Era una habitación un poco menos mediana pero no chiquita, con una ventana, un escritorio y cinco sillas, una en frente del escritorio, otra en el lado opuesto y tres en los costados del cuarto, en un asiento del lado izquierdo estaba sentado un anciano con pelo y barba blanca, su aspecto era severo y sabio, había otro hombre menos viejo, sentado en el lado derecho junto con...bueno, un negro, más alto que él y menos relajado, supuse que debía ser como un guardaespaldas. Me quedé de pie hasta que el tipo con la barba elegante (de quién pienso que es la silla del escritorio) terminase de hablar con el desagradable gigante y entró con una sonrisa grande.

-Siéntese, por favor.- Me indicó y señaló a la silla más cercana. El hombre también tomó asiento y extendió la mano hacia mí.-¿Papeles?- preguntó, asomando los ojos por entre los lentes. Me costó responder.

-E-es que me los olvidé, fue de improviso que vine hasta aquí, me di cuenta hace poco, en la cartelera de actividades.-Me miró confundido y bajé la mirada tratando de pensar qué más decir.

-Si no tiene papeles, tendrá que retirarse, señor.-Intervino el negro. Me ofendí pero no dije nada y tampoco me moví.

-Deja que continúe.-Susurró el hombrecito.

-Pero, puede ser sospechoso- replicó.

-Hasta ahora no vi ningún indicio de ello.-Cortó la conversación y se dispuso a escucharme, aunque el negro no lo haya aprobado, ya estaba sospechando que no podría ser un guardaespaldas.-¿Y bien? ¿Cuál es tu nombre?- me preguntó.

-Chris Mannix, hijo menor del capitán Mannix, señor.- Me presenté. Todos asintieron, el anciano era el que parecía más sorprendido, parecía a punto de decir algo pero no lo hizo.

-Bien, podrías empezar a contarnos tu experiencia como conductor de barcos.- Dijo mi interlocutor, el compañero del negro estaba muy callado, creo que tampoco estaba de acuerdo en seguir entrevistándome.

-Bueno, desde que me mudé a Kent sólo tuve 4 trabajos, ambos relacionados con transportación de comida. Cuando era más chico, sólo tenía puesto como grumete- relaté solo mirando al barbudo, evadiendo el manejo de barco.

-Entonces jamás estuvo en equipos de rescate o en la, digamos, búsqueda de un tesoro o involucrado en la piratería-Concluyó el ladero del negro, esperando que le contradiga.

-Así es.-Afirmé, sé que me dispuse a mentir pero me olvidé en ese momento y tenía un condición muy delicada que no quería derrumbarme cuando me hagan preguntas más específicas sobre mis puestos.

-Perdón, no podremos contratarlo, no tiene experiencia suficiente.-Sentenció y estaba a punto de levantarme cuando lo contrarió el hombrecito.

-Eso, Capitán Ruth, lo tengo que decidir yo, no usted- me sorprendí ante la advertencia-¿Sabe ayudar al mantenimiento de velas, ver por el catalejo, cortar patatas, trapear y manejar un arma?-me preguntó rápidamente. Eso si podía hacer y gustosamente respondí sí a todo.-Entonces tiene experiencia suficiente. Contratado.

Me animé y felizmente le tomé la mano.

-Prometo no defraudarlo, señor, muchas gracias.- El hombre me sonrió.

-Pero, no puede, nunca estuvo en una misión urgente como la nuestra.-Se apresuró a decir el negro.

-Tonterías, ¿alguna vez disparó un arma?- me preguntó, intentando probar mi competencia.

-Sí, a los 16, uno de los tripulantes del barco era un espía e intentó apuñalar al teniente pero le dí en el hombro y soltó el cuchillo. Por mi buena puntería mi padre siempre me alentó.-Recordé mi logro con fervor.

-¿Ves? Tiene buena puntería, sabe indicaciones de barco y muchas otras cosas más. Necesitamos a un changuero como él.- No sé si me ofendió, pero por primera vez alguien notaba mis habilidades.- Importa lo que sabe hacer, no dónde estuvo.

Nadie dijo nada más, todo parecía claro.

-Ah perdón, no nos presentamos, Sr. Mannix. Me llamo Oswaldo Mobray, soy el organizador de éste equipo de rescate y estaré con ustedes como primer oficial.- Se presentó quitándose el sombrero gracioso, presentó al viejo que no dijo palabra en toda la entrevista.-Sanford Smithers, el médico a bordo en el barco.-Le tendí la mano y me la respondió agradablemente, pasamos al patrón y el negro.-Por último, John Ruth, capitán del Auxiliariis Oficii, el nombre del barco y Marquis Warren, teniente.

No podía creerlo, un negro con el segundo cargo más importante, si el blanco escurridizo era muy opresivo, no quería imaginarme cómo sería un teniente negro. Les tendí la mano pero ninguno me la quiso tomar, me hicieron un gesto con la cabeza y se fueron. El viejo también se despidió, pero era porque ya se hacía la hora de que comience la próxima audición. Quería hacer todas las preguntas que pueda.

-¿A quién se rescatará?

-Unos amigos que fueron por un tesoro y me pidieron, que, si pasaba enero los fuera a buscar, no sé si se trata de un motín o un naufragio, por eso, hay que estar alerta.-Me dijo el Sr. Mobray mientras nos íbamos.

-¿Hay más tripulantes? ¿El barco es grande? ¿Cuantos amigos son?- Lo acribillé de preguntas.

-Joven Mannix, entiendo su ardor pero le prometo que le daré los detalles cuando lleguemos a Bristol y veamos al Auxiliariis Oficii.-Se rió y yo me estaba por atragantar con mi propia saliva.

-¿Qué? ¿Iremos a Bristol?

-Por supuesto, de ahí embarcaremos.-Al notar mi desesperación, me calmó.-Tranquilo, si quiere yo lo llevo. Pero creo que es hora de que me vaya porque sigue habiendo cosas para hacer.

-Ah, muchas gracias Sr. Mobray- cuando nos despedíamos me acordé de una pregunta importantísima.- Sr., espere, ¿cuando iremos a Bristol? ¿y cuando embarcaremos?

-Válgame, por poco me olvidaba, gracias por hacerme recordar. En dos días iremos a Bristol y embarcaremos después de tres dias.- Me dijo y se despidió.

Todo fue tan rápido y excitante, no sabía cómo agradecerle al Sr. Mobray. De camino a la posada estaba imaginándome cómo sería el Auxiliariis Oficii y aventuras con los demás. Cuando entré esquivé a Woody y me metí en mi habitación velozmente.

Al ver los mapas y las reglas por todo mi escritorio, me acordé de lo que más me producía inquietud en todo el asunto. Tenía 5 días para demostrarle a toda la tripulación de que soy un experto en indicaciones marítimas.

Debo seguir estudiando los nombres de los barcos, cargos en una tripulación, etc. es un trabajo arduo...