La sirena varada
Esta es mi primera historia asi que espero que les guste ^^
Capitulo dos, La isla Külu.
El olor húmedo y salado del mar golpeo el rostro de los jóvenes, la luz del sol los cejo por unos momentos, pues en aquel lugar los colores parecían más vivos que en magnolia, el sol más fuerte, y el olor del mar más notorio, y no era de extrañar pues en aquella isla estaban en pleno verano, por lo que se podía notar en el ambiente la pegajosidad del calor, aunque todo debía ser reconocido era un lugar precioso, la arena blanca contrastaba con las aguas cristalinas y turquesas que daban ganas de sumergirse, las casas de aquella isla eran todas blancas con los tejados de colores rojos, todas iguales, algunas un poco más altas y otras más bajas pero la misma forma, casi podían asegurar que tendrían por dentro la misma distribución. Aunque cada casa era igual tenían un sello distintivo y eran sus jardines, grandes jardines repletos de flores de todos los colores incluso algunas casas tenían plantas enredaderas enganchadas a las fachadas que les daba un toque único y especial.
El grupo de magos a pesar de que deseaba investigar aquel nuevo lugar sabían que no podían pues tenían una misión, así que todos miraron a Juvia, Natsu fue el primero en hablar.
-¿A quién debemos buscar?- pregunto acercándose para ver el papel, Juvia saco el papel de la misión para poder mirarlo y busco e nombre.
-Mmm- murmuro mientras leía con rapidez la misión – Aquí esta, Viviana- comento la mujer de agua, no se daban apellidos, ni había foto, solo se decía que la mujer tenía un brazo mecánico, la chica de cabello azul elevo el rostro y busco entre la multitud.
El primero en darse cuenta fue Gajeel que estaba junto a Levy, no había alejado su mirada de ella mas para eso, pues debía reconocer que aquel cambio de vestimenta le llamaba la atención, y Levy hacia todo lo contrario un gran esfuerzo por no mirarlo.
-¿Dónde?- dijo la muchacha que sentía la mirada del dragón de hierro sobre ella, aquello la incomodo pero trato de tranquilizarse, pronto encontró a la tal Viviana, y se quedo sorprendida, y para no estarlo, era una mujer mucha más alta que Gajeel, y casi hacia dos como él, una mujer musculosa de aspecto feroz que parecía ser capar de aplastar una sandia con una sola mano, desde tan lejos no se podía distinguir su rostro, pero si su brazo izquierdo que era metálico.
Las chicas se miraron y luego miraron a los chicos, hasta que finalmente fue Grey quien dijo- venga vamos- y así todo el grupo fue hacia aquella enorme mujer, que una vez delante de ella se notaba que era mucho más grande de lo que parecía, su cabello atado en una coleta alta parecía un poco seco y mal cuidado, su rostro de fracciones serias y duras era un poco cuadrado y tenía una cicatriz desde la oreja derecha hasta el labio inferior izquierdo, lo que le daba un aspecto más feroz, esta al verlos se fijo en el sello.
-¿Sois esos magos?- dijo con cierto desagrado, luego suspiro- supongo que no había nada mejor, subir al barco, os llevare a la isla y os contare la historia- gruño sin darles tiempo a hablar, el grupo sorprendido obedeció, incluso Natsu, que en aquel momento temía mas a la mujer que al barco.
Una vez en el barco, entraron en el camarina de Viviana que era la capitana del barco, esta tomo asiento tras el escritorio, y los magos se pusieron alrededor del.
-Desde hace unos meses todos los barcos comerciantes o turísticos que se acercaban a la isla de Külu volvían completamente vacios o no volvían, pocas eran las noticias de la isla, hasta hace unos tres días llego un marinero autóctono de la isla, completamente asustado, no contaba más que locuras- comento la mujer hacia una pausa- decía que una sirena había hecho todo aquello, que había devorado a sus compañeros.
-¿Podemos hablar con el hombre?- dijo Lucy mirando a la mujer con cierta seriedad.
-Me temo que no, murió a los pocos minutos, yo he estado en esa isla, mi esposo es de allí y cree lo que dice, no corrijo lo que decía ese pobre hombre, según él hay una terrible maldición, no se mucho al respecto deberéis averiguarlo vosotros mismos, si fuera por mí no os contrataría, solo lo hago por él, así que os dejare en la isla, y quiero el cadáver de esa sirena o la cosa que sea, si no me veré obligada a no daros la recompensa- dijo la mujer con un tono serio.
