Mica: ¡FALTA POCO PARA EL ULTIMO CAPITULO! XD ^_^


-Cuando me dijiste que reemplazarías a ese dulce ángel, no pensé que lo harías por todo el mes Hiroko-chan~- Kise suspiro con cansancio al no recibir respuesta. –Quizás…aproveche que tu estas trabajando para salir con tu hermano o con Kara, aun no me decido totalmente- bufo ligeramente. –Hiroko, no tiene gracia molestarte si tu no me contestas- gruño interponiéndose en su camino cuando quiso salir de la cocina.

-Estoy algo ocupada para pelear contigo, Kise-kun- lo esquivo rápidamente, agarrando la bandeja dejada en una mesa.

-¡Alto ahí, niña!- se interpuso en su camino, sacándole un bufido a la menor. –¿Qué clase de actitud es esta? No has tomado tu descanso en ningún momento desde que trabajas aquí, además…- con los ojos entrecerrados, se lamio el pulgar y lo paso con algo de fuerza por debajo de los ojos de la chica. –¿Esto es maquillaje?-

-Soy una chica, ¿Qué más esperabas?- rodo los ojos.

-¡Pero tú lo odias! Siempre dijiste que era una pérdida de tiempo- se cruzó de brazos. –¡¿Y esas son ojeras?!-

-¡No grites, tonto!- saco algo de su bolsillo, poniéndoselo y ocultando las marcas bajo sus ojos.

-¡¿Cuánta de esta porquería tienes en la cara?!- gruño arrebatándole el objeto.

-¡¿Eso importa?!- respiro profundo, dejando escapar un suspiro.

-Por lo menos usa un corrector de ojeras, esta cosa se quita con facilidad- gruño molesto, poniendo el maquillaje en su bolsillo.

-No puedo…- hizo un puchero. –Onii-chan lo escondió y no le he encontrado…- suspiro y lo miro de frente. –Escucha, hablaremos después. Aún tengo trabajo que hacer y…- alguien la abrazo, interrumpiéndola.

-¡Hello, little girl!- Kara le sonreía dulcemente.

-Hola hermanita- Hiro la despeino, sonriéndole con diversión.

-Chicos…¿Qué hacen aquí?- pregunto sorprendida.

-Venimos a verte, my Karamatsu Girl- Kara sonrío enormemente, se veía mucho más feliz que hace unos meses.

-Comeremos algo, ¿nos acompañas?- pregunto Hiro con tranquilidad.

-Yo…- otra vez, unos brazos la rodearon con fuerza y la levantaron. Un ligero grito salió de su boca, llevando sus manos a los hombros ajenos.

-¡Hola~!- le saludo con entusiasmo un rostro muy conocido y con una enorme sonrisa.

-J-Jyushi…Jyushimatsu-san…- murmuro lentamente. Sus pies tocaron el suelo pero el chico no la soltó. –¿P-Por qué…?-

-¡Hiroko-chan cuido de Nii-san, así que ahora es mi amiga!- rio separándose un poco de ella, para después volver a abrasarla. Kise enarco una ceja, viendo como Hiroko enterraba su rostro en la tela amarilla y se aferraba a él. Puede notar perfectamente que sus manos tiemblan.

-Hiroko, es bueno verte- Choro se le acerca con una gran sonrisa, su hermano Totty siguiéndole pero con los ojos pegados a su teléfono.

-Choromatsu…- sonrío ligeramente, separándose del chico vestido de amarillo. –No te he visto en un tiempo, ya no apareciste por Info-Chan…- se cruzó de brazos, mirándolo con diversión. –Espero que no estés comprando en otro lugar…sé dónde vives-

-No me atrevería a remplazar a Info-Chan- rio, negando rápidamente.

-Eso espero- asintió, agarrando la bandeja olvidada a su lado. Totty la miro, acercándose y escaneándole con los ojos. –¿He?-

-Gracias por cuidar a mi tonto hermano, Hiroko- sonrío con dulzura. Agarro su mano, dándole un ligero apretón. –En serio, nos hubiéramos vuelto locos sin él-

-N-No es problema- rio con nerviosismo.

-Entonces…¿nos acompañaras a comer, my sister?- pregunto Kara con una gran sonrisa.

-Este…no sé…t-tengo mucho trabajo y…hay mucha gente que está entrando…y…- hizo una mueca al ver que la sonrisa del chico se borraba lentamente. –Nii-san, yo…- un nudo se formó en su garganta al llamarlo así. Abrió la boca para decir otra cosa pero un brazo apareció de la nada, rodeándole los hombros.

