Mica: ¡Hola gente! Solo quería decirles que en el próximo capítulo ya aparecerán los otros Matsuno ^_^

PD: ME siguen quedando muy cortos TT-TT


-Y, en resumen, eso fue lo que paso- Hiro jugo con el vaso de manera distraída.

-Vaya…triste historia- murmuro Kise. –Esos cinco sí que deben ser unos idiotas-

-Siempre lo fueron, así que no me sorprende- gruño Hiroko.

-¿Y cómo le va yendo?- pregunto el rubio mientras apoya sus brazos en la mesa.

-Bastante bien hasta ahora- miraron a Kara, quien hablaba animadamente con uno de los empleados del lugar, aprovechando que o había mucha gente que atender. –Hay momentos en los que esta triste pero es parte del proceso-

-En serio, ¿Quién con medio cerebro quería dañar a ese pequeño ángel?- Kise se veía enfadado pero lo disimulaba muy bien.

-No lo sabemos- ella se encogió de hombros, para después mirarlo con el ceño fruncido. –Ahora, Kise-kun, ¿Qué es eso de pequeño ángel?- enarco una ceja.

-¿Qué te puedo decir? No pudo mentir- él sonrío con malicia. –Además, no es mi culpa que tu tengas un imán para los chicos tiernos- esquivo como si nada la servilleta hecha un bollo. –Me encanta conocerte, no sabes cuánto te adoro Hiroko-chan~-

-A veces te odio…- suspiro ella.

-Me siento alagado~- rio divertido ante la mueca de la chica. –Pero, volviendo al tema: si necesitan algo o si puedo ayudar a que ese niño se sienta completamente bien, solo avísenme- los hermanos abrieron la boca para decir algo pero…

-En realidad…puedes ayudarme con algo- no sabían en que momento Kara se les había acercado.

-¿Y qué puedo hacer, pequeño?- Kise enarco una ceja pero tenía una ligera sonrisa en su rostro.

-Yo…me dijeron que este lugar tiene un puesto bacante para mesero y me gustaría…Ammm…- Kara metió las manos en los bolsillos de su pantalón, inseguro de como terminar la frase.

-Claro que puedes trabajar aquí, si eso te hace sentir mejor- los ojos de Kara brillaron, mientras una gran sonrisa iluminaba su rostro. –Además…- Kise se levantó. –…no puedo decirle que no a una cara tan tierna- Kara rio, sintiendo unas manos agarrarlo por las mejillas y una nariz ajena frotarse contra la suya.

-Nii-san…- los hermanos lo miraban con ligeras sonrisas. –¿Estás seguro que quieres trabajar aquí?-

-¡Claro que sí!- asintió con entusiasmo. –Quiero ayudarlos en la casa y en todo lo que pueda…¡Daré mi mejor esfuerzo, lo prometo!-

-Lo sabemos- sonrío Hiro. –Ahora vamos a casa, dentro de poco empezara la hora de abrir la tienda-

-Ni me lo digas…- ella hizo una mueca, viendo re reojo el reloj que marcaba las 14:30.

-¡Ho no!- Kara salió corriendo del lugar. –¡Lo siento chicos, me tengo que ir!- los hermanos se miraron entre ellos, confundidos.

-Vayan con él, luego les mando un mensaje con sus horarios- les sonrío Kise, viendo como ellos asentían y seguían al chico rápidamente.

-¡Espéranos, Kara Nii-san!- lograron alcanzarlo, deteniéndose a los pocos minutos cuando llegaron a un campo de béisbol. –¿Qué hacemos aquí?- Hiroko enarco una ceja, totalmente curiosa.

-Yo…bueno…- el chico desvió la vista. –Jyushimatsu conoció a unos chicos que le gustaban el béisbol tanto como a él y hace unos días lo invitaron a jugar…así que…me pidió que viniera a verlo y…yo se lo prometí…-

-No se diga más- ambos negaron con la cabeza, caminando hasta las gradas y sentamos en la parte más alta. –Esto será emocionante…nunca vi un juego de béisbol-

-¿En serio?- Kara sonrío. –Pues, solo diré, que no tendrán oportunidad contra my little Jyushimatsu- hincho el pecho con orgullo. El juego transcurrió con tranquilidad, el lugar lleno de los gritos de quienes lo miraban con emoción. –¡Vamos Jyushimatsu!- alentó, faltaba poco para terminar el juego. Hiroko lo miro de reojo, sonriendo al ver la alegría pintada en el rostro del chico. Se levantó, respiro profundo y…

-¡Adelante Jyushimatsu, tu puedes!- Kara rio y entre ambos gritaron, abrazándose cuando el equipo en el que estaba el Matsuno gano.

-Eso fue divertido- rio Hiroko caminando junto a los mayores.

-¿Quieres hablar con él?- pregunto Hiro al ver que Kara se detenía y veía a su hermano, quien festejaba junto al equipo entre risas y gritos.

-N-No…yo…- Kara se mordió la lengua, sus dedos pasando con nerviosismo entre su cabello. –Quiero esperar un poco más…aun no…no me siento del todo preparado para hablar con alguno de ellos-

-No te preocupes, te entendemos- sonrío ella.

-Nosotros te apoyaremos en todo lo que quieras- asintió Hiro.

-Gracias my friends- Kara se sintió totalmente feliz. –Ahora vamos a casa, my dear Pikachu me está esperando-

-Suertudos…- gruño ella. –Me tengo que ir, tengo que abrir la tienda que ya son las cuatro y media- salió corriendo rápidamente, perdiéndose entre la gente.

-Creo que solo somos tú y yo, Kara- empezaron nuevamente la caminata.

-Creo que sí- se quedó unos minutos en silencio. –¿Vamos a molestar a Chibita?- pregunto de la nada.

-Claro, no creo que se enoje…mucho- ambos se sonrieron mutuamente, pensando en cómo despertar al más bajo de su siesta.