A las muchachas no les gustaba para nada el tener que matar aquel ser, por otra parte estaba Natsu y Gajeel que estaban demasiados mareados para prestar atención, y por otra estaba Gray sin camiseta y mirando a la mujer sin decir nada, aun así no contestaron a aquello, solo se dedicaron a ir a la habitación que compartían los 6 ya que el viaje duraría por lo menos un día si la mar estaba tranquila. ¿Centenares de dudas pasaban por la mente del grupo? ¿Que era aquello que atacaba la isla? ¿Qué sería el motivo? Una vez en el camarote, un silencio sepucral se adueño de todos.
-Creo que deberíamos dividirnos el trabajo- dijo por fin Gray que estaba sentado junto a un Gajeel y Natsu agonizantes.
-Si tienes razón- dijo Juvia sin mirarlo, camino hacia una pequeña mesa y se apoyo- bien Natsu y Gray irán a ver el lugar del crimen, Levy y Lucy se quedaran mirando libros estoy segura que habrá algo y Gajeel y yo iremos al segundo lugar- comento , aunque más viene era una orden.
El camino se hizo largo más que nada porque las pocas charlas que habían eran tensas, el habiente era un poco incomodo, pero pronto se pudo ver la isla a lo lejos, realmente era un lugar precioso, y muy exótico, se podía ver a lo lejos una mata de palmeras rojas con pequeños frutos azules, aquello les llamo la atención. Tras unos 15 minutos después ya estaban en tierra firme y casi milagrosamente Natsu y Gajeel parecían encontrarse mejor, así bien caminaron hacia la aldea donde fueron recibidos por el jefe de la tribu.
-Bienvenido seáis a nuestra isla, me sorprende que venga con compañía maga de agua, pero estamos sumamente agradecidos por haber aceptado nuestra petición- dijo el hombre con una sonrisa que remarcaba las arrugas de su rostro, el líder de aquella tribu era un hombre mayor, aunque alto y robusto, cosa que parecía algo extraña,- Mi nombre es Mhiok tercero, y si me acompañáis os enseñare donde podéis quedaros.
Así pues Mhiok los guio hacia una casa, que no era ni muy grande ni muy pequeña, sus paredes eran blancas y su tejado rojo , aun así las flores que tenia por las paredes y techo de alegres colores la hacía ver especial y acogedora, el interior era aun más acogedor que el exterior, al entrar por la puerta había un gran salón con unos sofás delante de una chimenea, a mano derecha de la puerta principal e izquierda de la chimenea había un enorme cuarto que era el comedor, el cual tenía una mesa redonda de madera y cristal y tras esta una cocina abastecida de alimentos, y un pequeño cuarto donde lavar la ropa, por otra parte el salón estaba lleno de puertas de colores que eran las distintas habitaciones, el hombre fue enseñándolas una por una, anquen todas eran iguales, blancas con una cama de matrimonio al centro, un enorme ventanal que llevaba a la playa la mayoría con su pequeña terraza, delante de la cama un pequeño baúl y delante de este un armario marón, y junto al armario una pequeña puerta que era el baño con un váter, un lavamanos y una bañera, no era muy grande pero si modesta y eso les encantaba.
-Se que no es gran cosa pero podéis sentiros como en casa- dijo el hombre sonriendo con amabilidad.
-oh es perfecta señor, se lo agradecemos mucho- dijo Levy con una enorme sonrisa.
-Nos podría contar más sobre lo que ocurre aquí?- dijo Lucy dejando la bolsa en el suelo.
-Veréis, hay una antigua leyenda en la isla, esta isla era conocida por convivir con sirenas, las cuales ayudaban a los marineros a pescar y a obtener perlas y a cambio los marineros protegían su amada isla, pero un día estas atacaron la isla, no sabemos muy bien pero esto debe parar, no podemos salir fuera de aquí- dijo el hombre mirando el mar.
Todos se quedaron en silencio, de repente Gajeel hablo- bien entonces deberíamos obtener información e ir al lugar donde se encontraron los cuerpos.
Todos asintieron- bien Levy y Lucy ir a la biblioteca, Gray y Natsu al primer sitio y Gajeel y yo iremos al segundo- recordó Juvia.
El líder de la tribu les indico el camino antes de irse, y una vez solos se dispusieron a dejar las cosas en sus respectivas habitaciones para luego irse a investigar.
Así cada pareja se marcho a hacer sus investigaciones, sin darse cuenta que alguien desde las sombras los espiaba y ya tenía planes para ellos.
