Sabine: Al fin crei que nunca llegariamos este planeta
Zeb: ¿Esto es la capital? se ve como una basura
Ezra: Es que le falta el templo Jedi y algunos jardines
Leia: Bueno chicos eso viene cuando saquemos a los imperiales que faltan y sus regulaciones
Zeb: No se que esperan lograr pero es una perdida de tiempo
Hera: No te pongas gruñon
Zeb: En caso de que te olvidases quiero patear traseros y volver a casa
Ezra: Bueno amigo hay cabezas de balde esperando ser eliminados alla abajo
Leia: ¿Estan todos listos para la accion?
Luke: No se todos hermanita pero mi unidad si
Hera: ¿Pretndes que yo tambien vaya comandante?
Luke: Si pero con tus amigos no voy a separarlos habiendo otras opciones
Leia: Muevanse tenemos un mundo que liberar
Sabine: Deja de rugir y ayudanos
Ezra: Calmate un poco solo esta nerviosa
Muy pronto, Coruscant estaba en manos de la Nueva República. Sin embargo, la Directora Isard no fue encontrada en el Palacio Imperial. Todavía peor, la población alienígena del planeta estaba muriendo a manos de un virus artificial llamado virus Krytos. A pesar de que lograron encontrar una cura el Escuadrón Pícaro se decepcionó al encontrarse que los prisioneros a bordo del Lusankya, incluyendo al general Jan Dodonna, habían sido evacuados a otro lugar antes de la batalla. A Isard se le dio por muerta. No reapareció hasta la campaña de Thrawn, descubriendo que nunca estuvo en la lanzadera, la cual se dirigió mediante control remoto, y que por tanto sobrevivió a la batalla. El Escuadrón Pícaro que habia sido expulsado por amotinarse fue invitado a reincorporarse al ejército de la Nueva República.
