Mica: ¡Hola gente! He vuelto y les quiero decir que, ¡faltan poco capítulos para el final! Espero q les guste del capítulo de hoy, los quiero y ¡adiós! ^_^


-Agh…- Choro gimió, abriendo lentamente los ojos pero cerrándolos cuando una luz lo segó por un momento. –¿D-Dónde estoy?-

-En mi casa, tonto~- un rostro sonriente cubrió sus ojos de la luz.

-¿Hi-Hiroko?- ella rio, ayudándolo a sentarse lentamente. –Me duele todo…-

-Es normal, recibiste una buena paliza de parte de esos tontos- se sentó a su lado. –Por suerte pasábamos por ahí y escuchamos el ruido porque si no, estarías peor-

-Gracias- dejo escapar un suspiro. –¿Qué hora es?-

-Creo que…once y pico- ella se encogió de hombros.

-¡¿De la mañana?!- se alarmo al ver que asentía. –¡Maldición! Mis hermanos van a matarme-

-No te preocupes- Hiroko sonrió. –Ocupe tu teléfono para avisarles que tenías una junta del club de fans de Nya-chan y que no volverías hasta mucho después-

-Little girl, ¿has visto mi uniforme? No recuerdo donde esta y tengo que estar haya antes de las doce- Kara entro a la sala, demasiado concentrado en buscar su ropa.

-Nii-san…- rio ella, negando lentamente con la cabeza. –Lo dejaste dentro del armario de Onii-chan porque en el tuyo no entraba-

-¡Cierto!- rio Kara. –¡Thanks sister!-

-¿Ka…Karamatsu?- Choro no lo podía creer, frente a sus ojos, parado y mirándolo fijamente estaba su hermano desaparecido, aquel que habían estado buscando día tras día. –¡Karamatsu!- ignorando por completo el dolor de su maltratado cuerpo, se lanzó hacia él. Kara reacciono, avanzando y apretando a su hermano contra su cuerpo, sintiendo que temblaba y se aferraba con fuerza.

-Tranquilo brother…todo está bien…- pronto, se encontraban en el piso sin soltarse, los sollozos de Choro rompiendo el silencio.

-¡Lo siento, lo siento muchísimo! Nunca fue en serio lo que dijimos, lo juro- Choro sollozo. –N-Nunca quisimos que te fueras de nuestras vidas sin decir nada…nunca fue nuestra intención lastimarte- se separó, acariciando las mejillas de su hermano con dulzura. Se rio ligeramente, era real, no era un sueño. Beso la frente de Kara, quien ya tenía lágrimas corriendo por sus mejillas. –S-Sé…Sé que no merecemos tu perdón u otra oportunidad…s-solo te lo suplico…¡no te vayas así!- junto sus frentes. –No te vayas otra vez…por favor-

-E-Esta bien- Kara sonrío con nerviosismo. –He-ermano, yo…no creo estar listo para…-

-No me importa- le corto rápidamente, el ceño fruncido con determinación. –Sé que no volverás ahora a casa pero seguiremos en contacto…¿verdad?-

-¡Por supuesto que sí!- sonrío ligeramente. –No me gusta abandonar a un Karamatsu boy-

-Y estoy feliz de ser uno- ambos rieron. –Me gusta lo que hiciste con tu cabello- lo despeino entre risas.

-Gracias- se quedaron sentados ahí, en silencio, sin saber en qué momento se habían quedado solo en la sala. –¿Cómo…están los demás?- se atrevió a preguntar.

-No muy bien- estiro las piernas, haciendo una mueca cuando el dolor volvió de golpe a su cuerpo. –Osomatsu está más protector y vigilante con todos; Jyushimatsu sigue siendo enérgico pero siempre va al techo con tu guitarra a cierta hora y canta en voz baja; Ichimatsu está más retraído que antes y no ha salido nada más que cuando hacen un aviso de ti; en cuanto a Todomatsu ya no sale tan seguido pero siempre está atento a un aviso-

-¿Aviso?- enarco una ceja. –¿Qué aviso?-

-¿No lo viste?- agarro su teléfono, buscando algo rápidamente y mostrándoselo a su hermano: era una anuncio con las palabras "¿Me viste? Si lo hiciste, solo llama al número por favor" y tenía una foto a color suya con una gran sonrisa. –Totty y Jyushi se unieron para hacerlo, usaron la foto tuya de nuestra última navidad-

-Lo siento…tire mi celular por una ventana- sonrío con nerviosismo. –He estado algo…desconectado desde que me fui de casa-

-Lo sé- se quedaron en silencio un momento. –Sé que no estás listo para volver a casa pero…¿puedes hablar con Jyushi y Totty? Han estado muy deprimidos-

-Me encantaría hablar con ellos- sonrío enormemente. –Quizás, dentro de unos días, podamos juntarnos todos-

-Ya lo creo- se sonrieron mutuamente.

-¡Ho cielos!- Kara se levantó de golpe al ver su reloj de muñeca. –¡Llegare tarde!- se revolvió sus cabellos con fuerza.

-¡No te preocupes Kara!- Hiroko salió de su habitación, vistiendo un pantalón negro, zapatillas del mismo color en sus manos y una remera manga corta de color verde claro. –Yo iré hoy, ya le he avisado a Kise-kun y dijo que no habría problema- se sentó en la entrada, poniéndose el calzado y parándose de un salto a terminar.

-Pero little girl…eso no es necesario- se le acerco. –Es mi trabajo, yo comprometí con Kise y…-

-¡Ho cállate!- ella le sonrío enormemente, agarrando su cartera y poniéndose de manera cruzada. –Yo encargare, me he levantado con muchos ánimos- reviso rápidamente sus cosas. –También encargare de la tienda hoy-

-¿Estas segura, Hiroko?- Hiro se acercó, mirándola de brazos cruzados. –Puedo hacerme cargo si quieres-

-Nop, hoy es mi turno- abrió la puerta, dándoles una última y gran sonrisa. –¡Nos vemos en la noche Kara y Onii-chan! ¡Cuídate Matsuno-san!- salió y cerró la puerta.

-¿Ella está bien?- pregunto lentamente Choro.

-No lo sé- Kara hizo una mueca. –Me preocupa su forma de actuar-

-No te preocupes…- Hiro apoyo su mano en su hombro, sonriéndole ligeramente. –Hiroko solo necesita distraer su mente y luego volverá a la normalidad-

-Si tú lo dices- suspiro ligeramente. –Entonces brother…¿Cuándo veremos a los demás?-

-Podemos almorzar juntos- sonrío Choro.

-Diviértete Kara, yo iré a visitar a Chibita- Hiro les guiño un ojo. –Nos vemos más tarde y recuerda…-

-¡No llegare tarde!- sonrío enormemente Kara.

-¿Y…?- el mayor enarco una ceja.

-¡Y no olvidare mi llave otra vez!- rio Kara algo avergonzado.

-Buen chico- le revolvió el cabello. –Adiós a ambos y pásenla bien- salió por la puerta y la cerro tras de sí.

-Te has…adaptado bastante bien- el Matsuno vestido de verde se removió en su lugar, algo incómodo.

-Sip- asintió con una sonrisa. –Vámonos brother, encontremos un lindo lugar para comer con mis queridos Jyushi y Totty-

-Está bien- lo siguió a paso lento, sonriendo en todo momento. Tenia a su hermano a su lado y no lo dejaría escapar esta vez.