de Tsukishima me ponían mas nervioso de lo que ya estaba, llegamos a tiempo.
Tuvo un parto normal. Resulto ser una niña, una hermosa niña con algunos cabellos negros casi azulado y cuando abrió los ojos eran de color verde como los de Tsukishima. Por alguna razón me dio la impresión de que debieron ser negros pero si se lo digo a Tsukishima seguro se molestara por criticar a nuestra hija recién nacida.
Me encontré con Seya y Yuzu luego de salir de la sala de parto, Tsukishima ahora estaba en otra habitación descansando pero la mano no deja de dolerme de tanto que la apretó y me gritaba durante el parto.
-¿Estas bien?- me preguntó Seya.
-Si, algo adolorido- dije sobándome la mano.
-¿Y el bebé, Kuroda-san?
-Están bien, resultó ser una niña
-Enserio!
Los tres entramos en la habitación donde estaba Tsukishima descansando. Hasta que despertó pudieron traernos a la niña. Era tan pequeña que me daba algo de miedo cargarla.
-¿Como se llamará sempai?
Ah, cierto como queríamos que fuera una sorpresa no habíamos decidió que nombre darle.
-Pues, yo ya había pensado en uno.
-¿Si, cual?- pregunté.
-Tsubaki
-¿Tsubaki? ¿Porque?
-No lo se, solo creí que seria un buen nombre.
Tsubaki, se me hacia familiar pero no recordaba de donde aunque me gusta como suena -Me parece bien, Tsubaki.
.
.
.
.
.
-Y así fue como tu mamá y yo nos conocimos y te tuvimos a ti- terminé de relatar a mi hija Tsubaki ya con 6 años
-Eso es difícil de creer- contestó.
Ambos estábamos en la sala de nuestra casa mientras ella escribía en su cuaderno para una tarea de la escuela.
-¿Por que?
-Dijiste que algunas cosas no las recuerdas, como la primera vez que conociste a mamá.
-Fue de casualidad.
-Y cuando se pelearon no recuerdas como se reconciliaron- afirmó.
-Todo fue muy rápido.
-No, no es eso.
-¿Entonces?
-Papá esta muy viejo- se cruzo de brazos sonriente por su afirmación.
Sentí un tic en mi ojo. A veces creo que cuando sonríe de esa manera es para picarme el orgullo -Pero...- deje mis pensamientos al escucharla -De no ser por eso... nosotros tres no estaríamos juntos ¿No?
-Si- A veces me sorprende su madurez al hablar. Acaricie sus cabellos perfectamente peinados en una coleta alta. Ella se rió alegre y me vio con esos ojos tan parecidos a su madre.
Cuando veo los ojos de mi hija puedo ver la prueba del gran amor que siempre siento por Tsukishima. Es verdad que algunos recuerdos los tengo un poco borrosos, lo último que viene a la memoria es el rostro de mi hija ya mayor y algo parecida a mi.
-Ya volví- se anuncia mi esposo al entrar.
-¡Mamá!- Tsubaki se paro corriendo a abrazar a su madre.
Pero, a pesar en que las circunstancias en que nos conocimos fueron algo confusos, no podía amar a alguien más que no fuera Tsukishima.
-Y esto, espero que ya haya terminado su tarea jovencita si no, no iremos a la feria.
-¡Si, si terminé mamá!
-Ya veo esa es mi niña. Vamos Kuroda.
-Si, si, espérenme.
Con él me siento completo, como si la otra parte de mi corazón hubiera regresado.
-¡Papá, date prisa!
Y no podría estar más que satisfecho por el resultado.