-No se preocupen mi amigos, ella estará con ustedes en un momento- Kise les sonrío, guiñándole un ojo. –Solo se las robare unos segundos y ya se las devuelvo- la arrastro sin dejarla oponerse, dirigiéndose directamente a la oficina del lugar. –Muy bien niña, ultima oportunidad: ¿Qué pasa por tu cabeza?-

-Creo que sé que es lo que pasa- Hiro entro, cerrando la puerta tras ella y apoyando su espalda contra ella, cruzándose de brazos.

-Es solo que…- ella se sentó, frotándose los brazos con nerviosismo. –Nii-san ya estuvo en el hospital otras veces, siempre heridos por ellos…pero esta vez…fue mucho peor- hizo un mueca. –Él no quería comer…no quería salir…por un momento, pensé que no saldría adelante…que tan solo seguiría hundiéndose en su poso de tristeza- desvió la mirada. –Pero ellos aparecieron…disculpándose a los gritos…suplicando su perdón y atención…se veían muy arrepentidos- trago con fuerza. –¿Y si es todo un juego? ¿Y si tan solo se disculpan por qué piensan que es lo correcto? ¿Y si lo vuelven a decepcionas y esta vez…y esta vez no podemos ayudarlo a salir adelante?- las lágrimas corrían por sus mejillas. Ella se las seco rápidamente con su pañuelo oculto en su bolsillo, sacándose en el proceso el maquillaje.

-Hiroko…- Hiro se le acerco, agachándose frente a ella y acariciándole la mejilla con cariño, sonriéndole ligeramente cuando logro que lo mirara. –Kara es un adulto, sabe lo que hace-

-Y-Ya lo sé pero…¡pero él es de la familia también!- se apartó del mayor. –Hace años que lo es…Nii-san siempre está para nosotros y nosotros para él-

-Es cierto- asintió con tranquilidad. –Lo ayudamos en todo lo que podemos, incluso cuando él se niega a dejarnos- rieron ligeramente.

-Pero…¿y si hago algo malo…o digo algo que no tengo que decir?- se froto la manos con fuerza. –¿Y si arruino su única oportunidad de que sus hermanos lo amen de verdad? ¿Y si…?-

-Detente, niña- Kise le tapó la boca rápidamente. –No tienes que pensar en eso…solo tienes que relajarte y disfrutar de tu vida- le sonrío enormemente.

-Creo…que tienes razón- suspiro levemente. –¿Ellos saben que yo…?-

-¿Qué lo llamas hermano?- Hiro enarco una ceja, sonriendo con diversión. –Sip, lo saben…y déjame decirte que no les molesta ni un poco- ella asintió, murmurando algo entre dientes. –Hiroko Hayashi…- ella lo miro fijamente. –…quiero que comas con nosotros, que vuelvas a casa y duermas unas cuantas horas, de la tienda me encargare yo de ahora en adelante por unos cuantos días-

-¡NO!- se sobresaltó. –T-Te prometo que dormiré todo el fin de semana pero déjame completar la semana de trabajo…por favor- lo miro con ojos suplicantes.

-Está bien- no estaba del todo convencido. Suspiro y busco en su bolsillo. Agarro las manos de su hermana entre las suyas, depositando algo en su palma. –Lávate la cara y ponte esto, ya pareces un zombi con esa cara- le revolvió el cabello. –Te espero con los demás- salió del lugar.

-Eres una niña muy tonta, ¿sabes?- Kise la miro con diversión.

-Lo sé…- rio al ver el corrector de ojeras entre sus manos.

-Me debes una cita con tu hermano- el rubio rio cuando ella lo miro de reojo.

-¿Y eso?- enarco una ceja.

-No sé…solo sé que me debes una cita con él- llevo sus manos a sus bolsillos.

-En tus más hermosos sueños- ella rodo los ojos.

-Ho, vamos…- bufo ligeramente. –¿Ni siquiera puedo robarme a unos de los hermanos del pequeño ángel?-

-Nop- negó, cruzándose de brazos.

-Mezquina…- gruño ligeramente.

-Y a mucha honra- sus risas llenaron la habitación.

-Es bueno tenerte de vuelta, Hiroko- le palmeo el hombro.

-Lo sé…- sonrío enormemente. –Es bueno volver-